Los símbolos celtas, su origen y significado

Los símbolos celtas son las expresiones artísticas y religiosas que definieron, caracterizaron y representaron a una civilización muy poderosa y guerrera. Te ofrecemos en este post detalles de esta simbología, así como su origen y significado. No te lo pierdas.

Símbolos celtas

Introducción

La civilización de los celtas está constituida por los pueblos que habitaron las islas de la Gran Bretaña en la denominada Edad de Hierro, que fue la última etapa de la Edad de los Metales en el siglo XII, pero que poco tiempo después se expandió por todo el continente europeo.

Esta civilización desarrolló una forma de vida sustentada en una cultura caracterizada por tradiciones, costumbres y símbolos muy particulares que han trascendido hasta nuestros días.

Entre sus innumerables expresiones artísticas y religiosas, así como creencias, se incluían dioses, druidas o sacerdotes celtas y guerreros, legándonos una gama de símbolos que nos resultan misteriosos, pero también mágicos, que fundamentaron en gran medida una mitología propia. Podemos encontrar similitud entre esta y la Mitología griega.

Origen de los símbolos celtas

Gran parte de la civilización y, por ende de la mitología celta, se desarrolló durante la etapa final de la era prehistórica en el siglo XII a. C. Para ese entonces aún no se había inventado la escritura, es por tal motivo que no se cuenta con suficientes evidencias de los celtas y sus tradiciones folclóricas ni mitológicas. Solo existía la transmisión oral de las creencias de generación en generación, cuando apenas se iniciaba esta civilización.

Símbolos celtas

Por otro lado, la población guerrera de los celtas se esparció por toda Europa, lo cual condujo a que muchas de sus costumbres y objetos se perdieran en su trajinar por ese territorio.

Está también el hecho de que siempre tuvieron contacto con el imperio romano, con cuyas huestes y comunidades mantenían muchos encuentros y desencuentros, de los cuales no quedó reminiscencia alguna. Por el contrario, con el transcurrir del tiempo la gran mayoría de los celtas se fueron integrando a las costumbres romanas, ocasionando que muchos abandonaran su lengua original e incluso se convirtieran al cristianismo.

Gracias a los escritos de algunos autores griegos y romanos de posterior existencia, se pudo conocer lo que era la mitología celta tal y como la conocemos en la actualidad. El hallazgo de esta documentación, así como las grabaciones en piedras, paredes y suelos de las islas británicas, han permitido de alguna manera reconstruir parte de su historia.

Para conocer esta simbología y el significado que le fue dado a cada uno de los elementos, se presentan a continuación los más conocidos, incluyendo una breve interpretación de los mismos, basándonos en la documentación que se ha podido recolectar hasta la fecha.

Significado de estos símbolos

Los símbolos celtas constituyeron la forma de expresión que empleaban estas comunidades para expresar sus costumbres y forma de vida en general, pero también para representar su poderío y dominio territorial.

Con estos símbolos decoraban todo tipo de implemento, tales como armas, utensilios cotidianos e instrumentos de oficio, incluso sus propios cuerpos. Dichos símbolos eran utilizados a su vez por los poderosos druidas para realizar los ritos sagrados y estaban asociados a la mitología que fue desarrollando el pueblo celta durante toda su existencia.

Para su transmisión, los miembros de estos pueblos se caracterizaban por emplear distintas variantes de sus lenguas, en virtud de ser una mitología politeísta, aquella que sustenta sus creencias en varios dioses a los cuales veneran por igual.

Protección

Estos son los símbolos celtas que se dedicaban a la protección tanto personal y familiar, como de cada una de sus pertenencias y propiedades, encomendándose mediante ellos a un dios en particular que los defendiera.

Cruz celta

Primordialmente era un símbolo religioso importante, cuyo uso se expandió especialmente en aquellas regiones que habían sido evangelizadas por los misioneros irlandeses. Tal evangelización ocurrió entre los siglos IX y XII de la era cristiana.

Aún no hay puntos claros y definitivos en cuanto al origen de este símbolo, por lo que todavía se plantean discusiones al respecto. No obstante, son muchas las probabilidades de que se haya derivado de la cruz cristiana, en vista de los antecedentes evangelizadores.

