El Dragón y sus formas en las distintas mitologías

El dragón es una criatura mitológica muy antigua, que forma parte importante de la cultura de muchas regiones y que es representada de diversas maneras y con variados significados. Aprende en este artículo acerca de su origen, denominaciones, características y algunas de las representaciones más conocidas de los dragones.

Dragón

Origen del dragón

Los dragones han sido utilizados en muchas culturas y religiones como parte de sus leyendas y tradiciones, y como una manera de representar sus creencias y simbolismos aprovechando la fortaleza y poderío que exhiben estos animales.

Como sabemos, la mitología es el conjunto de mitos desarrollados por los pueblos para expresar sus creencias y tradiciones, y para lograrlo se valen mayormente de figuras de animales que sirvan para representarlas.

Dichas creencias en cuanto a los dragones se sustentan en las diversas tradiciones que sobre ellos se han generado. Similar situación la encontramos en la Mitología japonesa.

Como una explicación a este fenómeno, los conocedores de la temática mitológica aseguran que se debe a los hallazgos donde se pusieron al descubierto fósiles de dinosaurios en esas regiones de tradición mítica, que han despertado el imaginario popular, creando seres parecidos con propiedades fantásticas.

Algunos se han atrevido hasta señalar que ciertas de estas criaturas aún siguen vivas en lugares remotos, no accesibles al género humano. También se cuenta que durante la época de Las Cruzadas se habían encontrado en mercados y otros lugares de exposición de Europa “restos de dragón” como evidencia de su existencia, pero se ha revelado que eran en realidad remanentes que quedaron de cocodrilos que habían sido trasladados de Egipto, Arabia y países de Asia, hasta esas zonas.

Características

Entre los animales más utilizados para las representaciones mitológicas están las serpientes, con exagerados atributos mágicos y eminentemente fantásticos, de donde surgieron los dragones.

Estos fueron creados con características comunes, según la mitología de la cultura en la que se emplean y la tradición que se quiera celebrar u honrar, así como que se espera obtener del poder atribuido al dragón. Podemos así señalar que algunas de sus características más comúnmente encontradas en casi todas las mitologías son las siguientes:

  • Tienen diversas formas, dependiendo de la mitología propia de la cultura en la que surge.
  • Se les representan normalmente como enormes serpientes o reptiles con alas, garra, cola, grandes colmillos y piel escamosa.
  • Son criaturas netamente mitológicas, generalmente mágicas.
  • Su poder y fuerza se incrementa con el tiempo.
  • Están asociados a un significado particular que le da el pueblo que lo invoca.
  • Cumplen un cometido mitológico.
  • Son independientes; es decir, actúan por albedrío propio.
  • Existen dos categorías con respecto a su actuar, de acuerdo a lo cual son benignos o malignos.

Dragón

Benigno o maligno

Refiriéndonos al proceder del dragón, encontramos que para las mitologías orientales se les considera seres benévolos, mientras que para las europeas y algunas occidentales son mayormente malévolos.  Así, un dragón benigno suele definirse como aquel que proporciona bienestar al que lo invoca y le aporta grandeza y riquezas.

En su momento desempeñaban, a menudo, un papel importante como dios o guardián,  atribuyéndoseles cualidades positivas, como una gran sabiduría y conocimiento. Se les encuentra sobretodo en las mitologías china y japonesa. Son muy apreciados y respetados por los devotos de esas culturas.

En cuanto a los malignos, estos son dragones originarios de la mitología celta y la nórdica. Solían actuar con total crueldad como un monstruo y, si alguno se le oponía, se convertía en un poderoso enemigo a quien trataba de destruir. Tenían muchos defectos, como avaricia y codicia insaciables que les conducían a devastar poblaciones enteras solo para apoderarse de sus tesoros.

Al igual que los benignos eran criaturas eran muy poderosas, hábiles y de gran tamaño, pero a diferencia de los primeros, los malignos son depredadores y cuentan con instinto cazador incontenible. Se les representaba con colores como negro, rojo, verde, azul o blanco.

Denominaciones

En cuanto a las denominaciones que se han dado a los dragones, las mismas dependen definitivamente de la región en la que se crean o se utilizan, pues guardan mucha relación con las costumbres y creencias de los lugareños.

