Ishtar: significado, otros nombres, símbolo, templo y más

Dentro de la mitología sumeria se refleja el nombre de Ishtar, una diosa de origen acadia semítica oriental, asiria y babilónica. Es considerada según su mito como la diosa de la fertilidad, del amor, la guerra y el sexo.

Ishtar

Ishtar como diosa

La diosa Ishtar, también conocida con el nombre de Inanna, era la señora de los cielos y del firmamento. Era una poderosa diosa con dominio sobre el amor y la guerra. Sus padres fueron el dios de la luna llamado Sin, su madre fue la diosa Nannar, que era la Luna misma. Era la hermana menor de Ereskigal y gemela de Samas, o conocido en otros relatos como Utu, el dios del Sol.

Su primer esposo fue su hermano Tammuz, descrito en otros textos con el nombre de Dumuzi. Cuentan que al morir su consorte, la diosa Ishtar bajó a los infiernos para salvar a su hermano de las garras del temible Ereskigal, cuyo poder era gobernar los aspectos referentes a la vida y la muerte. (Ver articulo: Humbaba)

La diosa Ishtar es la equivalente de la sumeria a la diosa Inanna, que es el otro nombre con que es descrita dentro de los textos sagrados. Además, su mito está asociado al de la diosa Aramea Astarté, así como también a los nombres de Astaroth, Esther y Stára (en persa). El 15 es el número  con el que está relacionada al panteón de la mitología mesopotámica. Existe una representación gráfica de esta diosa dentro del Museo Británico.

En cuanto a su iconografía la diosa Ishtar tiene algunas variantes, ya que cuando se representa como la diosa del amor y del sexo, se le puede ver como una mujer hermosa y joven pero desnuda y sosteniendo una capa abierta. En cambio, cuando está adoptando su rol como la  diosa de la guerra, lleva como vestimenta una túnica atada a la cintura, portando varias armas en el hombro o también las puede llevar en la mano y en ocasiones hasta con barba en la cara.

Igualmente, como diosa de la guerra se suele representar gráficamente como un león o su imagen al lado de leones, que simbolizan el dominio y la fuerza en la batalla. Muestra además un aspecto astral donde su atributo es una estrella de ocho puntas, lo que también se ha convertido en su simbolismo.

Istar o Ishtar, era la diosa babilónica que por ser la diosa del amor también simbolizaba la belleza, y en su carácter de diosa del sexo, representaba la vida y la fertilidad. Era considerada la patrona de otras actividades menores. Además por ser una diosa joven, su nombre estaba entre los registros del grupo de los Igigi, los dioses menores de la mitología sumeria, aunque no es un dato certificado.

Por estar asociada a la sexualidad, su culto enmarcaba a la práctica de la prostitución sagrada. La misma se realizaba en la ciudad sagrada llamada Uruk, que por estas actividades fue conocida como la “ciudad de las cortesanas sagradas”, siendo denominada como la “cortesana de los dioses”.

Ishtar además de ser la diosa de la fertilidad, el amor, la guerra y el sexo, era también la personificación divina del planeta Venus. Por lo general su representación física suele ser siempre como una diosa femenina, una mujer joven y hermosa, sin embargo en algunas iconografías se le puede ver con rasgos masculinos ya que en algunas representaciones los comparte como el caso de la diosa guerrera que se muestra con barba.

Aunque no representaba directamente la entidad del matrimonio, la diosa Ishtar jugaba un papel importante dentro de esta institución, según era aceptado por los babilonios. Para esta cultura, el matrimonio sólo era un contrato mediante el cual se conformaba una familia como el sostén del estado y se convertía en generadora de riquezas, dejando de lado el valor del amor romántico e incluso los valores de fidelidad y respeto.

Como la diosa del amor y la sexualidad, se dice que Istar tenía muchos amantes, pero tenía fama de ser muy caprichosa en sus relaciones y de tratar cruelmente a sus amantes de paso, los cuales iban a ella en busca de favores viriles a cambio de su amor. Se dice que incluso para los dioses tener el amor de Ištar fue fatal.

Su mito se asocia al de otras diosas ubicadas en diversas regiones como el caso de la diosa Inanna en Sumeria, en la antigua Armenia con la diosa Anahit o también llamada Urartu; con Astarté o Asera en la región de Canaán y con la diosa Fenicia en las religiones abrahámicas. De manera general, las diosas Ištar o Inanna representan el prototipo de la diosa madre.

