Ptolomeo I, fundador de la primera dinastía griega en Egipto

Ptolomeo I, también denominado como ”El Salvador” fue uno de los generales de alto rango dentro del ejercito de Alejandro Magno que entró en disputa por el control de su Imperio. En el artículo de hoy, hablaremos a detalle sobre todo lo referente a este gobernante responsable de la primera dinastía griega en territorio egipcio.

ptolomeo I

¿Quién era Ptolomeo I?

Ptolomeo I Sóter o también conocido como ”El Salvador”, fue un general grecomacedonio que fue parte del ejercito de Alejandro Magno, además de ser uno de los tres diádocos que entraron en disputa por el control del imperio. Ptolomeo I pasó a ser el regente del Imperio egipcio en el año 323 a. C.​, fue entonces cuando fundó su propia dinastía conocida como Lágida,​ la cual ejerció control en el país del Nilo en los siguientes tres siglos.

De esta forma, el país de Egipto pasó a ser un país helenístico y la ciudad de Alejandría se convirtió en uno de los centros de la cultura griega. Integró ciertos aspectos de la cultura egipcia y se coronó como faraón en 305 a. C., sin embargo, dicho título solo lo empleaba ante los ciudadanos egipcios, mientras que para los extranjeros se presentaba como basileus, tal y como se exponen en las monedas que salieron durante su gobierno.

Ptolomeo I fue el hijo de Arsínoe de Macedonia, mientras que su padre pudo ser el marido de esta, Lagos, o el rey Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro. Ptolomeo fue uno de los generales más cercanos a Alejandro y estaba entre los siete Somatophylakes, que eran individuos encargados de la protección del mismo. Era algunos años mayor que Alejandro y fue su amigo íntimo desde muy temprana edad.

Historia de Ptolomeo I

A fin de entender a profundidad las labores que desempeñó este general una vez que alcanzó el control del Imperio de Egipto, es preciso hacer un recorrido de su vida, de esta manera, se tendrá una visión más global de todos los medios por los que tuvo que pasar para su ascenso al trono.

Árbol genealógico

Ptolomeo I nació en el año 367 a. C. en la ciudad de Macedonia. Era hijo de Lagos, un hombre perteneciente a la aristocracia macedonia, y de Arsínoe, una mujer que estaba relacionada con la dinastía argéada.

Desde su infancia fue muy amigo de Alejandro Magno y con el paso de los años se convirtió en su guardia personal, fue parte de las campañas que se llevaron a cabo en el Imperio Persa, en donde llamó la atención como un general prudente y diestro, lo que lo impulsó a convertirse en uno de los lugartenientes más cercanos al monarca. Asimismo, fue uno de los hombres que marchó al lado del joven heredero en su breve exilio del año 337 a. C.

Luego de la muerte del rey Filipo II y la ulterior coronación de su hijo Alejandro, Ptolomeo I fue parte de los hetairos en las campañas europeas entre los años 336-335 del nuevo monarca. En el año 330 fue asignado para el puesto de guardaespaldas y mientras ocupaba este cargo fue el responsable de la captura de Bessos, el asesino de Darío III de Persia.

Fue un miembro destacado en la conquista de Asia desde Bactria hasta el Indo, y por este motivo fue elevado al puesto de comandante de la tropa Hydaspes. Fue laureado en repetidas oportunidades por Alejandro, quien además lo unió en matrimonio con una noble persa llamada Artacama (hija del sátrapa Artabazo II), al igual que hizo con el resto de sus oficiales, dando un festejo grupal en el año 324 a. C.

ptolomeo I

De acuerdo a la información que se tiene acerca de Ptolomeo I tuvo tres esposas: La primera fue Artacama como bien ya se ha mencionado. La segunda se le conoce como Eurídice, con ella tuvo a su primogénito al que llamó Ptolomeo Cerauno “el rayo”. Por último, se casó con Berenice, igualmente tuvo un hijo con ella al que también nombró Ptolomeo, este fue el que elegido como su sucesor bajo el nombre de Ptolomeo II Filadelfo.

En un mismo sentido, la segunda mujer de Ptolomeo I tuvo una fuerte influencia para poder exiliar al primer hijo de su esposo, Ptolomeo Cerauno, y lo consiguió. El mismo tuvo que dirigirse hacia la corte de Seleuco, en Asia Menor y es posible que también contrajera matrimonio con Tais, una bella cortesana (hetaira) ateniense con la que tuvo tres hijos.