Veamos primeramente que significa la palabra dragón. El término dragón proviene, en principio, del sustantivo griego δράκων (drákōn), que quiere decir “serpiente, dragón”, el cual a su vez está relacionado con el verbo δέρκομαι, que se refiere a “mirar fijamente”, aludiendo a la mirada punzante que tienen los reptiles.

Surgió allí la creencia de que se le había dado ese nombre por la cualidad hipnótica que tenía la mirada de la serpiente que hacía que su víctima sucumbiera ante su poder. El vocablo fue usado, en principio, para referirse a las serpientes reales, pero muy pronto se aplicó también a aquellos reptiles míticos con características imaginarias, de gran tamaño y que tenían poder de expeler grandes bocanadas de fuego por la boca, propias de los mitos y leyendas.

Según las distintas culturas del mundo, los dragones eran antiguamente considerados criaturas de gran valor e importancia para quienes los seguían e invocaban. Otras culturas con grandes leyendas míticas se encuentra en la Mitología hindú.

Dragón

No obstante, a pesar de tener características similares entre ellos, el poderío y habilidades de cada uno eran descritos e interpretados de manera diferente. Ello dio lugar a diversas denominaciones según el mito al que se les asociara y la cultura, entre las cuales podemos mencionar los siguientes tipos de dragones:

Ladón

Forma parte de las leyendas mitológicas de la región griega y se le distingue por ser una especie con cien cabezas, teniendo en cada una de ellas la capacidad de hablar un idioma distinto.

La mitología dice que Hera lo envió para que llevara a cabo la custodia de las manzanas de oro que atesoraba en el jardín de las Hespérides. De allí que también se le denomine el dragón de las Hespérides.

Heraclio, quien era hijo de Zeus, asesinó a Ladón cuando cumplía una de las doce faenas que debía realizar. Sin embargo, Ladón fue ascendido al cielo por Hera como un honor y agradecimiento por los servicios que le había dado. De allí surgió en el firmamento la Constelación del Dragón.

Quetzalcóatl

Pertenece a la mitología de la región americana y simboliza a uno de los dioses más reconocidos del área. El Quetzalcóatl era un dios tolteca, que aunque tenía atributos de bondad, como por ejemplo dar conocimiento a sus seguidores sobre cómo labrar metales, moldearlos y brindarles además conocimientos astrológicos, cometió el grave error de incurrir en actos indignos al ingerir brebajes de hechiceros enemigos, con lo cual quedó deshonrado entre su pueblo.

El sentimiento de culpa y el deshonor hizo que Quetzalcóatl se suicidara por haber avergonzado a su pueblo. Cuenta la mitología de la región, que luego de su muerte, Quetzalcóatl renació en el cielo y es ahora una constelación en forma de dragón.

Rey Dragón

La rica y milenaria mitología china cuenta entre sus mitos con la existencia de cuatro dragones; a saber:

  • Ao Guang, que era el máximo rey dragón y reinaba sobre el mar Oriental.
  • Ao Qin, era el dragón del mar del Sur.
  • Ao Run, perteneciente al mar del Oeste.
  • Ao Shun, era el dragón del mar del Norte.

Como podemos observar, estas cuatro especies de dragones tenían su reinado sustentado principalmente en la vida acuática. Con ello tenían el poder de controlar la lluvia y las nubes; es por ello que cuando se producían las inundaciones y grandes sequías, los habitantes de la antigua China solían atribuirlo a que uno de estos dragones se había enojado y los estaba castigando por faltas cometidas.

Ao Guang

La apariencia que se le daba a estos dragones chinos contemplaba una mezcla de partes de nueve animales diferentes, que son: ojos de langosta, melena de león, cuerpo y cola de serpiente, escamas de pez, garras de águila, nariz de perro, cuernos de ciervo, hocico de camello y bigotes de bagre.

Yamata no Orochi

Este dragón es originario de la mitología japonesa, en la cual se dice que es un monstruo de apariencia terrible con ocho cabezas, ocho colas, ojos de color rojo brillante y un vientre de un color rojo aún más intenso.

Cuenta la tradición que este dragón fue asesinado por Susanoo, quien después de darle muerte, halló en la cuarta cola de la criatura la sagrada espada Kusanagi, objeto preciado para la cultura de la región. Es posible encontrar otros animales mitológicos como este en la Mitología egipcia.

