Babalawo: qué es, su saludo, mujeres y más

Dentro de la religión Yoruba, un Babalawo hace referencia al sumo sacerdote de Ifá al que le son revelados los secretos de adivinación de Orunmila; convirtiéndose con estos atributos en una guía espiritual que regirá los caminos de protección y evolución espiritual para sus ahijados.

Cultura y religión yoruba – Desde el corazón de África.

No es posible entender la relevancia de la figura del Babalawo, sin conocer los orígenes de la cultura Yoruba, nacida en África y que hace referencia a un complejo cultural de aproximadamente 30 millones de personas, que comparten un complejo sistema cultural y de creencias, que los reúne en el territorio de Nigeria, aunque su diáspora cultural los haya llevado también a establecerse en territorio del Congo, Sierra Leona, así como países centroamericanos e Islas del Caribe.

La cultura yoruba se agrupa entonces bajo un grupo étnico que comparten una lengua y un sistema de creencias conocida bajo el nombre de la Regla de Osha Ifá, que usualmente es conocida bajo el nombre de santería, religión yoruba o Lucumí, cuya estructura jerárquica está dirigida por un Babalawo, al que le son revelados los secretos de adivinación por partes de los máximos dirigentes del Panteón Yoruba: Olofin, Orunmila, Olodumare.

Investigaciones historiográficas han señalado que el origen de la religión yoruba, tal y como la conocemos actualmente, se encuentra en Egipto, posterior a las invasiones realizadas por el ejército nigeriano en territorio egipcio, donde ya es posible encontrar la presencia de Babalawo que mantenían vivas la costumbres de Ifá, comandados por Oduduwa.

¡Aremú Oduduwá, Jekuá!

Oduduwa se constituye entonces no sólo como el líder de la expansión territorial de Nigeria y, por ende de la cultura yoruba, sino que se consideró un enviado de Olodumare, al cual le fue encomendada la creación del mundo, por lo que se le reconoce como una de las deidades principales dentro del Panteón Yoruba.

Es considerado un Oní (Rey) dentro del sistema cultural Yoruba, debido a que se le atribuye la expansión y consolidación de la Regla de la Osha, debido a la revelación del camino a seguir que le vino dado por la guía brindada por Orumnila. De allí que dentro de la teología yoruba, Oduduwa sea considerado como el fundador de Ifá.

El sacerdocio de IFÁ.

Desde la cuna del continente africano, la religión de Ifá se erige como un sistema de creencias que se basa en las enseñanzas de Orunmila, máximo Orisha de la religión Yoruba, el cual posee los secretos de la adivinación y por ende, la sabiduría necesaria para regir el camino de los seres humanos, a través del conocimiento del tablero de Ifá, mediante este instrumento, se estructura todo el sistema de adivinación a través de semillas de palma sagrada, generalmente llamadas caracoles, que revelan los 16 mejiis principales que rigen el destino, de acuerdo al sistema adivinatorio de Ifá.

Para iniciarse en la lectura de este tablero, es necesario cumplir con una ceremonia de iniciación, en la cual serán conferidos a los iniciados la sabiduría proveniente de Orumnila y Olofi a través de la revelación de los secretos contenidos en el oráculo de Ifá, sino que también se le otorgará el título de Sacerdote de Ifá, conocido como Babalawo, siendo esta la principal jerarquía alcanzada dentro de la Ocha.

Sistema de adivinación de IFÁ – Un patrimonio cultural, nacido en el corazón de África.

Una vez iniciado en la Regla de la Oshá, al Babalawo le son revelados, mediante Orumnila y Olofi, los máximos secretos de adivinación que deberá poner siempre al servicio de sus ahijados y, en general de toda la comunidad que se aproxime a las creencias de la Religión Yoruba.

Este sistema adivinatorio de Ifá, resulta una compleja estructura de texto sagrados donde se plasman los parámetros que deben seguir los iniciados de acuerdo a los mandamientos de Ifá, cuyos orígenes se remontan a las primeras comunidades yorubas nacidas en África, cuya diáspora cultural, debido en gran parte, al tráfico comercial de esclavos, se extendió a América Latina e Islas del Caribe.

La expresión de Ifá hace referencia que los designios que se dictan en este sistema de adivinación, provienen de Orunmila, que dentro del Panteón Yoruba está considerado como el más sabio de los Orishas, al cual le son atribuidas las máximas capacidades de sabiduría y adivinación, que ayuda a los iniciados a alcanzar desarrollo material en el plano terrenal, así como evolución espiritual en el camino de la Oshá.

Al Babalawo le corresponde entonces estudiar y descifrar los signos que le sean revelados mediante los caracoles o ecueles, que constituyen el medio de lectura del Tratado de Ifá. Se afirma que existen aproximadamente 256 tipos de Odu que hacen referencias a las reglas que dicta Ifá en relación con cada individuo que se sienta en la estera, frente al altar de los Orishas, para conocer su destino.

Los ese

Dentro de todo el ritual de adivinación de Ifá, estos constituyen una parte importante de la ceremonia, pues se trata de cánticos que son entonados por el Babalawo y sus demás siervos de Orula y reflejan las diversas tradiciones, patakíes y demás creencias que caracterizan a la religión Yoruba.