Gobierno de Ptolomeo I

En el año 323 a. C., luego del fallecimiento de Alejandro, Pérdicas, uno de sus generales y amigo de confianza, actuando como regente provisional, nombró a Ptolomeo I como el gobernante de Egipto y Libia. Trabajó en equipo junto a Cleómenes de Naucratis, un funcionario griego elegido por Alejandro, y gobernante de facto hasta ese momento, dada su influencia para imponer sus reglas y recolectar los tributos.

Cuando Pérdicas intentó contraer matrimonio con Cleopatra, la hermana de Alejandro, los diádocos Antípatro, Crátero, Antígono y Ptolomeo, temiendo que la intención de este fuera convertirse en el próximo heredero, conspiraron en su contra en lo que se conoció como la Guerra de los Diádocos y luego le siguieron otros tres enfrentamientos.

ptolomeo I

A diferencia de sus rivales, al poco tiempo Ptolomeo I entendió que hacerse cargo de todo el Imperio por si solo era una labor prácticamente imposible, por lo que se centró en consolidar aquellas zonas que se encontraban dentro de su territorio, como sátrapa. Desde el principio su política fue muy personal y expandió su influencia por toda Cirenaica, los oasis libios y Chipre.

A sabiendas de que la costumbre de los reyes macedonios era la de afirmarse en el poder enterrando a sus antecesores, Ptolomeo I privó de este hecho a Pérdicas al inhumar el cuerpo de Alejandro en Menfis.

Bajo la acusación de espiar a favor de Pérdicas, asesinó a Cleómenes, eliminando de esta manera el único detenimiento de su poder en Egipto y apoderándose de una cuantiosa recaudación.​ Pérdicas al poco tiempo invadió Egipto pero fue derrotado por el ejercito de Ptolomeo y posteriormente fue asesinado por tres de sus propios generales.​ El nuevo regente, Antípatro, le informó más tarde a Ptolomeo I la segunda repartición del Imperio. En el mismo año aumentó sus posesiones tomando Jerusalén.

Antípatro quiso aliarse con Antígono y Ptolomeo. Para esto, unió a su hija Eurídice con este último, pero murió poco tiempo después. El siguiente regente de la época fue su hijo Casandro, pero el ejército se opuso a él, por lo que eligieron a Poliperconte.

Tras la tercera guerra de los diádocos, Ptolomeo I perdió a Siria y Cirene. En el año310 a. C. Casandro mató a Roxana y a su hijo Alejandro IV, por lo que el Imperio se había quedado sin un soberano titular. Ningún diádoco se proclamó rey de inmediato, sin embargo, tanto Ptolomeo como Antígono intentaron atraerse a las ciudades griegas.

Ya para el año 306 a. C. ambos rivales se enfrentaron en las islas griegas, en donde la flota comandada por Ptolomeo fue derrotada. El mismo año Antígono se proclamó rey junto a su hijo Demetrio Poliorcetes, y a partir de entonces los demás diádocos hicieron lo mismo a lo largo de la historia.

Se declara faraón de Egipto

Entrando en el año 305 a. C,. Ptolomeo se proclama un gobernante independiente, lo que significa que se nombró así mismo como el único rey de Egipto, estableciendo así la denominada dinastía Ptolemaica, del Periodo Helenístico.

Política en el extranjero

Luego de haberse proclamado como faraón, el mismo tuvo que lidiar con un ataque dado por Antígono y Demetrio. Adicional a esto, también tuvo que enviar refuerzos a los aliados de la isla de Rodas, que estaba siendo invadida por Demetrio, y obligó a este a retirarse. Como agradecimiento de su ayuda, los pobladores de la isla le dieron el nombre de Sóter que traducido significa ”salvador”.

A pesar de ello, Antígono y su hijo triunfaron en Macedonia y Grecia al expulsar a Casandro. Esto desencadenó que todos los diádocos se unieran contra ellos y los derrotaran con su muerte finalmente en la batalla de Ipso. Luego de esto, se dio el tercer y último reparto del Imperio, Ptolomeo I incorporó el sur de Siria a su reino egipcio.

