Crono, origen e historia de este titán de la mitología

En ese artículo conocerá esta apasionante y cruda leyenda de Crono, dios y rey de los Titanes, que reinó con mucho poder durante la Edad de Oro. Aquí presentamos su origen e historia, así como información acerca de su significado.

Crono

Origen

Este es un dios que fue descendiente divino directo de Urano, dios del Cielo y de Gea dios de la Tierra. Fue criado dentro de una familia numerosa en la que había doce hermanos, siendo Crono el menor de todos ellos.

Él y sus once hermanos constituían los titanes (los varones) y las titánides (las hembras), las doce deidades que gobernaron durante la Edad de Oro, que fue la etapa inicial de las edades del hombre en la que se estima que comenzó la existencia humana.

Los titanes y titánides estaban relacionados con valores fundamentales de la tierra y los seres humanos. Así los titanes eran:

  • Océano, dios del río que circundaba el mundo.
  • Ceo, titán de la inteligencia.
  • Crío, dios de los rebaños y las manadas.
  • Hiperión, el fuego astral.
  • Jápeto, ancestro de la raza humana.
  • Crono, rey de los titanes.

Por su parte, las titánides eran:

  • Febe, de la corona de oro.
  • Mnemósine, de la memoria y las musas.
  • Rea, diosa de la fertilidad y la naturaleza femenina.
  • Temis, encarnación del orden divino y las leyes.
  • Tetis, titánide del mar.
  • Tea, titánide de la vista.

La historia de Crono está sustentada en la obra La Teogonía, que presentara Hesíodo, creador de legendarios relatos mitológicos. Fue uno de los principales poetas y sobresalientes filósofos de la antigua Grecia, época que va entre los años 1200 a. C. y 146 a. C. Fue reconocido por sus trabajos filosóficos y sus planteamientos sobre cómo llevar la vida, lo cual es digno de un estudio aparte.

Crono
Hesíodo

Crono se convirtió en el señor de toda la creación al derrotar a su padre y gobernar durante mucho tiempo, hasta que fue destronado por sus propios hijos: Zeus, Hades y Poseidón, y encerrado en el Tártaro, que era el nombre que se la daba al bajo mundo o inframundo. La Mitología hindú nos remite también a dioses con cualidades similares, que realizaron proezas parecidas.

Desde muy temprana edad desarrolló cualidades muy particulares, era muy astuto, decidido y arrojado ante cualquier situación o adversidad que se le presentara y tenía mucho poder para emprender trabajos pesados. Por estas proezas se le consideró el rey de los titanes y por poseer una fuerza destructiva que todo lo devora.

Historia

Según los mitos que señalara Hesíodo en La Teogonía, esta leyenda nos refiere la historia de este dios Crono, quien sentía un gran odio por su padre Urano, pues fue un ser muy despiadado para con sus hijos.

Siempre los mantuvo encerrados en un lugar oculto, aislados de todos, sin poder salir a la luz. Esto le generaba gran preocupación y tristeza a su madre Gea, quien en la desesperanza alimentó un ansia de vengarse.

Crono

Es por ello que Gea buscó la manera de socorrer a sus hijos y se dio a la tarea de forjar una gran hoz de pedernal o guadaña, hecha a base de una aleación de hierro con cobre. Con ella se presentó ante ellos y les planteó que para cambiar la deplorable situación en que vivían, era necesario matar a Urano.

Todos se atemorizaron y ninguno se atrevía a decir nada y menos hacer algo, a excepción de Crono, quien por su carácter voluntarioso estuvo dispuesto a hacerlo y se ofreció.

Gea le entregó entonces la guadaña, razón por la cual siempre se le representa con este implemento. Entre ambos urdieron una emboscada para abordar a Urano.

Acordaron que Gea se reuniera con Urano y Crono estaría allí. Al encontrarse, sorpresivamente Crono se lanzó sobre él y le atacó con la guadaña mutilándole los genitales para que ya no pudiera engendrar más hijos.