En el año 2005, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) proclamó el sistema adivinatorio de Ifá como un Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, debido a que en éste confluyen las más resaltantes expresiones culturales del continente africano, por lo que conservar y preservar su tradición constituye una acción en favor de la humanidad.

Texto sagrado de Ifá – Tratado de Oddun.

Al iniciar el camino de Ifá, al Babalawo se le encomienda la misión de conocer a profundidad las enseñanzas de Orunmila, que se encuentran recogidas en un texto sagrado de obligatoria consulta, conocido bajo el nombre de Tratado Enciclopédico de Ifá, en éste se encuentran reunidos todas las enseñanzas de la tradición oral de los ancestros yorubas, que se colocan en manos del Babalawo, en favor de sus ahijados y de la comunidad en general.

Siendo así, todas las enseñanzas de Orunmila son reveladas mediante refranes que deben ser analizadas por el Babalawo al momento de la consulta, lo cual le permitirá brindar orientación espiritual adecuada y enseñarle al iniciado, los designios de Olofi para su camino.

¿Que dice Ifá para el año 2018?

Debido a lo extenso que resulta el análisis del Tratato de Oddum, escapa de la intención de este artículo hacer un análisis pormenorizado de cada uno de los capítulos, sin embargo, no podemos dejar pasar por alto, las enseñanzas que a través de sus refranes, nos deja Orunmila para este año 2018, a través de la Letra del Año.

Durante este año, la Orisha que gobierna es Yemaya, la cual destaca dentro del Panteón Yoruba por ser la diosa de los mares y la fertilidad, la cual junto con Obatala, dio vida a todos los demás Orishas, es temida y respetada, pues su nobleza y afabilidad se transforman en una irrefrenable furia cuando es desafiada. Dentro de la religión Yoruba, se afirma que es un santo de fundamento, ya que ella nace la vida y el amor. Se asocia con el color azul y en las ceremonias de la Osha cuando hace acto de presencia, lo hace imitando suaves y rítmicos movimientos como las olas del mar.

Acompañando a Yemaya en los designios de Orunmila para gobernar este año, aparece Elegua, quien destaca dentro de la religión Yoruba como aquel que es capaz de abrir y cerrar los caminos de los iniciados y creyentes, se dice que su dualidad es capaz de hacer tanto el bien como el mal, debido a su naturaleza traviesa, donde es asociado a menudo como un niño -Santo Niño de Atocha, dentro del sincretismo católico-, y es representado con los colores rojo y negro.

Impone Ifá para este año, la realización de Ebbo- ofrendas-, con el fin de agradar a los Orishas, entre los que se debe ofrecer: Un chivo mamón especialmente a Eleggua; maíz, pescado ahumado, miel de abejas y cualquier otra ofrenda que de acuerdo a recomendaciones del Babalawo solicite especialmente el Orisha regente.

Bajo el signo regente Osa She, que es asociado al camino de la madre tierra, relacionado a la bendiciones que son otorgadas a los hijos a través de sus madres  y sus abuelas, esto guarda mucha relación con que la Orisha regente sea Yemaya, pues es la gran madre, dadora de vida y de fertilidad.

Los refranes que dicta Ifá para este 2018 y a los cuales los iniciados deben adecuar su conducta son los siguientes:

Toda persona es digna de respeto.

Los padres no piden bendición a los hijos.

Si no sabes con la Ley que se vive en este mundo, tienes que ir a vivir al otro.

El hijo sigue la tradición del padre.

¿Quieres seguir conociendo más sobre los Orishas del Panteón Yoruba? Te invito a leer: Shango

Herramientas utilizadas por los Babalawo para la lectura de los signos de Ifá.

El Babalawo, al momento de intentar revelar los diversos signos que contiene el oráculo de Ifá, lo hace a través de dos herramientas fundamentales: Las semillas de palma sagrada -usualmente conocida bajo el nombre de caracoles- (Ikin) y el uso de un tablero sagrado (opon ifá), el cual es previamente preparado en cada consulta a través del Ashé de Orula, una especie de polvo mediante el cual el Babalawo prepara sus herramientas de adivinación.

Es importante destacar que la manipulación de estas herramientas, tantos los Ikin como el Opon Ifá, solamente debe ser realizado por un Babalawo, pues recordemos que es éste quien ejerce el sacerdocio de Ifá y sólo él conoce los secretos revelados por Orunmila para la adivinación.

También es usual que durante una consulta de Ifá, el Babalawo haga uso de un opele que lo ayudará -junto con los caracoles- a obtener el signo de Ifá, para cada iniciado, el cual es interpretado por el Babalawo,  quien se ha dedicado al estudio sistemático del Tratado de Oddun, lo que lo facultará a revelar el mensaje de Orunmila frente a cada situación.

Los signos de Ifá están relacionados con el Itá que trae cada persona que se sienta en estera frente al altar del Panteón Yoruba, y usualmente el signo se revela mediante la utilización de refranes y patakies cuya enseñanza coincide con la consulta o situación planteada al Babalawo.

Pese a que suele ser innumerables los signos que arroja una consulta de Ifá, se suele considerar que los más importantes son los siguientes:

Signo Toyale: hace referencia al signo principal que regirá la consulta. Se habla también de la existencia del primer y segundo signo testigo que arroja el problema a resolver el cual ha traído a la persona a consulta, por una parte, y por la otra los mecanismos que aconsejan los Orishas para la resolución de dicho problema.

