La Titánide Tea ¿quién fue esta diosa griega llamada de la vista?

La Titánide Tea figura dentro de la mitología griega como una de las diosas más sobresalientes del panteón de la antigua Grecia, no solo porque fue dotada de una increíble belleza, sino también por ser madre de otras deidades. Te invitamos a conocer más de ella, su genealogía, mitos, santuario y otros datos interesantes.

Titánide Tea

¿Quién fue la Titánide Tea?

La Titánide Tea, a veces escrito como Teia, Tea o Tía, o también Theia, Thea o Thia, era hija de Urano, dios del Cielo, y de Gea, diosa de la Tierra, formó parte de la primera generación de Titanes antes de Zeus en la antigua Grecia y, por tanto,  fue hermana de los otros once Titanes de dicha generación.

Era también llamada Eurifaesa, según algunos escritos muy antiguos, como el himno homérico. Era un nombre compuesto por los vocablos eury, que significa “ancho” y phaos, que se traduce como brillante.

Al unir ambos vocablos se genera el término Ευρυφαεσσα o Euryphaessa, que se ha traducido como “de amplio brillo”, el cual identifica a esta diosa de la luz.

Para la mitología griega la Titánide Tea era la diosa de la vista, de hecho en su forma antigua el término Thea significaba “vista”. En Conoce a Tetis podemos conocer más acerca de las Titánides.

Se le considerada la deidad que proporcionaba la mejor forma de mirar y reflexionar sobre cualquier circunstancia, representando, así, la facultad de tener la apropiada visión para analizar conflictos, así como la de saber evaluar con claridad cualquier situación.

Titánide Tea

Estas cualidades de Tea le han otorgado a esta deidad el poder de ayudar a las personas a quitarse la venda de los ojos que no les permite ver debidamente la realidad.

Los antiguos griegos tenían la creencia de que los ojos emitían rayos semejantes a los provenientes del Sol y la Luna, motivo por cual decían que Tea era la deidad controladora de estos dos astros, por ser la diosa de la luz.

Los mitólogos hablan también de que a ella le encantaban las vistas panorámicas de mucho colorido, por lo que, al inicio de cada día, mostraba su alegría y felicidad por el regreso de la luz, que ponía fin a la oscuridad y las tinieblas.

También que era asidua a escalar montañas solo por el hecho de poder contemplar desde sus cúspides las magníficas vistas que desde allí se podían disfrutar. Se recomienda leer Mnemósine otra Titánide de la Antigua Grecia.

Igualmente, a la Titánide Tea le gustaban los objetos brillantes, comenzado por el mismo sol de la mañana hasta las piedras preciosas o el oro. De hecho, solía hurgar en los subsuelos en busca de gemas y piedras preciosas para hacerlas brillar con sus poderes mágicos.

Titánide Tea

En tal sentido, se decía que era, por extensión, la diosa que proporcionaba al oro, la plata y las gemas su brillo y su valor intrínseco.

A pesar de ser una diosa cariñosa y caritativa, sus bendiciones eran temidas, pues las aplicaba con mucha justicia, lo cual no era bien recibido por todos.

Asimismo, se le consideraba la diosa del fuego y algunos llegaron a decir que era hermana de Urano. Poetas e historiadores hacían referencia a ella como “la divina”.

Apariencia y simbología

Tea es representada siempre como una mujer extraordinariamente hermosa, con una larga cabellera y ropas sueltas que permitían mostrar la luz que irradiaba a su alrededor. Esa luz la dirigía hacia la tierra o la luna.

Algunos artistas míticos la caracterizaban acompañada por un niño, en virtud de que fue la madre del Sol, la Luna y del Amanecer, siempre protectora de sus hijos. Por ejemplo, en el Gran Altar de Pérgamo en Berlín, Alemania, se encuentra un friso en el que se puede apreciar a Tea en la lucha apoyando a Helios.

Este Altar de Pérgamo es un famoso monumento religioso de la época helenística, que fue erigido en un principio en la acrópolis de Pérgamo, cuando se instauró el reinado de Eumenes II. Tiempo después fue trasladado a Berlín.

Titánide Tea
Altar de Pérgamo, Berlín

En cuanto a la simbología, lo principal que resaltaba en la Titánide Tea eran sus ojos a los cuales los griegos le daban gran relevancia, pues eran el rayo que les permitía ver.

Aun cuando a veces se representaba a Tea junto a la Luna o el Sol, estos dos elementos no se podían considerar representativos de la diosa, ya que fueron clasificados como símbolos de sus hijos.

Árbol genealógico de la Titánide Tea

Su árbol genealógico se inicia con sus padres los dioses Urano y Gea, padres de los primeros Titanes que fueron doce. Los Titanes era: Océano, Ceo, Crio, Crono, Hiperión y Jápeto y las primeras Titánides: Rea, Temis, Mnemósine, Febe, Tetis y Tea.

