Los Andes peruanos son una de las zonas con mayor importancia en la época de la conquista, principalmente debido a que los incas usaron esta zona como último bastión en la defensa contra los españoles. El día de hoy te contaremos un poco sobre la ciudad de Choquequirao, también conocida como Cuna de Oro. La historia de este centro arqueológico seguro te maravillará.

Choquequiraro

¿Dónde se ubica Choquequirao?

Choquequirao la podemos encontrar en las adyacencias de las estribaciones del nevado Salcantay. Esta zona está bajo la jurisdicción del distrito de Santa Teresa, siendo así de la provincia de La Convención, departamento del Cusco, en el sur del Perú. La ciudad se ubica con exactitud tras una caminata de 62 kilómetros por la montaña, con una altitud de 3100 metros sobre el nivel del mar.

Para empezar nuestro viaje tenemos que brindar como primer punto de referencia la ciudad de Cusco, que es capital del departamento. Para ello tenemos dos opciones, siendo la primera un boleto de avión, el coste del viaje es de 55 euros hasta un máximo de 100, según la temporada. La duración del trayecto es de 2 horas.

Si buscas una alternativa más económica, puedes optar por el viaje en autobús, los boletos cuestan 12 euros hasta un máximo de 27. Eso sí, es importante considerar la duración, es un recorrido muy extenuante, debido a que si no hay inconvenientes en la ruta, el tiempo estimado es de 20 horas, así que te recomendamos que vayas preparado.

Al llegar a Cusco, te recomendamos que descanses en algún hotel o posada de la localidad, una noche es más que suficiente, porque al día siguiente tocará viajar a la comunidad más cercana a Choquequirao, esa es San Pedro de Cachora, nuevamente es un viaje en autobús, los precios son de 5 euros por lo mínimo, con una duración del trayecto de 3 horas y media.

Choquequiraro

En Cachora podrás encontrar posadas, es un pueblo muy tranquilo, con unas vistas preciosas hacia la cordillera andina, comida, servicios, todo es bastante económico, nuevamente nuestro consejo es tomar un descanso, de por sí, ten en cuenta que por lo mínimo estarás 3 o 4 noches en el poblado. A la mañana siguiente empieza nuestro viaje a Choquequirao

Desde San Pedro, empieza nuestra caminata a Choquequirao, pero la primera parada será Santa Rosa, que se ubica a 7 kilómetros desde el punto de partida. Nada en especial de la localidad, aunque si estás agotado puedes tomar un pequeño descanso.

Ahora empieza la parte tediosa, desde Santa Rosa, el camino está lleno de subidas y curvas que desgastan a cualquiera, aunque existe un pequeño poblado inca llamado Marampata, que ofrece alojamiento y ayuda a cualquier visitante. Esta travesía  es de 1 hora aproximadamente, pero observarás la selva y una fauna exclusiva de la zona.

Cuando llegas al parque arqueológico Choquequirao, debes pagar la cantidad de 60 soles que al cambio equivale unos 12 euros, puedes acampar en el lugar, pero igual tendrás que pagar algo de dinero, para ser precisos 1 euro.

Según tus energías, dependerá si quieres pasar la noche en el sitio, decides finalmente subir a la ciudad. Es importante tener en cuenta que la ciudad no está explorada al 100%,  de hecho la gran mayoría de edificaciones están cubiertas con vegetación, así que el recorrido no tardará tanto.

Historia de Choquequirao

Al hablar de la historia de Choquequirao, sus primeros registros vienen con la llegada de los españoles al Perú, exactamente en el siglo XVI, Francisco Pizarro, el conquistador, encargó a su hermano Hernando, toda la región, que en esa época era conocida como ChoquiCarango o Chuquierrango.

Al igual que Machu Picchu, Choquequirao eran residencias reales propiedad del monarca inca Tupac Yupanqui. Con ella se demostraba el poder, pero además factor espiritual y simbólico, este último se elevó motivado a la muerte del mismo.