Corresponde al Babalawo, como guía espiritual, determinar las implicaciones de este signo dada la consulta planteada, pues sólo éste conoce las implicaciones de cada signo de Ifá de acuerdo a las enseñanzas de Orumnila, por lo que recae en este la correcta lectura e interpretación del Oráculo de Ifá en beneficio espiritual de sus iniciados, ahijados o creyentes en la Regla de la Oshá.

Para conocer más sobre los diversos Orishas del Panteón Yoruba, te invito a leer: Ori

El sacerdocio de Ifá mediante sus ceremonias.

A los Babalawo se les asgina la enorme responsabilidad de fungir como los máximos guías espirituales para sus ahijados e iniciados, así como ser los máximos intérpretes de los signos contenidos en el Tratado de Ifá, es por esta razón que su consagración por ante el camino de Ifá se realiza mediante una serie de series. ¡Te invito a conocerlas!

EL AWÓ FÁ KÁN Y EL IKÓ FÁ

Con esta ceremonia se da inicio al camino de Ifá para los hombres, pues esta debe ser realizada por todos los que sean llamados por Olofi a ser Babalawo, esta ceremonia dura tres días, y durante esta al hombre le es impuesta la Mano de Orula y se le hace entrega de los Ikines, Ota, y una tabla de cedro en donde queda plasmada la fecha de su iniciación, que es determinada por Orula durante el ritual, junto a ésta también queda determinado su signo -o Iré-; igualmente en esta ceremonia se le imponen los collares, siendo el más importante la entrega del collar de Orula.

Ceremonia de la mano de Orula.

Esta se realiza durante tres días, por aproximadamente en 4 Babalawo ya consagrados y a grandes rasgos se realizan las siguientes actividades:

Durante el primer día.

Se realiza un baño con diversos tipos de hierbas (omieri) para la purificación y limpieza del iniciado.

De igual manera se presenta al iniciado a todos sus ancestros y sus muertos para comunicarle que esté será presentado ante Ifá, con la finalidad de obtener su aprobación; en caso de existir alguna negativa por parte de éstos, se les realizan ofrendas en honor al muerto para obtener su bendición.

Como una manera de agradar a los Orishas se realizan una serie de ebbos ante el altar de las deidades del Panteón Yoruba, se dice que durante este día “nacen los santos” por lo que es necesario realizarles un agasajo especial.

A medida que va desarrollándose la ceremonia al Babalawo que funge como maestro de ceremonia, le son revelados una serie de secretos en el cuarto de Ifá para que oportunamente se los transmita al iniciado.

Durante el segundo día.

Pese a que durante este día no se realiza ninguna ceremonia religiosa, debe ser un día de recogimiento y de profunda reflexión por parte del iniciado, quien debe observar una conducta contemplativa acerca de los dones espirituales que le están siendo conferidos mediante la ceremonia. Durante este día el iniciado debe abstenerse de tener relaciones sexuales, acudir a funerarias y/o hospitales, ingerir bebidas alcohólicas o hacer parte de cualquier riña o discusión que pudiese desencadenar hechos violentos.

Durante el tercer día.

Lo que sucede durante este día es lo que se le suele llamar “Bajar el ángel de la guarda” que es el equivalente a asignarle al iniciado el protector de sus caminos de acuerdo a lo determinado por Orula. La función principal de este día es revelarle al iniciado los secretos de su Itá, asignarle sus guerreros -siendo estos: Eshu, Ogun, Oshosi y Ozuns- e imponerle la mano de Orula; a su vez le enseñarán cómo atender a cada uno de ellos, las ofrendas que debe realizarle, sobre todo a Orula a quien adorará en la estera, junto a velas blancas y agua, pidiéndole siempre clarividencia en las decisiones que deba tomar a futuro.

¿Qué es un Babalawo?

Bajo el término de Babalawo, Awo u Omofá (Hijo de Ifá) se denominan a aquellos que han sido consagrados ante Orula mediante la ceremonia de Awó Fá Kán y el cual posee sus guerreros. Durante esta etapa a los Babalawo se les corona santo durante ocho días, durante el cual celebra aproximadamente 14 ceremonias para rendirle culto al Panteón Yoruba.

La última de las ceremonias, celebrada durante el octavo día consiste en que los Babalawo mayores realizan dos filas, conformando una especie de pasillo, por donde debe atravesar el Babalawo iniciado y recibir de sus mayores una serie de azotes o latigazos, que debe recibir con humildad, obediencia y respeto.

El Olúo/ Olwo.

Si el iniciado, durante su consagración, le señala su camino a Ifá, debe celebrar esta ceremonia con el fin de recibir Ocha Akua Kua Elerí, que le otorgaría la categoría de Orula Olúo Babalawo. Esta es la segunda categoría más importante que puede recibir un Babalawo dentro del camino de Ifá.

Omodun u Olofista.

Máxima categoría que puede alcanzar un Babalawo consagrado en Ifá, pues este durante la ceremonia recibe el asentamiento de los máximos Orishas del Panteón Yoruba, Odum y Olofi y los más elevados dotes de adivinación y consagración.

¿Cómo saludar a un Babalawo?

Como en todas las religiones, la reverencia y respeto que se le debe rendir a los maestros espirituales está cargada de un profundo ritualismo y simbolismo, pues éstos son considerados como aquellos referentes espirituales que permitirán que el creyente, a través de sus enseñanzas, alcance una evolución dentro de la vida espiritual.