Tampoco se sabe con exactitud qué representa realmente, aunque algunos investigadores sostienen que el anillo interior de la cruz representa el halo de Jesucristo. Otros han esgrimido que tiene sus raíces en las religiones paganas de los celtas y los druidas, en las cuales se acostumbraba adorar al dios Sol.

Se ha difundido y, en cierto modo, aceptado la leyenda que dice que fue San Patricio quien la introdujo a esta civilización, durante la evangelización de los paganos irlandeses. De allí, que las cruces hayan sido erigidas en los lugares sagrados para el cristianismo primitivo y se usaran para declarar la adhesión al mismo. La Mitología hindú también incluye cruces en sus tradiciones.

Sin embargo, otras opiniones aseveran que las líneas rectas que tiene la cruz celta simbolizan al hombre y el círculo a la mujer. Esto ha llevado a que se asimile con un símbolo parecido de la tradición hindú que representa la unión entre el hombre y la mujer.

Por otro lado, se ha hablado de evidencias que señalan que esta cruz podría haber sido usada antes de la era cristiana, siendo empleada como representación del dios Taranis, que era la representación celta del trueno, la luz y el cielo, quien siempre llevaba consigo la rueda cósmica que simboliza el ritmo de las noches y de los días.

Con el tiempo, al materializarse la cristianización de los pueblos celtas, la cruz celta tomó el significado cristiano que hoy conocemos. Concretamente para los pueblos celtas, la cruz es el símbolo con el que solían representar los puntos cardinales: norte, sur, este y oeste y con ellos a los cuatro dioses que allí habitaban.

Se le asocia también con la simbología de las cuatro estaciones del año celta. Además, para ellos simbolizaba el cruce de dos caminos, que era el de los vivos y el de los muertos.

Es considerado por ellos como representación del árbol de la vida y de los cuatro elementos, tierra, aire, agua y fuego, vinculados por la energía que generaba el círculo que los une a todos.

En nuestros días encontramos que se le ha denominado como high cross, que es aquella cruz alta construida con piedra empleada con propósitos ornamentales, pero también muchos fieles la utilizan como una forma de protección personal.

Nudos celtas

Se trata de una especie de cinta que se entrelaza formando un tipo de nudo ornamental usado en el arte celta como adorno. A estos símbolos se les ha encontrado plasmados en piedra y en manuscritos que se remontan a la época cristiana.

Muestran dos características resaltantes:

  • Se representan como un trenzado, en el que claramente se observa cómo los distintos extremos de la cinta se mezclan entre sí.
  • No tiene fin; es decir, la cinta se cierra sobre sí misma.

Hay mucha variedad en cuanto a estos nudos, por lo que resulta un tanto difícil asignarles un significado único. Probablemente habrían tenido un concepto y un uso específicos en el pasado, pero dicha evidencia se ha perdido al no haber la transmisión escrita.

Símbolos celtas

No obstante, es preciso acotar también que su significado podría haber evolucionado con los años e incluso ser totalmente distinto al original, en vista de la cristianización de los pueblos celtas. Además, es interesante señalar que no se han encontrado nudos celtas empleados para referirse a conceptos concretos, tales como amistad, amor o fuerza.

Ahora bien, en muchas ocasiones estos nudos están relacionados con otros símbolos, cuyo significado es más evidente y definido. Al respecto, podemos señalar los de forma de triqueta, trisquel o de animales, que permiten asociarlos de manera concreta.

Se observan también a menudo nudos celtas circulares, lo que permite relacionarlos con conceptos como la unidad. La representación de la unidad también era simbolizada en la Mitología japonesa.

Por otra parte, como estos nudos son de índole infinita se les asocia en tiempos modernos con la eternidad. El nudo celta que más se ha podido identificar claramente es el denominado nudo cuaternario, también referido como nudo escudo, el cual describiremos más adelante.

Triqueta

Se trata de un símbolo que en su estructura presenta tres arcos dispuestos de manera triangular. Es también conocido como “triquetra”. El término se deriva del vocablo latino triquetrus, el cual se empleaba para significar la presencia de tres esquinas o simplemente referirse a algo triangular.