El objetivo de Choquequirao era que tras la muerte de Tupac Yupanqui, sus allegados pudieran continuar su legado, en un sitio en el cual todas las necesidades de su séquito, pero también de su linaje fueran sustentadas. Debido a que en el lugar se producían una gran cantidad de productos de consumo básico para el inca, aunque también era utilizado como centro espiritual.

Choquequirao tiene la peculiaridad que siempre estuvo en conocimiento, no era una tierra oculta y mística como Machu Picchu, por ejemplo Leonce Angrand que fue cónsul de Francia en Lima, validó documentos de españoles en el siglo XIX mencionando la ciudad. Aunque su primera exploración fue gracias a Hiram Bingham en el año 1909, que se encargó de dibujar los primeros mapas.

En lo referente a su nombre, Choquequirao, no era un lugar enfocado en la extracción de metales preciosos como el oro o plata, sino que tiene un toque sagrado. En la lengua aymara, muy popular en los andes peruanos, se entiende que la palabra “Choque” se relaciona con el oro, pero también con todo lo que tenga un brillo. Como puede ser el sol, los truenos, piedras, cualquier otro elemento llamativo a la vista y con valor.

Si hablamos de su relevancia en la época de la conquista fue usada como uno de los últimos bastiones de los Incas, que tras abandonar la ciudad de Cusco por la invasión española, decidieron ocultarse entre las montañas, allí durante años generaron resistencia contra los conquistadores hasta que en el año 1572 capturaron a Tupac Amaru I. Posteriormente se abandonó durante más de 300 años.

Restauraciones

Choquequirao no ha sido de gran interés para el gobierno peruano, hasta el año 2011, en el cual se decretó una restauración, para así poner valor al complejo arqueológico. Desde entonces se han realizado una serie de trabajos para primeramente facilitar el acceso a la ciudadela.

Choquequiraro

Desde arreglos en las localidades cercanas como San Pedro de Cachora, empezando por la reparación de las vías de acceso al parque arqueológico, a su vez se debe considerar el constante desmalezamiento de la ciudad, ya que la gran mayoría de estructuras se encuentra bajo la vegetación, remover la misma pone en riesgo las edificaciones.

En la actualidad se realizan constantes investigaciones, expediciones, excavaciones y otro tipo de estudios para determinar y analizar la vida de los incas que habitaron Choquequirao, de 1810 hectáreas que conforman el terreno, apenas se ha analizado un 30 %. Siendo así una fuente de conocimientos arqueológicos que todavía queda mucho por explotar.

Descubrimientos e investigaciones

La mayoría de descubrimientos en la zona, han determinado que antes de ser utilizado como un bastión de resistencia, Choquequirao era el centro político religioso más importante de todo el Cusco, destacando muchísimo por su sistema de fuentes, pero además de acueductos que era muy superior a lo visto en las principales metrópolis europeas.

De por sí el hallazgo principal, fue el determinar la estructura al día de hoy como la conocemos, mejor dicho la que está al alcance de los visitantes, ya que hay áreas que están limitadas por motivos de estudio.  Otro lugar maravilloso, lleno de descubrimientos arqueológicos es el complejo de Ollantaytambo.

Entre ellas destacamos la plaza principal superior, los edificios y fuentes anexas conocidas como Hanan. Tenemos los almacenes y depósitos que los incas llamaban Qolqas, pero también las escaleras gigantes de Bingham en honor al primer científico que exploró y creó mapas de las adyacencias.

También se han descubierto la plaza principal conocida como Haucaypata y la casa de los gobernantes y kallankas, estas funcionaban como un granero convencional. Templos, muros triunfales, corrales con fines sagrados, inclusive tenía su propio Ushno, una pirámide donde las ceremonias más importantes se festejaban.

En la actualidad se realizan una serie de investigaciones, porque se presume que en algún lugar de Choquequirao debe haber tumbas reales, lo cuál ayudaría muchísimo a comprender la cultura Inca antes de la llegada de los españoles. Aunque también se quiere determinar qué actividades se realizaron desde el 1600 hasta 1900, motivado a que es un periodo donde estas tierras desaparecieron totalmente del mapa.

