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Conoce todo sobre las ninfas Hespérides

La mitología griega relata una historia sobre un hermoso jardín, propiedad de la diosa Hera, en un lejano rincón del planeta.  Cuenta la leyenda que en alguna región de occidente, tal vez en las montañas de Arcadia, o en las cordilleras de Marruecos, o puede que en una isla perdida.  Era llamado el jardín de las Hespérides,

Significado de Hespérides

Sus orígenes no están del todo claros. Algunas versiones cuentan que eran hijas de Nix, la diosa de la noche y Erebo, dios de la oscuridad. Otros afirman que son hijas del titán Atlas y Hésperis. Las hespérides eran mélides, una especie de ninfas de la fruta, eran llamadas las diosas del ocaso, Ninfas del atardecer, las hijas de la noche.

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Normalmente se representaban tres, como señaló Evelyn Harrison: “como las propias hespérides son símbolos de los dones que encarnan las manzanas, no pueden ser actores en los dramas humanos. Sus nombres abstractos e intercambiables son símbolos de su impersonalidad”. En otras versiones eran 7, Sus nombres eran Egle, Aretusa, Etitea, Hestia, Hespera, Herperusa y Hespereia.

El jardín de las Hespérides

En este jardín existía un árbol de manzanas doradas que, según se presumía, otorgaban la inmortalidad. Este árbol había sido un regalo de bodas para Hera, de parte de Gea, la tierra. Esta lo sembró y puso a las hespérides a cargo de su cuidado. Pero este jardín se volvió algo muy apreciado para Hera, quien comenzó a desconfiar de las hespérides, quienes, según ella, desperdiciaban las manzanas. Así que envió otro guardia: Ladón, un dragón de 100 cabezas que se enroscaba a pie del árbol y nunca dormía.

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Cuando Hércules fue penado por Hera y se le otorgaron las 10 tareas, de las cuales derivaron dos más, ya que había obtenido ayuda en dos de ellas, el onceavo trabajo fue robar las manzanas del jardín de las hespérides.  Sin conocer la ruta, sin rumbo, viaja a través de Grecia. En Macedonia encuentra un ladrón: Cicno, hijo de Ares, a quien ejecuta para liberar a los viajeros. Hércules atrapó primero al anciano del océano (Halios geron), el dios del océano que cambiaba de forma, para saber dónde se encontraba ese jardín.

En algunas variaciones, Hércules conoce hacia el inicio o hacia el final de su trabajo a Anteo, que era fuerte en cualquier punto en el que estaba en contacto con su madre, Gea, la Tierra. Hércules lo ejecutó sosteniéndolo perceptiblemente por todos lados y golpeándolo con un fuerte abrazo. Heródoto da fe de que Hércules llegó a Egipto, donde el rey Busiris decidió hacer de él su sacrificio anual, sin embargo, Hércules rompió sus cadenas y huyó.

Cuando por fin llega al Jardín de las Hespérides, Hércules le ofreció a Atlas que para que recuperase  algunas manzanas brillantes él podría sostener el cielo mientras lo hacía (el Atlas podía tomarlas de esta forma ya que era el padre de las Hespérides o tenía una relación familiar con ellas). Después de regresar, Atlas prefirió no cargar de nuevo el cielo, y se ofreció a llevar las manzanas el mismo  a Euristeo; sin embargo, Hércules nuevamente lo engañó para cumplir su cometido, le dijo a Atlas que sostuviera un minuto el cielo para colocarse su capa con mayor comodidad, este acepto y luego Hércules tomó las manzanas y se fue.

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Mito

Hay otra variación de la historia en la cual Heracles fue el individuo principal que robó las manzanas (aparte de Perseo), a pesar del hecho de que Atenea en ese momento las devolvió a su lugar correcto en el jardín. Fueron considerados por algún tiempo las mismas “manzanas de la dicha” que sedujeron a Atalanta, antes de la “manzana de la discordia” utilizadas por Eris para incitar a un desafío de deleite en el Olimpo (que terminó ofreciendo el ascenso a la Guerra de Troya).

Este mito hace referencia al cielo: Las Hespérides son las horas de la tarde, el jardín es el firmamento y las manzanas de oro las estrellas. El dragón es el horizonte que corta el ecuador en ángulos oblicuos y Hércules el sol, es decir, que cuando aparece Hércules roba las estrellas y llega el día”.

La historia cuenta que mientras cuidan del jardín, las hespérides disfrutan el cantar y bailar alrededor del árbol de las manzanas sagradas, las fuentes de ambrosía que brotan del jardín, también son amantes de la poesía y les encanta observar el atardecer.

Si te gustó este articulo y quieres seguir aprendiendo sobre estas hermosas ninfas, puedes seguir aprendiendo sobre ellas en el siguiente video:

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