Shenlong

Este tipo de dragón es perteneciente a la mitología china y japonesa y se le considera un dragón espiritual, el cual tenía poder de dominar tanto a la lluvia como al viento. Era de color azul, aún cuando sus escamas cambiaban de tonalidad constantemente, lo que hacía difícil poder verlo con claridad.

Fue muy importante para el ámbito mitológico del pueblo asiático, pues gracias a él se podía prever el futuro de las cosechas, por su capacidad para controlar y dominar la naturaleza.

Dragón

Ryūjin

Pertenece a la cultura mitológica japonesa y se le conoce también como el Dios Dragón, gracias a su poder para transformarse en persona. Era el gran señor del océano, que vivía en un palacio bajo el agua, edificado con materiales de coral rojo.

Tenía la capacidad de controlar las mareas, las olas y las corrientes, así como los animales marinos, tales como peces, medusas o tortugas. Estos solían ser sus sirvientes.

Símbolos de la mitología

Muchos nos hemos preguntado en alguna ocasión si estas fantásticas criaturas existieron y si realmente tenían todos esos atributos y poderes que se les atribuye. Esto ha generado mucha polémica entre los amantes de los temas mitológicos, quienes aseveran su veracidad y además la promueven, mientras que el resto de los mortales consideran a estos seres fabulosos más un mito que una realidad.

Ciertamente no se han encontrado indicios que certifiquen que esos seres gigantescos hayan estado sobre la tierra y menos con esas características extraordinarias. No obstante, la historia mitológica nos habla de estas maravillosas criaturas con descripciones históricas bien definidas y detalladas sobre una gran cantidad de animales similares.

Dragón

En virtud de ello, se ha creído que los habitantes del mundo antiguo tenían un don o sexto sentido para percibir este tipo de seres, por lo que resguardaban a algunos tipos de reptiles e incluso fósiles de dinosaurios, destacándolos como una especie particularmente mágica, a los que denominaron dragones y les rendían tributo.

Se dice que esto es debido a que en los reptiles podemos encontrar reminiscencias de algunas características de los dragones, como la piel con escamas, aun cuando se han demostrado que los reales naturales son más pequeños, como lo es el dragón de Komodo, también referido como monstruo de Komodo o varano de Komodo.

Este es una especie saurópsido, que es un vertebrado al que pertenecen la mayor parte de los reptiles. Es originario de algunas islas de Indonesia Central y se le considera el lagarto más grande a nivel mundial, pues mide entre dos y tres metros y pesa 70 kg. En virtud de estas características, se les ha asociado a los dragones mitológicos.

El dragón de Komodo

Dos tradiciones

En el entorno mitológico encontramos la coexistencia de dos tradiciones principales sobre dragones. Así tenemos:

  • Los dragones europeos, que provienen de las tradiciones populares del pueblo europeo antiguo, así como de la mitología de Grecia y del Oriente Próximo.
  • Los dragones orientales, que mayormente se derivan de las leyendas de origen chino, pero son también conocidos y considerados en Japón, Corea y otros países asiáticos.

Señalan los entendidos en la materia que muy probablemente ambas tradiciones surgieron de manera independiente, pero a medida que se fueron desarrollando se han ido influyendo mutuamente. Para ahondar en tema de las tradiciones mitológicas le recomendamos visitar Mitología celta.

Importante acotar aquí que la palabra dragón también aparece en la tradición cristiana, pues en el libro del Apocalipsis de las Santas Escrituras se hace referencia a Satanás, tildándolo como el gran dragón, que es la serpiente antigua.

El dragón ha tenido a través de los siglos mucha relevancia en el aspecto mítico de los pueblos, influenciando sus costumbres de vida, y ha sido incluso inspiración de grandes libros que se han llevado a las pantallas de cine como exitosas películas, así como a novelas y poemas. Es evidente su importancia como el ser mitológico por excelencia a lo largo de toda la historia de la humanidad.

A partir de estas dos tradiciones se han reconocido tanto al dragón chino como al europeo entre los más representativos de las mitologías, no solo de sus respectivas regiones, sino también de la mitología global. Veamos a continuación las características de uno y otro.

Dragón chino

El dragón chino es un animal típico de la mitología de esa legendaria región, así como de otras culturas de Asia. Tal como se ha señalado, cuando nos referimos al Rey Dragón, su cuerpo está compuesto por la fusión de nueve partes de nueve animales diferentes. Sin embargo, otros entendidos en el tema son de la opinión que su cuerpo es la unión de los tótems de distintas tribus, como resultado de la fusión de las mismas.

