Pompeya, ciudad y la drástica erupción del Vesubio del 79

Pompeya fue una ciudad de la Antigua Roma que fue enterrada a causa de una erupción volcánica del monte Vesubio en el año 79. En el artículo de hoy, hablaremos a profundidad de la historia de esta ciudad antes de su destrucción y los restos arqueológicos encontrados muchos años más tarde.

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¿Qué paso en Pompeya?

La ciudad de Pompeya era parte de la Antigua Roma, próxima al Herculano y otros lugares más pequeños en la región de Campania, actualmente cerca de la moderna ciudad de Nápoles y ubicados cerca de la bahía del mismo nombre en la Ciudad metropolitana de Nápoles.

La misma fue enterrada completamente a causa de una erupción volcánica del monte Vesubio en el año 79, algunos investigadores aseguran que este acontecimiento pudo haber tenido lugar durante la temporada de otoño o invierno.​ Por medio de los trabajos arqueológicos llevados a cabo en el 2018, suponen que la erupción pudo ocurrir el 24 de octubre.​ La mayoría de los habitantes de la esta ciudad murieron a causa del flujo piroclástico. En sus cercanías se encuentra la moderna y actual ciudad de Pompeya.

Historia

Antes de que ocurriera la erupción del Vesubio en el 79, la ciudad de Pompeya era un lugar prospero para las familias que la habitaban. En el presente apartado, hablaremos con mayor profundidad acerca de los orígenes de la misma y de los años antes de la tragedia.

Orígenes

Los inicios u orígenes de la ciudad de Pompeya aun en la actualidad, son debatibles. Los restos que se encontraron en las excavaciones arqueológicas sugieren que son del siglo IX a. C., sin embargo, los mismos revelan que es posible que antes de la ciudad existiera otra civilización anterior a ella.​

A pesar de estos datos, la mayoría de los expertos alegan que Pompeya debía haber existido durante el siglo VI a. C., dado que poseía ciertas dimensiones de la época, además de ser habitada por los oscos, uno de los pueblos de la Italia central, según confirma Estrabón en su Geografía.

Griegos

En el 80 a. C., se dio una trasformación importante cuando Lucio Cornelio Sila fundó en la ciudad de Pompeya la Colonia Cornelia Veneria Pompeiorum, lo cual trajo como consecuencia una perdida en el equilibrio local, no obstante, esto se solucionó después de dos o tres décadas.

La cámara municipal de los quattuoviri fue reemplazada por otra que constaba de dos duoviri que convocaban y presidían las asambleas (en donde se elegían a los magistrados) y el consejo ciudadano, conformado por cien de los magistrados anteriores. El duumvir más destacado, nombrado duumnvir iuri dicundo, tenía la tarea de impartir la justicia.

El otro, llamado duumvir viis aedibus sacris publicis procurandis, su responsabilidad caía en el resguardo de las calles, los edificios públicos y religiosos, los mercados y el orden público. A partir del siglo VIII a. C., ya se habían algunas colonias griegas en la región, entre las cuales se podía mencionar a la importante Cumas, al otro lado del golfo de Nápoles.

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Los etruscos por su lado se condensaron a mediados del siglo VII a. C. y durante más de ciento cincuenta años tuvieron una rivalidad con los pueblos griegos por el control de la zona. No se posee información si estas disputas entre los pueblos tuvieron una influencia con el posterior desarrollo de la ciudad, ya que los datos arqueológicos no son concluyentes.

Samnitas

A finales del siglo V a. C. los samnitas, un pueblo que también hablaba la lengua osca, invadieron y conquistaron toda la Campania. A partir de este periodo hay una cantidad menor de restos encontrados en la ciudad, lo que da la suposición que la misma pudo haber sido abandonada por un corto periodo de tiempo. Este breve periodo tuvo su final a entrada del siglo IV a. C., ya que para ese momento la ciudad era parte de la confederación samnita y servía de puerto a las poblaciones situadas río arriba.

Los nuevos gobernantes de Pompeya impusieron su estilo arquitectónico en la ciudad. En un mismo sentido se cree que durante este gobierno, el pueblo romano también la conquistó por un corto periodo, pero no hay nada concluyente con este evento. Se sabe que durante este periodo, la ciudad era regida por un magistrado que también poseía poderes para impartir la justicia, el mismo era conocido como Medix Tuticus.

Romanos

La ciudad de Pompeya también participó en la guerra de las ciudades de la Campania que iniciaron en contra de Roma, pero en el año 89 a. C. fue asediada por Lucio Cornelio Sila. A pesar de que las tropas dadas por Lucio Cluencio, ayudaron en la resistencia a los romanos, Pompeya no tuvo de otra más que aceptar su rendición en el año 80 a. C. tras la conquista de Nola.

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Luego de este episodio, Sila creó con una ciudad bajo el nombre de la Colonia Cornelia Veneria Pompeianorum. Los pobladores de la misma recibieron la ciudadanía romana, pero se les privó de una parte de su territorio.