Urano

Dice la leyenda que al salpicar la sangre, y según algunos esperma, sobre la tierra, surgieron de allí las Erinias y las Melíades, quienes serían en adelante las ninfas que perseguirían a los culpables de ciertos crímenes. Los personajes de la Mitología Árabe guardan similitud con las ninfas.

Crono lanzó la guadaña al mar y del lugar donde cayó se originó la isla de Corfú, en el mar Egeo, Grecia. También arrojó allí los genitales de Urano, de los cuales dice la leyenda que nació Afrodita.

Urano fue encerrado en el Tártaro para evitar más calamidades y junto con él a los cíclopes, una raza de gigantes con un solo ojo en mitad de la frente, y los hecatónquiros, que eran gigantes con cincuenta cabezas y cien brazos. Estos eran también hijos de Urano y Gea y por consiguiente hermanos de los titanes, pero eran seres muy malévolos.

Crono ordenó a Campe que fuera la carcelera, quien era un monstruo híbrido con la mitad superior de mujer y la mitad inferior de dragón, las piernas envueltas en serpientes  al igual que su cabellera.

Se cuenta que por esa acción, Urano en venganza declaró a sus hijos Titanes, que según lo que señala Hesíodo significa “los que desafían a los dioses”, por haber atentado contra su padre.

Luego de vencer a Urano, Crono se convirtió en el señor de toda la creación y, según la misma leyenda, en ese momento se generó la profecía de que uno de los hijos mata al padre, tal como acababa de hacer Cronos con su derrocado padre, pero él buscaría la manera de anular dicha profecía.

Subió al trono junto a su hermana Rea, que luego sería su esposa, declarándose reyes de los dioses. Se inició así la Edad de Oro, en la que no había reglas que cumplir, ni leyes que obedecer, pues todos hacían lo que se debía hacer y no existía la inmoralidad.

Ante esta situación, Gea tuvo que corroborarle a Crono que ciertamente su destino iba a ser tal cual lo vaticinaba la profecía: ser derrocado por uno de sus propios hijos.

Por ello, él decidió devorar apenas nacían, a los hijos que engendró con Rea, que fueron los dioses Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón. Sin embargo, cuando iba a nacer su sexto hijo, a quien llamarían Zeus, Rea pidió ayuda a Gea. Entre las dos montaron un plan para salvar al pequeño y también para frenar y castigar a Crono por su maldad.

Zeus

Acordaron que Rea diera a luz en secreto a Zeus en la isla de Creta, pero cuando Crono le reclamó que le entregara al recién nacido, ella le dio una piedra envuelta en pañales, que según la leyenda se llamó Ónfalos y que para la mitología griega era la piedra que dejó Zeus en el centro del mundo.

Crono se la devoró enseguida, sin mirar qué era y confiando en que se trataba de su hijo. Rea, entonces, ocultó a Zeus en una cueva del monte Ida en la isla de Creta.

La leyenda nos cuenta que la niñez de Zeus transcurrió en ese entorno hasta llegar a la adultez y cuando conoció cómo se había conducido su padre durante toda su vida, decidió que era el momento de enfrentarlo. Luego de planearlo bien y con la ayuda de un veneno que le dio Gea, se le presentó a Crono.

Le obligó a tomar el veneno para que vomitara todo lo que tenía en su estómago en orden inverso a como se lo había devorado. Así vomitó primero la piedra, la cual entregó a Pitón, que era una enorme serpiente hija de Gea, que vivía cerca de Delfos en el Monte Parnaso, en Grecia y allí custodiaba el oráculo. Después salieron el resto de sus hermanos.

También liberó a los cíclopes, que le ayudarían a crear sus rayos de trueno. Igualmente, le hicieron el tridente de su hermano Poseidón, dios del mar y para Hades, dios de la muerte, el casco de la oscuridad o invisibilidad.

Sucedió entonces una terrible guerra a la que se denominó Titanomaquia, en la que Zeus junto a sus hermanos y hermanas logró vencer y derrocar a Crono y los otros Titanes del Mitos, con la ayuda de los hecatónquiros y los cíclopes.

Se convirtieron en los nuevos gobernantes de la Tierra. Forjaron un pacto entre ellos y así Zeus, Poseidón y Hades comenzaron a reinar desde el Olimpo, que era el monte donde residían los dioses, por lo que se hicieron llamar los dioses olímpicos. Dividieron el cielo, los mares y el inframundo entre sí.