Los eruditos han informado que este símbolo tiene más de 5.500 años de existencia y que representa la parte femenina del universo, asociándosele a la mujer en sus tres fases simultáneamente; es decir, como joven, madre y anciana. También se le asocia a las tres fuerzas de la naturaleza tierra, agua y aire.

Por lo general y como una particularidad de este símbolo, siempre estaba acompañado de otra simbología en las obras del arte celta que se habían descubierto. Esto llevó a presumir que se trataba de un símbolo con un significado poco relevante dentro de esta mitología y que solo se usaba como un simple ornamento.

Símbolos celtas

Pero dado que su significado fue evolucionando con el tiempo, el símbolo fue adquiriendo relevancia y ahora se le asocia con la tradición cristiana, pasando a representar a la Santísima Trinidad y agregándosele además un círculo alrededor, para completar la idea de unidad.

Más tarde la iglesia católica lo adoptó definitivamente para simbolizar la trinidad, con lo cual se dejó de lado toda alusión a la feminidad que originalmente tenía. Con el correr del tiempo y por las circunstancias conflictivas que surgieron entre las naciones, la triqueta adquirió la condición de ser un símbolo satánico.

Esto aconteció en la época de la inquisición, cuando se hacían condenas para abolir la herejía en la Iglesia católica del siglo XII, así como las cruzadas, que fueron guerras religiosas católicas entre los siglos XI y XIII. Fue la época cuando se persiguió y se quemó en la hoguera a todo aquel que se hiciera llamar druida o utilizara este símbolo en rituales paganos.

Símbolos celtas

En virtud de los tres elementos trinitarios que se le asociaron a la triqueta, se le relacionó también con el trébol de San Patricio, que igualmente hacía referencia a la Trinidad.

Entre las representaciones más comunes que los celtas daban a la triqueta están las siguientes:

  • La vida, la muerte y el renacimiento. Esto es porque el druidismo creía en la reencarnación del alma, la cual estaba relacionada con la feminidad pues es la mujer quien tiene el rol de dar vida y ser portadora de la muerte. De allí que las dríades, ninfas que vivían en los árboles, fueran las encargadas de los ritos de fertilidad y funerales.
  • La eternidad a la que está destinado todo ser humano al morir.
  • La indivisibilidad de todo lo que está en el universo, presentándolo como una unidad que funciona mediante la interacción de cada una de sus partes y evitar así el caos que presagiaban los druidas en épocas incluso anteriores a Cristo.
  • Los tres planos de conciencia: cielo, tierra y mar.
  • La filosofía celta donde se sustenta que todo tiene tres niveles: mental, espiritual y físico.

Hoy en día se ha difundido la práctica en países como Irlanda, Galicia y Bretaña, de que los hombres regalen una joya con el símbolo de la triqueta a la novia o esposa, representando las tres formas de procurarle amor, honra y protección.

Ailm

Este símbolo está representado por la letra Ailm, perteneciente al alfabeto Ogam de la lengua irlandesa, que corresponde al sonido ‘a’ y se representa  con una cruz (+).

Siguiendo con lo que señala la tradición celta, el símbolo está relacionado con las coníferas, plantas cuyas ramas tienen una forma cónica.

Estas coníferas son árboles de hoja perenne que resisten las peores condiciones meteorológicas. Por tal motivo, se le ha interpretado a Ailm como símbolo de fuerza, resistencia y longevidad.

El Pentagrama

Se trata de un poderosísimo símbolo asociado a los primeros tiempos de la magia y del ocultismo, en la búsqueda de la protección de los dioses. Data de la época de los sumerios, que fue la primera y más antigua civilización del mundo en Mesopotamia, quienes lo emplearon para sus rituales.

La estrella que exhibe, aunque probablemente se remonta a la antigua Babilonia, representaba la vida después de la muerte, así como el proceso en que la materia da un paso hacia el más allá.

Se dice que el filósofo y matemático Pitágoras lo usaba como un símbolo de salud, mientras sus seguidores lo empleaban para identificarse y reconocerse entre ellos.

En los tiempos de la Edad Media, alrededor del siglo XII, algunos caballeros cristianos usaban el pentagrama como símbolo distintivo en el estandarte.