La ciudad pasó a ser un lugar frecuente para las mercancías, que llegaban por vía marítima y que eran enviadas hacia Roma o hacia el sur de Italia siguiendo la cercana vía Apia. La primera información que se tiene acerca de la vida pública de Pompeya es a partir del siglo II a. C., cuando se obtuvieron los documentos escritos preservados en donde se exponía que la ciudad era gobernada por un magistrado elegido anualmente y un consejo compuesto por exmagistrados.

No obstante, la manera de gobernar cambió en la ciudad entre el 91 y el 89 a. C., en la llamada guerra social, en donde los romanos estaban en contra de sus socii (los aliados) con tal de obtener la ciudadanía romana.

Una vez que la la ciudad fue conquistada por las tropas romanas, Pompeya pasó a convertirse en municipium. Esta conquista significaba que los miembros de la civilización podían obtener su ciudadanía romana en lo tocante a sus obligaciones ciudadanas (fiscales, militares, etc.) pero no en cuanto a los derechos de los ciudadanos.

En líneas generales, los habitantes de la ciudad perdieron su libertad política. Lo que la ciudad de Roma les otorgó fue su autonomía administrativa local, en este caso a cargo de un consejo de cuatro magistrados (quattuoviri), al lado del que había un cuestor (quaestor). En un mismo sentido, a la ciudad de Pompeya se le dio de la oportunidad de poder ejercer su propia jurisdicción.

Eventos previos a la erupción

En el año 62 a.C., ocurrió un fuer terremoto en la ciudad de Pompeya, muchos investigadores aseguran que la misma quedó afectada drásticamente por los movimientos tectónicos de gran magnitud.​ En los años posteriores se llevaron a cabo trabajos de restauración que todavía no habían terminado cuando el Vesubio entró en erupción. Había templos y lugares públicos en ruinas y varias cuadrillas de obreros reparando desperfectos en casas privadas.

Esta situación pudo haberse provocado a causa de que los eventos del terremoto del 62 dejaron a la ciudad en un grave estado que no se pudo recuperar a pesar de las reconstrucciones. En algunos de los edificios se pueden ver las placas en honor a los ricos ciudadanos que ofrecieron su propio dinero para repararlos.

Descubrimiento e investigaciones en Pompeya

Debido a las capas gruesas de ceniza que se impusieron sobre las dos ciudades en la cima de la montaña, los nombres y localizaciones de las mismas quedaron en el olvido para las nuevas generaciones. La ciudad de Herculano fue redescubierta en el año  1738 por pura casualidad, y Pompeya diez años más tarde también por casualidad.

La ciudad de Herculano se enterró aproximadamente a 20 y 28 m de profundidad en un manto de ceniza y material piroclástico y tan solo se descubrió el 4% de la ciudad. Por otro lado, la ciudad de Pompeya estaba cubierta por una manta de ceniza de 30 m de profundidad promedio. Luego de la erupción del Vesubio se hicieron fuertes intentos para ubicar las ciudades, pero sin éxito, de manera gradual fueron dejadas en el olvido hasta el año 1550.

Ese año, la ciudad fue descubierta por el arqueólogo Fontana que se encontraba realizando excavaciones dirigidas hacia el río Sarno. Sin embargo, se tuvo que esperar ciento cincuenta años para que se iniciara la primera campaña para desenterrar las ciudades. Hasta ese momento, se pensaba que ambas ciudades  se habían perdido para siempre.

De una misma manera, se tiene la teoría (sin comprobar) que Fontana había encontrado algunos lienzos eróticos de la ciudad, por lo que los volvió a enterrar para impedir un escandalo que afectara a la comunidad arqueológica. Esto pudiera tener validez, dado que en posteriores excavaciones, investigadores alegaron que en las zonas donde trabajaban habían sufrido excavaciones anteriores y entierros.

El rey Carlos VII de Nápoles, más conocido como Carlos III de España, intervino en muchas oportunidades en los trabajos de arqueología entre los años 1759 y 1788. Sin embargo, los primeros trabajos tenían el interés de encontrar piezas valoradas y tesoros supuestamente ocultos.

Posteriormente, fue el ingeniero director de los primeros trabajos sobre Pompeya y Herculano el aragonés Roque Joaquín de Alcubierre, quien pasó gran parte de su vida recolectando esculturas y objetos artísticos para las colecciones reales, hoy preservadas en los grandes museos de Madrid, Roma y Nápoles.

Por este hecho, los posteriores trabajos eran más de índole investigativos, más allá de una búsqueda de cofres de tesoros, revelando numerosos edificios intactos, así como pinturas murales. El foro, los baños, muchas casas y algunas villas se mantuvieron en buenas condiciones. A una corta distancia de Pompeya, se encontraba un albergue de 1000 m² que en la actualidad es conocido como el “Gran Hotel Murecino”.

