Meiga, todo lo que debes conocer sobre este término

El universo se rige primordialmente por acciones buenas y malas, de la misma manera se rige la magia y el esoterismo. En este caso, en la Mitología Ibérica encontramos que la Meiga está relacionada con la magia buena y en este artículo nos dedicaremos a profundizar sobre este concepto.

Meiga

Historia de la Meiga

Cuando hablamos de la Mitología Ibérica podríamos encontrar palabras propias del catalán, el portugués o bien el español, así como de otros dialectos hablados en la Península ibérica conformada por España y Portugal. La palabra “Meiga” es aquel nombre que se da en Galicia, España a la hechicera cuyo fin es el bien.

Es importante no confundir la Meiga con la “Bruxa”, esta última palabra proviene del portugués y su significado es “Bruja”. La Bruxa se relaciona con la hechicería que tiene como fin hacer el mal tanto a personas como animales, haciendo uso de un pacto con el diablo.  Por su parte, la Meiga es capaz de revertir los hechizos maléficos de las bruxas pero igualmente haciendo uso de una fuerza maligna.

La referencia más antigua que se tiene de la Meiga es cuando las personas de Galicia recurrían a este tipo de magia a finales del siglo XIII. Esta referencia tiene que ver con una asamblea que se reunió en la ciudad de Santiago de Compostela en España durante el año 1289, esta reunión tuvo como finalidad que los clérigos adivinos o proféticos estuvieran prohibidos en esta ciudad. Dicha prohibición se extendió a toda persona y el castigo que se imponía era el de la excomunión.

Durante el siglo XVI se mencionó la existencia de mujeres que practicaban la hechicería y se dedicaban a hacer embrujos y maleficios a los hombres. La asamblea del obispado de la ciudad de Orense en España, llevada a cabo en entre los años 1543 y 1544, proclamó la excomunión de todas aquellas personas que para saber su futuro acudían a hechiceros o hechiceras.

Esta asamblea del obispado de Orense, denunciaba que todo aquel que estuviese bautizado, es decir ungido con los santos óleos, comete un sacrilegio al acudir a hechiceros. Es importante mencionar que en estos documentos no se utiliza nunca la palabra meiga o bruxa, sólo se hace referencia a hechicería y se interpreta como magia malévola proveniente del diablo.

Inquisición Española

Cuando se instauró el Tribunal de la Inquisición Española en la ciudad de Santiago de Compostela, a partir de la segunda mitad del siglo XVI, dicho tribunal se ocupaba de mantener a la religión católica de forma ortodoxa, por lo cual tuvo como principal misión reducir la cantidad de hechiceros y hechiceras en la ciudad.

Los primeros casos de hechicería se ubican en el año 1565, cuando se acusó a un sastre de hechicero, esto se debe a que muchas personas acudían a él para preguntarle acerca del futuro. No sería sino hasta un tercer caso en donde se hablaría por primera vez de una Bruxa, este caso trataba de un campesino que fue acusado de invocar a Satanás debido a que le habían llevado un joven que se sentía mal y su padecimiento se debía a tres brujas que le ocasionaban este mal.

En el tribunal de la Inquisición durante el resto del siglo XVI, a los que se acusaban de practicar la magia se les calificaba como “hechiceros” o bien “hechiceras”, pero algunos de estos acusados eran catalogados como “Brujos” o “Brujas” debido a que su magia era obra de un pacto con algún demonio. Quizá el testimonio que afianzó el concepto de Brujo o Bruja en la Inquisición fue una hechicera que en el año 1582 confesó haber pactado con el demonio, ofreciendo su cuerpo y alma al mismo. ​

Meiga

Al finalizar el siglo XVI la Inquisición emitió actas en las cuales se puede apreciar que se hacía una distinción entre las definiciones de Hechicera y Bruja. Una hechicera era aquella que se encargaba de manipular hierbas, polvos, pelo, ropa, entre otras cosas con el fin de realizar conjuros. Por otro lado, una bruja adquiría características demoníacas, es decir, hacen el mal, vuelan, tienen pactos con demonios, entre otras cosas relacionadas con el mal.