Símbolos celtas

Amor

Con estos símbolos celtas se procuraba que quien los empleara mantuviera la armonía, mejores relaciones con su entorno y con las personas que allí convivían, incluso con los elementos de la naturaleza, para que prodigaran fruto y refugio.

Nudo Perenne

Es el símbolo celta del amor por excelencia, representando un nudo que nunca se deshace y que encarna la unión eterna. Era utilizado entre los celtas para definir la unión eterna de los enamorados por encima del tiempo y el espacio, concepto que aún hoy prevalece.

En vista de que se le ha conferido la propiedad de que no tiene principio ni fin, se le atribuyó también la representación de la eternidad y de la vida infinita a través de la reencarnación.

Como parte del ritual que seguían las familias celtas en sus tradiciones, se acostumbraba transferir este símbolo de padres a hijos durante generaciones, pues consideraban que esta era una manera de perpetuar su linaje de forma infinita.

Árbol de la vida celta

Su denominación original era Crann Bethadh y es uno de los más importantes, constituyéndose en un elemento central de la mitología celta. Ello es debido a que esta civilización consideraba que los árboles constituían un elemento esencial de su mitología, pues representaban a los antepasados del hombre.

Eran además fuente de vida, por los frutos que aportaban alimento y cobijo. Como significado relevante que se desprende de este símbolo, se encuentra su asociación como signo de armonía entre las fuerzas naturales para proporcionar vida, relacionándolo con fuerza y sabiduría.

Asimismo, algunos de sus seguidores lo estiman como una representación del amor, no solo entre los seres humanos, sino también el amor hacia la naturaleza y todos sus componentes.

Para la civilización celta el ciclo natural de los árboles era siempre un aspecto relevante de su cultura, en virtud de las estaciones del año. Así también era asociado con la muerte durante el invierno y el renacimiento en la primavera.

En este orden de ideas, se tiene conocimiento de una antigua costumbre celta: cuando una tribu elegía un terreno para asentar una nueva aldea, lo debían hacer alrededor de un gran árbol, por ser el elemento sagrado de la naturaleza que les depararía protección y sabiduría para sacar adelante la vida de dicha aldea. De allí que a este símbolo celta se le llamara el árbol de la vida.

Entre los árboles más apreciados por los celtas está el roble, siendo para ellos un símbolo sagrado. Su nombre en lengua celta es daur, término que comparte raíz con el vocablo “puerta” de esta misma lengua.

Este fue un símbolo de mucha relevancia durante el apogeo celta, pues el árbol fue señalado signo de los dioses, que les daba fuerza, sabiduría y vida de la naturaleza y de sus bosques. En ello se fundamenta profundo respeto y estrecho vínculo de esta civilización con los bosques, proveedores de refugio y alimento, así como de la madera que alimentaba sus fuegos.

Por otra parte, el árbol de la vida significaba unión entre el cielo y la tierra, entre vivos y muertos, entre lo místico y lo mágico por un lado, y lo terrenal por otro. Igualmente era símbolo de la reencarnación.

En este sentido, muchas de las leyendas de esta civilización presentaban al árbol como vínculo entre el mundo real y los antepasados, siendo él una puerta de entrada al mundo nuevo.

Toro celta

Dentro de la cultura celta, el toro fue siempre estimado y bien ponderado por su fuerza y robustez; específicamente se le relacionaba con los rituales de los druidas celtas.

Fue un símbolo que llegó a representar al dios Esus, lo que valió ser empleado con respeto. Asimismo ha sido usado por otras culturas, para las cuales simboliza normalmente fuerza, riqueza, resistencia y fertilidad.

Espiral simple

Es ampliamente empleado para muchos ritos y actividades dentro de la cultura celta, pero se debe precisar que no fue la única cultura que lo utilizó, ya que es sabido que ha sido usado por muchas otras civilizaciones para representar ideas de espiritualidad. Al respecto, se tienen como evidencia las inscripciones de espirales grabadas en piedra en los todos los continentes.