Tan pronto se supo de la victoria sobre Crono, este fue encarcelado en el Tártaro por el resto de la eternidad. Igualmente, fueron encerrados allí los otros Titanes, con excepción de Rea, Metis, Epimeteo, Menecio, Hécate, Océano y Prometeo, entre otros.

Versiones de la leyenda

En virtud de la riqueza de aventuras y personajes que se incluyen en esta historia, se ha dado pie a que se generen muchas versiones de la misma en algunos de sus episodios.

Así tenemos las versiones de la historia en las que se hace referencia a que Zeus fue criado por una cabra llamada Amaltea, y para que Crono no escuchara su llanto, instalaron una compañía de Curetes o Coribantes, que eran bailarines armados, que gritaban y daban palmadas haciendo mucho ruido.

Otros relatos dicen que Zeus fue criado por una ninfa llamada Adamantea, y para que no fuera descubierto esta lo colgaba en un árbol, donde quedaba suspendido entre la tierra, el mar y el cielo.

Se dice también que fue criado por su abuela Gaia, quien le inculcó todo su conocimiento, astucia y le instruyó sobre las artes del comportamiento humano. Otros hablan de una ninfa llamada Cinosura, a quien en agradecimiento por ayudarlo, Zeus subió a las estrellas tras su muerte.

Cinosura

También encontramos la versión que nos dice que lo educó Melisa, hija de Meliseo, rey de Creta que junto a sus hermanas Ida y Amaltea escondieron al pequeño Zeus en una caverna del monte Ida. Ellas fueron las encargadas de alimentarlo con miel y la leche de Amaltea, procurándole todos los cuidados y conocimientos.

Asimismo encontramos divergencias en cuanto a cómo liberó a sus hermanos. Algunas versiones nos narran que fue Metis, que era la titánide de la prudencia, que le dio a Crono el vomitivo que le obligó a expulsar de su estómago a los que se había devorado.

Otros relatos dicen que Zeus le abrió el estómago a Crono, para liberarlos, sacando también del Tártaro a los hecatónquiros y los cíclopes, quienes le proveyeron los presentes antes señalados (rayos, el tridente y casco).

Con respecto a lo que aconteció tras la Titanomaquia, igualmente existen relatos divergentes sobre el destino de Crono. Hay versiones, algunas reforzadas por los versos de Píndaro, gran poeta de la Grecia antigua, que indican que Crono fue luego liberado por voluntad de Zeus.

Según esto, desde ese entonces fue rey de las islas de los Bienaventurados, las cuales según la mitología griega son el destino de las almas virtuosas enviadas a reposar después de su muerte, lo que sería como un paraíso.

Igualmente, hemos encontrado una versión libia relatada por Diodoro Sículo, escritor e historiador de origen siciliano del siglo I a. C., quien planteó que Crono o Saturno, hijo de Urano y Titea, habría reinado en Sicilia, Italia y al Norte de África. Diodoro dio como evidencia de ello unos picos que existen en suelo siciliano, que en su época eran llamados Cronia.

Diodoro Sículo.

La furia que caracterizó a Crono fue signo evidente en muchas de sus acciones, lo que paradójicamente motivó y sirvió de modelo a seguir por muchos que de alguna manera se identificaban con él y con los planes que ejecutaba.

No podemos negar el valor de ese arrojo y empeño que siempre demostró y que quedó plasmado en su leyenda. Definitivamente es algo digno de emular. En cambio sus métodos no fueron ejemplares, su forma de actuar para lograr materializar sus deseos iba en contra de muchos valores.

Se podría decir que Crono es como una mezcla de lo malévolo de Urano y la ecuanimidad y tesón de Zeus, lo que sería como fase intermedia entre ambos caracteres.

En este mismo orden de ideas, con frecuencia se asocia a Cronos con proyectos o acciones que no se cumplen, pues hay ciertas condiciones que los obstaculizan. Esto se ha planteado como una metáfora, comparándola con la manera en la que Cronos se llevaba a los hijos para devorarlos, cercenando su futuro.

