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Leyendas venezolanas: indígenas, populares, y más

Las denominadas leyendas venezolanas son la combinación de múltiples narraciones orales y escritas que se vinieron a dar conocer dentro de la cultura venezolana, tomando factores propios para el desarrollo de todo su patrimonio.

¿Qué son las leyendas venezolanas?

Las leyendas son las narraciones que se encuentran presentes dentro de cada cultura, éstas se manifiestan de forma oral de persona en persona y muy pocas veces son pasadas de forma escrita, la cual tiene una mayor o menor proporción de múltiples elementos imaginativos que la conforman, dándole un toque de veracidad a la historia, la que también se encuentra ligada a un elemento de la realidad.

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Estas historias han sido pasadas a través de generación de forma oral y cuenta con muchos añadidos o modificaciones a través del tiempo por parte de las personas que integran dicha comunidad a lo largo de sus diferentes regiones y patrimonios. Estas historias están basadas en un hecho real ocurrido dentro de algún momento de la historia. (Ver articulo: Cerro del Muerto)

Han perdurado a través del tiempo por su increíble importancia dentro de la mitología venezolana. Muchas de las criaturas que aparecen dentro de estas narraciones son espíritus que durante muchas décadas han pertenecido como parte de este plano de la realidad, paseándose por muchos lugares y por muchas personas que creen en su veracidad por haberlas visto.

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A cada una de estas criaturas, dentro de la cultura venezolana se pueden encontrar muchas cosas buenas, muchas son las maravillas que existen dentro de este gran y hermoso país, su clima, su belleza y el espíritu alegre de cada uno de los venezolanos que caminan dentro de esta gran tierra. Posee muchos caminos mágicos los cuales están llenos de muchas leyendas antiguas que han ayudado a trascender a las personas y sus actos.

El Silbón

Es una famosa historia que ha perdurado por mucho tiempo en las tierras venezolanas por su aterradora narración y su sanguinaria creencia sobre esta criatura que cobra la vida de hombres mal portados y los mata sin ninguna piedad llevándose sus huesos dentro de una gran bolsa. El Silbón como parte de las leyendas venezolanas, habla sobre la historia de un joven mimado, el cual era muy consentido por sus padres, sin poseer ningún tipo de conocimiento acerca del respeto hacia sus mayores.

Un día, éste tenía un gran antojo, el cual era comer asadura, lo que se conoce dentro de las tierras como el picado de la carne del hígado, corazón y el pulmón o Bofe de la Res. Eso hace que el padre del muchacho decida salir, tomó su gran escopeta para poder ir de cacería y satisfacer a su hermoso, precioso y consentido hijo.

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El hijo cansado de tanto esperar a su padre cuando eran altas horas de la noche y éste no había llegado aún, decide salir a buscarlo, mientras camina por el llano logra divisar a padre se le acerca.  Al encontrarse con su padre se lleva una gran sorpresa, la cual era que el padre no había podido complacer su antojo de comer asadura. Esto hizo que el joven, cegado por su increíble ira, decidió matar a su progenitor para de esta manera poder sacarle las vísceras y poder llevárselas a la madre para que ésta se las cocinara. Cuando el joven perpetró el cuerpo de su padre y logró sacar de él todas las viseras, mete todos los huesos del cadáver en un pequeño saco.

El niño lleva las vísceras a su madre para que ésta pudiera cocinarlas, la madre al cuestionar la tardanza de su esposo y lo extraño de esas asaduras, empieza a interrogar al muchacho, quien confiesa su pecado sin una gota de culpa o de duda por lo que hizo. Esto llevó a la madre a maldecirlo para toda su vida, el hijo temeroso de la ira de su madre decide huir de sus casa donde es perseguido por su hermano Juan quien lo golpeó y le untó ají dentro de una de sus heridas.