En un mismo sentido, la siguiente acción del faraón fue la de extender y unificar su territorio a través de las alianzas matrimoniales que garantizaran la paz con potenciales enemigos. De esta manera, casó a su Arsínoe II con Lisímaco de Tracia, luego a su hijastra Theoxena con Agatocles de Siracusa, a su hija Antígona con Pirro de Epiro y finalmente, Ptolemais se casó con Demetrio Poliorcetes. Gracias a estas uniones, se puso fin a las rebeliones enemigas de parte de Chipre en el año 298 y se obtuvo el dominio de las ciudades de Tiro y Sidón (en la costa fenicia) en torno al año 294.

En la última guerra en la que se involucró, Ptolomeo I unió fuerzas con Seleuco, Lisímaco y Pirro para liberar a las polis griegas de la ocupación macedonia de Demetrio Poliorcetes. La flota egipcia fue el factor más relevante para la toma de la ciudad de Atenas. Una vez que el conflicto cesó, el gobernante tenía el poder de numerosas islas griegas del Egeo, lo cual sería de suma importancia para la hegemonía naval que ejerció Egipto en el Mediterráneo oriental durante las siguientes décadas.

Política interna

Durante los primeros años de gobierno de la dinastía Lágida se introdujo en Egipto un sistema de transacciones económicas basado en la moneda. Al mismo tiempo, dicha moneda fue empleada desde Ptolomeo I como un modo de propaganda para la pretensión de legitimar su reinado sobre el territorio.

La principal labor que quería llevar a cabo el faraón era el atribuirle un sistema económico estable a Egipto, al unir las medidas para fijar un régimen autocrático con otras para contentar a sus súbditos griegos, judíos y egipcios, sin verse en la necesidad de romper con las costumbres milenarias.

Todo esto teniendo en cuenta que los campos político, social, económico y religioso estaban estrechamente relacionados. Asimismo, es preciso aclarar que una de las medidas de consolidación con los nativos, fue el inicio en Menfis del culto sincrético a Serapis, así como la reconstrucción de templos destruidos por los persas, la realización de ofrendas a los dioses egipcios y el mecenazgo del clero.

Fue en el periodo de Ptolomeo I cuando empezó la división social que se mantuvo vigente en lo fundamental hasta el final de la dinastía: greco-macedonios, egipcios y judíos (éstos en menor número). Los primeros se les atribuía la columna vertebral del sistema, dado que los mismos estaban en los cargos con mayor responsabilidad en la administración y el ejército.

Por otro lado, a los soldados ya retirados se les entregaba terrenos para su posterior explotación. El resto de greco-macedonios se encontraban principalmente en la ciudad de Alejandría. Entre los egipcios hay que distinguir dos grupos: por una parte, los privilegiados, que estaban conformados en su mayor medida por los sacerdotes, terratenientes y funcionarios. Por otro lado, estaba el grupo de la clase trabajadora (sobre todo agrícola), que aunque tenían los privilegios de los hombres libres (los esclavos sólo podían ser extranjeros) a menudo eran víctimas de las represalias de las exigencias económicas del Estado.

Este hecho también afectaba al grupo judío, sobre todo los que se situaban en Judea, más aquellos que desde allá emigraron y se establecieron en Alejandría, atraídos por el clima de tolerancia religiosa y social propiciado a partir de los primeros años del gobierno de Ptolomeo I.

En este sentido, la ciudad de Alejandría que había sido fundada por Alejandro Magno en el año 332 a. C., se convirtió en la capital del nuevo reino egipcio. No obstante, su estatus político, característico de ciudad griega era autónomo y Alejandría se consideró siempre jurídicamente desde Ptolomeo I.

La importancia de esta ciudad comenzó a darse con el nuevo faraón del Mediterráneo, y esta condición se mantuvo a todo lo largo de la dinastía. Desde el punto de vista económico, fue un puerto de primer orden en las rutas marítimas mercantiles. Adicional a esto, bajo el patronazgo que había iniciado Ptolomeo I de los Lágida, se convirtió en uno de los mayores núcleos científicos y culturales del Mundo Antiguo.

Otra contribución que desempeño del faraón fue llevar el mecenazgo literario a otro nivel. Muchas ciudades griegas tenían un Μουσεῖον (Mouseīon), es decir, un lugar sagrado para las Musas, que en ciertas oportunidades también servía como centro literario. Alrededor de 300 a.C. el gobernante mandó a instalar su propio Μουσεῖον, de esta palabra es la que deriva la actual ”museo”. Sin embargo, tenía una definición diferente en la que se ve como una universidad de académicos y científicos con sueldo real que se dedicaba tanto a la enseñanza como a la investigación.