En el caso de la religión Yoruba, frente a un Babalawo se debe adoptar ciertas posiciones en señal de obediencia y respeto a su figura, así como la expresión a viva voz de frases en lengua yoruba, siendo así, frente a un Babalawo los aleyos -iniciados en la religión- deben adoptar una posición genuflexa, en la cual su rodilla derecha toque la tierra, con la yema de los dedos de su mano derecha debe tocar el piso, inclinar la cabeza y exclamar: ¡Iboru Iboya, Ibosheshe! Una vez hecho este, se espera que el Babalawo al cual se ha saludado, reciba el saludo y toque sus hombros en señal de autorización para poder levantarse.

Códigos que rigen la conducta de un Babalawo.

Al iniciarse en Ifá, el Babalawo se convierte en un referente espiritual dentro de su comunidad de aleyos, por lo que este debe manejarse siempre dentro de la rectitud de su conducta, procurando así ser un modelo a seguir por sus ahijados, quienes se dirigen a él para alcanzar evolución terrenal y espiritual.

Mediante la tradición oral transmitida de generación en generación, a un Babalawo le corresponde preservar y transmitir la enseñanza legada de sus ancestro a sus nuevos ahijados, garantizando de esta manera la correcta transmisión de los conocimientos y secretos de la Ifá.

Al Babalawo le corresponde la obligación de permanecer en el estudio constante de los conocimientos adivinatorios de la Ifá, esto lo hace mediante la lectura del Tratado de Oddun, que constituye el texto sagrado dentro del sacerdocio de Ifá, lo que le permitirá enriquecer los consejos ofrecidos a sus ahijados y las consultas espirituales que brinda para brindarle los secretos que les brinda Orunmila con respecto a su porvenir.

Es importante recalcar que al sacerdocio de Ifá sólo acceden hombres de solvencia moral comprobable, pues son ellos lo que se erigiran como maestros espirituales de la religión, por lo tanto está prohibido que sean nombrado Babalawos, hombres homosexuales y/o bisexuales, todo esto debido a los ancestrales preceptos morales que rigen la religión Yoruba.

Al estar relacionados con la vida espiritual, puede el Babalawo realizar -aunque no sea parte de sus prácticas habituales- cualquier tipo de protección y/o amuletos, que al ser ofrecidos por ante su altar a los Orishas, sirvan como medio de protección a su ahijados que acuden a consulta.

¿Un babalawo puede ser medium, puede transportarse?

No, la práctica de transportarse está relacionada con el espiritismo y no con la santería, por lo que un Babalawo no se transporta, ni realiza rituales de invocación a muertos, ni espíritus porque su vocación está relacionada al sacedorcio a Ifá y a los Orishas. Es importante tener esto en cuenta para no pecar de incautos al momento de incursionar, bien sea por curiosidad o por vocación, a la religión Yoruba.

¿Puede tener amantes?

Al Babalawo no le es exigido cumplir con los votos del celibato, por lo que les está permitido casarse y procrear su familia, pero siempre se le recomienda tener un respeto máximo por la mujer con la que decida conformarla; por lo que se le recomienda actuar con fidelidad y lealtad ante la esposa escogida. Pues una revés en su vida sentimental a causa de una infidelidad puede traducirse en una ofensa a los Orishas o hacia los designios de Olofi que le ocasionarían una desgracia espiritual, moral y financiera.

Es importante recalcar que a un Babalawo le está terminantemente prohibido sostener relaciones con alguna de sus ahijadas, esto resulta una falta fundamental a los designios de Orula, pues entre un padrino y su ahijada debe existir una relación fraterna de respeto y admiración.

También les está prohibido a los Babalawo, la práctica del sexo oral a cualquier mujer con la que sostenga una relación, bien sea su esposa o no, ya que la práctica de esta acción constituye un acto impuro que no puede permitirse un sacerdote consagrado en Ifá.

Babalawos y Chávez.

En el año 2015, a través del libro Los Brujos de Chávez: La magia como prolongación de la política (David Placer, Editorial El Parricida), realiza una investigación periodística donde plasma la conexión existente entre el expresidente venezolano Hugo Chávez y la religión cubana. Quizás influenciado por su enorme admiración hacia la cultura cubana, debido a su estrecha filiación con el líder castrista Fidel Castro, Hugo Chávez incursionó en la santería, como medio de protección en pro del ejercicio del poder.

De esta manera se llegó a constatar que desde el año 1993, después que el nombre de Hugo Chávez comenzará a registrarse en la historia socio-política venezolana, ya este se había iniciado en la religión Yoruba, con el fin de utilizar todos los medios esotéricos-espirituales para asirse del Poder en Venezuela, contando para ello con asesores cubanos que no dudaron en utilizar este medio en pro de sus designios.

En esta misma línea, un reconocido santero cubano, Carlos Valdes, que participó de forma cercana en el círculo de asesores espirituales de Chávez, ha llegado a confirmar la creencia del ex mandatario venezolano en la religión lucumí, siendo coronado como hijo de Shango, deidad que le despertaba admiración debido a su naturaleza guerrera y viril;  y a su vez, asocia que el final de su existencia estuvo marcado por la desobediencia a los designios de Ifá, al momento de coronarse santo.

