Descubre todo sobre los Orishas en la mitología yoruba

Los Orishas, también conocidos con el nombre de orixá, orichá u Òrìṣà, es considerada como una deidad la cual es hija y manifestación directa de Olóòrun u Olódumàrè, el Dios supremo, alegato basado en los registros que existen de la religión yoruba.

¿Cuál es su significado?

Los Orishas son considerados como una especie de embajadores de Olodumare, el Dios Omnipotente y máximo dentro de la mitología Yoruba, siendo estos las deidades que vienen a gobernar las fuerzas de la naturaleza y los asuntos relacionados con la humanidad. Los dioses que conforman este grupo tienen la facultad de reconocerse a sí mismos, siendo reconocidos también por lo demás a través de números y colores, marcas, comidas favoritas, entre otras características que diferencian a cada uno. Los seguidores de estos dioses les hacen ofrendas a cambio de favores.

Cada uno de estos cuenta con una condición, características y gustos particulares. Los Orishas son las energías que están presentes dentro de la naturaleza, nombradas así por parte de los sacerdotes Yorubas quienes los identificaron y deificaron, asignándoles un nombre y características a cada uno. Los Orishas se pueden llegar a considerar como una religión monoteísta que reconocen a Olodumare como su único Dios omnipotente.

El templo Yoruba registra la existencia de más de 400 deidades diferentes, lo que ha llevado a los estudiosos occidentales a comparar la sociedad Yoruba con la Grecia Antigua por las características de complejidad que conforma su cosmología. El Dios supremo Yoruba es Olodumare u Olorun. A pesar de que esta deidad no posee algún sacerdocio establecido o tiene templos fundados en su honor, cuenta con seguidores que invocan su nombre y le solicitan alguna bendición.

Acorde con lo establecido dentro de la religión Yoruba, cuando una persona muere, su alma pasa al mundo de sus antepasados, desde donde se dice continúan ejerciendo gran influencia en la tierra. El culto que se le rinde a los antepasados es llamado Eggun, el cual es de gran importancia dentro de la religión Yoruba. Otros Orishas importantes son Eshu quien rige el destino; Shangó que es el dios de trueno y Oggun que es el dios del hierro y la tecnología moderna.

Dentro de la religión Yoruba la misma deidad puede ser masculina en un pueblo y femenina en otro, razón por la que una misma deidad puede tener varios caminos según a como sea su culto de veneración, aunque sus características esenciales no sufrirán ninguna transformación. Se presenta el caso donde las características de dos dioses pueden aparecer incluidas en una sola deidad.

La composición de deidades dentro de la religión Yoruba se toma como una religión monoteísta, la cual contiene un sólo dios creador de todas las cosas y omnipotente, gobernador de todo el universo, junto al cual se encuentran centenares de deidades menores, cada una de ellas contentiva de un poder específico.

Orisha en la Umbanda

La Umbanda es una religión que fue instituida en Brasil a principios del siglo XX. Es considerada como una religión selecta, conformada por varios elementos que se derivan de varias corrientes religiosas, con carácter sincrético, el cual es un sistema filosófico o religioso que trata de que convergen varias doctrinas diferentes, que combina su templo de deidades bajo la evocación de santos católicos o cristianos.

Un Orisha, es un antepasado divinizado, lo que hace pensar que alguna vez contó con cuerpo físico material y que pasó en algún momento por el plano terrenal, que establecieran relación y dominio ejercido sobre fuerzas de la naturaleza, el conocimiento y propiedades de las plantas empleadas con diversos fines. El poder de un antepasado que ha pasado por un proceso divinizado luego del pos-mortem, se transforma en un tipo de reencarnación.

El Orisha contiene un poder inmaterial, el cual es capaz de sentir sólo cuando está incorporado en alguno de sus hijos. El factor conocido como “El hijo”, sirve como el vehículo que permite al Orisha convertirse en materia en la tierra, a través del fenómeno de la incorporación. Los poderes de los Orishas son iguales, padronizados de acuerdo al rol establecido para cada uno, tornándose en un conjunto de fuerzas que son las que rigen el universo.

Sus dioses

Los Orishas o también llamados Oshas, son deidades que rigen a las fuerzas de la naturaleza y también intervienen dentro de los asuntos relacionados con la humanidad. Según la religión yoruba, cada persona que viene al mundo trae consigo cumplir un propósito, un fin y un destino en la vida, en medio de diversas circunstancias que por lo general son alteradas, siendo los Orishas los encargados de arreglarlo todo.

Existen alrededor de 401 deidades en el mundo, pero en América solo se conocen pocas decenas. Dentro del grupo de lo orishas más populares y conocidos están los que comprenden la santería cubana, tomando formas artísticas estos orishas, inspirándose en cada una de sus características.

Oyá

Oyá, también es conocida con el nombre de Oiá o Yànsá. Es el primer Orisha femenino que conforma la rueda del Batuque. Oyá, es la diosa de las tempestades y del viento fuerte que viene antes. Esta deidad pertenece al templo yoruba y se dice que ella gobierna junto con Shangó. Es uno de los pocos orishas que pueden dominar a los Eggunes, llamados así a los espíritus de los muertos, una facultad que le otorgó Babalú Ayé.

Fue pareja de Oggun hasta que lo abandonó por Shangó. Dentro de sus características está que es autoritaria pero a la vez sensual. Tiene un temperamento muy fuerte, dominante e impetuoso. Está en sus datos que es una de las esposas que tuvo Shangó, junto a quien combatía. ​También es la regente de la puerta del cementerio. Se dice que junto a las deidades de Elegguá, Orula y Obatalá, domina los cuatro vientos.

Esta diosa es conocida con los nombres de Yànsá del Yorùbá Iyámsá y la etimología de su nombre se deriva del Iyá que es madre, Omo que significa hijos y Mesá que es nueve, esto por ser madre de nueve egguns, ejerciendo un poder especial sobre ellos. Oyá encarna un ideal femenino que es ajeno a la cultura Yoruba, ya que en esa cultura las mujeres no podía formar parte del ejército como en otros pueblos de África occidental ecuatorial.

Según la mitología, Oyá proviene del norte del país Yoruba. La lanza es el símbolo de esta diosa guerrera. Es representada por un objeto hecho de metal en forma de rayo o descarga eléctrica. Se dice que cuando baja a la tierra, lleva en la mano un sable y una cola de caballo o iruke, que representa un símbolo de autoridad.

orishas

Oshun

Oshun, también es conocido con los nombre de Oxum u Ochun. Es una de las deidades que comprende la religión yoruba. Dentro de la santería este orisha se sincretiza con la Virgen de la Caridad del Cobre, que es la patrona de Cuba. Es considerada la Reina las aguas dulces, los arroyos, manantiales y ríos. Personifica el amor y la fertilidad y a ella acuden los fieles que solicitan apoyo monetario.

Òşun es conocida con el nombre de Ìyálóòde o también Iyalode, que es el título que se le entrega a la persona que ocupa un lugar más importante entre todas las mujeres de la ciudad. Es la reina de todos los ríos y rige el agua dulce, elemento sin el cual no habrían vida en la tierra. Su facultad y poder la conforman las piedras del fondo del río Òşhun, joyas de bronce y también un peine de carapacho de tortuga.

Se dice que la fascinación de Òşhun por el bronce y los metales precioso del Yoruba, es mencionada en los saludos que le son dirigidos como por ejemplo, “Mujer elegante que tiene joyas de bronce macizo”. Su número es el 5 y sus múltiplos, y su día es el 8 de septiembre. Sus colores son el amarillo y el dorado, también los tonos corales y verdes agua.

