Tutmosis III, máxima extensión territorial de Imperio Egipcio

Tutmosis III fue el sexto faraón de la dinastía XVIII de Egipto, siendo uno de los gobernantes más importantes y destacados que han reinado en el Antiguo Egipto, debido a la extensión territorial alcanzada durante aquella época. En el artículo de hoy, nos dedicaremos a hacer un recorrido acerca de la vida y obra de este faraón.

tutmosis III

¿Quién era Tutmosis III?

Tutmosis III o también conocido como ”El Grande”, fue un faraón del Antiguo Egipto perteneciente a la dinastía XVIII. Fue hijo de Tutmés II y ascendió al trono cuando todavía era un niño, por este motivo, los primeros años de su gobierno fue llevado a cabo por su tía y madrastra Hatshepsut durante los años 1504 a 1482 a.C.

Cuando esta mujer falleció su reinado dio comienzo en donde se destacó por ser un excelente administrados y gran estratega. De acuerdo con la política expansionista esbozada por su abuelo Tutmés I, conquistó Asia Menor y extendió su imperio hasta el Éufrates, luego de haber realizado diecisiete campañas victoriosas, en donde una de ellas conquistó Palestina, igualmente se posicionó en la franja litoral de Fenicia y derrotó a una coalición de príncipes sirios.

En un mismo sentido, al conquistar Asia no perdió la oportunidad para poder extender su influencia por las islas del Mediterráneo oriental, por lo que contrató a varios individuos para realizar gran parte de la compra y del transporte de los artículos que constituían el comercio egipcio. Cuando se acercaba el fin de su gobierno logró someter a Nubia y su territorio se extendió hacia el sur del distrito de Karoy, cerca de la cuarta cascada, donde fundó Napata.

Con el objetivo de consolidar su Imperio, el faraón integró un eficaz sistema administrativo y tributario, los ingresos obtenidos estaban destinados a financiar un plan elaborado de construcciones, la principal obra en donde se pudo ver los fondos fue el templo de Amón en Karnak, donde Tutmés III ordenó grabar el relato de sus gestas. Fue enterrado en el Valle de los Reyes, al oeste de Tebas y su cuerpo momificado fue descubierto en el año 1889.

Historia de Tutmosis III

A fin de comprender a profundidad la manera en la que Tutmosis III llevó el control de su imperio, es preciso conocer su historia y las circunstancias por las cuales accedió al trono tan a temprana de edad, a pesar de que no ejerció su poder hasta que alcanzó la mayoría de edad. En el presente apartado expondremos a detalle toda su vida y la manera en la que dominó su pueblo.

Árbol genealógico

Tutmosis III fue el hijo del faraón anterior Tutmosis II y de una concubina real de nombre Isis la cual ni siquiera podía acercarse al título de esposa secundaria, por lo que las probabilidades de ascender al trono habrían sido escasas de no ser por la muerte de su padre sin obtener una descendencia de la Gran Esposa Real Hatshepsut.

Una vez que ascendió al trono se sabe que al menos pudo haber tenido dos esposas: Satiah y Hatshepsut Meritra. En un mismo sentido, los historiadores plantean que pudo haber estado casado también con Neferura, la primogénita y quizás hija única de Hatshepsut, sin embargo, no existe evidencia que valide esta suposición.

A parte de sus esposas principales, también contrajo matrimonio con varias esposas secundarias, algunas de ellas eran mujeres extranjeras dadas en virtud de alianzas internacionales con príncipes sirios o cananeos. De los hijos que tuvo el faraón, vale la pena hacer mención de Amenemhat, Meritamón y Amenhotep II.

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En las inscripciones jeroglíficas del Aj-menu de Karnak (el Templo Mortuorio de Tutmosis III), se revela que en realidad Satiah era la madre del mayor de los hijos del faraón. No obstante, lamentablemente la primera parte del nombre del niño se ha perdido en la historia, aunque algunos investigadores aseguran que el mismo era Amenemhat.

Visto desde otra perspectiva, dado que el nombre de la madre responde al culto de la diosa Iah, la Luna, y que el nombre del padre rinde culto al dios Djehuty (o Thot), de marcado carácter lunar, resulta más creíble alegar que el nombre de dicho niño responde más a Thutemhat, y no Amenemhat.

Ascensión al reino

La tradición real durante la Dinastía XVIII, dictaba que la sucesión al trono sería para el primer hijo varón que naciera del Faraón gobernante y la Gran Esposa Real, quién ostentaba el cargo de Dadora de Herederos y sucesora de la mítica reina Ahmose-Nefertari, pero esto nunca ocurrió.