El hermano Juan mandó a uno de sus perros el cual llevaba el nombre de Tureco para que este lo mordiera, el animal consiguió matar al joven a mordisco y fue tomado por parte de la maldición que le dio su madre acompañando por toda la eternidad a quien sería el Silbón, mordiéndole los talones.

Existe otra versión de esta historia donde el padre se acuesta con la novia del quien sería el Silbón. El muchacho al enterarse de la traición por parte de sus padre decide matarlo cegado por su ira. El abuelo del muchacho se da cuenta de esto y mandó a que el joven fuera amarrado a un poste de madera que se encontraba en el medio de llano, para luego destruirle toda su espalda a punta de latigazos, el abuelo decidió lavar sus heridas con agua caliente, y luego de esto decide untarle a cada de sus heridas ají picante para que se muriera del dolor.

Al culminar la tortura, el  abuelo suelta al muchacho y le liberó a dos perros rabiosos y hambrientos, mientras que éste veía aquel espectáculo horrible maldijo al muchacho y lo condenó a que cargara con los huesos de su padre por el resto de la eternidad.

El Silbón es una criatura que habita los diferentes llanos venezolanos, vaga en el verano por todas sus tierras, recogiendo entre sus manos polvo y metiéndola dentro del gran saco que lleva en su espalda. En el invierno sus alma errante vaga por todas estas grandes tierras llevando una gran sed de sangre y muerte, agregando a esto el inmenso placer que le causa castigar a todos los borrachos, vagabundos y mujeriegos, incluyendo una que otra víctima inocente dentro de su larga lista de crímenes aterradores.

Según el cuento que manejan los llaneros, el Silbón toma a los borrachos y les succiona desde el ombligo todo el licor que alberga dentro de su cuerpo. Mientras que a todos los hombres mujeriegos los descuartiza y toma sus huesos para luego ser metidos dentro del gran saco que lleva a su espalda. Los mismos llaneros dicen que el Silbón aparece sentado en la puerta de las casas donde empieza a contar todos los huesos de su padre. (Ver articulo: Belsnickel)

Si más de una persona logra escuchar su silbido no pasará nada pero las personas que no logren escuchar su silbido no volverán a despertar o no llegará al siguiente día con vida. El Silbón posee un gran silbido muy característico, las personas que han llegado a tener la oportunidad de escuchar su silbido dicen que si se escucha de cerca no existe ningún tipo de peligro, pero dicen que es mucho más peligroso cuando su silbido se escucha lejos, ya que se encuentra más cerca de lo que se piensa. Muchas personas recomiendan el uso de ají o el ladrido de algún perro lo que logro espantarlo ya que le recuerda su pasado.

La Sayona

La Sayona es conocida como la mujer del llano, según la leyenda era una muy bonita mujer que tenía como esposo un hombre con fama de mujeriego, este hombre poseía muchas amantes. Según la historia, el nombre de la Sayona es Timotea. Cuenta la historia que una vez el hombre de Timotea dormía y ella escuchó como el hombre en su sueño murmuraba el nombre de Casilda.

Este nombre corresponde al de su madre, como ésta no confía de ninguna forma en su marido, supuso que su madre era una de las amantes que tenía su pareja. En la mañana del siguiente día, Timotea salió muy temprano a la casa de su mamá y llevaba entre su hermoso vestido un gran cuchillo de cocina el cual se encontraba muy afilado, cuando la madre le ofreció café, la mujer sacó su gran cuchillo y lo clavo en el estómago de su madre.

Mientras que ésta agonizaba le dijo: “¿Por qué lo hiciste hija?”. A lo que la mujer respondió: “Lo hice porque tú eres una de las tantas amantes de mi esposo” .La madre a los pocos segundos que le quedaban de vida le dijo: “Una madre es muy sagrada, tú no tendrás hijos, y te convertirás en una criatura despreciable y no encontrarás ningún tipo de consuelo o descanso, vagarás por toda la eternidad persiguiendo a todos los hombres que te encuentres en tu camino.” (Ver articulo: Templos egipcios)

A partir de ese momento, esta criatura empezó a vagar por las diferentes tierras venezolanas, conocida con el nombre de la Sayona, se presenta sólo a los hombre en lo profundo del llano o en la sabana, se manifiesta como una mujer muy bella, con cabellos largos y sedoso con un cuerpo hermoso para todo aquel que la ve; muchos hombres son capaces de enamorarse de su belleza en el primer momento que la ven.