Posee una forma enrollada como es propio de la serpiente, un animal destacado y emblemático en la antigua cultura china. Así tenemos personajes épicos como Nüwa, considerada la diosa madre creadora de los seres humanos y fundamental para la formación del universo, la cual se representaba con cuerpo de una serpiente.

Algunos investigadores han señalado que el primer emperador de China Huang Di tenía una serpiente en su escudo de armas y cada vez que conquistaba una nueva tribu, incorporaba el emblema del enemigo derrotado al suyo, de allí que se hayan combinado las características de otros animales con la serpiente, conformándose así el dragón.

En la mitología china el dragón simboliza el concepto del yang, como el lado masculino del ser y se asocia íntimamente con el clima, ya que por su intercesión se propicia la generación de la lluvia y del agua en general.

Dragón

Criatura mítica

Este dragón fue evolucionando con el tiempo y es así como pasó desde sus orígenes de ser un tótem o representación estilizada de criaturas naturales, a un animal mítico. Ya en la época de la dinastía Han, que se inició en el 202 a. C. y se extendió hasta el 220 d. C., se incluían las nueve partes de los distintos animales que conforman su cuerpo y, además, se le agregó una perla en llamas bajo el mentón.

Por lo general, el dragón chino tiene alas de murciélago que salen de sus miembros delanteros, aun cuando muchos dragones no tienen dichos miembros, pero de igual modo pueden volar. Esta imagen que se ha señalado coincide con las representaciones artísticas del dragón que conocemos actualmente.

Por otra parte, el dragón también posee una serie casi infinita de poderes sobrenaturales, entre ellos:

  • Puede camuflarse como gusano de seda.
  • Hacerse tan grande como todo el universo.
  • Puede volar entre las nubes y pasar desapercibido.
  • Puede formar nubes.
  • Esconderse en el agua.
  • Transformarse en agua o fuego.
  • Volverse invisible.
  • Brillar en la oscuridad.

Dragón europeo

Esta es una criatura legendaria perteneciente al folclore y a la mitología de las diversas culturas de Europa.​ Es simbolizado en la época moderna como el típico animal gigantesco, que escupe fuego por la boca. Posee dos alas, escamas en todo su cuerpo, cuernos, una larga cola musculosa y puede tener entre dos a cuatro patas.

Se han encontrado imágenes representando a este dragón con plumas en las alas. Además, se le ha incluido cresta, melena y unos pinchos de marfil que van por toda la espina dorsal. Se le han agregado también vistosos adornos exóticos.

Propiedad mágica

Las tradiciones populares con sus leyendas y relatos hablan de que la sangre de este dragón tiene propiedades mágicas. Así, por ejemplo, lo encontramos en la ópera alemana Sigfrido de Richard Wagner, en donde la sangre del dragón permite al personaje central, Sigfrido, comprender el lenguaje de los pájaros del bosque.

Otra particularidad de este dragón es que protege una caverna o castillo en el que esconde oro y tesoros, y por lo general se le relaciona con un gran héroe, que tiene como misión matarlo.

Aun cuando posee alas, el dragón europeo por lo general, siempre está dentro de su escondite subterráneo, que es una cueva que nos indica que en un principio era una antigua criatura de la tierra que evolucionó. Algunos expertos estudiosos han afirmado que tal vez los dragones de la mitología europea y del Medio Oriente se originaron en el culto a las serpientes que se llevaba a cabo en algunas religiones de muchas partes del mundo.

Desempeño en las distintas culturas

Lo que el dragón ha significado para las diversas culturas en las que se ha cultivado su mito, se derivada de la imaginación popular que se difunde de manera espontánea hasta llegar a los niveles más formales, constituyéndose con el tiempo en un mito o leyenda.

Occidente

En Occidente, por ejemplo, desde un primer momento se le relacionó y se le simbolizó con la lucha. Dicha lucha entre el dragón y un hombre héroe o con un dios permitía establecer definitivamente la supremacía del vencedor. En estas batallas el dragón podía ser un maligno devorador o un defensor del bien, encargado de proteger al desvalido y actuando como su guardián.

Se ha señalado que, en un principio, los dragones era devoradores de dioses opuestos a sus deseos. Por otra parte, se ha referido en algunos mitos, que los dragones eran la causa de que se produjeran los eclipses, por sus conflictos con el sol y la luna.