Tutmosis III fue coronado a muy temprana edad, por lo que no pudo ejercer el control sobre su pueblo. Por este motivo, la reina viuda Hatshepsut se encargó del gobierno, alejando definitivamente al visir Ineni, el influyente cortesano que pudo haber estado involucrado en el encubrimiento de Tutmosis II y Tutmosis III en detrimento de la reina.

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Durante su tiempo como reina regente, no se conformó con este título y mientras transcurría el segundo año de reinado de Tutmosis III se autoproclamó faraón de Egipto bajo el nombre de Maatkara Hatshepsut.

A la muerte de Hatshepsut, Tutmosis III por fin pudo acceder al trono de Egipto, sin ninguna atadura. Algunos historiadores aseguran que cuando subió al poder fue el responsable de destruir todas las memorias que habían de la anterior reina, sin embargo, en la actualidad esta teoría ha sido descartada.

La contraposición de la teoría alega que no tendría sentido que la reina regente le haya otorgado el control del ejercito a un hijo resentido, a demás de que hoy en día se ha comprobado que la destrucción de las memorias de la mujer tuvieron lugar veinticinco años después del reinado de este faraón.

Una segunda teoría que ha tenido validez durante varios años sugiere que mientras ella se encargaba del mando del pueblo egipcio, Tutmosis III prefería verse inmerso en la vida militar y el expandir las fronteras del país más allá de lo que lo hizo su abuelo Tutmosis I.

Su reinado

Durante el reinado de Tutmosis III, el mismo tuvo que andar con recelo de los influyentes sacerdotes. Hatshepsut pudo conseguir algunas donaciones para que parte del clero de Amón apoyase su candidatura al trono, por lo que en ese entonces los sacerdotes gozaban de mucho poder. Mientras estuvo al poder, la acción a tomar fue la de mantenerlos contentos al proporcionarles territorios, pero al mismo tiempo les quitaba el poder para elegir nuevos sacerdotes.

En los 34 años que Tutmosis III gobernó completamente solo llevo a cabo numerosas campañas tanto en el Próximo Oriente como en Nubia y emulando a su abuelo, el gran Tutmosis I, realizando también una buena cantidad de conquistas para la extensión de su imperio.

De una misma manera, otra acción que realizó el gobernante fue la de proporcionar castigos a todos los individuos que hayan participado en el gobierno anterior. Esta reacción desmedida estaba justificada al perder el control de Siria durante los reinados anteriores, por lo que los príncipes sirios se habían confederado y ya no se pagaban los tributos impuestos por Tutmosis I.

Construcciones realizadas en el reinado de Tutmosis III

La actividad de construcción para este momento fue uno de los logros más destacados por parte del faraón, dado que por medio de las donaciones recaudadas había el capital suficiente para poder realizar diversas obras. En líneas generales, se llevaron a cabo la elaboración y restauración de muchos templos tanto en Egipto como en Nubia.

Templos

A pesar de que se realizaron restauraciones y levantamiento de varios templos mientras Tutmosis III estuvo regente en la ciudad de Egipto, hoy en día solo se tiene información de uno de ellos: el templo de Amón en Karnak.

En líneas generales, el mismo ya se encontraba construido desde años antes de que el gobernante naciera, sin embargo, con el paso de los años se le fue integrando nuevos elementos a su estructura. Durante el reinado de la reina antes de Tutmosis III, se construyó una especie de sala de festivales, la cual fue destruida por el faraón para poder hacer otra con una entrada en el lado derecho del templo.

En el interior de esta sala contiene varias habitaciones para todo el templo, mientras que la sala central del recinto era más elevada que la nave lateral, algo poco común ya que la rodea a ella con una serie de columnas.

Obeliscos

Al igual que las pirámides, los obeliscos era una estructura de gran importancia dentro de la cultura egipcia, sin embargo, no muchos gobernantes se centraron en su construcción. Tutmosis III mientras estuvo en el poder mandó a levantar siete obeliscos que en la actualidad se trasladaron a las ciudades de Roma, Estambul, Londres y Nueva York.

Entre estas estructuras imponentes se puede hacer mención del obelisco de Hatshepsut, constituido por una única pieza de granito rosa con una altitud de 28,58 metros y su peso es de 343 toneladas. En el momento de su construcción se encontraba en el Gran Templo de Amón, en Karnak.

