Chalchiuhtlicue, todo sobre esta diosa azteca del agua

Las mitologías en el mundo destacan por tener dioses para cada elemento importante en lo que respecta a su desarrollo como sociedad. Todas las Mitologías tienen una deidad vinculada al agua y a la fertilidad, esta se encarga de proteger a los cultivos, ahora bien Chalchiuhtlicue es la diosa del agua en la mitología azteca y a continuación hablaremos sobre ella.

CHALCHIUHTLICUE

 

¿Quién es Chalchiuhtlicue?

Chalchiuhtlicue, cuyo nombre en lengua náhuatl significa “la que tiene su falda de jade”, en la mitología azteca es la diosa de los lagos, las corrientes de agua y también del amor; a su vez, destaca por ser la protectora de los nacimientos, teniendo también un rol muy importante dentro de los bautismos de la cultura azteca.

Esta se convertiría en una de las deidades más representativas dentro de la cultura mesoamericana y estuvo íntimamente vinculada al líquido y a la fluidez. Chalchiuhtlicue incluso llegó a ser considerada como la diosa protectora de los navegantes de la costa en México, antes de la colonización española en el año 1492.

Historia de Chalchiuhtlicue

Si observamos el calendario azteca, Chalchiuhtlicue pertenece a una de las nueve deidades que representan la noche y la oscuridad. Se creía que esta deidad en conjunto con Tlaloc, el dios de la lluvia y Tlazolteotl, la diosa de la lujuria, habrían creado al universo. Por otro lado, también fue considerada como una de las trece deidades del día siendo la diosa protectora del quinto día dentro del calendario azteca.

En base a unos escritos de uno de los sacerdotes españoles que estuvieron involucrados en la colonización de México, llamado Fray Diego Duran, se comenta que Chalchiuhtlicue fue una deidad venerada de forma universal por todos los aztecas. Según estos mismos escritos, aseguran que era la reina de los océanos, los manantiales y los lagos, es decir, la diosa de las aguas.

Esta diosa fue muy venerada debido a que creó canales que permitieron la irrigación de agua en los primeros cultivos de maíz. Ahora bien, cuando esta se molestaba, vaciaba estos canales de cultivo creando sequía y la pérdida de las cosechas. Cuando esta diosa desataba su furia, creaba remolinos y tormentas que hacían difícil que los navegantes estuvieran en el mar.

Por otro lado debemos destacar que esta diosa gobernó y destruyó el mundo anterior, el cual era conocido como “Cuarto Sol”, según la versión de esta historia, ese mundo fue destrozado por un diluvio. Según una leyenda azteca, el universo azteca se basaba en soles que gobernaban la vida y cada uno de ellos iba siendo destruido para dar paso a un nuevo comienzo.

En la actualidad nos encontramos en el mundo del Quinto Sol, pero antes de llegar a este mundo, los diversos dioses y diosas tuvieron cuatro intentos para crear un mundo ideal y ante el fracaso fueron destruidos en orden.

Ahora bien, el mundo del Cuarto Sol habría sido gobernado por Chalchiutlicue, destacando este por ser un mundo de agua en donde los seres vivos eran especies de peces muy abundantes. Luego de que ese mundo sobreviviera 676 años, Chalchiutlicue decidió destruirlo con una gran inundación y además transformó a todos sus peces en humanos.

CHALCHIUHTLICUE

Origen

Cuando Hitzilopochtli, el dios del sol y la guerra junto con Omitecuhtli, el dios de la dualidad, crearon a los primeros hombres en la tierra, así como los días, meses, tierra y cielos, decidieron crear a un dios que representara al agua y crearon a Tláloc y a su pareja llamada Chanchiutlicue.

Otra teoría que podría explicar el origen de Chalchiuhtlicue corresponde al calendario maya. Cuya fecha 9 representa al agua, la cual estaba relacionada con esta deidad.

Hallazgos arqueológicos

Uno de los hechos que sigue asombrando de esta cultura son sus hallazgos arqueológicos, que respaldan la tradición oral de la misma. En el año 2008 un grupo de arqueólogos encontró una tumba la cual poseía evidencias considerables, las cuales podían ayudar a definir y estudiar el período en que la principal ciudad de la cultura azteca conocida como Teotihuacán, estuvo funcionando hasta la llegada de los españoles.

Es en la ciudad de Teotihuacán en donde se construyeron las Pirámides del Sol y de la Luna, en lo que respecta a la Pirámide del Sol, esta fue construida en honor a Tlaloc, mientras que la Pirámide de la Luna fue construida en honor a Chalchiuhtlicue. El hallazgo arqueológico más importante de este grupo de arqueólogos en el año 2008 fue hallar la tumba de Chalchiuhtlicue en la pirámide de la Luna.

En dicha tumba se encontró solo un sacrificio humano, también se hallaron los esqueletos de un lobo, un jaguar, un ave aún no reconocida, un puma, una serpiente y alrededor de 400 artefactos. Entre estos artefactos, se destacan estatuas hechas de jade y obsidiana, la cual es una piedra volcánica, cuchillos usados para ceremonias y las puntas de unas lanzas.

CHALCHIUHTLICUE

Los arqueólogos también descubrieron unos escritos pintados en colores rojo y verde, los cuales representaban ciclos agrícolas y ciclos de lluvia. Cuando estos arqueólogos exploraron debajo de esta tumba, encontraron una estatua de Chalchiuhtlicue, la cual fue trasladada de inmediato al Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México.

Mito de Chalchiuhtlicue

Entorno a la diosa Chalchiuhtlicue existen muchos mitos vinculados con su reinado del cuarto sol y su relación con otros dioses. A continuación hablaremos sobre los mitos más conocidos de esta diosa.

Leyenda de los Cinco soles

Según esta leyenda, Chalchiuhtlicue se encargó de alumbrar al cuarto Sol, el mundo que ella alumbraba estaba hecho todo de agua. Así, este mundo tenía un cielo hecho completamente de agua, la ​cual un buen día cayó sobre la tierra en forma de un gran diluvio que tenía como fin acabar con este mundo para convertir a los seres vivos en humanos.

Chalchiuhtlicue en su apariencia acuática, se conoce como Acuecueyoticihuatl y representa a la deidad de los océanos y los ríos, a veces se le ha vinculado con la diosa del agua conocida como Matlálcueitl.​

Leyenda del Cerro de Malinche

Esta es una leyenda un poco más relacionada con las tradiciones mexicanas que con la mitología azteca. Se cree que Chalchiuhtlicue no era la pareja de Tláloc, sino que más bien era su hermana.

Por su parte, Tláloc tuvo como su primera esposa a Xochiquetzal, la diosa de la fertilidad y de las flores, pero esta le fue robada por Tezcatlipoca, el dios de la oscuridad. Ante esta situación, Tláloc tomó entonces por esposa a Matlalcueitl, conocida como la diosa de las faldas verdes.

Es importante mencionar que Matlalcueitl es el antiguo nombre de la montaña de Tlaxcala la cual en la actualidad se conoce como Cerro Malinche, ubicado entre los pueblos de Tlaxca y Puebla en México.​

Leyenda de los Tezcatlipocas

Cuando los Tezcatlipocas, los dioses creadores del mundo vertical, llevaron a cabo su creación, decidieron que debía haber una representación de las aguas y es de allí donde surge Chalchihiuhtliue. Esta deidad se encargaría de proteger todas las aguas que existiera en la tierra, incluso el golfo de México se llama “Chalchiuhtlicueyecatl” en honor a esta deidad, puesto que ese nombre significa “vivienda de la que tiene falda de esmeraldas”.

Representaciones

Esta es una deidad que ha sido bastante representada, tanto por la cultura azteca como por los españoles. Chalchiuhtlicue se ilustra como una mujer usando una falda de color verde y su rostro se compone de unas cortas líneas de color negro, dispuestas en sentido vertical y ubicadas en la parte inferior de su cara. En algunas representaciones puede encontrarse que hay unos recién nacidos en la parte inferior de su vestido, el cual simula una corriente de agua.