Ahora bien, a este símbolo se han adjudicado muchas interpretaciones, algunos estudiosos de la temática mitológica aseveran que simboliza el ciclo de la vida: nacimiento, crecimiento y muerte. Otros lo interpretan como conocimiento.

Este símbolo también es posible encontrarlo dentro de otros, como es el que caso del trisquel, que se forma a partir de tres espirales. También está el símbolo del sistrel, que incluye en forma dos espirales.

Awen

Se dice que este no es un símbolo propiamente originado en la cultura celta, sino que proviene del neodruidismo, correspondiente a una nueva religión que se sustenta de las divinidades célticas. Se trata de una religión neopagana que se identifica con el Awen, una palabra gaélica que significa inspiración.

Los seguidores del neodruidismo representan este símbolo mediante tres líneas rectas dentro de un círculo. Ahora bien, hay diversas interpretaciones dadas a este símbolo por los distintos grupos neodruidas, pero casi todas están relacionadas con la tierra, el aire y el mar o el cuerpo, la mente y el espíritu.

Shamrock

En la población irlandesa, actualmente este símbolo se ha constituido en uno de los principales, pero su origen se remonta a la tradición celta. Con respecto al término shamrock, éste proviene del irlandés seamróg, cuyo significado es “trébol joven”.

De acuerdo con lo expresa la tradición celta, el shamrock llegó a Irlanda en manos de San Patricio para simbolizar a la Santísima Trinidad durante la época en que se llevó a cabo el proceso de evangelización en la isla, lo cual aconteció en a finales del siglo V y comienzos del VI.

De allí que sus inicios fueran meramente cristianos, pero con el tiempo se fue convirtiendo en un símbolo de suerte con importancia nacional. En virtud de la gran cantidad de tréboles existentes en Irlanda, también se ha asociado el shamrock con la abundancia.

No obstante, es pertinente acotar que algunos eruditos afirman que el trébol ya era utilizado como símbolo por los celtas en los tiempos antes del cristianismo.

Según esta interpretación, el significado del shamrock habría tenido entonces es el mismo que los otros símbolos celtas que se fundamentan en el número 3, tal como el trisquel. Basado en ello, el trébol podría haber sido un símbolo de la tierra, el mar y el cielo.

Elementos

Con estos símbolos celtas se invocaba la fuerza y sabiduría que los distintos componentes del universo podrían proveer para una mejor y más productiva actuación del que los utilizaba, siempre haciendo alusión al dios particular referido en cada símbolo.

Nudo cuaternario celta

Es el que más difusión ha tenido, se le llama también nudo escudo. Tiene una forma circular y está dividido en cuatro secciones, las cuales han sido motivo de diversas interpretaciones.

Se le considera un símbolo de protección contra los malos espíritus. Pero se debe precisar que otras culturas también lo desarrollaron con una apariencia similar, un ejemplo de ellos es el nudo perteneciente a los pueblos vikingos.

Algunos estudiosos señalan que estas cuatro secciones del círculo podrían representar a los cuatro elementos principales del universo: tierra, aire, agua y fuego.

Asimismo, es posible entender que esas divisiones podrían estar referidas también a las cuatro direcciones terrestres (norte, sur, este y oeste) o a las cuatro estaciones del año.

Símbolos celtas

Trisquel

Es también llamado triskele, triskelion o triple espiral. Particularmente, el término triskelion se deriva del griego τρισκέλιον, que significa “tres piernas” y fue introducido por los escritores griegos para señalar a este símbolo, aun cuando en el pueblo celta no había una palabra propia conocida.

Es un símbolo compuesto por tres brazos en forma de espiral, unidos entre sí en un punto central, formando un triángulo. De allí su denominación.

Era considerado sagrado, pues se creía que tenía propiedades curativas y en consecuencia se le relacionaba con la divinidad. Se dice que simbolizaba el equilibrio total entre todas las cosas, lo que implicaba la perfección.

Para los druidas, los únicos que portaban el símbolo, representaba el aprendizaje perpetuo y la eterna evolución. Ellos lo usaban como amuleto de protección, así como en los rituales sanadores de enfermedades y heridas de sus guerreros, que solían realizar al finalizar las batallas.