Su gran ejercito y campañas militares

Como bien ya se ha mencionado, el interés principal del faraón era su ejercito, durante una de sus campañas combatió en contra de los confederados y los derrotó en Megido. Luego de su victoria, el gobernante avanzó hasta el Líbano y sometió gran número de ciudades. Nombró como príncipes de las ciudades vencidas a aquellas personas que eran amigos de los egipcios y tomó como rehenes a los hijos de los nuevos gobernadores.

Pudo consolidar el poder egipcio en estas tierras luego de tres expediciones continuas. En una segunda campaña logró dominar a Hamah, Homs y Alepo y derrotó a sus enemigos en Karkemish, con lo que llegó al Éufrates. Al llegar sus últimas batallas pudo ejercer su control en Chipre y la costa de Cilicia. La construcción de los obeliscos se hicieron como un modo de recordar lo sucedido en estos lugares.

Por otro lado, cuando ya se acercaba el fin de su reinado se dedicó por completo a instaurar su poder en Nubia y llegó hasta más allá de la tercera catarata del Nilo. Tutmosis III murió en el año 1450 a.C. y su recuerdo no se borró nunca, ya que logró ampliar su imperio que iba desde Napata, en Nubia, hasta el Éufrates.

En un mismo sentido, realizó en total diecisiete campañas a Palestina y Siria, y alcanzó el Éufrates. Mientras Egipto estuvo bajo su control su territorio sufrió una gran extensión incluyendo las tierras de Siria, Canaán, el Sinaí y toda Nubia, además de efectivos contactos comerciales con los reinos vecinos.

Se piensa que la batalla más importante que pudo desempeñar el faraón fue la que tuvo lugar en Meguido (Meggido). En la misma tanto Tutmosis III como todo su ejercito tuvieron que atravesar un angosto desfiladero, para así sorprender al entonces príncipe de Kadesh, el cual estaba esperando el ataque del pueblo por otra zona en donde el acceso era más sencillo.

Tumba de Tutmosis III

La tumba de Tutmosis III fuer hallada cuando se realizaban trabajos del arqueólogo Victor Loret en el año 1898. Luego de haberla limpiado cuidadosamente, los trabajadores llevaron a cabo un modelo de todos los objetos que se habían encontrado. Anteriormente la tumba había sido saqueada, y el cuerpo momificado del faraón fue encontrado en el escondrijo llamado DB320.

Los objetos que se encontraban en el interior de la tumba estaban en deterioradas condiciones. Las personas que cometieron el saqueo fueron descuidados y la tapa del sarcófago sufrió daños severos, mientras que las figuras de manera que estaban a los lados fueron tiradas contra los muros para poder quitarles el dorado.

La tumba del rey es diferente a cualquiera del Valle de los Reyes, tanto en tamaño como en decoración. La misma esta formada por tres pasillos, un pozo, una antecámara en donde la decoración la conforman los dioses del Amduat, y una cámara mortuoria decorada con las escenas del Amduat. Por otro lado, los pilares tenían la decoración de la Letanía de Ra y muestran al rey protegido por Isis.

Por primera vez se puede apreciar una decoración parietal que utiliza el enyesado y posterior pintura, a diferencia de las primeras tumbas que tenían escenas pintadas en bloques de caliza incrustadas en las paredes, esto se podía notar en la tumba de Hatshepsut.

Al momento de limpiar la tumba se pudo percatar que las habitaciones a los lados de la misma habían sido despojadas de su contenido original, al igual que había sucedido en la tumba de Amenhotep II. Es posible que la tumba de Tutmosis III fuera empleada por un tiempo como un lugar de culto por los sacerdotes de la dinastía XIX antes ser abandonada.

La entrada de la tumba se encuentra situada en el borde de una pared rocosa. Una vez que se terminó de construir la tumba, la escalera fue derrumbada como una estrategia de impedir los saqueos. La antecámara se encuentra colocada encima de dos pilares, y las paredes aparecen pintadas con la lista de los 741 dioses del Amduat.

La cámara mortuoria tiene una forma poco común de cartucho real y aparece decorada con la representación de tres registros del Amduat, mostrando entonces las escenas de un modo un tanto extraño, puesto que las figuras parecen estar esquematizadas o abocetadas. Tal hecho hizo pensar al egiptólogo John Romer que el espacio fue pintado de manera rápida tras el fallecimiento de Tutmosis III, un acontecimiento extraño, puesto que el mismo reinó por muchos años.

En líneas generales, el diseño es muy parecido a la escritura y dibujo de los papiros, este curioso estilo posteriormente se vio también reflejado en la tumba de su hijo, Amenofis II.

 

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. Le hacemos la invitación a leer también: Upuaut y Imhotep

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