Shangó

Shangó es el orisha que figura dentro de la mitología Yoruba como el Soberano de Oyo. Dentro de su leyenda se cuenta que tuvo tres consortes llamadas Oba, Oia y Oxum, siendo esta última favorita. Shangó es una de las deidades que goza de mayor popularidad, teniendo entre sus rasgos característicos ser del tipo autoritario y muy poderoso. Entre sus atributos se le otorgaba el poder de decidir sobre el bien y el mal. Era un dios justo y equitativo, considerado como el gran juez entre los Orishas.

El hacha es el arma representativa de Shango, la cual tenía características únicas, contentiva de un doble filo, una arma poderosa la cual empuñaba contra el enemigo y a la que llamó Oxe. Es el Dios del rayo y del trueno, dentro de la religión Yoruba. El gran amor de Shangó siempre fue Oxum, de la cual quedó prendado de su belleza y a quien perseguía constantemente hasta que la hizo su esposa.

Se dice que gracias al amor que Shangó sentía por Oxum, ella lo dominaba y controlaba a su antojo. Shangó es el Orisha que gobierna los truenos, los rayos, pero también es el Dios de la justicia, de la danza y del fuego. En sus tiempos fue un poderoso Rey y un gran guerrero pero también se le atribuyen dotes de brujo. Dicen que se convirtió en Orisha para lavar sus culpas, luego que por error, destruyo su casa y a su familia.

Es también considerado como el dueño de los tambores y por ende de la danza y la música. personifica las alegrías de la vida, la belleza masculina, la pasión, la inteligencia y las riquezas. Shangó es conocido dentro de la cultura y la religión como Yakutá que en Yoruba significa el tirador de piedras. Su nombre se deriva de su carácter revoltoso. La historia cuenta que fue el cuarto Rey de Oyo. Es sincretizado dentro de la iglesia católica bajo la evocación de Santa Bárbara.

Oba

Es la deidad del río Oba en África, que en la actualidad tiene otro nombre. Oba es la tercera esposa de Shangó, aunque en otras historias, Obá encarna a una doncella virgen. Se dice que precisamente esta sea la razón por las que existen diferentes versiones sobre la pérdida de una de sus orejas. Una de las historias habla sobre una disputa que sostuvo con Oxum, debido a la preferencia sentimental que Shangó manifestaba hacia Oxum. Se dice que en medio del conflicto, Oxum utilizó un astuto engaño y le cortó una de las orejas a Oba, lo que ocasionó que Shangó la condenara al destierro.

En otros argumentos, se dice que la pérdida de su oreja fue producto de un corte que se hizo con una espada durante una batalla. Por ser esencialmente una vibración femenina, este Orisha no puede manifestarse en personas del sexo masculino. Se dice que con este posible error se pueda provocar desviaciones de índole sexual en el médium. Asimismo, existen naciones donde los animales utilizados en sus cultos deben ser vírgenes. Otros afirman que esta entidad no quiere a los hombres, dada a la desilusión amorosa que pasó a causa de Shangó.

Exu

Exu es considerado como un poder dual, un espíritu que rige a la gente dirigiéndola hacia un lado u otro. Se dice que existen más de veinte diversidades que expresan su poder. El conocimiento de ritmo comienza con Exu, ajustando de manera correcta la energía contentiva en nuestro cuerpo. Exu es un enviado, una especie de mediador que hay entre el hombre y los poderes superiores. La evaluación de la fuerza de Exu se hace imposible debido a según el sistema de Ifá, esta fuerza está encarnada dentro de 16 aspectos.

Según la mitología yoruba, es la deidad que tiene la potestad de abrir y cerrar las puertas, haciendo siempre lo que uno quiere, cumpliendo todos los deseos de manera literal, por lo que hay que tener cuidado con lo que deseamos, ya que Exu simplemente demostrará que no somos lo que pensamos que somos.

Esta deidad cuenta con el poder de hacerse invisible y de cambiar de forma, transformándose en un ave, una persona o en el viento. Puede romper cerraduras, producirle sueño a la gente y hasta llevarlos a una confusión. Su símbolo es una flauta, elemento que lo vincula a su rol como mensajero de los Dioses. También se relaciona con la serpiente y lo representan con dos bocas para enfatizar su incertidumbre.

Oko

El Orisha Oko es uno de los Orishas que simboliza al elemento tierra así como también el trabajo del campo y los cultivos. Su nombre está asociado directamente con la agricultura y el campo, siendo el protector natural de la labranza y los arados. Brinda fortaleza y vida ya que proporciona los medios del sostén que producen los alimentos necesarios para vivir. Su historia se relaciona con las deidades de Oggún y Olokun.

Oko es considerado como el árbitro de los altercados, en especial el que se produce entre mujeres, siendo el juez de las disputas entre todos los Orishas. Entre sus características está que es trabajador voluntarioso, que guarda secretos. Se dice que sus testículos le llegan hasta el suelo, por su fuerte castidad. Es la deidad que provee de alimentos al mundo como trabajador de la tierra.

Oko es quien garantiza la prosperidad de las cosechas, por lo que la representa así como la fecundidad, razón por lo que las mujeres estériles acuden a pedirle a él. Es el responsables de las cosechas, de las lluvias, del fuego interno capaz de partir la tierra y los animales. Tiene un sincretismo con San Isidro Labrador, su color es el rojo y también el blanco; y su número es el 7 con todos sus múltiplos.

orishas

Yemayá

La Orisha femenino yoruba Yemayá es una figura muy simple. Ella es una de las orishas más conocidas dentro de los cultos brasileros, con una buena promoción de su nombre hasta por la prensa, debido a que sus fiestas anuales aglomeran grandes cantidades de fieles e iniciados, pertenecientes tanto de la ley Umbanda como del Batuque tradicional.

La popularidad de Yemayá es inmensa y ha sido comparada con la de otras deidades, debido a que esta divinidad tiene varios atributos como un buen carácter, es tolerante, tiene gran aceptación, cariño y amor. Es una de las reinas de las aguas, teniendo a las aguas saladas como sus preferidas, las cuales se encauzan con los gritos de madre apasionada y sufrida por los hijos.  El mar es su casa, sitio donde sus fieles le entregan las ofrendas.

Sus fiestas son conocidas ampliamente en las zonas de la costa atlántica de Argentina, Uruguay, Brasil, entre otras. En sus fiestas se suele entregar ofrendas a este Orisha y son muchas las ceremonias que se realizan para rendirle homenaje. Es común que se realicen las tradicionales sesiones de Umbanda donde se manifiestan todos los seres espirituales de esta religión.

Esta divinidad de las aguas saladas, de los mares y océanos, es el Orisha que produce el movimiento de las aguas. También es conocida como la protectora de los pescadores y de los marineros. Es llamada la Señora de todos los lugares que traen armonía y paz a toda la familia. Es también la dueña de los pensamientos y los fieles recurren a ella para solucionar sus problemas de depresión e inestabilidad emocional.

Obatalá

Obatalá es una de las deidades enmarcadas dentro de la religión Yoruba pero también es una de las más importantes de la religión Umbanda. Dentro de la Santería se sincretiza con la Virgen de las Mercedes. Es conocida con los nombres de Oxalá u Ochalá. Este es el Orisha mayor, a quien se le atribuye la creación de la tierra y es el escultor del ser humano. Dentro de sus características está ser una deidad pura por excelencia, el dueño y señor de todo lo blanco, de la cabeza, de los pensamientos y de los sueños.

Obatalá fue enviado a la tierra por Olofin con el propósito de hacer el bien y para que fuese el gobernante del planeta. Es un ser cargado de misericordia; gran amante de la paz y por lo que busca siempre estar en armonía. Es también el que rige la buena conducta, por lo que tiene el respeto de todos los orishas quienes lo buscan como un abogado. No permite que nadie se desnude en su presencia o que se expresen palabras duras e injuriosas. Obatalá es el único Orisha que tiene caminos masculinos y femeninos.

Es un Osha de Cabecera, razón por la cual, para evitar problemas con otros Orishas, se menciona su nombre. Tiene gran fascinación por todo lo puro, blanco y limpio; no le gusta la brujería. Su apariencia física es representada como un ser viejo y encorvado, de movimientos lentos aunque en otros caminos es descrito como un joven diestro.

Utiliza un bastón como una especie de varilla metálica de color blanco, que es parecido a una vara invisible, la cual se extiende por todo el cielo y la tierra. Obatalá brinda justicia, renovación y propone un nuevo comienzo. Le gustan los lugares oscuros por lo que en su altar se debe colocar un paño para mantenerlo alejado de la luz. Es un gran Orisha, modelador y soberano del género humano.

Obba

Obba es un Orisha que encarna el amor reprimido y personifica el sacrificio que se hace por el ser amado. Simboliza el sufrimiento y simboliza la fidelidad conyugal. Su nombre se asocia a los lagos y lagunas. Junto a Oya y Yewu conforman un grupo de guerreras a quienes todos le temen, viviendo junto a ellas también en los cementerios por lo que es considerada la guardiana de las tumbas. En Batuke, Obâ se le ve danzando con una mano tapando su oreja cortada y con la otra va revolviendo su sopera.

Dentro de sus características está ser muy femenina, fuerte, temida y enérgica, por lo que ha llegado a ser considerada más fuerte que muchos Orishas masculino, siendo el único que logró derrotarla Oggun. Su nombre proviene del Yorùbá Òbbá, Òbè que es sopa y Obbá que es rey, siendo literalmente “La de la sopa del rey”. Su día es el 25 de noviembre y está sincretizado con Santa Catalina. Dentro de sus metales están el estaño y el cobre. A Obbá se le puede ver llevando un vestido en tono rosa viejo, cubriéndose la oreja cortada con un manto sobre la cabeza también de color rosado.

Eshu

La deidad Eshu es también conocida con los nombres de Exu o Esu. Es un orisha que pertenece a la mitología yoruba. A la par de que la religión se ha venido extendiendo por todo el mundo, el nombre de este orisha ha conocido con diferentes variaciones según sea el lugar aunque en cuanto a creencias, este aspecto sigue siendo similar.

Eshu forma parte del grupo de los Orisha de Oddé, conocidos como “Los Guerreros”. Es considerado como el dios de todo lo malo que se manifiesta en el mundo. Èsù es considerado dentro de la religión yoruba como la primera partícula diferenciada de vida que fue creada por el dios Òlòórún. Etimológicamente la palabra Èsù significa “esfera” y representa lo infinito, así como el movimiento permanente.

Es el orisha mensajero, el enviado por dios para mediar entre los hombres y los Orishas. Es un perenne comunicador entre Aiyé, que significa el mundo en que vivimos y Òrún, que representa el más allá, la casa de los Orishas, el cielo. Eshu está en todas, aunque prefiere  vivir solo de preferencia sitios oscuros y lejanos de todo, simplemente en el monte o la sabana. Es el jefe de los eggun, con quienes mantiene un gran negocio. Simbólicamente representa la desesperanza y el infortunio. Es también considerado el dueño de las cadenas. Se manifiesta como un gran hechicero, que tiene la facultad de liberar de la prisión.

Inle

Inle o Erinlé, como también es conocido, es el Orisha pescador y agricultor. Es el patrono de los médicos y pescadores, ya que es el médico de la Osha, además con dotes de adivino. Dentro de sus características esta que es un gran guerrero, cazador y pescador.

Se le figura siempre dentro de la naturaleza pescando. Simboliza además la salud la cual recibe para combatir las enfermedades. Es proveedor del sustento humano, guía de los caminantes y habita tanto en la tierra como en el agua. Es el Orisha de la economía extractiva. Es hermafrodita y de físico muy bello. Sus números son el 3, 5 o 7 mas sus múltiplos. Sus colores representativos son los de tonalidades verdes y azules.

Dentro de sus atributos contienen dos aros, anzuelos, pita, red, una mano de caracoles, tres pececitos, varias conchas, una tinajita la cual contiene el secreto de Abbata y 7 Otá. Dentro de las ofrendas que se le entrega a Inle están el vino dulce, las panetelas borrachas, el pez pargo, la lechuga, el berro, la batata, la naranja, calabaza, ñame, guayaba, aceite de almendras, entre otros  y los animales como el carnero, el gallo, las palomas, la gallina tipo guinea, teniendo como condición que todos los animales utilizados deben ser blancos.

 Orula

Orula o también llamada Orunmila, es el Orisha de la adivinación, representando así el oráculo supremo. Es un gran benefactor de la humanidad y también su principal consejero. Por sus dotes de adivinador, es quien le revela el futuro a través del secreto de Ifá. De igual manera se presenta como un gran sanador, y se dice que aquel que ignore sus consejos puede llegar a padecer los avatares.

Orula es símbolo de la sabiduría, de la inteligencia, de la picardía y la astucia, elementos que le sirven para sobreponerse al mal. Se dice que cuando el Dios Olodumare creó el Universo, Orula fue uno de los testigos del hecho, razón por la cual conoce el destino de todo lo que existe.

Dentro de  la religión Yoruba, Orula fue el primer profeta reconocido, el cual se encargaba de supervisar los nacimientos por órdenes expresas de Olodumare para supervisar los nacimientos. También se encargaba de las muertes  y el desarrollo tanto de los seres humanos como de otras especies . Es el señor de los Oráculos por excelencia, y un experto del Ifá.

“La mano de Orula” es un culto donde sólo participan aquello que son escogidos por el, en el caso de los hombres es conocido como e Iko Fá Fun, y para las mujeres reciben el nombre de Apetebí. Se dice que los hombres pueden llegar a ser sacerdotes solo si Orula así lo decide y en ese caso recibirían el nombre de Babalawo.

Orula conoce todos los secretos del ser humano y también lo que esconde la naturaleza, al igual que el conocimiento referente a la historia de la humanidad. Dentro del plano humano, Orula conforma las espiritualidades de todos los Awó ni Orula difuntos, ya que es el Orisha rector e intérprete de los Odun del oráculo del Ifá.

 Ochosi

Ochosi o también Oshosi, es una de las deidades de la religión yoruba que dentro de la santería se sincretiza con san Alberto Magno y San Norberto.  ​Se dice que pertenece al grupo de orishas denominados guerreros Ayaegun, los cuales son recibidos como una de las primeras consagraciones dentro de la religión yoruba. Es considerado como el dios de la cárcel y también el santo que puede evitar que una persona resulte encerrada en ella, mediante el ofrecimiento de diversas ofrendas. Es tomado en cuenta como el dueño del arco, la flecha y de la cacería en los denominados montes de la vida.

Se dice que apadrina al fugitivo y provee de carne al hambriento. Tiene el poder de eliminar las rejas de la cárcel. Es fiel amigo de Osain, y tiene por características que astuto, ágil y valiente. Se comunica a través de la interpretación de cocos y caracoles. Representa la justicia divina, por lo que la causa por la que le solicitan ayuda debe ser algo justo ya que si la persona le pide un favor donde la causa sea injusta, esta deidad lo castigará.

Es gran conocedor de todos los pájaros y es considerado como el mejor cazador cuya puntería es perfecta, en vista de que siempre da en el blanco con su flecha. Se le considera como un gran mago, brujo o hechicero que conforma el grupo de los Orishas guerreros. Sus colores representativos son el azul, amarillo y el coral.​

Está considerado como el mejor de los cazadores y siempre anda en compañía de Oggún luego que establecieron un pacto efectuado en la casa de Orula. Desde ese momento establecieron como acuerdo que se necesitaban uno al otro, ya que separados no eran nadie. Es el dueño del arco y de la flecha, y del resto de los instrumentos de caza. Posee gran inventiva e inteligencia.

Olokun

Olokun es el Orisha que es sostén de Ifá y de Osha. Está asociado a los secretos profundos que existen sobre la vida y la muerte. Olokun es la deidad que proporciona salud, prosperidad y un desarrollo material. Es el Orisha del océano, por lo cual representa el mar en su aspecto más aterrante. Es un ser hermafrodita, es decir, mitad pez y mitad hombre. Dentro de sus características está que su carácter es compulsivo, pero a la vez misterioso y algo violento. Tiene como atributos el poder transformarse. Muchos le temen cuando se enfurece.

Dentro de la naturaleza personifica las profundidades del mar siendo el verdadero dueño de sus profundidades, espacios donde nadie ha podido llegar. Sabe de los secretos que se esconden en el fondo marino, algo que nadie sabe, sólo Olokun y Olofin. Representa además las riquezas marinas y la salud. Se dice que Olokun es una de las deidades más peligrosas y a la vez poderosas dentro de la religión Osha-Ifá. Su nombre se origina del Yoruba Olókún donde la palabra etimológica es Oló que significa dueño  y Okún con que se refiere al Océano.

Aye

Aye representa la estabilidad del matrimonio y los bienes materiales que se consiguen durante el mismo. Es un orisha que pertenece al grupo de los Obatalá femenina, de los cuales se cuentan que nacieron todos en el mar, mientras que por otro lado los masculinos nacieron de la tierra. Se dice que Ayé fue la primera que salió del mar. Es considerada por algunos como la mensajera de Oshún. Dentro de sus características se le puede ver portando un caracol alargado cuyo nombre es okinkonko.

Posee una corona y cinco addanes; su collar contiene cuencas amarillas, y su número es el 5 y sus múltiplos. Se dice que Aye atrae la firmeza y el poder del dinero de Ochún en la tierra. Su secreto está contenido en sus caracoles Kobos, el cambio de la plata y gran cantidad de conchas del mar. Aye fue la primera esposa de Olokun. Este orisha es bueno para recibir cuando se pide tener una base sólida dentro de un matrimonio.

Aye reside dentro de una tinaja de color amarillo y verde que vive al lado de Oshún y come al mismo momento que ella come. Este Orisa recibe caracoles alimentándose directamente a través de la cabeza en las soperas de Oshún y Orisha Aye. La energía de Aye se vincula a Oduddua, Borisia, Boromu, Orishanala y Ogan. Existen muchas historias que narran que Aye tenía el don de proveer de riquezas materiales.

orishas

Aje

Ajé es uno de los Orishas menores dentro de la religión Yoruba. Tiene como símbolo una concha perlada. Este Orisha representa para los Yoruba el don de poder recibir dinero para disfrutar de una vida calificada como decorosa. Esta deidad representa la salud, la abundancia y la prosperidad. El nombre de Ajé es invocado por todos aquellos que necesitan dinero. Sus seguidores lo consideran su patrón y le rinden culto y homenaje colocando en un recipiente varias conchas y dinero como una especie de ofrenda.

Esta deidad tiene el poder de escoger al azar quién a bendice y a quien puede entregarle el dinero en grandes sumas. Es considerado como un ser caprichoso, algo voluble e inconstante. Esta Orisha es femenina, aunque en algunos otras historias aparece como masculino. Encarna la prosperidad y la riqueza, pero también la salud y las pasiones. En cuanto al aspecto de la prosperidad se ve relacionado a Oxumare y en el área de la salud se asocia a Omulu. Habita en los lugares desolados en el mar, y también en pequeños islotes cercados de muchos arrecifes.​

Yewa

Yewa representa la soledad,  la pureza y la virginidad. Se dice que es la dueña de la sepultura, debido a que está siempre en las tumbas y con los muertos. Su hábitat es dentro del féretro y el sepulcro, ampliamente ligada a la muerte, considerada como la dueña del cementerio. Su nombre se origina del Yoruba Yèwá que etimológicamente es Yeyé que significa madre y Awá que es nuestra.

Es venerada principalmente en Santiago de Cuba, donde se entrega como un Orisha protector, por lo que sus hijos gozan de un gran prestigio y fama como adivinos. Esta deidad vive en la más rígida austeridad. Frente a su asentamiento está prohibido desnudarse, tener relaciones u otros amoríos e incluso disputas o algún otro tipo de manifestación de violencia. Su otá es preferiblemente de color oscuro, el cual crece en el monte o también en las cercanías del cementerio junto a nueve piedras de color rosas o rosadas.

Dentro del catolicismo está sincretizado con Nuestra Señora de los desamparados cuyo día es el 30 de Octubre y también con la Virgen de Montserrat. Su número es el 11 y también sus múltiplos. Su color es el rosa, y se viste con un traje de ese mismo color. La parte de la falda es ancha y lleva atado a la altura de la cintura un cinturón elaborado con el mismo material. Porta una corona adornada con muchos caracoles.

Orí

Orí es un Orisha regente del carácter divino que posee todo ser. Es también la deidad que rige el destino de los individuos. Como ser espiritual eligió frente a Olodumare antes de personificar dentro de un cuerpo material. Es el Orisha que habita en cada individuo desde el mismo momento de su nacimiento.

Orí es una entidad de mucha importancia ya que es el Orisha particular de cada individuo, es así como el Orí de una persona debe ser atendido particularmente a través de inmolaciones. Se dice que aquello que Orí decide, ningún otro Orisha lo puede modificar ni siquiera alterar. Existen personas que contienen un Orí tan fuerte que ninguna brujería puede llegar afectar, ya que es fuerte o bien atendido. Esta circunstancia se presenta como la única forma de combatir a los Eniyan o demás brujos astrales.

Los seguidores de la religión Yoruba señalan que Orí es una deidad universal, la cual es adorada por ambos sexos, quienes le otorgan el titulo del “dueño del destino”. Según la cultura Yoruba, el ser humano lo conforman tipos de energías que son fundamentales, el Arà que es el cuerpo, el Orí que es el alma y el Emí que es el espíritu. El Orí está representado por cuarenta y siete caracoles que se encuentran atados todos juntos formando una especie de corona denominada adé. En otros relatos se dice que son cuarenta y uno los caracoles.

Este Orisha se resguarda celosamente dentro de un cofre llamado de Ilé Orí, cuyo tamaño es tan grande según el gusto de su propietario. Algunos llegan a tener hasta seis cabezas con unos 12 mil caracoles. El recipiente que contiene a Orí, es cubierto por un manto o capa de tela de color blanca, la cual es adornada con franjas o cintas del color que distingue a este Orisha custodio de la persona.

Al mismo se le adhieren los caracoles cociéndolos en la parte superior en cantidades primero 9, luego 16 en la parte central y otros 16 en la parte inferior. Los primero 9 representan las 9 casa de Orún, por donde pasa el Emí cuando abandona el Arà de la persona. Orí es un Orisha evocado por los sacerdotes Babalawós, ya que nace al lado de Igba Odun u Olofin. A Orí se le ofrecen carneros, chivas blancas, gallinas blancas, codornices y gallina tipo guinea blanca.

Babalú Ayé

Babalú Ayé es el Orisha de enfermedades del cuerpo como la lepra y la viruela. También de las enfermedades venéreas y de manera general el que está asociado a las pestes y la miseria. Esta deidad es muy conocida y venerada. Encarna todo tipo de afecciones en la piel y demás epidemias en el ser humano. También de las enfermedades contagiosas, especialmente las venéreas.

Es un Orisha muy respetado y se dice que hasta es temido en las tierras de Nigeria. Su nombre es proveniente del Yoruba Babàlúaíyé que significa padre del mundo. En África se lo conocía bajo la evocación de Samponá o Sakpatá, ya que la viruela y la lepra son enfermedades que se pueden convertir en mortales.

orishas

Las siete potencias

Las 7 potencias las constituyen deidades que son principales dentro del panteón yoruba, las cuales son invocadas como una sola fuerza para ayudar a los creyentes en aquellos casos donde se presente una extrema necesidad o urgencia. Se trata de las mismas representaciones con carácter divino a las cuales se les rinde veneración dentro de la Santería o Regla de la Osha. Estas son Obatalá, Changó o Shangó, Elegguá, Oshún, Oggún, Orunmilá o Orula y Yemayá.