En el Códice Borgia, el cual era un libro de rituales escrito mucho antes de la llegada de los españoles, se encuentra representada a esta deidad muy similar a como se comentó anteriormente, con la variante de que en esta ilustración no posee a los niños en la parte inferior de su vestido. Las esculturas aztecas hechas en honor a esta deidad están hechas de Jade, puesto que hacerla de otro material se consideraría como una ofensa.

El misionero Franciscano llamado Bernardino Sahagún comparó a la diosa Chalchiuhtlicue con Juno, la diosa del matrimonio en la mitología romana. Esta comparación la hizo en una especie de poema en el cual se destacaba, entre otras cosas, que ambas deidades eran mujeres, provenían de dioses creadores, hermanas de dioses de la lluvia y estas a su vez tenían poderes sobre las aguas.

​Culto a Chalchiuhtlicue

Entorno a la diosa Chalchiuhtlicue existían diversas ceremonias que se encargaban de consagrarla y adorarla, a su vez, esta deidad tenía muchas festividades dentro del calendario.

La primera festividad de esta diosa ocurría en el primer día del primer mes en el año, en el cual se realizaba un ritual en donde se veneraba a Quetzalcóatl, quien era la serpiente emplumada y la principal deidad de los aztecas, Chalchiuhtlicue y a los dioses creadores llamados Tlaloques, el fin de esta ceremonia era poder atraer las lluvias.

A este primer mes se le conocía como “Xilomaliztli” cuyo significado era “Ofrenda por maíz”, este mes a su vez se incluía en el segundo ciclo de lluvia otorgado por los dioses de la lluvia o bien del agua, como es el caso de Chalchiuhtlicue. La fiesta en honor a esta última deidad se conocía como “Etzalqualiztli” cuyo significado era “Fiesta de Maíz”, esta festividad era celebrada principalmente por los granjeros encargados de los cultivos de maíz.

Para la celebración del “Etzalqualiztli”, los granjeros debían realizar una crema de maíz tierno, la cual se llamaba “etzalli” y cada uno de ellos debía de comerlo en su propia casa y darlo a quien fuese a visitarlo ese día.

Otra festividad en honor a Chalchiuhtlicue era durante el mes de “Atemoztli” el cual es el décimo sexto mes del calendario solar azteca. Durante esta celebración se realizaban muchos sacrificios humanos, e incluso en casa se tenía por costumbre auto flagelarse con el fin de ser perdonado por los dioses, entre ellos Chalchiuhtlicue. Por otro lado, en esta celebración se realizaban pequeñas figuras humanas en masas de maíz, las cuales luego serían cocinadas y destrozadas para simular un sacrificio humano.

Relación de Chalchiuhtlicue y Tláloc

Como hemos mencionado a lo largo del artículo, Chalchiuhtlicue es una deidad que representa al agua en diferentes lugares como lo pueden ser ríos y mares, esta deidad está a su vez muy relacionada con Tláloc, esta relación se debe a que ambos son considerados dioses del agua.

Se dice que cuando los dioses llamados Tezcatlipocas crearon al mundo, decidieron crear a dos entes encargadas de cuidar del agua y de aquí nacen tanto Tláloc como Chalchiuhtlicue, desde entonces fueron catalogados como los dioses del agua. El Templo Mayor ubicado en la ciudad de Tenochtitlán, la ciudad principal de la cultura azteca, posee en su cumbre dos adoratorios: uno dedicado a Huitzilopochtli, el dios principal de esta cultura y el otro es para el dios Tláloc.

La morada de los dioses de aguas, poseía cuatro compartimientos y en el medio de estos había un enorme patio, el cual tenía cuatro estanques que estaban llenos de agua y cada una tenía una función en especial. Había un agua buena para el pan, otra para las plantas, un agua que dañaba las plantas y el último estanque era el agua que cubría al mundo. A este lugar se le conoce como el “Tlallocan” que se traduce en “paraíso de Tlaloc”.