Las ruinas de la ciudad se alegan que se dieron por medio de los bombardeos por parte de los Aliados en 1943, que fueron los responsables de acabar con el Teatro Grande y de Foro, así como algunas casas, que lograron ser restauradas luego de que la Segunda Guerra Mundial concluyó.

Las ruinas de Pompeya

Como bien ya se ha mencionado antes, la ciudad de Pompeya fue descubierta por los excavadores por mera casualidad. Gracias a este hecho se han podido encontrar algunos aspectos de la ciudad en ruinas y a partir de allí, se ha velado por su restauración. En el presente apartado expondremos algunas de los lugares que se han conservado de esta importante ciudad.

Foro de Pompeya

El foro al igual que cualquier otra ciudad de la Antigua Roma, era un lugar cívico y el corazón de la vida comercial de Pompeya. Era un lugar amplio y abierto con forma rectangular rodeado en tres de sus lados por una columnata y en el otro por el Templo de Júpiter, con diversos edificios importantes que se encontraban dispuestos a su alrededor.

Poseía además un área libre de 145 m de longitud por 38 m de anchura, que estaba pavimentada en piedra. En la misma se encontraban las estatuas conmemorativas del emperador, de miembros de su familia o de ciudadanos locales de alguna importancia.

Era el foro habitual que estaba conformado por mesas o banquetas donde los vendedores exponían sus productos al público. Los mismos se colocaban en los bordes de la zona libre, junto a las columnatas, en las ocasiones de lluvia se trasladaban a los corredores que eran unos pasillos con techo en donde la gente paseaba y solía negociar. Este foro tenía su propio acceso a través de una puerta de bronce, dentro del foro no se permitía la circulación de carruajes.

Asimismo, en el foro también habían tablillas en donde se exponían algunos datos importantes de la época, como por ejemplo los resultados de las elecciones o la fecha de algún espectáculo, e incluso había gente que aprovechaba para exponer sus quejas o para hacer publicidad de su establecimiento.

Templo de Júpiter

El templo de Júpiter se encontraba en el lado norte del foro. Si bien el origen del mismo en un principio era para rendirle culto al Dios romano Júpiter, en el año 80 a. C. se empleó también como un lugar para rendirle homenaje a otras diosas conocidas como Juno y Minerva, lo que dio origen a la llamada tríada capitolina que era la protectora de Roma y el imperio. La construcción del templo se realizó en el siglo II a. C., sufrió graves daños en el año 62 d. C. y su restauración se estaba llevando a cabo durante la erupción del Vesubio.

Templo de Apolo

El templo de Apolo se encontraba al lado de la basílica del pueblo, dentro de una amplia zona delimitada por un cuadripórtico con 48 columnas. La cella del lugar se encuentra en la parte de arriba de un podium con un fuerte estilo italiano rodeado por una columnata corintia con seis columnas en su parte frontal.

Al final de la escalinata se encuentra una ara fabricada en travertino, cuya inscripción se piensa que data de la época de la Sila, cuando Pompeya ya estaba bajo el gobierno de Roma. A la parte izquierda del tiempo se puede ver una columna jónica en mármol gris y en su parte superior se aprecia un reloj de sol.

Originalmente, el culto al Dios Apolo fue traído por parte de Gracia y poco a poco se convirtió en uno para los habitantes de la Campania. En la ciudad de Pompeya según lo revelan las investigaciones de la zona, el templo fue construido durante el siglo VI a. C.,​ a pesar de que su estado actual revele una remodelación hecha durante el siglo II a. C. y una restauración posterior al terremoto de 62, que al momento de la erupción aún no se había terminado.

En un mismo sentido, los investigadores también suponen que además del Dios Apolo, otras divinidades eran veneradas en este recinto: Diana cazadora (la hermana gemela del Dios Apolo) y Mercurio (hijo del Dios Júpiter).

Templo de Isis

La edificación de este templo fue hecha en el siglo II a. C. y fue devastado casi en su totalidad a causa del terremoto del año 62 d. C., por lo que se reconstruyó. Integrado en la parte central de un cuadripórtico con columnas estucadas y decoradas con pinturas, este templo se levanta encima de un pódium según el estilo italiano de la escalinata lateral. Al lado de la cella existen dos hornacinas en donde se pueden apreciar las estatuas de los dioses Anubis y Harpócrates, el hijo de Isis, respectivamente.

Por otra parte, en la sección trasera del templo se encuentran pequeños edificios en donde hay una sala destinada a las reuniones isíacas o Ecclesasterion. De un mismo modo, al lado de esta sala se encuentra un Purgatorium con un hueco subterráneo en donde se conserva el agua del Nilo utilizada en las ceremonias de purificación.

Templo de Venus

El templo de Venus estaba ubicado en la parte sudoeste del foro y disfrutaba de vistas al mar. Al momento en el que ocurrió la erupción volcánica este templo se encontraba en construcción, aunque tal parecía que la nueva construcción iba a superar considerablemente en tamaño a la previa.

 

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. Le hacemos la invitación a leer también: Mitología griega y Mitología Romana

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