La mujer cuando se manifiesta frente al hombre, acepta todas las proposiciones que le realizan lo que hace que el hombre se entregue a ella, luego son llevados a lo profundo de la llanura, una vez que el hombre vuelve suya a esa hermosa mujer, ésta se transforma de manera inmediata, gritando de manera desesperada, sus dientes blancos se transforman en afilados colmillos, su hermoso pelo se alborota completamente, sus uñas se convierten en grandes garras, y por la boca es capaz de echar fuego y sus hermosos ojos se vuelven rojos como el color de la sangre. Muchos de los hombres que sobrevivieron a esta aterradora experiencia se volvieron locos o mueren de un infarto inmediato dejando a muy pocos para contarlo.

Los hombres que conocen la historia de la Sayona suelen estar siempre en posesión de una cruz de palma bendita, ya que cuando es mostrada a esa criatura ella huye de forma despavorida. Se dice que la sayona se esconde en los riachuelos, en la sabana y en los llanos del estado Apure; dentro de la cultura actual se le conoce a la Sayona como la mujer demonio. (Ver articulo: Eggun)

En una ocasión especial un hombre muy valiente trató de ponerle fin a la maldición de esta mujer y quiso castigar a la Sayona, se dice que este hombre se puso la ropa interior al revés, éste buscó a la Sayona y la llevó de forma escondida a unas ramas de Altamisa. Cuando la Sayona mostró su verdadera forma demoniaca, este hombre valiente le rezó tres credos al revés y la castigó dándole latigazos con las ramas de Altamisa, pero no logró su cometido, ya que no pudo quitarle el encanto que tenía ni pudo liberarla de su maldición, de esta forma la Sayona aún sigue deambulando por los llanos y todos sus alrededores.

La Llorona

Es conocida dentro de las múltiples leyendas venezolanas como la historia de una linda muchacha la cual tuvo un amorío con un soldado, sin embargo, este amor era inaceptable para la familia de la joven. Tiempo después quedó embarazada de una pequeña niña, a la cual dio a luz, cuando era muy joven. En vista de esto el soldado abandonó a la mujer y a su pequeña hija; la muchacha no contaba con alguien que la aconsejara o ayudara.

En un momento de profunda desesperación, mató a su hija con sus propias manos, esto ocurrió cuando la bebe solo era una recién nacida, cuando ya había hecho este trágico crimen, empezó a gritar y a llorar de desespero, esto hizo que los familiares y vecinos salieran a auxiliarla. Cuando se encontraron con esta trágica escena la maldijeron y la mujer desesperada empezó a correr por todo el llano y así se terminó convirtiendo en un espanto.

Muchas personas que aseguran haberla visto, afirman que es una mujer joven que se transforma rápidamente, a esta mujer se le aprecia rasgos muy grotescos y siempre se le ve llorando; su famoso llanto es estridente y cuando ésta se acerca a zonas pobladas dicen los pueblerinos que se puede escuchar como aclama el nombre de su hija.

A la llorona se le conoce por robar niños pequeños, aquellos que se encuentren solos en casa o las orillas de un río, riachuelos, quebradas o grandes caños. Las personas afirman que la única forma de alejar a esta aterradora criatura es alejándola con la frase de “Maldita, maldita tú mataste a tu propia hija, huye, maldita, huye”, y de esta forma aseguran que se podrá alejar a la Llorona y cuando ésta desaparece deja un pequeño rastro de ceniza por donde pasa. (Ver articulo: Ochosi)

La Dientona

Esta historia es muy parecida a una de las famosas leyendas venezolanas como lo es la Sayona. En el llano se puede encontrar como se refieren a la Dientona como a una mujer hermosa que se puede encontrar en los caminos desolados, posee una hermosa voz capaz de encantar a todo aquel que pueda escucharla, también posee un hermoso cuerpo muy atractivo según cuentan las personas que señalan haberla visto.