De acuerdo con lo narrado por Homero, el gran poeta de la Antigua Grecia, autor de dos de las principales obras épicas de la antigüedad: La Ilíada y La Odisea, Tea se casó con su hermano Hiperión, dios de la observación y padre de las luces del cielo, con quien engendró tres hijos: Helios, el Sol, Selene, la Luna y Eos, la aurora.

Hiperión

Los hijos de Tea

La unión de los dos dioses Titanes Hiperión y Tea dio lugar a estos tres Titanes de segunda generación, todos ellos conectados con la luz.

Helios

Para la mitología griega Helios personificaba al Sol y como tal se le relacionaba con todo lo concerniente a la luz brillante y cálida y con el día. A veces se le llamaba Helio que en griego antiguo se escribía λιος o Hếlio, que significa, justamente, Sol. Tal como lo relata el poeta griego Hesíodo, fue hijo de Hiperión y Tea.

Se le representaba como un dios de gran belleza con una aureola brillante semejante al Sol, conduciendo su carroza dorada de oeste a este todo el día cada día por todo el cielo hasta los confines de Océano, que rodeaba la Tierra. Llevaba siempre un yelmo dorado, a la vez que rayos brillantes salían de sus sienes.

Homero describió su carroza como un carro tirado por toros solares, mientras que para el poeta Píndaro se trataba de “córceles que arrojaban fuego”. Al comenzar a caer la noche, regresaba por el este a su palacio dorado en la parte oriental de la Tierra.

Con el tiempo se dio nombre a estos caballos; a saber: Flegonte, que significaba “ardiente”,  Aetón, que se traducía como “resplandeciente”, Pirois, como “ígneo” y Éoo, “amanecer”. Al nacer Apolo, el dios de la luz, éste asumió muchas de las responsabilidades de Helios, aun cuando éste seguía siendo la personificación del Sol.

Selene

Selene, Titánide de la Luna, fue dentro de la mitología griega vinculada con la luna llena y su nombre en griego estaba conectado con el vocablo Selas, que significa “luz”.

Fue una deidad madre muy apreciada en su tiempo, tanto que su admiración y respeto llega hasta nuestros días. En griego antiguo, su nombre era Σελήνη o Selếnê, como el nombre del astro celeste, y también se referían a ella como la personificación de la Luna.

Al igual que Helios, usaba un carruaje con el que se desplazaba por todo el cielo todas las noches, arrastrado por caballos alados, llevando una capa dorada. Al finalizar Helios su recorrido diario, comenzaba el de Selene llevando la Luna a todos lados. Eventualmente sería reemplazada por Artemisa.

 Zeus le concedió el regalo de la inmortalidad y la eterna juventud. Con Endymion engendró 50 hijas, conocidas como las Menae, que representaban el ciclo lunar de 50 meses de cada Olimpíada.

A Selene también se le asociaba con elementos lunares, como la locura, los meses del calendario y las mareas del océano. Tuvo un hijo con Zeus llamado Pandeia, la diosa del rocío.

Junto a sus hermanos Helios y Eos, se han creado muchos mitos basados en el universo y su evolución.

Se le representa como una joven y hermosa mujer, con grandes atributos y rostro pálido. Usaba siempre una diadema en forma de media luna en la cabeza. En ocasiones se le representaba con una túnica y una antorcha.

Eos

Es la diosa de la aurora en esta mitología y su nombre en griego antiguo es ώς Ēós o Έως Eos. Es una Titánide que solía salir de su hogar y llegar hasta el borde del Océano para anunciar a todos la llegada de su hermano Helios, el Sol.

Sus rayos dorados superaban la neblina de la mañana y las sombras que aún quedaban de la noche. Algunos mitos dicen que era llevada por todo el cielo en un carro dorado con caballos alados, sin embargo, hay que afirma que ella misma tenía alas blancas que le permitían volar.

Era, también, la encargada de abrir las puertas del infierno dando paso a su hermano Helios con su carro para iluminar su interior. Los mitólogos creen que la adoración griega de la aurora como diosa fue heredada de la época indoeuropea, dominada por este tipo de lenguas.

Estaba casada con su primo Astraeus, el dios del crepúsculo. Por una maldición que le hizo Afrodita, era atraída de manera incontrolable por los hombres mortales. Sin embargo, finalmente se enamoró del príncipe de Troya, Tithonus.

Zeus también le concedió al príncipe la inmortalidad, pero Eos olvidó pedirle al dios que le concediera a su amante la juventud eterna, por lo que éste continuó envejeciendo.