Símbolos celtas

El triskel le permitió a los druidas lograr la concentración que requerían en cada uno de sus rituales, para alcanzar el trance necesario para conectar con los dioses y sus antepasados. También este símbolo era utilizado como medio ante las fuerzas de la naturaleza y sus espíritus, pudiendo provocar tempestades, catástrofes y males a sus enemigos a través de él.

Gracias a este símbolo, según la creencia celta, podían orientar a las almas de todos sus seres queridos recién fallecidos, de manera que supieran cómo reencontrarse con sus antepasados.

Es importante recalcar que siempre se ha vinculado la interpretación de este símbolo con el número tres, implicando una conexión entre este número y su invocación con el pasado.

Se dice que este símbolo era una representación del pasado, el presente y el futuro, así como también del nacimiento, la vida y la muerte. Visto desde una perspectiva espiritual, se podría intuir que el mismo puede representar el cuerpo, la mente y el alma.

Por otra parte, hay tradiciones que también lo han relacionado con la naturaleza y sus principales elementos: tierra, agua y aire. Se trata pues, de un símbolo muy común aplicado a elementos y aspectos esenciales de la vida.

Igualmente fue utilizado para muchos fines decorativos de espacios interiores y exteriores a lo largo de los siglos. Actualmente, se usa también como amuleto con poder curativo y protector.

Símbolo quíntuple

Como ya se ha señalado, muchos de los símbolos celtas se relacionan con las características y cualidades del número tres. Ya se ha hablado del trisquel y de la triqueta, pero igualmente hay símbolos cuya asociación se hace con el número cuatro, como el caso de la cruz celta y el nudo cuaternario.

Además existe otro símbolo, cuya mayor asociación se hace con el número cinco. Se trata del símbolo quíntuple, para el cual se han expresado una gran variedad de interpretaciones, pero quizá la más sencilla y más conocida es la que se refiere a la unidad de los cuatro elementos principales del universo: la tierra, el agua, el aire y el fuego.

De acuerdo con esta interpretación, el círculo central que muestra el símbolo podría representar el universo, en el cual convergen los cuatro elementos señalados para dar lugar a la vida.

Símbolos celtas

Tatuajes de los símbolos celtas

La simbología y el arte celta en general, proporcionan una poderosa representación de aspectos esenciales de la vida. Muchos consideran estos símbolos celtas como una armadura que los protege de males, tanto personales como globales, que tienen incidencia en el mundo.

Algunos de los significados que se le atribuyen a estos símbolos celtas son:

  • Protección
  • Fortaleza
  • Guerra
  • Buena suerte.

Aunado a ello son parte de una cultura ancestral, cuyo significado ha transcendido los tiempos y hoy los encontramos representados en muchos de los tatuajes que jóvenes y adultos solicitan para ser plasmados en su piel.

Se convirtieron así, en una forma de expresión del amor, fertilidad, maternidad y la vida en general, representados en un tatuaje que recoge toda la esencia del símbolo en cuestión.

Símbolos celtas

Los trazos que delinean estos símbolos celtas se han vuelto un arte corporal que inspira a muchos. Ofrecen una abstracción geométrica de su estructura, la cual es un referente estético único e incomparable, sobretodo cuando se está aludiendo a un símbolo de protección que llena de seguridad a quien lo porta.

Como sabemos, el arte celta sucumbió hacia el año 1200 durante la Edad de Hierro, pero hoy es una representación poderosa que muchos emplean en sus tatuajes, como un escudo para protegerse de los males que aquejan al mundo.

Los símbolos celtas más solicitados por el público son: trisquel, árbol de la vida, cruz celta,  Awen, espiral celta, nudo perenne, pentagrama y triqueta. Además, se ha podido constatar que las mujeres las más inclinadas a tatuarse con los símbolos celtas, escogidos como expresión de esoterismo y magia.

Señalan que le brindan energía al cuerpo, aparte de que estéticamente son muy atractivos y tatuarse uno les mantiene limpias de las malas vibraciones de las personas.

Símbolos celtas

Hay que reconocer que las figuras geométricas de los símbolos celtas son muy hermosas, en virtud de la simetría y complejidad de sus trazos, además del simbolismo muy especial que ellas infieren.

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