Se ha llegado a afirmar que de la lectura del tablero de Ifá a Hugo Chávez le estaba terminantemente prohibido vestirse de color rojo, lo cual no deja de resultar sorprendente, puesto que ha sido precisamente este color lo que ha caracterizado al movimiento político del Chavismo dentro de la historia contemporánea de Venezuela, sino que también hubo una prohibición que fue expresamente desobedecida por el alta jerarca del chavismo y que es asociado al desarrollo del agresivo cáncer que lo llevó a la muerte…

¿Profanación o exhumación de los restos de Simón Bolívar?

En el año 2010, en un acto sin precedentes en la historia patria, la sociedad venezolana, profundamente católica, como usualmente se caracterizan todas las sociedades latinoamericanas, observó impávida como eran exhumados los restos del Libertador Simón Bolívar.

La versión oficial de esta acción era determinar -después de 180 años- las causas que llevaron a la muerte al Padre de la Patria, contraviniendo así lo establecido en los Libros de Historia y pretendiendo cambiar la versión hasta ese entonces conocida: Que había muerto en la Quinta San Pedro Alejandrino, después de múltiples complicaciones respiratorias que lo llevaron a la muerte por tuberculosis.

Toda esta historia era echada por tierra pues, de acuerdo a la versión del ex mandatario Hugo Chávez: Bolívar había sido asesinado con arsénico, para con su muerte poner fin a la pretensión de la unión gran colombiana, bajo el proyecto de integración político y territorial conocido en los anales de la historia latinoamericana como: Gran Colombia, tesis sostenida hasta entonces por el pseudo historiador venezolano Jorge Mier Hoffman.

De esta manera, con una inversión aproximada de 78 millones de dólares, se procedió a exhumar -¿o profanar?- la tumba de Simón Bolívar un acto que la sociedad venezolana en seguida asoció con prácticas propias de la religión yoruba, que en nada calaban en la idiosincrasia del venezolano, observando entonces cómo desde el poder se producía una transculturización propia de nuestras costumbres y modos de vida.

¿Que sucedió después? – La maldición del Panteón.

La sociedad venezolana, caracterizada en su mayoría por la práctica de la religión católica, pudo observar cómo después de este suceso, muchas personas representativas dentro del movimiento chavista, comenzaron a morir en extrañas circunstancias; lo que trajo como consecuencia que en el colectivo social se comenzara a hablar de que a raíz de la manipulación con fines esotéricos de los restos del Libertador, Simón Bolívar, se había cernido sobre Venezuela una maldición que comenzaba a cobrar sus primeras víctimas.

A través de la prensa nacional se publicaban las noticias que daban cuenta de cómo todos los relacionados al hecho fueron muriendo uno a uno: En el año 2010 murió el gobernador William Lara en un accidente de tránsito; Luis Tascón, reconocido dirigente chavista muere víctima del cáncer; el General Alberto Muller Rojas, asesor militar e ideológico de Hugo Chávez también fallece durante este año; la controvertida líder social Lina Ron fallece súbitamente de un infarto, y mientras esta lista crecía, el ideario popular venezolano la asociaba a una sola causa: ¡La maldición del Panteón!

Finalmente, la idea de la maldición pareciera cobrar sentido cada día, pues hasta el líder del proyecto político bolivariano, Hugo Chávez Frías, murió en marzo de 2013, luego de librar una ardua batalla contra el cáncer, que finalmente lo sacó del juego político contra todo pronóstico, muriendo en la plenitud de su madurez política cuando su figura era un referente regional latinoamericano, un líder carismático, que transformó irremediablemente la manera de hacer política en la Venezuela del siglo XXI.

Expansión de la religión Yoruba en territorio venezolano.

Si bien la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, consagra la libertad de cultos, no es menos cierto que durante los últimos años, la práctica de la religión yoruba dentro de nuestro territorio ha alcanzado un auge sin precedentes, hecho que es alertado por la Iglesia Católica.

Si bien, dentro de la historia de Venezuela, siempre se le dió cabida a la vida espiritual, tal y como lo demuestra el culto a la reina Maria Lionza en la población de Chivacoa, Estado Yaracuy, éste permanecía relegado a prácticas regionales, propias de la cultura local; sin embargo se estima que actualmente el 30% de la población ha adoptado la santería como religión oficial, lo que no deja de estar relacionado con la instauración del Chavismo como ideología política y la influencia castro-cubana dentro del territorio venezolano.

Babalawo venezolano Gonzálo Báez.

Tal ha sido la consolidación de la religión Yoruba en Venezuela, que actualmente se encuentra constituída la Sociedad Yoruba de Venezuela (Escuela Nacional de Ifá), cuyo Presidente es el reconocido Babalawo Gonzálo Báez, quien se ha encargado de estructurar y organizar las prácticas de la religión lucumí dentro de territorio venezolano.

“Chávez ha sacrificado su vida y salud por el pueblo venezolano, ahora tenemos el deber de orar, desde cualquier creencia, para devolverle la salud que tenía antes de trabajar por nosotros” fueron las declaraciones ofrecidas a la prensa nacional el referido Babalawo, al momento de encabezar una ceremonia propia de la religión lucumí, donde participaron masivamente simpatizantes del mandatario venezolano Hugo Chávez, quienes a su vez profesaban la religión Yoruba.