En la mitología griega

Según esta mitología, la leyenda de Crono se inscribe entre las historias que destacan la furia y poder de un dios Titán, para alcanzar sus deseos e ir contra todo y contra todos.

Fue engendrado con esas cualidades, que de alguna manera le provenían de un padre de carácter igualmente valeroso, pero despiadado en su proceder y así Crono fue alentado a actuar.

No obstante, como la gran mayoría de los dioses griegos, tenía su destino marcado por profecías que de alguna manera se cumplirían sin importar su poderío, sin importar lo que hiciera para trastocar lo que el designio divino ya había prescrito.

Cronos era parte de la primera generación de Titanes, deidades poderosas con muchos privilegios, pero con alguna que otra carencia que se haría evidente y sería su perdición.

crono

Creció dentro de una familia extensa en la que supo, por su naturaleza indómita, gobernar y hacer valer sus razones, tal vez certeras, tal vez erradas, pero dentro de un entorno de once hermanos en total, que él se impusiera dice mucho de su fortaleza de carácter.

Fue junto a su madre Gea, el cerebro maquiavélico para derrotar a su padre, aun cuando si se quiere fue con un fin noble: liberar a los hermanos de una vida miserable e inclemente.

En la mitología romana

Como hemos visto, para los griegos Crono fue símbolo de caos, tormento y conflicto. Hacía siempre valer su fuerza bruta y cruel, llevando a cabo acciones cruentas contra cualquiera que contraviniera sus designios, sin importar si era uno de los suyos.

Sin embargo, para la mitología romana, el dios Crono es representado mitológicamente en su dios indígena Saturno, la que era una imagen totalmente opuesta. En esta mitología Saturno o Crono es un dios benévolo, inocuo si se quiere, totalmente inofensivo y de actitud altamente positiva.

Para los romanos Saturno constituyó un componente muy importante, que impactó positivamente en su mitología, así como también en su religión. De hecho, entre sus celebraciones mitológicas romanas, se efectuaba la Saturnalia, que fue una fiesta celebrada en su honor. Asimismo llegó a existir al menos un templo que fue dedicado a esta deidad en la antigua monarquía romana.

crono

Su presencia fue asociada con la Edad de Oro, lo que hizo que se convirtiera en el dios del «tiempo humano». Surgieron así las distintas mediciones del tiempo, para expresar los cambios que ocurrían día tras día. Así se implementaron los calendarios y las delimitaciones de las estaciones para planificar las cosechas.

La versión romana de Crono fue de una gran influencia afirmativa dentro del desarrollo de la cultura occidental. No en balde al séptimo día de la semana en la doctrina judeocristiana se le denominaba Dies Saturni, que se traduce como el “Día de Saturno”, haciendo alegoría a este Dios y así se ha expresado en muchos idiomas como el inglés, en el que existe el saturday.

Así también se nota su influencia en lo que a la astronomía se refiere, pues al séptimo planeta se le dio el nombre de Saturno como el dios romano, el cual es el más lejano que se puede ver sin necesidad de ningún instrumento.

Igualmente, el rey Titán Crono remite a algo que se trunca por ciertas condiciones que impiden su materialización, lo que se relaciona con el hecho de que este dios se devoraba a sus hijos para impedir se cumpliera la profecía.

 Crono o Chronos

Es oportuno señalar que se tiende a confundir al Crono de la leyenda incluida en este artículo con Chronos, el dios en el que está personificado el tiempo en general, sus mediciones como las conocemos y todo lo que ellas involucran.

Dicha confusión se ha derivado desde épocas como el Renacimiento, por trabajos que se hicieron en ese entonces, así como los aportados por estudios alejandrinos de los tiempos del siglo XV.

El nombre de Crono o Cronos como a veces se le llama, que es el rey de los Titanes, es un vocablo que proviene del griego antiguo Κρόνος; se le escribe también Krónos, o del latín Cronus, y significa justamente el rey de los Titanes. Mientras que Chronos, a veces Khronos, se deriva del latín Krónos, que se traduce como el dios del tiempo.

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