Dentro de los rituales de las 7 potencias, cada una de estas deidades tienen atributos distintos unos de los otros, por ejemplo en el caso de Obatalá busca la paz y armonía; Shangó ejerce un gran poder sobre los enemigos; Elegguá sirve para eliminar los obstáculos del camino; Oshún atrae el amor y las riquezas; Oggún se evoca para solicitar empleo y también protección; Orunmilá cuando de sabiduría se trata y Yemayá en caso de matrimonio, maternidad y todo lo asociado a la familia.

Los seguidores de las 7 potencias los invocan con la intención de pedir por salud, dinero, empleo, amor, y éxito. La petición se puede hacer de manera general a todas las deidades, o también de forma particular a cada una. Existen gran variedad de rituales los cuales son utilizados con la intención de invocar el poder de las 7 potencias y poder conseguir así una bendición. Antes de realizar alguna solicitud a las 7 potencias, es necesario realizar un altar para rendirle homenaje a las deidades.

El mismo debe ser cubierto colocando un mantel blanco. Sobre la superficie del mismo, se colocará un velón de 7 colores sobre un plato pequeño de cerámica o barro. También sobre este altar se colocaran las ofrendas correspondientes a las siete potencias dentro de las cuales hay flores, un vaso de agua que es un elemento indispensable y coco rallado. De igual manera son colocados alimentos ya preparados, frutas diferentes, aguardiente y miel, estos últimos deben ser servidos luego de que se haya cumplido lo solicitado.

Las ofrendas se dejan en el altar hasta que se deterioran. Luego se desechan en un sitio retirado del lugar de residencia o también en algún cuerpo de agua, siempre y cuando no contenga entre los elementos algún ingrediente que sea contaminante.

Se puede colocar una nueva ofrenda o simplemente dejar el lugar vacío, todo depende de la promesa que se haya hecho a las deidades. Existe una advertencia para quien hace una petición, la cual debe cumplir ya que estas deidades así como dan también quitan. Una vez listo el altar ofrecido a las 7 potencias, se debe encender un velón de 7 colores y recitar una plegaria.

 Elegguá

Elegguá es la primera protección, siendo el encargado de abrir los caminos para continuar el transitar por la religión. Elegguá es uno de los primeros Orishas que se recibe. Es un Osha que pertenece al grupo de Oddé, a los que se les llaman “Los Guerreros”. Es el primer guerrero que lucha al lado de Oggún, Oshosi y Osun. Dentro de la naturaleza está personificado por las rocas. Elegguá llegó al plano terrenal acompañando por el Osha Obbatalá. Es considerado el heraldo fundamental de Olofin.

Viene a desempeñar un rol fundamental dentro de los subsistemas del oráculo de Biangue o Aditoto. Ha sido el único de los orishas que ha ido y regresado del mundo de Ará Onú. Ha sido merecedor de muchos privilegios otorgados por parte de Olofin, Obbatala y Orunmila con lo cual es el primero en ser atendido.

Su mano de caracoles es la mayor, conformada de veinte uno, siendo este además el número de sus caminos. Su número es el 3 y sus colores son el rojo y el negro. El 3 de cada mes es su día de veneración y dentro de la religión católica esta sincretizado con el Santo niño de Atocha siendo su Día el 1ro de Enero, aunque la celebración de su santo es el 6 de Enero y también el 13 de Junio.

Oggun

Oggun es el segundo de los Orishas que aparece conformando la rueda de Batuque. Es un orisha guerrero, por lo que es considerado el dios de la guerra por derecho. Es el mensajero directo de Oxalá, el dios del hierro y Rey de iré. Su prototipo lo convierte en un Orisha con temperamento audaz, duro y a la vez vigoroso, el cual era fácilmente comparable a la inflexibilidad y resistencia del metal. Como hermano de Bará OGUM comparte muchas cosas en común, en particular el dominio sobre los caminos, siendo Bará el dueño de las encrucijadas y Ogum el dueño de los caminos en sí.

Es la deidad que toma la justicia en sus manos sin importarle lo que digan los demás. A él están vinculados todos los soldados, por lo que es el patrono de los policías y de todos aquellos que trabajan con metales. Se le relaciona a varios amores siendo el más reconocido el que vivió con Oya, quien dicen es su verdadero amor, pero según la historia, ella lo dejó por Shangó, aunque nunca dejaron de amarse.

Ogum es el dios del hierro y de todo lo que se hace con ese material, lo que lo convierte en el patrono de los herreros, de los cazadores y también de los guerreros. Es el orisha de los caminos abiertos, sobre todo lo referente a la creación de las civilizaciones. De igual manera se le describe como el dios de la mecanización. Ogum representa en esencia la justicia y la verdad divina que existe en toda la tierra. Sus devotos le juran solemnidad y respeto. Es famoso con su cualidad de entrar dentro del corazón de los hombres, puede ser un libertador y a la vez el verdugo del mundo.

Dada

El orisha Dada es conocido con los nombres de Obañeñe, Dada Ibañi o Dada Baldone. Es la deidad patrona de los recién nacidos. Cuando se le encomendó a Obbatalá poblar el mundo, le fue entregada la creación de los reinos tanto vegetal, como mineral y animal. Dada fue quien crió al santo Shangó cuando Obbatalá lo expulsó. Dada y Obañeñe o Ibañi son hermanos pero dentro de algunas casas espirituales y en especial para los sacerdotes Babalawós, lo entregan juntos.

Tiene la particularidad de que no se asienta, ni se sube. Es representado con una calabaza cubierta de caracoles y sobre ella se posa una bola de añil. En algunas casas que profesan la religión, su receptáculo es un pocillo cuyo tamaño es el de la cabeza de quien la recibe. La misma está forrada de caracoles, oro, plata y nueve plumas de loro que se colocan sobre la imagen de Shangó. Simboliza el tesoro y la corona.

Osain

Osain es un Orisha que gobierna  la naturaleza. Representa el lado izquierdo del cuerpo humano, el de la creatividad e ingenuo. Gracias a los conocimientos que tiene Osain salva vida y se fortalece la guerra, alejando la muerte. Es considerado como un médico, un gran sabio y dueños de todos los secretos que existen en la naturaleza. Es un gran conocedor de los tipos de plantas, animales y minerales. Posee condiciones de adivino.

Se puede contar con él para la realización de cualquier consagración, ya que en éstas se usan distintas clases de hierbas y plantas. Osain a quien también se le llama con el nombre de Ozain, es el rey de los bosques y de la vegetación de allí que su color simbólico sea el verde.

Es un joven cazador con grandes conocimientos sobre las propiedades mágicas que contiene las hierbas, por lo que se considera como la energía del recetario. Se refugia monte adentro y le gusta vivir solo. Físicamente posee un solo ojo, una sola pierna, un solo brazo, una oreja grande y otra pequeña por la cual es la que escucha.

Los participantes del culto a Osain pueden ser mujeres y hombres, sin embargo, en el caso de  las mujeres, estas deben esperar tener la menopausia para poder recibirlo y participar en ceremonias. Es conocido como Ossain Agguchuiye un  gran amigo de los dioses Oggún y de Oshosi gracias al vínculo que tienen con el bosque. Dentro de sus características están que  su color es el verde y el  número con el que se le identifica es el 7 junto a sus múltiplos.

Osun

Osun u Ozun es parte del grupo de los orishas guerreros de Odde, junto a Eleguá, Oggún y Oshosi. Osun representa al espíritu de nuestros ancestros que se vinculan a cada individuo genéticamente y que se convierte en su guía, advirtiéndole de todos los peligros por los que puede llegar a pasar.