En este recinto, personajes como Euclides, pudieron llevar a cabo todos sus proyectos. Justamente como un anexo a este Museo, es donde se fundó la famosa Biblioteca de Alejandría. A pesar de que no existe un documento que afirme que fue creada por Ptolomeo I muchos historiadores coinciden que este hecho pudo ser así y que la misma luego fue finalizada por su hijo, Ptolomeo II Filadelfo.

Construcciones realizadas en el reinado de Ptolomeo I

Así como cualquier otro gobernante del Imperio de Egipto, Ptolomeo I también estuvo interesado en la construcción y restauración de edificaciones de su territorio y de las zonas cercanas al mismo que iba conquistando y unificando.

Una de las primeras construcciones que llevo a cabo era conocida como la ”Puerta en Tanis”. Tanis para el momento era la antigua capital del decimocuarto nomo del Bajo Egipto, vista como un cementerio real e importante puerto mediterráneo de Egipto durante el Tercer Período Intermedio.

Sin embargo, la misma no tuvo un rol importante como metrópolis, puesto que la historia que yace detrás de ese momento fue muy corta. Desde el punto de vista de lugar arqueológico, la ciudad de Tanis en el delta nororiental del Nilo, se caracteriza por el reúso ecléctico de materiales usurpados de otras ciudades más antiguas.

Ninguna otra obra se había realizado en la ciudad antes de la primera ocupación persa. Es posible que el gobernante Nectanebo I, durante la dinastía XXX, haya sido el responsable en levantar la enorme muralla exterior de ladrillos, así como el templo de Jonsu anexado a la pared norte del templo de Amón, cercano a la puerta norte, pero este trabajo no se terminó hasta la entrada del período Ptolemaico.

La construcción del templo de Horus, cercano a la puerta este, tuvo su comienzo durante los primeros años de la dinastía XXX y fue concluido durante el reinado de los siguientes Ptolomeos de la segunda ocupación persa. Ptolomeo I por su parte fue el que construyó la puerta del lado este del templo.

Ptolomeo II y Arsinoe realizaron algunas pequeñas capillas de ladrillos, así como unas cuantas finas estatuas Ptolemaicas fueron encontradas en la vecindad. Por su lado, Ptolomeo IV construyó un templo en el recinto suroeste de Mut. Algunas casas que se levantaron durante el dominio de esta familia fueron hechas sobre el templo de Amón, indicando que este ya no estaba en uso durante ese período.

Luego de esta contribución, la siguiente edificación en la que contribuyó el faraón fue el levantamiento del templo dedicado a Hathor-Thermutis, sin embargo, la conclusión del mismo fue hecha por el siguiente sucesor de la dinastía Ptolemaica, Ptolomeo II.

Terenuthis o Terenutis, hoy en día mejor conocida como Kom Abu Billo, fue una ciudad en el Antiguo Egipto, que se encontraba situada cerca de la moderna ciudad de Tarrana, a unos 70 km al norte de El Cairo, en el Delta occidental.

El nombre de esta ciudad viene dado por una antigua deidad egipcia, la diosa cobra Thermuthis o Thermuthis, conocida por los antiguos egipcios como Renenutet, una de las diosas más antiguas del panteón egipcio. El templo hecho durante el reinado de Ptolomeo I estuvo destinado para rendirle culto, así como la divinidad Hathor, una de las principales diosas del Antiguo Egipto que cumplía con múltiples tareas, pero era mejor conocida como una deidad del cielo.

Ptolomeo I también levanto un Templo de estilo egipcio en la ciudad de Naucratis que para aquel entonces era una de las ciudades más importantes del Antiguo Egipto, pero hoy se encuentra en ruinas. No se tiene información acerca de cual fue este templo en la ciudad, sin embargo, algunos historiadores aseguran que el Templo Helenio fue edificado por este gobernante.

El Helenio era un santuario dedicado a rendirle honores a los dioses de los griegos según consta en cerámica griega encontrada en el recinto, donde se evidencian los hallazgos de figuras de terracota, predominantemente, prótomos.