El término bruja con el pasar de los tiempos comenzó a desvirtuarse, debido a que era muy usado en los pueblos, pero sin conocer bien su significado. Era usado frecuentemente para lo contrario a una mujer honrada y pura moralmente, o bien lo empleaban para acusar a una mujer que tenía algún aspecto o acciones sospechosas que la hicieran parecer una bruja pero en realidad no lo era.

Primeras apariciones

En el año 1612, dos años posteriores al caso de brujería más famoso en España conocido como el “Proceso de las Brujas de Zugarramurdi” en la ciudad de Logroño, el Tribunal de la Inquisición se enfocaba más en los casos de Brujas y dejaron de un lado a las Hechiceras. Esto se debe a que las brujas pactaban con fuerzas demoníacas cosa que no estaba permitida por la iglesia al ir en contra de sus convicciones.

Debido al cambio de enfoque del Tribunal de la Inquisición, es que se abre paso a partir de la segunda década del siglo XVII al término “Meiga”, este era usado para describir a aquella bruja cuyo fin era “Enmeigar”, esto quiere decir que busca hacerle mal tanto a personas como animales.

Meiga

En los años siguientes la expresión “Bruja-meiga” describe aquellas características de las brujas que se encontraban con mayor fuerza en Europa Occidental y que incluso abarcaba la región de Galicia en España, haciendo uso de la brujería en la región Vasca.

El escrito donde se describe con mayor exactitud a las Brujas-meiga es el acta emitida por el Tribunal de la Inquisición de Santiago luego del caso de las “Brujas de Zugarramurdi”. En esta acta se les describe como una organización que tiene jerarquía, se juntan y salen a volar por las noches además de renegar la fe cristiana. En este escrito se les acusó también de tener relaciones carnales con los demonios, casarse con el diablo y matar niños.

Meiga en la cultura popular

El antropólogo español Carmelo Lisón Tolosana se ha dedicado a hacer estudios acerca de la brujería gallega, este hace una importante distinción entre la meiga y la bruja. Cuando se habla de Bruja, la gente acude a esta porque piensan que les acosa una voluntad maligna que hay que identificar para detenerla.

La experta en materia de hechos paranormales o fuera de lo natural es la Bruja, esta no sólo puede saber quién le ha ocasionado el mal a la persona sino que también tiene la capacidad de revertir dicho mal.  Las brujas para combatir este mal, hacen uso de conjuros e invocaciones a seres ocultos. Si bien es cierto que las brujas pueden usar sus poderes para causar el mal, también tienen la potestad de usarlos para sanar y hacer el bien a una persona.

Por su parte, la meiga sigue siendo una bruja pero esta se destaca por hacer pactos satánicos, dichos pactos son con el fin de causar el mal. Es por ello que la Meiga es mucho más peligrosa que una bruja, si bien es cierto que ambas hacen uso de magia oscura, la bruja puede hacer uso de su magia para hacer el bien pero la meiga siempre buscará dañar y hacer el mal.

Tipos de Meiga

Tanto la historia como la creencia popular en la Península Ibérica, indican que hay una gran cantidad de Meigas, cada una de ellas posee poderes o habilidades que la hacen única. A continuación comentaremos sobre los tipos de Meigas más conocidas y qué las hace tan reconocidas y temidas por las personas.

Chuchonas o chupadoras

Son consideradas las Meigas más peligrosas, estas se presentan con diferentes caras y tienen la capacidad de transformarse en vampiros o en insectos como abejorros. Estas Meigas se caracterizan por chuparle la sangre a los niños, con el fin de robarles parte de su ser y usarlos para hacer posiciones y conjuros malignos.

Asumcordas o brujas callejeras

Estas Meigas se encargan de espiar a las personas, vigilan mucho las horas de entrada y salida de sus casas. No suelen ser agresivas pero sí peligrosas, ya que pueden decirle a otras Meigas tus hábitos y costumbres.

Marimanta

Es aquella Meiga que posee un saco y se encarga de robar a los niños que anden solos por las calles, los mete en su saco y los hace desaparecer. Se cree que hace conjuros con los niños robados, otra creencia indica que se come a los niños robados.

Feiticeira o Hechicera

Estas se pueden encontrar en las orillas de los ríos, son ancianas que poseen una voz muy cautivadora, con la cual a través de sus cantos hipnotizan a los jóvenes que se acercan y los hacen entrar a sus aguas para que finalmente mueran ahogados.

Lavandeira

Al igual que la Feiticeira, la Lavandeira se encuentra en los ríos, pero en este caso aquellos que están destinados para lavar la ropa. La Lavandeira sorprende a los caminantes que pasan cerca del río y les pide que la ayuden a escurrir la ropa que está lavando, las cuales están llenas de sangre proveniente de un mal parto que tuvo, por lo que ella les hace creer. Esta Meiga atacará a la persona si escurre la ropa de forma diferente a como lo hace ella.

Lobismuller o mujer loba

Estas son las Meigas que nacen en Nochebuena o en Viernes Santo, también la creencia popular atribuye que las Lobismuller son aquellas que nacen como la séptima o la novena de una familia donde todas las nacidas son mujeres.

Vedoira

Se destaca por ser una mujer esbelta y de buen trato, tiene la cualidad de adivinar el futuro y contactar al más allá para comunicarse con algún fallecido, es capaz de decirnos si este fallecido se encuentra en el purgatorio o si está en el cielo.

Voladoira

Esta es la Meiga experta en los vuelos, para ello hace uso de una escoba, tiene la capacidad de hacer piruetas asombrosas en el aire.

Cartuxeira

Al igual que las Vedoira, las Cartuxeira son aquellas meigas que tienen dones adivinatorios pero para ello hacen uso de las cartas, casi siempre aciertan con lo que dicen.

Agoreira

Las meigas Agoreira son aquellas que se destacan por envejecer de forma muy rápida pero tienen la capacidad de vivir por muchos años como ancianas.

Dama de castro

Estas Meigas viven bajo tierra en un castillo de cristal, se visten con un vestido blanco y largo. Se caracterizan por cumplir los pedidos de los que acuden a ella. Por lo general la Dama de Castro suele atender a las personas que se encuentran afectadas por alguna situación difícil que estén pasando en ese momento.

Métodos de protección para la Meiga

Si bien es cierto que la Meiga es peligrosa, la cultura popular ha diseñado métodos para defenderse tanto de ellas como de sus hechizos. Dentro de estos métodos se encuentran amuletos, los cuales podemos usar como un collar o podemos colgar en nuestras puertas, además de los amuletos existen otras maneras de protegernos contra la Meiga, los cuales son:

  • Colocar una escoba con el cepillo hacia arriba, detrás de la puerta de la entrada.
  • Llevar contigo un diente de ajo, un azabache colgado del cuello o unos cuernos de vacaloura, lo que vendría siendo un tipo de escarabajo.
  • Tener en casa agua bendita, tierra bendita de cualquier cementerio o ramas de laurel que hayan sido bendecidos en Domingo de Ramos.
  • Buscar garras de cualquier animal o dientes de lobo.
  • Poseer colgantes que tengan forma de varitas, azabaches, ámbar o cualquier piedra preciosa que sea capaz de rechazar cualquier hechizo.

Además de objetos, existen frases que podrían ayudar a ahuyentar a la Meiga, una es “Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas” lo cual si lo traducimos del catalán, dice “Yo no creo en las meigas, pero haberlas, las hay”. Otra frase muy usada es “¡Meigas fóra!” que igualmente traducido del catalán significa “¡Meigas fuera!”.

Como pudimos conocer en este artículo, las Meigas son aquellas entidades que se encargan de hacer hechizos con la ayuda de un pacto satánico, estas prácticas datan incluso antes de la instauración del Tribunal de la Inquisición.

Quizá no se tengan pruebas de que en realidad hayan existido la Meiga, pero es importante que nos cuidemos mucho de cualquier persona que sea capaz de pactar con un ser malévolo para lograr sus objetivos. También te pueden interesar los siguientes artículos:

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