Es el vigilante, un guardián. Osun guarda una vinculación especial con Orunmila. Orula se apoya en Osun, sirviendo así de bastón para que pueda obtener con ello los poderes de la adivinación y el conocimiento real que se vuelve trascendente. Este Orisha no se asienta, ni se sube.

Osun representa la rebelión del humano sobre la tierra, razón por la cual bajo ninguna circunstancia debe de acostarse su fundamento ni tumbarse mientras su poseedor permanezca vivo. En el caso de quien lo posee llegase a fallecer, entonces Osun se tumba y se debe ir con su dueño. Cuando Osun se tambalea o cae solo, es porque su dueño está cargado con alguna brujería. Osun es el comisionado de Obbatala y Olofin. Su número es el 8 junto a sus múltiplos y dentro de la religión católica lo sincronizan con San Juan Bautista siendo su Día el 24 de Junio.

Agayu

Aggayú es un Orisha que dentro de la naturaleza representa al volcán, la lava ubicada en el interior de la tierra. Representa también la fuerza y las energías contenidas dentro de la naturaleza, comparada con la fuerza de un terremoto, un mar de lava que sale de los volcanes y los cuales circulan intensamente por el subsuelo, ascendiendo hacia la superficie con gran fuerza, la misma que hace girar al universo y también a la tierra.

Es el bastón de la Osha y especialmente de Obbatalá. Habita en la corriente del río y en el aspecto humano, es representado por un barquero del río. Aggayú es además es la deidad que gobierna los desiertos, de la tierra seca y de los ríos crecidos. Es un gigante entre todos los Osha Orisha, proveniente del fuego con carácter guerrero y con gran furia. Ha llegado a ser confundido con los personajes de Aganjú el sexto y Alafín de Òyó.

Su nombre se origina del Yoruba Aginjù que significa desierto. Al ser coronado de manera directa, es un hecho que tiene sus orígenes en Arará, mientras que la tradición Lucumí consiste en hacer oro. Este último aspecto ha ido cambiando por lo que es recomendable preguntarle a Orunmila que es lo mejor para el futuro iyawó.

Iroko

Iroko es conocida como la diosa del camino. Se hace a través de Obatalá, mas no vive en cabeza de ninguna persona. Los hijos de esta santa están expuestos a tener verrugas en distintas partes de su cuerpo. Sus animales deben ser de color blanco y además deben ser llevados en grandes canastas, en un total de siete, colocando en ella también un poquito de cada cosa que se produce en la Tierra. Debido a que ella habita encima de la ceiba es llamada por algunas personas como la Ceiba Iroko. Es confundida con Babalú Ayé.

Su historia narra que había una vez, una mujer llamada Lode que vivía gracias a la producción de una finca de su propiedad, la cual se encontraba muy distante del mercado donde podía vender los productos. Esta mujer vivía sola, no tenía marido, ni algún otro familiar.

Aquella mujer pasaba todos los días por una Ceiba que estaba ubicada en la vía hacia la plaza, cargando con una canasta en la cabeza. Se había corrido un rumor de que la Ceiba contaba con un gran poder, por lo que la mujer le pidió que le concediera un hijo o una hija para que la acompañara en su soledad.

Se dice que la petición fue escuchada por Iroko que se encontraba arriba de la Ceiba y le concedió la gracia de que tuviera una linda niña. Lode continúo pasando todos los días delante de la Ceiba. Aquella niña creció pero Lode no le dio lo prometido a Iroko. Cerca de la Ceiba se encontraba una tierra movediza donde cayó la niña tras salir corriendo detrás de una mariposa. La niña se enterraba cada vez más sin que pudieran salvarla ya que en el intento podrían morir las dos.

Lode comenzó a pedir auxilio, pero todo fue inútil pues nadie pasaba por allí ni podían oírla. Se recordó en esos instantes de pedirle nuevamente a la Ceiba por un milagro y llorando con los brazos hacia arriba, exclamó que le salvaran a su hija y a cambio ella le daría una cosa u otra. En ese momento Iroko le respondió cantando recordándole lo que antes le había prometido y no había cumplido.

Oke

Oke es el Orisha que rige las montañas, las alturas y las elevaciones que existen sobre la tierra. Es quien encarna la perfección de la condición principal del hombre que nace de Olodumare y luego retorna a él. Simboliza los misterios de Olofin y la firmeza que posee la madre tierra.

Su culto se deriva de Abeokuta e Ibadán, donde era venerado en el piso el cual era cubierto con una taza pintada de blanco, contentiva de un orificio en su parte superior por donde se le colocaban animales en sacrificio como ofrenda. Dicha vasija solo se destapa para el uso de Oke. Era el guardián de Ibadán en la guerra con Ifé, momento en el cual se refugió en la montaña de Oshuntá. Su nombre se deriva del Yoruba Òké que significa altura, elevación y grandeza.

Es hermano de Oshosi e Inlé, y también es  inseparable de Obbatalá. Habita en el piso, delante del canastillero, aunque en algunas casas espirituales de Cuba lo ubican junto a Obbatalá, mientras que en otros casos se le ubica dentro de la sopera de éste. Es considerado un Orisha de fundamento, no se asienta, sino que se recibe en toda consagración de Osha.

Egbe

Egbe es el doble espiritual que todos tenemos en el cielo en Ara Onu, por lo que recibe el nombre de Egbe Orun el cual está conectado a la tierra y como Egbe Aye en el cielo, por tanto su nombre se compone de ambos. En toda sociedad se establecen una serie de  normas que se deben seguir para mantener el  orden y cumplir pactos establecidos y eso es lo que significa el nombre de Egbe

Cuando Egbe Aye viaja hacia la tierra, establece un pacto con su fraternidad en Ara Onu, señalando como tiene que vivir y cuando tiene que partir nuevamente hacia el cielo para reunirse con su doble. Se dice que cuando una de las dos partes rompe el pacto establecido y en especial cuando Egbe Aye tiene conductas dentro de la tierra que no estaban predeterminadas dentro de su destino, entonces se origina un conflicto que da paso a múltiples alteraciones dentro de la vida de las personas.

Así por ejemplo, cuando un sacerdote perteneciente a ifa o a osha, a través de la adivinación descubre a un niño abiku, inmediatamente comenzará a participar en sus rituales para conseguir que ese niño se quede en la tierra y no parta de manera  prematuramente como se tenía pactado en el cielo e referencia a estos rituales.

En ese caso, tienen que convencer a los Egbe Orun de que ese niño tiene que romper el pacto establecido y se procede a propiciar un sacrificio en honor a Egbe Orun para así convencerlo. El rol que ejecuta un Egbe dentro de la vida de una persona es de suma importancia, ya que cuando se vive dentro del orden pactado entre los Egbe, la vida de la persona transcurre con calma y placidez.

Dentro de la religión yoruba se utiliza un oráculo de ifá o de osha para consultar cualquier decisión que se tenga que tomar y que sea de gran relevancia para la vida.  Egbe, es una deidad que hoy en día solo se recibe en África, en tierras yorubas y es entregada por las cofradías de mujeres Egbe que están ubicadas en occidente, las cuales no se tienen conocimiento ni esa potestad para realizar las ceremonias.

Odé

Odé es conocido como el dios de los cazadores y el guardián de las matas y los bosques. Es un Orisha de mucha importancia dentro de la cultura de los africanos, pues es el protector de los cazadores cuando se encuentran en viajes largos, realizando sus expediciones, para que sean eficaces. Es nominado como el Orisha de la abundancia y atrae siempre comida en abundancia. Existen otros factores que muestran la importancia que tiene Odé para los africanos como es el caso de la medicina.