Por otro lado, al suroeste de la ciudad de Umm el Baragat, antigua Tebtunis en el Fayum, se pueden encontrar los restos del Templo de Soknebtunis también edificado por Ptolomeo I, dedicado al culto del dios cocodrilo Sobek y a otras deidades como Isis, Serapis Y Harpokrates.

El mismo está constituido por dos dromos o avenidas hechas sobre otro que había anteriormente. La entrada esta flanqueada por un par de leones, siendo seguido por un recinto de bloques rústicos y amurallado a su alrededor. Entre ambas partes se encuentra otra avenida que conduce por el desierto hacia una gran cámara, pudiendo ser el templo funerario de Sobek.

En ambas partes de la avenida principal se pueden observar los comedores, utilizados para realizar fiestas con la familia. En la sección posterior de los mismos se disponen las viviendas y los locales destinados para el comercio, estos últimos abiertos a la calle y destinadas a la venta de alimentos, detrás de las tiendas había un pórtico ptolemaíco.

Por último, en la antigua ciudad de Sharuna el gobernante del Imperio egipcio levanto el último templo de su reinado. Sin embargo, en la actualidad no se ha podido obtener información acerca de la forma de este recinto ni a que entidad estaba dedicado, puesto a que el mismo se encuentra en ruinas.

Ptolomeo I y Alejandro Magno

En lo que respecta a la relación que existía entre Ptolomeo I y Alejandro Magno es muy variada. A lo largo de la historia los expertos han alegado que es posible que ambos individuos hayan podido ser amigos desde la infancia y que por este motivo Magno le confiara un puesto de alto mando en su ejercito.

Otra teoría que se genera de ambos es que es probable que Ptolomeo haya crecido dentro de la corte de Macedonia y que haya iniciado como un escudero para Margo, luego por su desempeño, el mismo le confió sus cargos relevantes. Hoy en día esta es afirmación más aceptada dentro del gremio de historiadores.

En un mismo sentido, dentro de la historia de ambos personajes se sabe que Ptolomeo por un tiempo había esparcido un rumor en donde se colocaba así mismo como un hijo ilegitimo del rey Filipo, lo que lo volvía el hermanastro de Alejandro Magno. Sin embargo, nunca se tuvo veracidad de tal alegato, por lo que los investigadores exponían que el mismo era un hecho para aumentar la fama de Ptolomeo.

La dinastía Ptolemaica en Egipto

La dinastía ptolemaica reinó en Egipto por casi tres siglos y finalizó con la conquista de los romanos. Un dato curioso acerca de esta dinastía es que mientras se encontraban reinando el país, nunca se convirtieron en verdaderos egipcios. En lugar de esto se mantuvieron viviendo en la ciudad de Alejandría, una ciudad imaginada por Alejandro Magno en donde tanto el lenguaje como la práctica era griega.

No hubo matrimonios con personas externas, los hombres se casaban con sus hermanas, el tío se casaba con sobrina. Con la excepción de los primeros gobernantes ptolemaicos, Ptolomeo I y su hijo Ptolomeo II, la mayoría de la familia no tenía la capacidad de dirigir  un Imperio, al final su dinastía se mantuvo con la ayuda de los romanos.

Uno de los aspectos más resaltantes y malentendidos de esta dinastía es que jamás se convirtieron en egipcios. Los Ptolomeos coexistieron como faraones egipcios y como monarcas griegos. En todas sus apariciones mantuvieron siempre sus costumbres netamente griegas, este aspecto se pudo mantener vigente a lo largo de la dinastía gracias a la unión entre los mismos familiares.

Esta endogamia tenía el propósito de crear estabilidad dentro del grupo familiar, de esta manera, la riqueza y el poder se consolidaron. Si bien esta costumbre de mantener pura la sangre así como la costumbre se alega que es más egipcia que griega (alegando que los dioses de esta mitología también contraían matrimonio con sus familiares cercanos), los miembros de está dinastía defendían su importancia en no dejar perder sus tradiciones griegas.

De los quince matrimonios ptolemaicos, diez fueron entre hermanos y dos con una sobrina o primo. Lo que también significa que Cleopatra VII, la última Ptolomeo en gobernar Egipto y tema de los dramaturgos y poetas, tampoco era de descendencia egipcia sino de macedonia. De acuerdo con varios historiadores, la misma era descendiente directa de reinas griegas tan grandes como Olimpia, la madre excesivamente posesiva de Alejandro.