Características del Complejo Choquequirao

Vamos a contarte un poco sobre alguna de las características más resaltantes de Choquequirao, la primera es que está muy cerca del Cañón del Apurímac. Esto ofrece gran atractivo turístico debido a sus pisos ecológicos, eso sin dejar de lado que la flora y fauna que habita en el lugar es única en el mundo.

Choquequiraro

La mezcla de su clima es muy curiosa, porque si observas las montañas, podrás observar los picos nevados, de hecho las temperaturas son frías, pero además se mezcla con temperaturas tropicales, siendo así una combinación muy singular.

En lo referente a su ubicación, debemos entender que su construcción siempre tuvo un planteamiento estratégico. Motivado a que al estar en lo alto de las montañas, pero a su vez dentro de una selva, su acceso era muy complicado, pero además permitiría obtener recursos que eran aprovechados en totalidad por los incas.

Los últimos incas se resguardaron en Choquequirao tras la llegada de los colonizadores en el año 1536. De por sí resistieron en total 3 décadas hasta la caída de su monarca. En la zona se apreciaba y respetaba mucho los ídolos que eran hechos en oro y plata, objetos de interés para los españoles. Por cierto, los habitantes de la zona eran expertos en la orfebrería y otras actividades artesanales.

El valor de la construcción de Choquequirao es igual a la de Machu Picchu, de por sí, la forma en la que fueron alzados estos muros es totalmente idéntica, ya que todos los recintos son de dos pisos, encontramos las escaleras de piedra, canales de agua, plazas, puentes, altares de granito y más.

Los Incas era un pueblo con unos avances agrícolas sorprendentes, de por sí, la zona de Choquequirao, era conocida como una de las tierras más fértiles para los indígenas, en la zona se puede observar cultivos de cacao, coca, café, maíz y otros árboles frutales en abundancia. Normalmente siempre en la época de la cosecha se ofrecía una buena cantidad de los alimentos recogidos a los dioses en señal de agradecimiento.

En lo referente a la fauna, es muy variada, empezando por el cóndor que para los incas era un animal sagrado, el encargado de enviar mensajes a los dioses. El venado andino es una especie única en el mundo, con una cornamenta muy particular, eso sí, son muy raros de visualizar porque están en peligro de extinción. Por cierto, hay que tener cuidado si observas al oso andino, aunque generalmente no es una criatura agresiva.

Arquitectura

Al día de hoy todavía queda mucho por explorar de Choquequirao, ya que apenas se ha explorado un 30 % de esas 1810 hectáreas, aunque su arquitectura por sí misma no es de una fortaleza, sino de una especie de convento, lugar sagrado.

Muchos expertos tienen la teoría que era el centro religioso más grande e importante de Cusco, inclusive más que Machu Picchu, aquellos que habitaban en el lugar eran sacerdotes y cualquier otra persona que se había ganado aprecio de las deidades.

De por sí la ciudad era el conjunto de nueve pequeñas aldeas, cada una contaba con sus plazas, casas, depósitos, templos, sistema de cultivos inmediatos. Debido a ese tipo de agrupación es posible que fuese un centro político y económico muy importante para los incas, motivado a que es fácil obtener productos de la costa, sierra y selva.

La mayoría de edificaciones de la ciudad son de dos pisos, cada una tenía sus hornacinas dentro. Sus puertas y nichos, eran realizadas con adobe, un material muy utilizado por los incas, moches y otras tribus del Perú antes de la llegada de los españoles. Pero a diferencia de estos no eran de construir pirámides con edificios en su interior como base.

En lo referente a la agricultura, vamos a explicar el sistema de riego, dentro de esos 9 pequeños pueblos que conforman Choquequirao, cada uno tenía su andén agrícola, eran elevaciones del terreno, para así tenerlo a nivel, sea más fácil cultivar y cosechar cualquier cereal o fruto, sin importar el grado de inclinación de la superficie.

Esto acompañado de un buen sistema de riego, permitía que incluso en épocas donde la caza era ineficiente ya sea por la vía marítima o terrestre, se aseguraba el alimento a la sociedad. Al día de hoy estos andenes tienen la apariencia de alfombras, motivado a la vegetación.