Cuentan que los cazadores pasaban gran parte de su tiempo dentro de los bosques en contacto con las hierbas medicinales que existen en el lugar. Ese fue el modo en que aprendieron a usarlas para combatir los males que padecían los pueblos. Dentro de sus características está la agilidad, la destreza, la astucia, la sabiduría y la rapidez. Sus símbolos son el arco y la flecha.

Otín

El orisha Otín se considera de tipo femenino, aunque tiene una compensación masculina en los otros caminos de su mitología, sin embargo, en ambas mantiene sus mismas características y virtudes. Otín es una gran cazadora y siempre se le ve acompañando a Oshosi, quien es su hermano gemelo y también consorte, ya que en aquellos tiempos se tenía como costumbre que los hermanos gemelos se casaran entre ellos o con otra pareja de gemelos.

Este Orisha llegó a las regiones africanas siendo su culto más tarde adoptado en el Brasil. Allí se consagró como una entidad femenina que tenía en su apariencia un defecto físico, tres senos. Esta diosa fue esposa de Odde el dios cazador. Este Orisha femenino fue generado como consecuencia de una angustia padecida por Yemayá.

Su hijo Oddé pasaba mucho tiempo en el bosque por lo se infiere que los dos Orishas provienen de una misma madre y que son hermanos. La unión matrimonial de estos se considera como un incesto. Cuenta su historia que Otín terminó quitándose la vida en el río, pues Oddé contó el secreto de su tercer seno. Otras de las características de esta Orisha es que sus números son múltiplos de cuatro.

Ayao

Ayaó también conocido en el nombre de Ayao, es una Orisha menor perteneciente al Panteón Yoruba. Dentro de la religión es conocida como espíritu de la naturaleza, mas no se considerada un ángel de la guarda razón por la cual tampoco puede coronarse en ceremonia de Kari Osha. Esta Orisha femenina es hermana de Oyá y aunque no se asienta, es entregada a las hijas de Oyá.

Ayaó funge como custodia de la zaraza de Eggun. Es una Orisha de las alturas con influencia Árabe, categorizada como la Orisha del Desierto. Esta orisha habita en los altos de Iroko y se dice que no debe bajar nunca al piso ni tocarlo. Por esa razón sus ceremonias se realizan sobre una mesa. Ayaó es personificado como un remolino pequeño y también el ojo de la tormenta. Se ubica arriba de la Ceiba para desde allí poder cuidar y proteger a los espíritus, ayudándolos a pasar a través de sus nubes para que habiten el reino de Olofin.

Ayaó es el orisha que protege y vela por las mujeres que aún son doncellas y por las niñas. Es una deidad pura, lo que le da el honor de subirse en la mesa de Oduduwa. Es la encargada de llevar los mensajes a Ikú y a Oyá, por lo que se encarga de las notas de Oyá, en la puerta del cementerio, atendiendo de los así a los nueve egguns que siempre acompañan a Oyá con relación a los nueve lugares donde se efectúan las ceremonias previas a la consagración de alguna deidad. Ayao es una Orisha vinculada a la brujería, siendo amiga de los espiritistas y de los médiums.

Aina

Aina es la Orisha protectora de las madres embarazadas, ya que su origen procede de un cordón umbilical que se enrolló en el cuello. Es una deidad que se vincula con el fuego arrojado por Shangó cuando habla. Está considerada como un complemento para Shangó, ya que representa el fuego que le sale por la boca cuando pronuncia las palabras.

Le sirve además de apoyo cuando se finalizan las guerras y otras situaciones con gran amplitud. Ayuda y protege a las mujeres embarazadas cuando se les está formando el cordón umbilical. Es una diosa que le rinde homenaje al nacimiento de los niños y forma parte de los ibeji, conocidos estos como los patronos de los gemelos, aunque igual protegen a todos los niños en general. Su nombre es invocado cuando los niños están enfermos.

Aina significa candela dentro de la religión Yoruba, sin embargo, etimológicamente Aina significa es “Aquel que vino a salvar el mundo”. Es la hija de Oya y su nacimiento cumplió una finalidad, la de aplacar las guerras y los problemas. Es la diosa venerada por el fuego, y sus fieles la invocan para que nunca les falte comida. Es considerada un santo denominado con el nombre de Adimu a quien se le ofrenda o se le hace sacrificios con la finalidad de obtener alguna bendición, un bien prometido o simplemente consolidar una relación.

Dentro de la mitología yoruba es considerada como un elemento primordial para el desarrollo del mundo. Representa la candela y el fuego sobre la Tierra. Esta es una de los Orishas que es representada como una muñeca pequeña vestida de rojo. Dentro de las ofrendas está un collar rojo contentivo de un dije con una espuela de gallo. Su sopera también es de color roja, fabricada en barro, aunque también puede ser en madera. Dentro de ella contiene una piedra de rayo, seis tirabuzones y tres muñecos de bronce.

Dentro de sus características están sus rasgos físicos que no son muy hermosos, por eso debido a que siempre se le ve envuelta con un manto de varios colores. Su comida es servida junto a Shangó, y la define su preferencia por las aves, especialmente los gallos, las palomas, las gallinas guineos, entre otros, sin importar si el animal es viejo o joven.

Abita

Abita es uno de los Orishas cuyo fundamento está conformado por los siguientes albaranes, Abta, Ara Unla, Tentaorun y su Ikoko. Esta deidad representa todo lo malévolo y de vasto poder. Representa también los extensos conocimientos que tiene para salvar a sus fieles de la maldad con la maldad y con ello aniquilar a sus enemigos de manera fulminante. Como es una especie de Ossaín con un gran poder negativo, el cual generalmente utiliza para hacer el daño. Muchos hacen una analogía de este orisha con el diablo.

Abita es un orisha menor integrante del panteón yoruba, conocida también como la regla de Osha-Ifá o santería. Es una deidad que se venera en religiones Umbanda y Candomblé, las cuales son practicadas en distintas zonas de Brasil, Cuba, Estados Unidos, Panamá, Puerto Rico, Trinidad y Tobago, Venezuela y también en Colombia, Argentina, México y Uruguay, siendo este último el lugar donde se toma como una especie de sacerdote Ogba Ogú.

Nanu

Nanu también llamada Naná Burukú, es una Orisha a la cual se le atribuyen poderes espirituales desde los tiempos de la antigüedad. Es la deidad que gobierna en los ojos de agua, los desagües de los ríos, los pantanos y también las lagunas. Naná Burukú ofrece fortaleza a la cabeza del individuo.

Naná Burukú es de igual forma el Orishas de la llovizna y del lodo. Funge como mediadora entre la vida y la muerte. Su nombre se deriva del Yoruba Nanà Burukú que etimológicamente es Naná que significa gran madre o abuela y Burukú que denota la maldad. Naná es una divinidad anterior a la llegada de Oduduwá a Ilé Ifé. Posteriormente, sostuvo un enfrentamiento con Oggún.

Este Orishas se recibe junto a Babalú ayé. Mediante la ceremonia de entrega, su receptáculo se coloca sobre un triángulo pintado en el piso con Osun, el cual se cubre con hojas de tabaco. También recibe su cetro denominado Ibirí junto a su collar. Su número es el 10 y también sus múltiplos, y su color es el blanco y el azul.

Oddé

Oddé son los Orishas guerreros, también conocidos como los Orisha Oddé. Son aquellos que primero reciben cualquier iniciado dentro de la Religión yoruba. Estos solamente pueden ser entregados por los Sacerdotes de más alta jerarquía, los cuales son conocidos con el nombre de Oluwos o también como Babalawos.

La fundamentación que tienen los Orishas Oddé sólo pueden ser entregados por los sacerdotes Babalawos, en el tiempo en que estos estuvieron sobre el plano terrenal fueron Babalawos, siendo Elegguá el primero y más importante y por quien sólo alguien que conozca los secretos de Ifá puede construirlo y hasta entregarlo.