Según algunas fuentes, se convirtió en el primer saltamontes. Pero antes de esto, tuvieron dos hijos. El primero fue Memnon, que se convirtió en rey de Etiopía, y el segundo fue Emathion, que fue rey de Arabia.

Mitos de la Titánide Tea

Aun cuando era adorada como diosa, no se conoce ningún mito en el que fuera protagonista, así como tampoco de ningún objeto de culto en la Grecia antigua. Por tal motivo, es que se considera que su representación artística es prácticamente inexistente.

Sin embargo, la historia la ha asociado con el origen de la Luna como satélite de la Tierra.

El origen de la Luna

Esta teoría se sustenta en el hecho de que Tea, siendo precisamente madre de Selene, la diosa de la Luna, se le asignó el nombre del primer protoplaneta que habría impactado contra el planeta tierra en su época primigenia, lo que desencadenó el proceso que llevó a la creación de la Luna.

Cuenta la historia que relatan los expertos, que hace 4.500 millones de años un objeto del tamaño de Marte se estrelló contra la Tierra, dando lugar a que se desprendiera un trozo de su superficie, el cual quedó orbitando alrededor de ella, dando origen a la Luna o Selene, hija de Tea.

Esta teoría del gran impacto ha cobrado fuerza, siendo la más aceptada entre los investigadores para explicar la formación de la Luna.

Tal hipótesis surgió por iniciativa del astrónomo George Darwin, hijo del célebre naturalista Charles Darwin, quien también fue famoso por sus investigaciones sobre las mareas.

Él habría planteado en 1898 que la Tierra y la Luna podría haber sido en tiempos remotos un solo cuerpo y, según sus hallazgos, creía que la Luna se habría desprendido de la Tierra que giraba en esos primeros tiempos por efecto de la fuerza centrífuga.

Sin embargo, no se ha hallado explicación en esta teoría respecto a cómo pudo establecer la Luna su órbita.

No obstante, esta teoría se mantuvo vigente hasta los años 70, época en la cual se trató el tema en una conferencia internacional sobre satélites, tiempo en el cual, finalmente, los científicos William K. Hartamnn y Donald R. Davis presentaron su hipótesis del impacto en el año 1975.

La idea de usar el nombre de Tea para identificar al protoplaneta fue planteada por el geoquímico británico Alexander Norman Halliday en el año 2000.

Tea en la Titanomaquia

Cuando aconteció la gran batalla la Titanomaquia, Tea y las demás Titánides se mantuvieron neutrales, no tomando partido por ninguno de los bandos en conflicto, lo que redundó en que al finalizar esta guerra de diez años, esta titánide habría quedado impune, sin culpa alguna.

Luego de la derrota de los Titanes frente a los dioses del Olimpo, ella se fue a vivir en el palacio de su hijo Helios en el reino de Océano, que es la tierra donde cada día este dios desaparece al caer la noche.

La figura de Tea no aparece en los cuentos antiguos y solo recibe elogios por su rol de madre, en específico por ser la madre del dios Helios.

Epónimos de la Titánide Tea

Son varios los epónimos o nombres derivados de la personalidad o de alguna característica de esta diosa y que se han usado en su honor para designar ciertos lugares, conceptos u objetos.

Entre dichos epónimos encontramos:

  • El monte mons Theia en el planeta Venus, así como la región de Tethus, para glorificar a Tea.
  • El asteroide 405, bautizado con el nombre de Tea, el cual fue descubierto en 1895.
  • Una especie de chicharras llamadas Dayus euryphaessa, en su denominación como Eurifaesa.
  • La propuesta del astrónomo N. Jeremy Kasdin de construir un telescopio con el nombre de THEIA, en honor a la diosa, de acuerdo con sus iniciales en inglés; a saber: Telescope for Habitable Exoplanets and Interstellar/Intergalactic.

El THEIA estaría destinado a descubrir exoplanetas en el espacio estelar, pero de momento no se ha avanzado más en este proyecto.

Mons Theia, Venus

Santuario de la Titánide Tea

Los expertos mitólogos hablan de que la Titánide Tea tenía un santuario oracular en Ftiótide, en la región de Tesalia a donde acudían las personas buscando “ver la luz” oculta tras las dificultades que las agobiaban e incapaces de ver soluciones.

En dicho santuario acudían sus devotos a rendirle pleitesía, que incluía la postración y quema de aceites e inciensos, en específico a la hora del amanecer y al oscurecer el día.

Para adorar a su diosa, los antiguos griegos se arrodillaban frente a su efigie, momento en el cual procedían a quemar el aceite e incienso. Algunos de sus creyentes en algunas religiones piensan que Tea puede otorgar la habilidad de ver visiones.

Además, se dice que cuando la invocan, ella tenía el poder de hacer que las personase pudieran espíritus.

 

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