Pese a la llamada “revolución espiritual” que llevó a orar por la sanación del entonces Presidente Hugo Chávez, este falleció en circunstancia aún controvertidas, lo que llevó a la colectividad a cuestionarse la utilidad de las prácticas espirituales que éste profesaba, posterior a este hecho, se pudiese afirmar que existe un declive en la práctica de la religión lucumí.

Para el año 2015, Gonzalo Báez continuaba apareciendo en los medios de comunicación ofreciendo consejos espirituales para dirimir las controversias políticas que tenían al país sumido en un terreno de inestabilidad y, sin bien no llegó a  cuestionar el gobierno del sucesor electo del Chavismo, Nicolás Maduro, sí reconoció que Venezuela estaba atravesando momentos difíciles debido a la polarización política, por lo que recomendaba la rectificación en las políticas económicas y suavizar el discurso confrontativo.

Ya para el año 2018, debido a la compleja situación socio-económica que atraviesa Venezuela, el conocido Babalawo Gonzálo Báez afirmó que no era posible dictaminar la Letra del Año 2018, ceremonia mediante la cual se ofrece un signo regente de Ifá para determinar el destino del país durante el año por venir, hecho que dejó alarmados a los iniciados e iworos de la religión yoruba en Venezuela.

Babalawo famosos

Debido a la consagración que hacen del estudio del Oráculo de Ifá para la expansión de la religión Lucumí, hay Babalawo destacados que merecen ser conocidos, pasemos entonces a conocer a figuras representativas dentro de la religión Yoruba

Lázaro Cuesta (La Habana-Cuba).

Hablar de Lázaro Cuesta es sin lugar a dudas mencionar una de las figuras más representativas de la religión Yoruba dentro del territorio cubano, cuya influencia ha contribuido a la proliferación de sus creencias más allá de cualquier frontera; permeando a todas las clases sociales, que ven el sistema adivinatorio de Ifá una real protección frente a las viscitudes de la vida y que confían en los consejos espirituales ofrecido por los máximos sacerdotes de Ifá: Los Babalawos.

Actualmente Lázaro Cuesta encabeza anualmente la Comisión Organizadora de la Letra del Año, cuyos designios son de indispensable consulta para todos los iworos de la religión yoruba, pues a través de ella, los Babalawo se congregan para consultar a través del Tablero de Ifá los mejis que a través de los caracoles expresarán los designios de Orunmila para un país en el aspecto político, social, económico y espiritual.

Su crítica hacia la mercantilización de la religión Lucumí.

Durante el año 2010, se produjo una apertura económica en La Habana que permitió una expansión de las actividades comerciales, que ocasionó que uno de los ramos que más proliferara fuera precisamente el del comercio de artículos religiosos, todos relacionados con la práctica de la santería.

Siendo así observamos como Cuba sigue siendo el destino elegido para realizar la consagración de los iniciados dentro de la religión Yoruba, porque todo en este lugar, de una manera u otra, está relacionado con la adoración a los Orishas, es por eso que es común encontrar desde ventas de tambores Itá, confección de ropa para los consagrados, venta de animales para los sacrificios realizados en favor de los dioses del Panteón Yoruba y un sin número de elementos para la consagración a la religión.

En palabras del conocido Babalawo, Lázaro Cuesta, actualmente se observa que muchas de las personas que se acercan a la práctica de la religión yoruba lo hacen desde el poder adquisitivo – que les permite costear una ceremonia que puede alcanzar fácilmente los 2000 mil dólares americanos- y no por una real vocación espiritual que los lleva a acercarse a la religión desde la fe necesaria para adorar a los Orishas.

Es por eso que La Habana se ve plagada de personas que desde el dinero realizan un turismo religioso que sólo ha contribuido a que proliferen los santeros, más no así, los verdaderos religiosos,  hecho que debe llamar a la reflexión para evitar que se pierda el carácter espiritual que debe caracterizar a toda religión, para inspirar verdadera fe en sus creyentes.

No dejes de leer la historia de una de las Orishas más representativas: Oya

¿Un Babalawo chino?

En La Habana se encuentra uno de los Barrios Chinos (ChinaTown) más grandes y antiguos de los que se haya conformado en América Latina, que data de finales del siglo XIX cuando una oleada de inmigrantes chinos arribaron a La Habana, atraídos por la prosperidad económica que caracterizaba a Cuba en la década de 1940, durante el gobierno de Fulgencio Batista, que representó un gran florecimiento comercial, turístico y económico para la Isla.

De esta manera, producto de la interculturalidad que caracteriza estos fenómenos migratorios, se observó que los Chinos llegados a La Habana adoptaron muchas de las prácticas propias de la Isla caribeña, incluyendo el sincretismo religioso que caracteriza a la religión Lucumí, así como la artesanía propia de los altares de la religión para la adoración de los Orishas.

De esta manera, aún es posible encontrar Babalawo en las calles del Barrio China de la Habana, que lejos de adoptar las creencias del Budismo, Taoísmo o Confucianismo, adoptaron las creencias yorubas, el ritmo de los tambores batá y todo el pensamiento mágico religioso que caracteriza a la Osha.

Corrientes de la religión Yoruba – El Palo Mayombe.