Para que Tláloc le diera a los hombres el agua necesaria para sus actividades, era necesario que se llevaran a cabo unas ceremonias en el mes conocido como Atemoztli cuyo significado es “Descenso de las aguas”. Una vez hecha la ofrenda, el agua de los estanques de Tláloc recorre las escaleras del templo dedicado tanto a él como a Chalchiuhtlicue, precipitándose hacia la tierra para que el hombre la recoja y proceda a sus actividades.

Importancia en la cultura azteca

En la mitología azteca, Chalchiuhtlicue ayudó al dios Tláloc a gobernar el reino de Tlalocán, esta diosa complementaba a Tláloc trayendo fertilidad a los cultivos y a su vez se encargaba de proteger a las mujeres y a los niños. La relación de Chalchiuhtlicue con el agua y con la fertilidad viene dada por la asociación común que hacían los aztecas del vientre con el agua. Este doble poder tenía la capacidad de dar y quitar la vida según la mitología azteca.

Como sabemos, según el mito de la creación del mundo en la cultura azteca, Chalchiuhtlicue sería la encargada de gobernar el Cuarto Sol junto con Tláloc. Ahora bien, se cree que Chalchiuhtlicue tomó acciones contundentes contra el maltrato de Tláloc liberando de esta forma 52 años continuos de lluvias y generando así una inundación que logró destrozar al Cuarto Sol.

Por otro lado, ella construyó una especie de puente que unía al cielo y a la tierra, solo se les permitió cruzar a aquellos que poseían la bendición de Chalchiuhtlicue. Una vez que acabara el diluvio, se creó el Quinto Sol, el cual es el mundo que tenemos ahorita.

Chalchiuhtlicue fue importante para la religión azteca, debido a que tuvo bajo su manto el cuidado del Cuarto Sol y con el fin de este dio paso al mundo actual, además de mantenerse como la diosa del agua y la fertilidad, es a ella a quien se le agradece que año tras año las cosechas puedan surgir.

Ritos entorno a esta deidad

En base al calendario azteca, existían veinte días que eran conocidos como las Grandes Celebraciones, cinco de esos días eran dedicados a los dioses Chalchiutlicue y a Tláloc. En estas celebraciones se tenía como ritual que los sacerdotes nadaran en un lago e imitaran los sonidos de una rana para así atraer la lluvia para las cosechas del pueblo.

Como Chalchiutlicue también era la guardiana de los niños y de los recién nacidos, era fundamental durante el parto de cualquier madre azteca. Es importante destacar que durante esa época, la muerte de la madre o bien la del bebé durante el parto era bastante frecuente, por lo que se hacía uso de una asistente durante el parto para minimizar esos riesgos.

Durante el parto, esta asistente se dedicaría a hablarle al recién nacido para calmarlo y también le pediría a los dioses para que el nacimiento de este bebé fuese llevado a cabo con mucho bien con la intervención de ellos. Luego de cortar el cordón umbilical, esta asistente lavaría al bebé con un agua especial dada por Chalchiutlicue. Después de cuatro días de haber nacido el bebé, este recibiría un segundo baño con la misma agua y un nombre.

Este rito de parto era muy delicado, esta asistente en primer lugar regaría agua en la cabeza del niño y le pediría a los dioses por su salud y la de su madre. Procedería luego a esparcir agua en el pecho del niño para purificar su corazón y finalmente lavaría al niño completamente en una especie de bautismo para la diosa Chalchiutlicue.

Podemos decir que Chalchiutlicue es la diosa de las aguas y de la fertilidad, esta fertilidad podría tener muchos enfoques, desde los cultivos hasta la concepción y nacimiento de un bebé. Esta diosa se caracterizó por ser de cierta manera bondadosa al otorgar vida y dejar que esta pueda seguir creciendo, pero con la destrucción del Cuarto Sol pudimos ver que es una deidad capaz de desatar su furia si así lo desease. También te pueden interesar los siguientes artículos:

Chalchiuhtlicue, todo sobre esta diosa azteca del agua
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