Leyenda de Orfeo y Eurídice, un amor de la mitología griega

A lo largo de toda la historia, se nos han presentado leyendas de amor sumamente impresionantes y que nos hacen soñar con vivir experiencias similares. La leyenda de Orfeo y Eurídice es un claro ejemplo del amor verdadero y a continuación conoceremos todos los detalles acerca de ella.

Leyenda de Orfeo y Eurídice

Después de participar en diversas expediciones, Orfeo el hijo de Apolo, decide aposentarse en Tracia, una isla Griega. Es en este lugar donde conoce a quien sería su futura esposa llamada Eurídice, una ninfa del bosque que pertenecía a la corte de la ciudad.

En una de sus acostumbradas visitas al bosque, Eurídice se encontró con un cazador que estaba persiguiendo a un ciervo. Este le pregunta hacia dónde huyó su presa pero ella se negó a indicarle el camino por donde ciervo había huido. Este hecho hizo que el cazador se molestara con ella y finalmente revelara su verdadera identidad, se trataba de Aristeo, el dios de los cazadores.

Para calmar su ira, Aristeo le pide un beso, pero ella se negó y emprendió su huida del bosque. Aristeo emprende la persecución y en plena huida Eurídice es mordida por una serpiente.

Mientras tanto en el palacio, Orfeo se preocupa por el tiempo que ha tardado su esposa en llegar y por ello manda a unos soldados a que la busquen. Luego de un tiempo, estos soldados traen el cadáver de Eurídice de vuelta al palacio. La muerte de su esposa hizo que Orfeo se lamentara, entonces se dirigió a las orillas del río Estrimón para pasar el momento amargo.

Orfeo estaba tan consternado que se dedicó a tocar canciones tan tristes y cantos tan dolorosos que todas las ninfas del bosque y los dioses lloraron y le recomendaron que descendiera al inframundo para buscar a Eurídice. Luego de pensarlo, Orfeo decidió ir a buscar a su esposa al infierno y enfrentar a Hades, el Dios del inframundo, para traerla nuevamente a la vida.

Viaje al inframundo

El viaje de Orfeo comienza en el mar Jónico, que en la actualidad se ubicaría en el Mar Mediterráneo, luego llega al río Estigia, el cual representaba el límite entre la tierra y el mundo de los muertos. En este río le esperaba Caronte, el barquero de Hades, este tendría la misión de trasladarlos desde el mundo de los vivos hasta el mundo de los muertos, es decir, al inframundo.

El único objeto que llevó Orfeo para esta travesía fue su Lir,a que vendría siendo un instrumento muy similar a un arpa, pero mucho más pequeña y con forma de “U”. Para convencer a Caronte de que lo llevara al inframundo, le tocó algunas canciones con las que este se conmovió y decidió llevarlo  su destino final. La música tocada por Orfeo fue tan buena, que el perro de tres cabezas de Hades llamado Cerberos sucumbió ante las notas musicales.

Finalmente, Orfeo llega al infierno y el primer ser vivo que encuentra es Perséfone, la esposa de Hades. Ella en principio le permite a Eurídice volver al mundo de los vivos, pero con la condición de que Orfeo no viera a su esposa hasta salir por completo del inframundo, de lo contrario Eurídice volvería al infierno y esta vez sería para siempre.

Orfeo y eurídice

Orfeo aceptó la condición y se reunió con Eurídice, ambos emprendieron el camino de vuelta al mundo de los vivos a través del río Estigia. Como era de esperarse, Orfeo se vio tentado muchas veces de voltear a ver a su esposa para comprobar si era ella quien le seguía o si Perséfone lo había engañado enviando a un demonio en su lugar.

Orfeo resistió todo el viaje la tentación y cuando por fin se encontró de regreso en el mundo de los vivos, volteó a ver a Eurídice pero a ella aún le faltaba un paso para llegar al mundo de los vivos y se desvaneció en frente de Orfeo.

Desenlace de esta leyenda

Solo y desolado fue como termino Orfeo al llegar al mundo de los vivos sin su esposa Eurídice. Nada podía hacerlo sonreír y sus cantos serían ahora tristes para siempre. Orfeo se dedicó a esperar su muerte para volver a ver de nuevo a su amada.

Tiempo después de su viaje al inframundo y luego de haber vagado por toda Tracia con el fin de pasar su tristeza. Orfeo fallece de causas muy extrañas, se dice que en Tracia había muchas mujeres enamoradas de él y además intentaron seducirlo, pero Orfeo se negó, honrando el recuerdo de Eurídice.

Orfeo y eurídice

Un día Orfeo intentó escapar hacia el bosque, pero estas mujeres lo persiguieron y lo atraparon. Llenas de ira le quitaron la ropa y le rasgaron su piel, su cabeza fue la única parte de su cuerpo intacta y esta vagó por las aguas dejando escuchar su voz. Destrozado el cuerpo de Orfeo, su alma al fin pudo partir al inframundo y de esta manera encontrarse con Eurídice. Al reencontrarse solo se dedicaron a deambular por las praderas y bosques del infierno, cantándole todos los días al amor que sería más grande que la misma muerte.

Historias de Orfeo y Eurídice

A pesar de que esta sea una de las parejas más reconocidas de la Mitología Griega, Orfeo y Eurídice tuvieron historias interesantes más allá de su unión amorosa. En tal sentido conviene estudiarlos por separado por lo cual, a continuación presentaremos brevemente sus historias:

Orfeo

Para la Mitología Griega, Orfeo sería hijo de Apolo, el Dios de las artes y de Calíope quien sería la musa de la poesía épica y de la elocuencia.  Según las leyendas, cuando Orfeo tocaba su lira, las bestias se calmaban y los hombres se reunían para escucharlo y hacer descansar sus almas.

Tocando su lira fue como enamoró a Eurídice y logró dormir al perro de Hades, llamado Cerbero, cuando bajó al inframundo a intentar rescatar a Eurídice. Orfeo era de origen tracio y en su honor se crearon los Misterios Órficos, que son rituales musicales bastante comunes en la Antigua Grecia aunque en la actualidad no existe mucha información acerca de estos.

A partir del siglo VI a. C. en adelante, Orfeo fue considerado como uno de los principales poetas y músicos de la Antigua Grecia. Incluso se le acredita la invención de la cítara, el cual es un instrumento de cuerda pulsada, similar a la lira. Además le añadió dos cuerdas a la lira, ya que antes tenía siete cuerdas pero la suya tenía nueve, en honor a las nueve musas.

Con su música Orfeo no sólo era capaz de calmar a las bestias salvajes, sino que incluso fue capaz de mover árboles y rocas, hasta detener el curso de los ríos. Se dice que Orfeo viajó junto con los héroes que navegaron en busca del Vellocino de Oro, una piel de carnero que estaba pintada con oro y se decía que tenía poderes sanadores. Por otro lado se le atribuye a Orfeo ser el padre de la civilización, ya que le enseñó a la humanidad las artes de la medicina, la escritura y la agricultura.

Desde el aspecto mitológico, fue profeta y practicó las artes de la magia, destacando sus dotes en la astrología, es decir, el estudio de las estrellas. Es importante mencionar que fundó muchos cultos como los de Apolo, el Dios de las artes y Dioniso el dios de la fertilidad. Cuenta una leyenda que Orfeo visitó Egipto y que allí se familiarizaría con los escritos de Moisés y con la doctrina de una vida futura.

Muerte de Orfeo

Probablemente sea la muerte de Orfeo una de las que más versiones tenga, debido a que esta sería muy dolorosa para la mitología Griega. En lo que coinciden la mayoría de estas versiones, es que Orfeo muere estando en la búsqueda de su amada Eurídice. A continuación presentaremos algunas versiones que giran entorno a la muerte de este personaje de a mitología:

Versión de Ovidio

Según cuenta Ovidio, un poeta romano, Orfeo intentó regresar al inframundo luego de una primera expedición, pero Caronte le negó la entrada al río Estígia; así que se retiró a las montañas de Ródope y Hemo ubicadas en Turquía, en donde duró tres años evitando la unión amorosa con cualquier mujer. Orfeo continuó cantando y tocando la lira con canciones tristes y esto provocó que los árboles se conmovieran.​

Estando en las montañas de Ródope y Hemo fue visto por las bacantes, quienes eran adoradoras del dios Dioniso las cuales en una oportunidad se sintieron rechazadas por Orfeo. Estas decidieron apresarlo y apedrearlo, luego lo despedazaron y esparcieron las partes de su cuerpo.

En lo que respecta a su cabeza y su lira, fueron arrojadas al río y finalmente llegaron al mar, puntualmente en la isla griega de Lesbos. Estando la allí, una serpiente intentó devorar su cabeza, pero Apolo no lo permitió, transformándola en piedra. Cuando Dioniso se enteró de lo que hicieron sus seguidoras, las castigó convirtiéndolas en árboles. Con la muerte de Orfeo, su alma y la de Eurídice se volvieron a unir en el inframundo y desde ese momento se hicieron inseparables.

Versión de Eratóstenes​

Erastótenes quien sería un matemático y geógrafo griego, comenta que Orfeo al final de su vida despreció en culto a Dioniso, haciendo de su dios único a Apolo. Es por esto que mientras Orfeo se encontraba vagando en el monte Pangeo en Grecia, Dioniso enviaría a sus seguidoras llamadas ménades para que lo despedazaran. Unas ninfas se encargaron de reunir sus pedazos y los enterraron en Libetros, cerca del monte Olimpo, mientras que su lira fue colocada por Zeus entre las constelaciones.

Versión de Pausanías

La versión comentada por el general espartano Pausanías, señala que Orfeo obligaba a los esposos de las mujeres de Tracia a que lo siguieran en sus expediciones al inframundo. Por esto las mujeres lo mataron mientras estaban embriagadas de vino, y que es por esta razón que se instituyó la costumbre de que los hombres fueran al combate luego de haber bebido.

Versión de Higino

Higino, quien sería un escritor proveniente de Hispania, lo que vendría siendo hoy la Península Ibérica; relata que Calíope, madre de Orfeo, habría participado como jueza en la disputa entre Afrodita, la diosa del amor y Perséfone, la diosa del inframundo por la posesión de Adonis, la personificación de la juventud y la belleza. El veredicto que dio Calíope es que Perséfone se quedaría con Adonis. Al no satisfacerle la decisión, Afrodita hizo que todas las mujeres de Tracia se enamoraran de Orfeo de tal forma que llegaran a despedazarlo.​

Sepulcro de Orfeo

Quizá el relato más reconocido acerca del sepulcro de Orfeo es que sus restos descansan en Libetros, cerca del Olimpo. Existía una profecía de Dioniso que decía que si el sol veía el cuerpo sepultado de Orfeo, la ciudad de Libetros sería destruida por un ataque de jabalí.

orfeo y eurídice

Un día, un pastor se recostó junto al sepulcro de Orfeo y empezó a cantar versos de este, los agricultores y otros pastores que estaban pasando por ahí se reunieron para oír los cantos. Cada vez eran más y más pastores los que se reunieron en ese lugar y se empezaron a pelear por estar más cerca del cantante. Todo esto provocó que rompieran una columna y la urna que contenía los restos de Orfeo, quedando expuestos al sol.

La noche siguiente llovió mucho en Libetros y el río Sys, cuyo significado en español sería “Jabalí”, crecería hasta desbordarse y arrasaría con la ciudad, acabando con todos sus habitantes y sus animales. Luego de esta tragedia, los restos de Orfeo fueron trasladados a la ciudad de Díon, en Grecia.

Cuando el cuerpo de Orfeo fue trasladado a Díon, lo ubicaron encima de una columna que tenía lugar en el camino que iba desde la ciudad de Díon hasta el monte Helicón. En este camino pasaba un río con el mismo nombre del monte, pero este se desapareció y su curso pasaba ahora bajo tierra. Comenta la tradición de la ciudad de Díon, que con la llegada de Orfeo el río se escondió para que las mujeres que lo mataron no se purificaran en él.

Eurídice

Para la Mitología Griega, la ninfa  Eurídice provenía de Tracia y era conocida como la  “ninfa auloníade”, lo que  quiere decir que era una princesa que vivía en los bosques. Se destaca que Eurídice era hija de Apolo, contrajo nupcias con Orfeo y falleció luego de ser mordida por una serpiente cuando se encontraba huyendo de Aristeo, quien sería un rival de su esposo.

orfeo y eurídice

Eurídice intentaría ser rescatada luego por su esposo en el inframundo, pero este falló en su cometido, por lo cual nunca pudo regresar al mundo de los vivos. Cuando Orfeo muere, estos se reencuentran en el infierno y se dedican a estar juntos y a cantar mientras vagan por los bosques del inframundo.

La leyenda de Orfeo y Eurídice es un relato de amor cuyo desenlace es un poco trágico, en él podemos ver que los castigos de los dioses cuando no son cumplidos sus designios son muy crueles. Además podemos apreciar que el amor que Orfeo tenía por Eurídice fue el motivo para arriesgarse a buscarla al inframundo y al final, sería ese mismo amor que lo mataría para reencontrarse con ella.

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