El Palo Mayombe surge como una corriente de la religión Yoruba, asociada con la tribu Bantú, ubicada en los territorios de Camerún y Somalia. Usualmente se le considera un tipo de magia negra, por el uso que hace de la nigromancia -uso de restos óseos humanos para la invocación de los espíritus- siendo esto el rasgo distintivo con la santería.

Estructura religiosa

Dentro del Palo Mayombe es posible distinguir como jerarca al Tata Nganga, lo que en Ifá sería equivalente al Babalawo, en esta rama, a diferencia de la santería las mujeres si alcanzan la máxima jerarquía y se les llama Nana Nganga. Los que están por iniciar en esta religión se les llama neófitos -supongo que debe ser por el desconocimiento que tienen las reglas de los ritos mayombe- y éstos deben pasar por una ceremonia de purificación, que se le conoce como “Presentación ante el Nganga”

Luego de esta ceremonia de iniciación, pasa a ser considerado ahijado y a formar parte de una munanso, entendida como una comunidad de paleros, donde se preparará para la máxima ceremonia de consagración: “Rayamiento ante el Palo” (Nkimba); estas rayaduras ceremoniales, se presentan como lesiones ante la piel, que es una especie de castigo autoinfligido para alcanzar la purificación, igualmente se le revela información proporcionada por los espíritus.

A diferencia de Ifá, donde al Babalawo le es entregado un tablero de adivinación, con su respectivos caracoles, como principales medios de adivinación y consulta del futuro; a los rayados en palo le es entregado un caldero, que es la principal prenda nganga, que contiene 21 palos, que concentra en su interior todos los poderes de la religión yoruba.

Diferencias entre Babalawo y Tata Nganga.

Si bien tanto el Ifá como el Palo Mayombe, se constituyen como corrientes de la religión Yoruba, no es menos cierto que estas presentan diferencias importantes que hacen que la orientación y receptividad de los iniciados favorezca la escogencia de una de estas ramas.

De lo observado hasta ahora, es posible determinar que la influencias adivinatorias de una Babalawo proviene directamente de Orunmila y Olofi, máximos Orishas del Panteón Yoruba, y sus medios de adorar a estas deidades proviene directamente de ofrendas para pagar ebbo o sacrificios.

Por su parte, la rama del palo mayombe, está relacionada con aspectos más densos a nivel espiritual, como el mundo de los muertos y los espíritus, por lo que generalmente dentro de sus prácticas se implementan rituales con restos óseas, obtenidos mediante la exhumación ilegal de cadáveres.

Ambas corrientes, desde su perspectiva, buscan satisfacer necesidades espirituales de seres humanos que se acercan a la creencia yoruba, atraídas por el pensamiento mágico religioso y las conexiones espirituales que caracterizan a esta religión. Ambas tienen un norte común: La adoración a los Orishas, por lo que sólo queda respetar el camino que cada una adopte para un mismo fin.

Babalawo involucrados en hechos violentos.

Pese a la protección espiritual que pueden brindar la protección de los Orishas y el sistema de adivinación de Orunmila a través del tablero de Ifá, no es menos cierto, que al igual que todos los seres humanos, independientemente de la religión que profesen, tiene un tiempo determinado en el plano terrenal, es por ello que los Babalawos se ven inmersos en hechos violentos, que llevan a su muerte, entre casos destacados podemos encontrar:

En Venezuela, se produjo el asesinato de un diputado de la bancada oficialista, Robert Serra del que se pudo determinar era un Babalawo iniciado en la religión como un hijo de Oya, que dentro de la religión Yoruba es considerada una de las diosas muerteras, pues se suele considerar que su morada es la entrada de los cementerios.

En las investigaciones preliminares arrojaron como hipótesis que el asesinato del referido dirigente, podía haberse debido a razones relacionadas con la práctica de algún ritual religioso Yoruba, siendo descartada totalmente posteriormente, puesto que, no existe dentro de la religión Yoruba ceremonia alguna que implique el sacrificio o la muerte de otro ser humano.

Durante su acto velatorio se pudo confirmar que se realizó una ceremonia propia de la santería, conocida bajo el nombre de Ituto, que se realiza dentro de los iniciados, para ayudar a elevar su espíritu en caso de muerte, y más si esta ocurre de manera violenta.

Igualmente resalta en la Ciudad de México, D.F el asesinato del Oluwo Osheniwo Ifáiye Ifasolá Omo Odu, de nombre Leonel Gámez, que no sólo destaca por ser el Presidente de la Sociedad Yoruba de México, sino también porque pertenecía a una importante Organización Yoruba, con sede en Nigeria, denominada Concilio de Awoses del Alafin de Oyo.

En un hecho violento ocurrido en su propio domicilio, sus asesinos ingresaron a su residencia, bajo la excusa de realizar una ofrenda a los Orishas, por ante el altar de santos ubicado en la casa del reconocido Babalawo, al permitir su ingreso, estos le dispararon sin mediar palabras, produciéndole asi la muerte de manera instantánea.

¿Mujeres babalawo? – El papel de la mujer dentro de la religión Yoruba.

Dentro de la religión Ifá, a las mujeres sólo le está permitido participar como servidoras -a través de la realización de una ceremonia llamada Ikofa, donde se le coloca la mano de Orula y le son revelados los secretos de su Itá- y jamás como sacerdotisas, jerarquía que sólo le es otorgada a los hombres, mediante el conferimiento del título de Babalawo.

Mediante la ceremonia del Ikofa la mujer pasa a ser considerara como una Apetebí de Orula, que representa ser la ayudante del Babalawo en todas las ceremonias que éste lleve a cabo con sus ahijados. De igual manera si la mujer tiene relación como madre o esposa de una Babalawo, adquiere el título Apetebí Iyafá por lo que le estará permitido participar en determinadas y exclusivas ceremonias de consagración.

Dentro de las razones esgrimidas por los conocedores de la Oshá para que la mujer alcance está jerarquía de sacerdotisa, se encuentran las siguientes:

Los secretos de Ifá son revelados por Odu –Igba Iwa- una deidad que al hacer contacto con el plano terrenal nunca lo hace donde estén presentes mujeres, siendo así resulta imposible que los secretos que esté revela lo haga frente a una mujer.

Estos dogmas ancestrales de fe dentro de la religión Yoruba, son establecidos debido a que se considera que durante el período de menstruación la mujer estaría irrespetando el recinto de Ifá, por considerarse impura. Por lo que si pudiese existir la excepción de nombrar a una mujer como Alowo, se haría cuando ésta haya alcanzado su menopausia, cesando así su ciclo reproductivo y se encuentre en una edad lo suficientemente avanzada para no sostener relaciones sexuales, con lo cual se garantizaría su pureza al momento de estar frente a Ifá.

La controversia de Iyanifa Sra. D’Haifia

En el año 2003, una gran controversia se suscitó en el seno de las Asociaciones Yoruba a nivel mundial, debido a que una mujer nortemericana se proclamó Olowo, equivalente femenino a Babalawo, lo que se consideró como una profanación e irrespeto a todos los dogmas de fe en los cuales se sostiene la religión Lucumí.

El hecho revistió tal controversia que originó un pronunciamiento del Consejo Internacional de Ifá en Nigeria, que mediante un comunicado reiteró que estaba prohibido el nombramiento de la mujer como sacerdotisa de Ifá y que no aceptarían jamás la iniciación de mujeres, más allá de la celebración de la ceremonia de Ikofa, alertando además que quienes lo hacían, irrespetaban los preceptos de Orumnila al utilizar la religión como medio para captar incautos.

A modo de conclusión

A lo largo de este artículo, hemos podido conocer las raíces de la cultura yoruba, de la cual su manifestación más resaltante es la Regla de Osha –o santería- de la cual se desprenden una serie de rituales y ceremonias que tienen como fin adorar a todos los Orishas integrantes del Panteón Yoruba.

La mezcla entre el pensamiento mágico-religioso que caracteriza esta religión y su sincretismo con el catolicismo español, originaron que esta se consolidará a través de los primeros esclavos salidos de Africa, que llevaron consigo su cultura y sus creencias.

De igual manera, conocer la figura del Babalawo nos permitió adentrarnos en uno de los sistemas de adivinación mas complejos e interesantes de los que se tenga conocimiento: El oráculo de Ifá, del cual el Babalawo es su mayor intérprete. Su importancia ha trascendido fronteras y hoy en día es considerado un Patrimonio Cultural de la Humanidad, que se debe conservar y preservar para que no se pierda nunca el legado de los ancestros yoruba.

Cada día, la religión Lucumí logra reunir en su seno más adeptos y creyentes en la protección que brindan los Orishas; siendo así la guía espiritual que ofrecen los Babalawo resulta fundamental para iniciarse en el camino de Ifá.

Al tener una revelación directa de Orunmila, se espera de un Babalawo que sea un modelo a seguir dentro de sus casas de santo, que actúe con la rectitud moral necesaria, no solo a nivel espiritual sino personal, logrando asi enaltecer la práctica de la religión yoruba, de acuerdo a los designios de Olofi y Olodumare.

Acercarse al estudio de la mitología yoruba, es percibir la existencia de dioses que cuidan los caminos de los iniciados a cada paso que dan y que van desde el mar, custodiado por la reina madre Yemáya; hasta la existencia de una diosa que mora en las entradas de los cementerios, a la espera de las almas de los Egguns como Oya, todo se reúne en una interpretación mágico-religiosa de la realidad que los rodea.

El fenómeno de la santería se ha extendido a lo largo y ancho del continente americano y si bien, Cuba sigue siendo el territorio por excelencia para la práctica de esta religión, no es menos cierto que en otros países centroamericanos esta religión se ha consolidado y difundido de una manera sin precedentes.

En el caso venezolano, pudimos observar cómo la influencia del pensamiento espiritual y de las creencias religiosos, sirvió para consolidar un sistema político, que coadyuvo a que en un  país eminentemente católico, la religión Yoruba permeara a varios estratos sociales. De lo que se trata es de mantener las bases espirituales que dieron origen a este sistema de creencias y que no se permita su perversión al ser asociadas con acciones y/o pensamientos que tergiversan el fin de protección espiritual que reviste la creencia en los Orishas.

Desde el respeto a la libertad de culto que debe caracterizar la convivencia entre los seres humanos, no queda más que reconocer lo interesante que resulta el estudio de la religión Yoruba, representada por los Babalawo como sumo sacerdote y guardián de los secretos en el camino de Ifá. ¡Iború, Iboya, Ibosheshe…Al son de los Tambores Bata en honor de los Orishas!

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