En la mitología sumeria era conocida con el nombre de Inanna aunque en distintos textos aparecen como dos diosas distintas pero que representan lo mismo. Posteriormente en Babilonia y en el Oriente Medio, fue reconocida con los títulos honoríficos de Reina del Cielo y Señora de la Tierra. (Ver articulo: Templos Sumerios)

Con relación a otros mitos, se dice que la diosa Ishtar es la misma diosa Afrodita o Venus y que la egipcia Isis, que alimenta al dios Horus. Se dice que cuando la diosa Ishtar murió, todo el mundo comenzó a debilitarse. Su fiel sirviente llamado Papusukal se presentó ante los dioses y les pidió que crearan un ser capaz de entrar en el mundo de los muertos y resucitara a la diosa Ishtar con la comida y el agua de la vida.

Esta petición fue concedida y así la diosa volvió a la vida, pero la concesión tuvo una condición, durante seis meses al año, su esposo Tammuz deberá habitar en el mundo de los muertos y, durante ese tiempo de permanencia, Ishtar debe lamentar su ausencia. En la época de primavera, vuelve a salir y así todos se llenan de gozo. Dentro de algunas escrituras es reconocida esta historia como el inicio de la “Danza de los siete velos”.

Características

A pesar de ser la diosa del amor, la diosa Ištar no se puede clasificar dentro del grupo de las diosas madre, ya que su relación con la raza humana es más como un símbolo de inspiración para actividades en sus vidas que tomado como un refugio o protección.

En carácter de hija del dios lunar Sin, era considerada como una dama bélica, ya que como descendiente de éste, heredaba su disposición como exponente del amor, pero también de la intemperancia y la violencia caprichosa en su máxima expresión. Como diosa del amor, la guerra, la fertilidad y la sexualidad, era adorada en el norte de Mesopotamia, específicamente en las ciudades Asirias de Nínive, Aššur y Erbil.

Como elementos significativos y representativos están los leones que aparecen en su puerta y la estrella de ocho puntas, aspectos que la distingue entre otras deidades con sus mismas características. Dentro del panteón babilónico, es considerada como la personificación del planeta Venus.

Dependiendo de la leyenda donde sea descrita su historia, la diosa Ishtar puede ser una joven mimada y caprichosa, con gran astucia y que siempre se sale con la suya. También puede ser representada como una muchacha inocente que pudiese estar a merced de los deseos de poderosos guerreros. (Ver articulo: Osiris)

Sin embargo, todas sus descripciones por más diferentes que sean, siempre coinciden en lo referente a la sexualidad, elemento que inclusive lo utilizaba como una herramienta para conseguir lo que quería. Se dice que la diosa le daba el mismo placer las acciones de guerra que el sexo.

Como una diosa guerrera, se mostraba dentro de un contexto únicamente en el ámbito político, donde era venerada como un símbolo representativo del poder real y de la supremacía militar. Y es aquí precisamente donde prevalecen sus características masculinas sobre las femeninas, mostrando su figura con cuerpo de mujer pero llevando armas y con barba como los hombres.

De igual forma, como diosa guerrera se le rendía culto en las ciudades de Agadé y en Sippar, bajo la evocación del nombre de Anunit. Con respecto a su carácter astral, personifica a varios astros además del planeta Venus, también se le asocia con el Sol, la Luna, y a las estrellas, todas reunidas en constelaciones.

La diosa Ishtar como deidad amorosa, se dice que es la protectora de las prostitutas y de los amoríos fuera del matrimonio. Aunque es la diosa del amor, no es una diosa del matrimonio, ni es una diosa madre, aunque el matrimonio sagrado en los templos babilónicos, no contaban con una implicación moral ni era un ejemplo de matrimonios terrestres. Era usado más que todo como un rito de fertilidad con un nivel estilizado y tonos ceremoniales.

Existe un pasaje de su mito donde se afirma que la diosa Ishtar se la apareció a Sargón “rodeada de una nube de palomas”, mientras él trabajaba como un jardinero para Akki, quien era el extractor del agua. Se dice que en ese momento, la hermosa diosa proclamó a Sargón como su amante y a cambio le permitió convertirse en el gobernante de Sumeria y Acadia. (Ver articulo:Hehet)

La diosa Ishtar es la estrella de la montaña, la estrella de la noche, es el concepto de amor y erotismo. A pesar de esto el mito señala que Ishtar será siempre virgen y no porque deje de tener contacto sexual, sino porque obtiene nuevamente su virginidad bañándose en un lago místico con aguas sagradas periódicamente. A su paso, va acompañada de dos sirvientas llamadas Ninatta y Kulitta. Esta diosa tiene la particularidad de que muere cada año y baja a los infiernos, y de igual forma cada año resucita y vuelve a la tierra, acompañando a la vegetación de la primavera.

Como diosa de la guerra es aguerrida, cruel y determinada. Figura con un arco y un carcaj, dispuesta para ordenar el combate. Se le ha catalogado como la responsable de la crueldad de los reyes de Asiría como por ejemplo el rey Asur-Nasirpa, un soberano que se hizo muy conocido debido a la barbarie con la que trata a sus enemigos vencidos. Entre las torturas están despellejarlos vivos hasta cortarles las manos.

Astarte

La diosa Ishtar es también llamada Astarté o Ashtart. Es una diosa fenicia, y se le acredita ser la intermediaria que unió a la diosa Afrodita con el dios griego Eros. Simboliza la seducción y el desorden erótico.

Esta es la diosa del amor cuyo culto o veneración se hace en numerosos países del Oriente, encontrándose la ubicación de sus templos en la ciudad de Tyr, en Cartago y en Chipre. Su nombre se ve reflejado dentro de las sagradas escrituras de la Biblia donde es llamada como “diosa sidonia”, esto debido a que los reyes de Sidón resultan ser los sacerdotes de Astarté.

Tiene dentro de sus características ser una diosa lasciva, y dentro de la práctica de su culto se incluyen ritos libertinos. Ha sido confundida en diversas circunstancias con la diosa Anat, que es la hermana y/o amante de Baal. De igual manera se compara con Athirat, que es la esposa del dios El, y también con la diosa Inanna, que es la hija del dios An.

Su símbolo

Este símbolo de la estrella de 8 puntas es uno de los más antiguos, a través de las cuales los seres humanos formaron la imagen de Venus como la diosa Madre. La estrella de ocho puntas, es conocida con diversos nombres entre los que se encuentra Spica, la estrella tartésica, la rosa de los cielos y la rosa de los vientos o estrella de Salomón.

Es contentiva de una forma geométrica utilizada por varias culturas adaptadas a sus diversos nombres y significados. Esta es una estrella de ocho puntas con dos cuadrados superpuestos a un nivel de 45 grados.

La historia de la estrella de ocho puntas tiene su origen dentro de la mitología y la religiosidad de las civilizaciones más antiguas que existieron en el mediterráneo, y es así como aparece reflejada en casi todas las leyendas. Para los babilónicos, esta estrella simboliza a la diosa Ishtar o también Venus, que es la diosa de la fertilidad y la lluvia, quienes para su civilización contemplan el mismo simbolismo.

Mito entre Ishtar y Gilgamesh

La historia entre la diosa Ishtar y Gilgamesh se ve relatada dentro de la aventura de Gilgamesh, la cual dentro de su contenido está plasmado un episodio que implica la participación de la diosa Ishtar, descrita allí a la diosa como de apariencia malhumorada, petulante y malcriada por su padre.

Se dice que la diosa Ishtar se encaprichó con el héroe y le pidió que se casara con ella, pero él se negó a dicha petición para no vivir el destino conocido por el que pasaban todos sus amantes inclusive su propio esposo Tammuz.

Dentro de otras versiones se narra que la diosa no le pide matrimonio sino que sostuvieran un encuentro sexual. Cuenta el mito que ante el rechazo de Gilgamesh, la diosa Ishtar se enfureció y subió al cielo para quejarse ante su padre, el dios Anu, alegando que dicho desprecio la había insultado. Le exige a su padre que le entregue el Toro del Paraíso y lo manda a atacar a Gilgamesh y su amigo Enkidu. En medio del enfrentamiento, ambos héroes logran matar al toro y le ofrecen su corazón a Shamash, el dios solar babilonio.

Al enterarse del fracaso de su plan y llena de una mayor ira y coraje, la diosa Ishtar levanta grandes murallas sobre la ciudad de Uruk y maldice a Gilgamesh. Luego de esto, Enkidu le desprende el muslo derecho al toro yaciente y se lo lanzó a la cara a Ishtar, indicándole que sus deseos es hacerle lo mismo que al toro. Enkidu es castigado por la diosa consiguiendo la muerte por su irreverencia.

Se dice que para velar al toro del cielo, la diosa Ishtar convoca a su gente, bailarinas y cantantes, prostitutas del templo, y otras cortesanas para juntos poder llorar al Toro del Paraíso, lo que se llamó un buen velatorio.

Relación entre Ishtar y Tammuz

Se dice que durante su juventud, la diosa Ishtar había amado a Tammuz, que era el dios de la cosecha, cuyo amor lo llevó a la muerte. Cuenta la historia que la diosa Ishtar y Tammuz estaban muy enamorados, pero desafortunadamente su amor dura muy poco. Un día saliendo de cacería, Tammuz murió al ser atacado por un jabalí.

Embargada por un dolor muy profundo, la diosa Ishtar decide descender al inframundo a recuperar a su amado, pero en ese intento por rescatarlo se enfrenta a su cruel hermana Ereshkigal, la diosa del infierno, que no estaba de acuerdo con la intención de su hermana colocándole diversas trabas para impedir su cometido.

Ishtar tenía que desprenderse de un elemento de su ropa para poder atravesar cada una de las siete puertas. Cuando finalmente pasó la séptima puerta, ya no le quedaba nada de ropa, estaba totalmente desnuda.

Ishtar se enfrentó a Ereshkigal, pero para ese momento se encontraba muy débil ya que con cada pieza de su ropa iba perdiendo sus poderes. Aprovechando esto, Ereshkigal le ordenó a su siervo Namtar encerrar a Ishtar y liberara contra ella sesenta enfermedades. Así logró matarla colgando su cuerpo en un clavo.

Con la muerte de Ishtar en el inframundo, comenzó a cesar toda actividad sexual en la tierra de los vivos, cosa que preocupó a los dioses, los cuales mandaron a salvar a Ishtar para que los seres vivos pudieran seguir fornicando.

Una nueva condición surge para permitir que la diosa Ishtar abandone el mundo de los muertos, en su lugar debe dejar a otra persona. Vuelve a atravesar las siete puertas, esta vez de regreso, recuperando en cada una de ellas sus prendas y regresa a casa pero en compañía de unos diablillos que se asegurarán de que cumpla con su palabra.

Al intentar encontrar a la persona que la sustituya en el inframundo, se consigue a su paso sólo con seres queridos, a los que no es capaz de condenarlos por toda la eternidad. Por un momento se percata de que es imposible cumplir con la penitencia. Al regresar a su casa, se encuentra a su esposo Tammuz a quien decide enviar en su lugar, liberándose de la condena eterna.

Al final, Ishtar, Tammuz y Ereshkigal llegaron a un acuerdo donde Tammuz ocuparía el lugar de Ishtar durante la mitad del año, meses en los que Ishtar debe llorar su ausencia provocando así, el invierno y luego regresa durante la primavera. El resto del año estarán junto y la felicidad de Ishtar hace que la tierra florezca.

 Ishtar  y Venus

Como Ishtar, la diosa griega Afrodita y su equivalente en la mitología romana Venus, eran las diosas del amor. En diversas historias se refleja el paralelismo entre estas diosas del amor, en el caso de Venus Afrodita y su “dios moribundo” Adonis al igual que Ishtar y su “dios moribundo” Tammuz por otra.

Algunos expertos han señalado que este episodio de la vida de Adonis incidió en los tiempos post-Homéricos, dentro de los temas semitas orientales de Mesopotamia en Asiria y Babilonia, teoría que sin embargo no puede ser aceptada sin tener presente ciertas reservas. Este mismo paralelismo se muestra entre la diosa Ishtar y la diosa egipcia Isis, en los momentos cuando cuida de Horus y la diosa Ishtar cuida del dios Tammuz.

Así como con la diosa Venus se relacionan por ser las diosas del amor, también se relaciona con el planeta Venus, tomada a la diosa en su aspecto astral, personificando la estrella de la mañana y del anochecer. Algunos astrónomos para rendirle culto, bautizaron con el nombre de Ishtar Terra a un continente ubicado dentro del planeta Venus.

Un ritual

Por ser una gran enamorada, la diosa Ishtar profesa una profunda pasión y afecto por Dumuzi, pero a la vez ama y desea a Gilgamesh. En cosas del amor, la diosa lleva una vida muy desordenada. Por ser la diosa del amor y el sexo, sus templos se transformaron en lugares de prostitución.

Se tiene un ritual donde cada mujer en Babilonia, debe al menos una vez en su vida, sentarse en el templo a la espera de un visitante extranjero que le lance dinero y le evoque las palabras de “Te requiero en nombre de la diosa”. Esto será suficiente para que la mujer siga a dicho hombre y se una a él. De igual forma, cada año se celebra su luto y la vuelta a la vida con un grupo de mujeres sentadas en la entrada principal de su templo de Yahvé, donde comienzan a llorar a Tammuz.

Generalmente las peticiones que se le hacen a esta diosa en el caso de los caballeros es que los ayude con su impotencia sexual. Las plegarias que le son dirigidas son con el objeto de librarse de la impotencia o también para conquistar un amor no correspondido. Ishtar es la diosa patrona de las prostitutas.

Dentro de los ceremoniales en su honor se realizan sacrificios con ovejas, aromas de perfumes, tragos de cerveza y quema de figuras de cera, de sebo, de betún o de madera con los que aclaman su presencia e intervención.

Con el nombre de Inanna, fue una de las diosas más veneradas durante el reinado de Sargón. De igual manera, la diosa Ishtar recibió culto en el templo babilónico llamado Eturkalamma​, en el año 1778 a. C., también en la ciudad de Hammurabi se construyó un trono para rendirle culto a Ishtar​ y en 1775 a. C. se fabricaron imágenes de ella que perseguían el mismo propósito.

Ishtar y María

La diosa Ishtar también es nombrada dentro de las escrituras de la Biblia, específicamente se hace referencia en el libro del profeta Jeremías, donde se le nombra en el capítulo 44 refiriéndose a ella como La Reina del Cielo. En esta parte Jeremías hace la denuncia de que no se debe adorar a dioses falsos.

Sin embargo, basado en las características de virginidad e inocencia que esta diosa adopta en algunas de sus evocaciones, se le compara con la virgen María quien también es llamada dentro de la religiones cristianas como la gran soberana del reino de los cielos.

Puerta de Ishtar 

La famosa Puerta de Ishtar, es una de las ocho puertas colosales que existen en la muralla interior de Babilonia. Esta llamativa puerta está decorada con la figura de animales de varios colores brillantes, destacando en la imagen un fondo azul como especie de un vitral. Esta puerta fue construida a comienzos del siglo VI a.C. por Nabucodonosor II, ubicada al norte de la ciudad de Babilonia y cuyas ruinas están ubicadas a unos 100 kilómetros al sur de Bagdad.

Hoy en día esta puerta es considerada como un sitio turístico, que se puede visitar con normalidad. La obra estaba consagrada a la diosa Ishtar, de origen babilónica y al cual es la diosa del amor y la guerra.

Esta puerta daba acceso al templo del dios Marduk, considerado como el señor de los dioses. El camino conduce a través de una avenida que está también decorada con relieves y figura de  leones y dragones, los cuales son los dos símbolos tanto de la diosa Ishtar como el dios Marduk.

Mediante una excavación que se le hizo a la Puerta de Ishtar a comienzos del siglo XX, se fragmentó en miles de pedazos, pero así mismo fue trasladada hacia Berlín, donde fue reconstruida minuciosamente. Esta puerta es doble, siendo la parte posterior mucho más grande. Pero aún así permanece almacenada dentro del museo sin poder ser exhibida por falta de espacio para ello. Se dice que Irak reclama la posesión de esta maravilla de la antigua Babilonia.

Tattoos inspirados en ella 

Debido a su connotación simbólica representando varios espacios dentro de la vida común, la figura de la diosa Ishtar es una inspiración para que los seguidores de su mito se lo coloquen en el cuerpo como un tatoo. Hombres y mujeres que desarrollan diversas actividades se plasman en el cuerpo las imágenes de esta diosa como una forma de rendirle culto a su belleza poder.

La diosa en Starbucks 

Dentro del Starbucks la diosa aparece representada con la palabra en inglés “Easter”, que se utiliza para hacer referencia a la diosa del amanecer y de la fertilidad. En su honor son celebradas las fiestas durante la primavera, pero esto era antes de que fuese “cristianizada”.

El origen de dicha celebración está reflejada dentro de la antigua Babilonia, donde también se festejaban estas ceremonias para honrar a la “reina del cielo” conocida como Semíramis, que es la misma diosa Ishtar, la diosa Ashtoreth para los judíos o como está escrito su nombre en hebreo.

Para los sarcedotes hechiceros, las fiestas de Pascua que se desarrollan durante la primavera, significan el retorno de la diosa madre Ishtar, que es la diosa madre de los hebreos, la mujer de Baal-Yahvé y del Santo espíritu de la Menorah. Hay que señalar que el logo de Starbucks, tiene un significado hermafrodita, ya que los cuernos son de Baal y la sirena que se encuentra en una posición para llevar a cabo el acto sexual es Ishtar o también la diosa Isis.

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