En esta región los dragones constituían fuerzas que exigían se les rindiera honores ofreciéndoles doncellas en sacrificio. Desde allí se les comenzó a considerar devoradores de seres humanos.

Pero es de señalar también que algunos pocos dragones de esta región tenían el rol de guardián, que implicaba mantener el orden y custodiar el lugar de su mundo, como un espacio sagrado, y precisamente por esta cualidad es que se les simboliza como el puente a otro mundo, como preludio a una reinvención del universo.

Vemos que hay actitudes encontradas en las culturas del mundo en cuanto a la figura del dragón. Por ejemplo en el lejano Oriente, a los dragones chinos, japoneses y coreanos se les consideran criaturas benévolas, lo contrario a lo que sucede con los europeos que son considerados mayormente como malévolos, aun cuando no se puede generalizar señalando que solo los malignos están Europa, pues los encontramos también en la mitología persa.

Es un tema un tanto complicado, pues involucra visiones distintas de ver el mundo, lo cual ha ido variando a lo largo de la historia. Solo con mencionar a los romanos por ejemplo, que son los más representativos del Occidente antiguo, el dragón era visto como símbolo de poder y sabiduría.

En cuanto al tema religioso, también la cultura cristiana se refiere al dragón como un ente maligno y de destrucción, por lo que debía ser eliminado. En algunos de los episodios bíblicos podemos encontrar este señalamiento cuando se narra la lucha del arcángel San Miguel contra un dragón. También está el pasaje en el que San Jorge se debate con su lanza contra el dragón.

Es de destacar la carga emblemática de diversa índole que recae sobre este animal mitológico según la cultura de los diversos pueblos, por lo que no es válido señalar que existe un solo simbolismo para representar al dragón.

Oriente

En este apartado del artículo veamos cómo se refleja la presencia del dragón tanto en el cercano como en el lejano oriente.

Oriente cercano

En esta región es reconocida la presencia del dragón desde la antigüedad, simbolizando la maldad, la destrucción y la ruina. Al respecto, encontramos en la Mitología hebrea conceptos parecidos.

Existen muchos ejemplos de leyendas similares como la epopeya Enuma Elish de años 2.000 a. C. que nos narra la existencia de la diosa Tiamat que era un dragón, señor de los océanos y líder de las hordas del mal. Se planteaba en esa leyenda que para alcanzar un universo mejor y más ordenado, era necesario acabar con este dragón.

Las Santas Escrituras también dan cuenta de la presencia del dragón representando el mal, al igual que en la mitología persa, que nos refiere al maligno dragón Azi Dahaka.

Igualmente en territorio rumano se expandió la leyenda del dragón geta-dacio con cola de reptil y cabeza de lobo e instintos de poderío y cuya imagen se plasmó en la bandera de Dacia empleada para la guerra.

Lejano oriente

Los dragones han sido reverenciados, y en muchos sitios y cultos aún lo son, tal es el caso de diversas culturas orientales donde simbolizan las fuerzas de la naturaleza y del universo.

Para esas regiones, el dragón siempre ha sido visto como un ser benévolo y de buena fortuna. En contraposición con los dragones occidentales, los orientales no tienen alas, aun cuando por magia pueden volar. Tampoco echan lenguaradas de fuego.

Resultan más parecidos a los mitos que se tienen en Mesoamérica, donde los dragones son como la Serpiente Emplumada, una divinidad de estos pueblos a quien por milenios han rendido culto desde finales del período preclásico, el cual abarcó desde el año 2500 a. C., aproximadamente, hasta el 300 d. C.

Dragón
La Serpiente Emplumada

La imagen que normalmente se presenta de los dragones de oriente, es aquella en la que se observa a un animal con garras de águila, orejas de toro, cuernos de ciervo, bigotes largos como los de los siluros, cabeza de caballo y cuello de serpiente.

Por otro lado, las leyendas chinas le confieren distintas funciones a los dragones, tales como vigilar los cielos, atraer la lluvia o también controlar los ríos y arroyos.

En lo que a la región del Himalaya se refiere, allí también se les designa como proveedores de la buena suerte, al igual que en Corea. Por su parte en las japonesas, son caracterizados por su sabiduría, amabilidad y la disposición a ayudar, de allí que por siglos la familia imperial exhibe como emblema oficial a un dragón.