La mujer pide a todos los hombres que logra encantar, que la acompañen hasta su casa, la cual se encuentra en el cementerio más cercano de la zona en donde se encuentren. Aquellos hombres se manifiestan muy inocentes a tales preposiciones que les murmura la Dientona, hasta que esta mujer logra mostrar su verdadero rostro, en donde se le puede encontrar gran cantidad de dientes muy afilados los que causan pánico y terror a los hombres, por lo que huyen despavoridos.

Otra versión de esta historia se puede encontrar en la región capital de Venezuela, en donde se puede manifestar a esta criatura que vive cerca del Cementerio del Sur, durante las noches más oscuras y sin luna se puede ver por las calles solitarias adyacentes a la entrada del cementerio a una mujer hermosa que posee una larga cabellera la cual le cubre el rostro.

Los hombres incautos que no conocen sobre la existencia de este espíritu, se dejan llevar por su belleza y la hermosa voz que posee, esta criatura lleva al hombre a las profundidades del cementerio, en donde sin darse cuenta alguna devora a su víctima dejando sólo su ropa y grandes manchones de sangres en esas áreas. (Ver articulo: Trenti)

Los orígenes acerca de la Dientona son muy desconocidos, pero inunda un gran rumor, el cual asegura que el espíritu conocido como la Dientona es una entidad burlona, cuyo motivo es atemorizar a todos las personas que se ubican dentro de la región donde se manifieste.

Leyendas venezolanas indígenas

Muchas son las leyendas venezolanas que inundan en las múltiples tribus que vivieron y aún se mantienen presentes dentro del territorio venezolano. Muchos de  estos indígenas vivieron con cada una de sus propios cuentos los cuales se encontraban basados en algún hecho real que aconteció dentro de sus tierras.

María Lionza

Hace tiempo dentro de los grandes territorios venezolanos, durante la conquista española, uno de los grandes jefes de los indios Caquetíos que se encontraban en la región de Nirgua, ubicado en el estado Yaracuy, tuvo una hermosa hija, la cual poseía unos hermosos ojos claros. Dentro de las tradiciones que se encuentran dentro de la cultura indígena hablan sobre que una niña de ojos claros sólo traería mala suerte a su tribu.

Pero debido a la hermosa belleza que rodeaba a esta niña, el gran cacique no poseía el valor para matarla, así que decidió esconderla en su Bohío. Cuando María Lionza se había transformado en una mujer, salía de la casa del cacique en plena luz de sol,  en donde se acercó por primera vez a un río donde pudo observar su reflejo sobre el agua.

Esto hizo que la viera también el dueño del río, el cual era una gran Anaconda que se enamoró de la pequeña virgen, ésta se la comió de manera inmediata. La gente de la tribu decidió castigar a la anaconda por su acto criminal, la serpiente se hinchó tanto que logró abarcar todo la laguna donde se encontraba y por este motivo inundó el territorio de la tribu.

Los indios que se encontraban en esa tribu desaparecieron y la serpiente luego de crecer tanto reventó, de esta manera la muchacha se convirtió en la dueña del agua,  la protectora de todos los peces y luego de un tiempo expandió todo sus poderes sobre la naturaleza, la flora, la fauna y los espíritas de la naturaleza.

El dueño de la luz

Cuando se creó el mundo, las personas vivían dentro de la oscuridad absoluta y la única luz que podían apreciar era la que se encontraba en las candelas de madera, durante este periodo de tiempo no existía el día y la noche. Un hombre conocido con el nombre de Warao junto con sus dos hermosas hijas, decidieron partir a buscar a un joven que, según los rumores de esa época, era el dueño de la luz.

Esto hizo que el gran indio Warao llamara a su hija mayor a la cual ordenó que viajara hasta donde se encontrara el supuesto dueño de la luz, para que pudiera traérsela a sus manos.  La joven tomó en sus manos un Mapire y partió en la búsqueda de aquel hombre; en su camino se encontró muchos caminos, escogió a uno que la llevaba a la casa del venado.

Cuando llegó a este lugar conoció al hombre que poseía la luz y se entretuvo jugando con él, decidió volver a la casa de su padre y no pudo conseguir la luz, en vista de esto el padre decide enviar a su hija menor. Esta joven escogió el mejor camino el cual era el más largo, en donde llegó al lugar donde se encontraba el señor de la luz.

Le dijo que venía a conocerlo, estar con él de esa manera poder obtener la luz para su padre. El dueño de la luz le dijo que la estaba esperando, y ahora que había llegado a su casa vivirían juntos. Este hombre con mucho cuidado decidió abrir su ToroToro y la luz iluminó todo: sus brazos, sus grandes dientes blancos, su pelo y los ojos negros de la muchacha. De esta forma le mostró la luz y el dueño luego decidió guardarla.

Durante mucho tiempo, el dueño de la luz sacaba constantemente su gran caja con el cual se dedicaba  a jugar con la hija del jefe, pero ésta en un momento de su diversión se acordó que debía llevar la luz a su padre, el hombre de la luz decidió regalársela. La mujer regresó con su padre, el cual decidió guindar la luz en uno de los troncos de palafito, los grandes rayos iluminaron las aguas, las plantas y todo el paisaje.

Cuando se conoció en muchos de los pueblos que la familia del Warao poseía la luz, muchos decidieron acercárseles con la curiosidad de conocerla, tanta fue la cantidad de personas que se iniciaron en este plan que el Palafito donde se encontraba la caja empezó a romperse a consecuencia del peso tan enorme que aguantaba.

En vista de esto, el padre decide romper la caja que guardaba la luz y lo que ahí yacía lo lanzó a los cielos, esto se convirtió en una gran masa que inundaba con claridad todo el universo. Por otro lado, la caja que guardaba la luz se transformó en la luna y ascendió a los cielos por el mismo; de un lado quedó el sol y el otro la luna.

Estos se marchaban muy rápido porque todavía tenían la fuerza que los había lanzado a los cielos, esto hacía que los días y las noches fueran extremadamente cortos. El padre en vista de esto le pidió a su hija menor que buscara un morrocoy. Cuando el sol pasaba por encima del gran jefe, lanzó el morrocoy hacia el sol diciéndole que era un regalo y que lo esperara. De esta forma, el sol se puso a esperar que llegara el morrocoy, volviendo los días más lentos y las noches igual.

Las más populares para niños

Las grandes leyendas venezolanas que inundan el país son historias que se encuentran basadas en algún hecho real que ocurrió durante muchos años atrás y fue pasado de manera oral de generación en generación. Para los niños, la creencia sobre estas criaturas han formado parte de la cultura y la historia que se le han inculcado a medida que estos van creciendo.

Las narraciones más conocidas por los niños son el Silbón, el cual es una criatura que se encuentra en el llano y aparece para castigar a los hombres que deambulen en estas tierras, su característico silbido es el más conocido por los niños quienes tratan de igualarlo para asustarse entre ellos mismos. Otro cuento conocido para estos es la historia de la Sayona, quien fue una hermosa mujer que mató a su madre por un ataque de celos; la Llorona es otro cuento popular que es muy conocido por los niños.

Muchas de estas historias son usadas por los padres en forma de enseñanza y moraleja para sus hijos, para inculcarles valores y respeto en sus vidas mediante  frases como: “Si sigues así te aparecerá la llorona y te llevará”. Todo esto forma parte de la amplia cultura que existe dentro de Venezuela y sus hermosos paisajes.

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