Aye Shaluga

Aye Shaluga es un Orisha que se asocia con la salud, la prosperidad y la abundancia. Su insignia es una concha aperlada. Es considerado como el gran tesorero de los Orishas. Ayé Shaluga regala sus bendiciones de manera arbitraria y con mucha frecuencia. Dentro de sus atributos están un caracol usado para el llamado de la abundancia, 8 otanes pequeños y de color blanco, 1 collar elaborado con conchas de nácar y monedas, 1 mano de caracoles y muchas monedas.

Para los yoruba simboliza el don de poder recibir el dinero, el necesario para poder cubrir las necesidades propias y las familiares. Es una deidad conocida en toda América a través de los babalawos con más años de consagración y de experiencia en el estudio del corpus de ifa.

Ayè Shaluga habita dentro de una sopera la cual está subdividida en varias características especiales. Es una deidad de cosas frescas y en cuyos ritos se desarrollan profundos rezos los cuales son posteriores a su nacimiento mediante el cual sí se realiza una bella y rica ceremonia la cual contiene diversos tipos de sacrificios.

Los Orishas y los santos católicos

Muchos de los orishas y dioses pertenecientes a la religión Yoruba tienen sincronización con santos católicos que aunque no son reconocidos por la iglesia, muchos fieles sÍ los relacionan. Así tenemos que Agayu se asocia con la imagen de San Cristóbal, Babalu-aye se relaciona con San Lázaro, Shangó se vincula con Santa bárbara y Dada o también llamado Obañeñe, tiene relación con San Ramón Nonato y Nuestra Señora del Rosario.

En el caso de Elegguá y Eshu se vinculan a varios santos, al ánima sola, San Antonio de Padua, San Benito de Palermo y el Santo Niño de Atocha. El dios Inle se relaciona a San Rafael y San Roque, Iroko se sincroniza con La purísima Concepción y la  Nana buruku a Santa Ana y la Virgen del Camino; Oba se asocia a Santa Catalina y Santa Rita de Casia; Obbatala se vincula con la Virgen de Las Mercedes, Santa Lucía, Santa Eduvigis y el Santísimo Sacramento.

En el caso del orisha Obba se sincroniza con Jesús Nazareno; Oshosi con San Norberto y San Humberto; Oshun es con la virgen de Caridad del Cobre; Oggun se relaciona con San Pedro, San Juan, San Pablo, San Jorge y Oggun Chibiriki se vincula con San miguel Arcángel. El dios Oke se relaciona con San Roberto, Olofin es Jesucristo y Olodumare representa el Gran poder de Dios, junto a Olorun que es el Espíritu Santo.

El orisha Olokun se asocia en la religión católica con La Virgen de Regla, el Orisha Oko es San Isidro labrador; Orula o también llamado  Orunmila se vincula con San Francisco de Asís. En el caso de Osain se relaciona con San Antonio Abad y San Silvestre. Oya es La Virgen de la Candelaria y también la Virgen del Carmen; Osun se asocia a la figura de San Juan Bautista; Inle se relaciona con San Julián;  Yemaya con la La virgen de Regla y Yewa con Nuestra Señora de los desamparados, Santa Clara de Asís y Santa Rosa de Lima.

Los Orishas guerreros

Los Orishas guerreros también son conocidos como los Orisha Oddé. Estos son los primeros en recibir cualquier iniciado dentro de la religión Yoruba y solamente pueden ser entregados por los sacerdotes que contarán con la más alta jerarquía. Dichos sacerdotes son llamados Oluwos o el nombre más común es Babalawos. Actualmente existen algunas casas espirituales donde están compuestos simplemente de cocos.

El Eshu Eleggua que se le entrega a los Babalawos contiene la carga y el secreto que sirve para que este Orisha pueda abrir los caminos y así poder ejercer su función fundamental. La fundamentación de que los Orishas Oddé o guerreros solo pueden ser entregados por los sacerdotes Babalawos durante el tiempo en que estos estuvieron sobre el plano terrenal siendo representados por los mismos Babalawos.

Elegguá es el primero y más importante de los orishas guerreros, y en respuesta a este dato, sólo alguien que conozca los secretos de Ifa puede edificarlo y entregarlo. Dentro de la preparación de los Orishas guerreros está, en el caso de Eshu Eleggua, el cual tiene muchos caminos, un aproximado de 201. Por esta razón, antes de recibirlo se debe hacer una consulta con el Babalawo para poder determinar y conocer cuál es. Luego de ese paso, se prepara al espíritu colocándole un una piedra denominada ota y el yefá de Orunmila, añadiéndole los símbolos y receptáculos previamente establecidos.

Todos los ingredientes se mezclan, para luego cementar en forma de cabeza humana y al preparado se le agregan los ojos y boca cauries o caracoles. Sobre la cabeza se le coloca una pluma de loro, entre otros muchos elementos, rematados por la firma de Ifá. El siguiente paso es hacer Ossaín, lo que se traduce en un baño de hierbas junto a otras sustancias donde se procederán a lavar y sacramentar a los 4 principales orishas guerreros que son Eshu Eleggua, Oggún, Oshosi y Osun.

Acto seguido, se hace la ofrenda de sacrificio de los animales, en el caso de Elegguá se le ofrece un gallo, y para Oggún, Oshosi y Osun, la ofrenda es con palomas. Si Elegguá quiere comunicarse con el iniciado lo puede hacer a través de la realización de un rito de adivinación o Ita. En ese caso se sacrifica a un animal cuadrúpedo que para Eleggua es específicamente un chivo.

A dichos sacrificios se le añaden otros elementos como el aguardiente, la manteca de corojo, la miel de abejas y varias velas. Finalizada la ceremonia, se hace un rezo en Yoruba ofrecidos en honor a los Orisha Oddé, iniciando con Elegua, y luego con Oggun, Oshosi y Osun en ese orden. Al terminar el rezo, el ahijado se levanta y saluda a su padrino rozando sus hombros mientras les dan una bendición.

Los Orishas y sus números

Se dice que cada osha u orisha habla a través de un número en específico. En dicho número que se concentra toda la energía que emana del orishas. De allí radica la importancia de conocer los números de cada uno de los dioses que integran la religión yoruba, para que así las ofrendas se adapten a la marca de cada Orishas.

De igual manera se da una relación entre los días de la semana y uno o varios orishas, aspecto que también es de gran importancia conocer, así se puede trabajar mejor en el día específico de cada deidad. Los Números de los Oshas son, para Eleggua, Oggun, Ochosi el 1, 2 y 3; en el caso de Orula es el número 4; Oshun se identifica con el 5; Shango se asocia con el 6; Yemaya se relaciona al 7; Obatala al 8  Oya se vincula con el 9.

Relación entre Orisha Oko y Korikoto

Korikoto también conocido con el nombre de Kóórì Kónkóto, es el Orisha femenino de la fertilidad, asociado con la fecundación de niños y también de los niños que nacen predestinados. Es considerado como el dios de los infantes, y por sus atributos se asocia a la natalidad. Etimológicamente, su nombre se compone de las palabras Kori que significa el Orisha de los partos y deidad infantil y Konkoto que es el juguete de un niño.

Por su parte, el Orisha Oko, dentro de la naturaleza representa la tierra y el trabajo del campo, agricultura y los cultivos, siendo así el protector de la labranza y los arados. Brinda fortaleza a la vida y los alimentos necesarios para vivir. Garantiza la prosperidad en las cosechas, representando la prosperidad y la fecundidad. Allí radica su relación con Korikoto pues las mujeres estériles recurren a él. Esta deidad forma una importante trilogía junto a Oke y Oggué, con quien es responsable de las cosechas, las lluvias, la fertilidad de los campos que a su vez es manera de dar vida.

Descubre todo sobre los Orishas en la mitología yoruba
1 (20%) 1 voto


Si te ha gustado el artículo Descubre todo sobre los Orishas en la mitología yoruba te recomendamos los siguientes artículos relacionados:

Deja un comentario