Tanto los dragones chinos como japonés tienen su representación dentro de la mitología popular por:

  • Poder espiritual
  • Poder terrenal
  • Poder celestial.

Además poseen fortaleza y sabiduría, lo que los hace seres benévolos, que proporcionan salud y fortuna. Son considerados los símbolos del arte más antiguos de estos países.

Europa

En la región europea se desarrollaron diversas mitologías, cada una plena de divinidades, leyendas y relatos que dan cuenta de una imaginación muy prolífica.

Así tenemos a las tribus nórdicas, cuyo folclore está determinado en muchas de sus expresiones en varios aspectos terroríficos del dragón. Mientras que la abundante y expresiva mitología alemana cuenta entre sus representaciones con el dragón Nidhug, procedente de las fuerzas del inframundo.

Se trata de un dragón que se sustenta de las raíces de Yggdrasil, que es el árbol de fresno sagrado. Se cree que sus raíces se expanden por todos los mundos.

Igualmente los antiguos escandinavos o vikingos nos ofrecen innumerables mitos e historias de dragones. No en balde acostumbraban a adornar las proas de sus barcos con figuras de dragón. Utilizaban estas figuras con base en la creencia de que ahuyentaban a los espíritus, aquellos que supuestamente estaban vigilando las costas a los que ellos se dirigían.

Dragón Nidhug

Asimismo, aparecen dragones en poemas germanos, como por ejemplo en el Beowulf, que es un poema épico anglosajón, muy antiguo. Dicho poema versa sobre un hombre llamado Beowulf, que luchó contra un monstruo mitad hombre, mitad diablo, para liberar a su pueblo. Es convertido en rey por esta victoria pero tiene que volver a pelear, esta vez contra un dragón, aunque en esa lucha ambos mueren.

Igualmente en el Cantar de los Nibelungos, poema épico medieval de autor anónimo, se relata cuando Sigfrido mata a un dragón de nombre Fafnir, y para hacerse inmune a todo mal, se unge con su sangre en todo el cuerpo.

Muchos son los mitos de los celtas, en los que se hace mención al dragón como una divinidad de los bosques, que podía ser dominado y usado por los magos. También en la Mitología maya se presentan divinidades mágicas.

Por su parte, los conquistadores celtas de Britania lo emplearon como insignia de soberanía. Por ello cuando los romanos los ocuparon, utilizaron la imagen del dragón para adornar los estandartes de guerra. Entonces fue utilizado como símbolo heráldico, que luego adquirió connotaciones militares.

Es muy conocido el mito antiguo del dragón Ladón de las cien cabezas, al cual ya nos hemos referido. Este era el encargado de resguardar el jardín de las Hespérides. También se pueden encontrar otros dragones como Lamia, el dragón de Delfos o Pitón, Tifón y Amphisbaena, que es el dragón de dos cabezas nacido de la sangre de Medusa al caer una gota en el desierto de Libia, y la famosa Hidra de Lerna.

En cuanto a la mitología eslava, el dragón era una de las formas mediante la cual aparecía el dios Veles, quien era el señor del Mundo Subterráneo, y contrincante de Perún, dios del trueno.

Por su parte, los cristianos tomaron parte de la leyenda hebrea del dragón, que es la que se relata en el Apocalipsis del apóstol Juan. También, como parte de las expresiones artísticas cristianas propias de la Edad Media, se ha utilizado al dragón para simbolizar el pecado, lo cual sirvió de motivación para los nuevos espacios cristianos.

Así, se usó la imagen del dragón sometido bajo los pies de los santos y mártires para representar la victoria de la fe y de los reinos cristianos sobre Satanás. Al respecto también se empleó el relato del triunfo de San Jorge sobre el dragón, sirviendo para condenar la herejía y la traición, así como la cólera y envidia, señalando que su imagen presagiaba grandes calamidades.

En ciertos relatos se usó a los dragones para referirse a aspectos negativos como decadencia, opresión, temor, obstáculos y conflictos, pero en otros se destaca por expresar independencia y liderazgo. En muchas otras latitudes y en diversas épocas, han sido símbolo de sabiduría, así como de resguardo y protección.

Actualmente, la cultura occidental hace referencia a los dragones para señalar el mal, el poderío y la crueldad, lo cual se deriva tanto de las antiguas leyendas como de las más modernas filmaciones sobre mitologías.

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