No obstante, es valido mencionar que Cleopatra fue el único miembro de esta familia que aprendió el idioma egipcio y se esforzó por conocer al pueblo. En un mismo sentido, este método de matrimonio estaba lejos de ser el ideal, puesto que los celos eran frecuentes y las conspiraciones eran comunes. Se cuenta que Ptolomeo IV asesinó a su tío, hermano y madre, mientras que Ptolomeo VIII mató a su hijo de catorce años y lo cortó en pedazos.

Otra característica resaltante de esta dinastía era su política de helenización, esto significaba que a pesar de que ellos no pasaron a ser iguales que su pueblo, lo que hacían era una integración de su propia cultura dentro de la egipcia. En otras palabras, en ningún momento hubo alguna intención de querer pertenecer a la civilización egipcia.

Asimismo, una de las primeras labores que realizó Ptolomeo I fue trasladar el centro de gobierno desde su ubicación tradicional en Memphis, que aún se mantenía como el centro religioso, a la ciudad de Alejandría, recientemente construida. Esto se debe a que la misma poseía una ubicación más estratégica, ya que estaba más próxima del mar Mediterráneo y Grecia.

Por medio de este movimiento, pronto Alejandría se convirtió en una ciudad más griega que egipcia. En realidad, como bien ya se ha mencionado, en muy pocas ocasiones los miembros de la dinastía salían de la ciudad, poco a poco solo tomaban un paseo cerca del Nilo. Como con gran parte del antiguo imperio alejandrino, el griego pasó a ser el lenguaje primordial del gobierno y el comercio.

Igualmente, gracias a Ptolomeo I la ciudad fue vista como el centro intelectual del Mediterráneo cuando construyó allí una enorme biblioteca y museo. Si bien el museo proporcionó asientos para la reflexión silenciosa, en el área de la biblioteca se encontraban miles de rollos de papiro, lo que llamó la atención de los hombres interesados en la filosofía, historia, literatura y ciencia de todo el Mediterráneo en las próximas décadas.

El asesor de Ptolomeo I en el proyecto fue Demetrio de Falero, graduado del Liceo de Aristóteles en Atenas. Al cabo del tiempo, la biblioteca se fue convirtiendo en el centro de la cultura helenística. Sin embargo, bien se sabe que tanto el lugar como las colecciones de papiros fueron destruidos en una serie de incendios durante sus años bajo control romano.

En el puerto de la ciudad en el gobierno de Ptolomeo se inicio la construcción de un Faro, un enorme faro (que completará su hijo Ptolomeo II). El mismo era una inmensa estructura de tres pisos, que podía ser visto desde muchos kilómetros y se iluminaba tanto de día como de noche, convirtiéndose finalmente en una de las siete maravillas del mundo antiguo. Además de Alejandría, se edificó otra ciudad menos conocida en el Alto Egipto: Ptolemaida. El objetivo de su levantamiento era para que funcionara como centro de la afluencia de residentes griegos recién llegados.

A pesar de que se entiende que Ptolomeo I tenía la intención de transformar a Egipto en otra Grecia, en muchos aspectos aún respetaba al pueblo egipcio, por lo que respetaba su religión y la tradición en su sociedad. En este sentido, tanto su persona como asesores fueron participes en muchos cultos locales. Con la intención de mantener buenas relaciones con los sacerdotes del templo, restauró numerosos objetos religiosos robados por los persas.

No obstante, mientras se mantuvo respetando las ideologías religiosas de su gente, al mismo tiempo se crearon dos nuevos cultos: el primero estaba dedicado a Alejandro Magno, que para el pueblo de Egipto era una manera en mostrar su eterna lealtad con los Ptolomeos. Por otro lado, el segundo culto no alcanzó la popularidad del primero, estaba destinado a rendirle homenaje al dios de la sanidad, Serapis. Dentro de la localidad, los sacerdotes aún gozaban perteneciendo a la clase dominante, esto como otra forma de mostrar su lealtad hacia los Ptolomeos.

 

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. Le hacemos la invitación a leer también: Neftis y pilar dyed

(Visited 167 times, 1 visits today)


Si te ha gustado el artículo Ptolomeo I, fundador de la primera dinastía griega en Egipto te recomendamos los siguientes artículos relacionados: