Taoismo: qué es, creencias, prácticas, características y más

China guarda una diversidad cultural y religiosa de grandes proporciones, dentro del cúmulo de religiones y cultos presentes en el gigante asiático, se encuentra el Taoísmo, también conocido como Daoísmo, se trata de una religión y doctrina filosófica muy popular en China y en las siguientes líneas abordaremos con profundidad los aspectos más relevantes.

¿Qué es?

Como se adelantó en el párrafo anterior, el taoísmo es una doctrina religiosa y filosófica originaria de China y que se centra en la convivencia armónica de cada persona con su Tao, cuya traducción literal es El camino, también designada como Dao.

La noción de tao está presente dentro de la filosofía china, sin embargo, dentro del taoísmo designa a aquello que está presente en la sustancia, el patrón y la fuente de todo lo que existe. No resulta una tarea fácil determinar que el concepto o la noción sobre el tao. (Ver artículo: Budismo tibetano)

En este sentido, el tao no puede ser definido concretamente, y sólo es posible realizar una descripción que pueda dar una idea aproximada a los que esto significa. Así, la cuestión más importante a considerar sobre el Tao, es la forma en la que trabaja en el mundo, y cómo los seres humanos se relaciona de forma constante con él.

Tao no es un objeto y no es una substancia en el sentido convencional del término, pero es posible observar su presencia en las cosas que existen en el mundo. No obstante, a pesar de estar presente en todos los seres, tampoco puede decirse que alcance esa condición, así como tampoco es posible concebirlo como un dios, como sucede en muchas otras religiones como la cristiana.

Los materiales y textos consultados para el presente artículo, refieren que resulta más adecuado referirse al Tao como una especie de sistema guía, por el cual todas las personas deben encaminarse para alcanzar la plena conformidad con el tao.

Es prudente resaltar que el tao, no es un dios al que pueda venersarse, aunque eso no quiere decir que dentro del taoísmo existan seres divinos y deidades a las cuales se rinden culto que, igualmente, dependen del tao.

En definitiva, el concepto del tao incluye las nociones sobre el origen de la creación, de lo indefinible y inexpresable, de la naturalidad del mundo y de cómo la naturaleza forma un todo, como se observa es una noción bastante abstracta y para su entendimiento debemos desprendernos de ciertos prejuicios religioso e incluso filosóficos.

El origen

La primera cuestión de importancia que hay que resaltar es que el Taoísmo no tiene un fundador, y tampoco hay una fecha precisa sobre cuándo nació este culto religioso y filosófico. De acuerdo a los historiadores y demás estudiosos del tema concuerda en que esta religión nació a partir de la mezcla de las diferentes creencias, religiones y tradiciones de la China antigua, entre las cuales destaca el shamanismo.

De acuerdo a la historiadora y experta en religiones del continente asiático, Livia Kohn, el origen del taoísmo fue consecuencia del momento cuando Zhang Daoling – también conocido como Chang Tao-Ling – recibió la revelación del tao por la personificación de uno de los dioses de esta religión, conocido como Taishang Laojun.

Posteriormente, Zhang Daoling se convirtió en el primer líder celestial de la religión. En sus inicio, el taoísmo fue reconocido como un sistema religioso, la publicación de uno de sus libros sagrados el Tao Te Ching, cuyo análisis será abordado posteriormente, promovieron la expansiòn y comprensión de esta doctrina religiosa. (Ver artículo: Símbolos del budismo)

El taoísmo comenzó a ganar poder e influencia, especialmente en el campo político, ya que durante el período de la Dinastía Tang llegó a ostentar el estatus de religión oficial de China, el emperador Xuanzong así lo decretó, y ordenó además a la población a tener escrituras y libros relacionados con el culto en casa.

El taoísmo conservó su estatus de religión oficial, hasta la dinastía Song, momento a partir del cual el confucianismo, otra doctrina religiosa, comenzó a obtener popularidad y un protagonismo cada vez mayor, hasta el punto de llegar a desplazar al taoísmo al estado de ser una simple creencia religiosa.

Con la llegada del comunismo a China, el culto taoísta fue prohibido, y sus seguidores fueron reeducados, lo que redujo la cantidad de fieles en un 99% en tan solo diez años, lo que a su vez produjo la migración del taoísmo a Taiwan. Con el final de la Revolución Cultural, el gobierno Chino flexibilizó las prohibiciones, e instauró una especie de libertad de culto parcial, con la cual el taoísmo comenzó a regenerarse en el gigante asiático.

El Taoísmo no se constituyó como una religión organizada sino hasta la fundación de la secta denominada como Maestros Celestiales del Camino, por parte de Zhang Daoling, hacia el año 142 d.C., quien guió a la secta a través de las comunicaciones espirituales postuladas por un filósofo cuya existencia aún es debatida, llamado Laozi, que fue divinizado por este culto religioso.

La secta de los Maestros Celestiales del Camino y otras tantas más que surgieron con el desarrollo del taoísmo, desarrollaron e implementaron una serie de complejos rituales en los que estaban incluidas la devoción a ciertos seres divinos o deidades, que serán desarrolladas en futuras secciones de este artículo, y contribuyeron en la producción de miles de libros y diversos textos sobre la religión, que permitieron no sólo su desarrollo, sino que además impidieron que el culto desapareciera por completo, producto de su caída en desgracia con la llegada del comunismo a China.

El desarrollo del taoísmo alcanzó tal magnitud, que incluso llegó a distinguirse el taoísmo religioso, del filosófico, aunque hay que reconocer que ambas ramas tienen un tronco común, compuesto por la relación armoniosa que existe entre le mundo natural, la humanidad y la noción de divinidad; adicionalmente, tanto el taoísmo religioso como el filosófico centran sus esfuerzos en descubrir la forma correcta de comportamiento que deben llevar las personas.

Finalmente, consideramos adecuado además destacar que durante los siglos 19 y 20, las sectas taoístas se vieron seriamente amenazadas, debido a la feroz persecución de las que fueron víctima, pero con la concesiones hechas por el gobierno chino sobre la religión, hubo un resurgimiento, y aun hoy en día existen fieles a esta religión.

Taoismo

 Hablemos de fundador

Como ha quedado reflejado anteriormente, los expertos e historiadores han sostenido que el taoísmo no tiene, propiamente un fundador, aunque ciertos relatos o leyendas, escritos por historiadores de la época de la China antigua refieren a un nombre como el fundador del taoísmo, aunque su existencia o veracidad han sido severamente cuestionados, y aún hoy en día existen grandes reservas sobre si se trata de una historia real.

Así las cosas, Sima Qian, uno de los historiadores o recopiladores de la china antigua, reseñó la historia de Lao-Tzu, a quien se le asignó el estatus de fundador del taoísmo, que se desempeñaba como filósofo y curador de la librería real de la ciudad Chu. Lao-Tzu creía en la existencia de un equilibrio armonioso en todas las cosas y que todos los seres humanos podían vivir de forma feliz y en paz, si asimilaban la noción de tomar en cuenta los sentimientos de las terceras personas, reconociendo que el intereses individual, no siempre será del interés del otro o el de la sociedad.

Lao-Tse, a lo largo de su vida, fue testigo del mal comportamiento de las personas y de la grave corrupción que existía en las esferas de poder, situación que generaba pobreza y causaba grandes penurias a ciertos sectores de la población. La inmensa decepción que esta situación le generó, motivó a que tomara la determinación de exiliarse.

Cuando se disponía a comenzar su periplo en el exilio, el vigilante del lugar donde trabajaba, llamado Yin Hsi, lo detuvo cuando pudo reconocerlo como el filósofo, y le pidió a Lao-Tse que escribiera un libro en el cual plasmara todos sus conocimientos, antes de marcharse. Lao-Tse accedió a la propuesta, y se dispuso a escribir el texto.

La escritura se detuvo cuando Lao-Tzu sintió que era momento de parar, le entregó el libro a Yin Hsi, y comenzó a travesía y desapareció. El libro cuya autoría se le atribuye se titula Tao-Te-Ching, o El libro del camino, uno de los textos sagrados de este culto religioso. La historia relata por Qian termina ahí, y no existe una continuación, por lo que su veracidad, como ya se mencionó, es cuestionada.

Ubicación geográfica

El taoísmo no tiene una autoridad central, cada secta tiene sus templos sedes. No obstante, el templo de La Nube Blanca, ubicado en Beijing, es uno de los centros taoístas más importantes, donde se entrenan y se forman diferentes sacerdotes de este culto religioso.

Lugares sagrados

Dentro de los lugares sagrados para el taoísmo, podemos destacar el siguiente listado:

Tai Shan

Se trata de una montaña sagrada que se encuentra en la provincia de Shandong. La parte más alta, se denomina Emperador Jade, y dicha cima se encuentra a 1545 metros de altura. A lo largo de toda la montaña, hay 22 templos taoistas, siendo el más importante el templo Tai o Dai Miao, ubicado en la base de la montaña.

Hua Shan

Es otra montaña, ubicada en Shaanxi, una de las provincias chinas y en su punto más alto alcanza una altura de 1997 metros, es particularmente famosas porque en su recorrido, posee una escalera muy angosta.

Heng Shan

Es otra montaña que se encuentra en la provincia de Hunan, su forma se asemeja a la de una sierra, posee 72 picos, uno de los cuales tiene una altura de 1290 metros, y es llamado Zhurong. A los pies de aquella montaña se encuentra el Gran Templo del Monte Heng.

Song Shan

Se trata de un macizo, ubicado en la provincia de Henan, y está conformado por dos montañas.

Templos y arquitectura taoísta

Como se ha visto, el taoísmo se generó a partir de la mezcla de las creencias y cultos religiosos de los campesinos y gente común, razón por la cual los primero lugares en donde se practicaron los rituales de esta religión se ubicaron en zonas montañosas. esto explica además el por qué muchos lugares sagrados son, como se citó en la sección anterior, montañas.

Como consecuencia de esta característica particular, los primeros “templos” taoístas se constituyeron en cuevas o residencias que se encontraban en aquellas zonas rurales donde la religión comenzó a dar sus primeros pasos, procurando siempre estar en un lugar medianamente aislado del bullicio general.

A lo largo de la dinastía Wei y Jin, el taoísmo se decidió por apoyar ciertas prácticas de otros cultos como el confucianismo y el budismo, con el objetivo de organizar las prácticas taoístas y ser reconocidas como una religión con todas las implicaciones que eso trae. Esta nueva situación, hizo surgir la necesidad de adecuar y crear nuevas edificaciones para ubicar los templos y lugares de culto taoísta.

En líneas generales, puede destacarse que el taoísmo promueve y defiende la idea de dar, especialmente entregar a la naturaleza una retribución por todo aquello que hemos recibido, es por eso que la mayoría de las construcciones influenciadas por este culto, siempre están rodeadas de abundante y variada naturaleza. (Ver artículo: Templos sumerios)

Lao Tse

De la misma forma, todas las construcciones tenían que responder y estar adecuadas a la concepción del yin y el yang, con la finalidad de poder crear una atmósfera de equilibrio, idónea para la práctica de rituales y demás prácticas, permitiendo el desarrollo de sus postulados y creencias. Buscaban la unión y equilibrio entre ciencia, arte y naturaleza.

Otro aspecto determinante en la arquitectura taoísta, es que para que los sacerdotes de esta religión pudieran alcanzar la inmortalidad, debía estar lo más cerca del cielo posible, es por ello que también los templos fueron ubicados en varias montañas, lo que permitía a estos sacerdotes estar en lugares alejados y que les aproximaban más al tao.

Asimismo, la localización era importante, y a lo largo de su historia, se mantuvo el criterio de alejamiento de los templos y sitios sagrados del resto de la civilización. Todo ello con el objetivo de poder llevar a cabo de forma tranquila sus prácticas, rituales y experimentos en busca de la inmortalidad.

¿Cuáles son sus creencias?

El fin máximo del taoísmo es permitir que las personas vivan sin ataduras y en paz, sin alterarse por las vicisitudes propias de la vida diaria. A lo largo de la historia el taoísmo ha propuesto una serie de directrices o guías con consideraciones éticas para el uso de la humanidad.

Los seguidores y practicantes del taoísmo creen en los valores personas de cada individuo, en la moralidad y en la ética de cada acción y en ciertas normas comunes sociales, que permitan el desarrollo armónico de cada persona.

Al igual que muchas otras religiones, el taoísmo tiene además un sistema de reglas morales básicas, que prohíben o sancionan el asesinato de personas, el robo, la mentira y las conductas sexuales inapropiadas, a través de las cual intentan idear una forma de pensar altruista que permita el desarrollo de un modelo social de interacción y comportamiento, donde las personas alcancen el tao.

Para lograr esto, sus directrices establecen incluso una forma de comer, de hablar, de pensar y de interactuar con otras personas, de forma de lograr los cometidos del taoísmo. Cerca de 80 textos y libros sagrados de este culto religioso, desarrollan estas ideas, presentando una serie de principios éticos comunes para todo seguidor de este culto.

Estos textos, sustentan  que el grado de realización taoista se fundamenta en como cada individuo vive y desarrolla su vida, y cómo interactúa con su comunidad, familia, grupo religioso, Estado y, por supuesto, el cosmos.

En conclusión, el taoísmo entre sus postulados principales, tienen desarrollado un sentido sobre la ética y moral, como herramientas que permiten a los seres humanos alcanzar el objetivo fundamental de encontrarse con el tao.

Información sobre sus dioses

Un aspecto llamativo y curioso sobre el taoísmo es la concepción sobre sus dioses y divinidades. En muchas religiones existe la presencia de un o varios dioses, omnipotentes y eternos, sin embargo, para el taoísmo no existe esa concepción de la figura de Sios, y aunque tienen un vasto panteón con varias deidades, ninguna de ellas son consideradas como dioses o diosas eternos y omnipotentes. (Ver artículo: Shennong)

Al inicio de este artículo se explicaba la existencia del tao como una concepción abstracta sobre la cual se fundamenta el taoísmo, pero, algunos textos antiguos, sugieren que existe un término equivalente, que recibe la misma denominación, pero que tiene una connotación astrológica.

Este tao es el lugar de donde proviene toda la materia, y su existencia es previa a la creación del cielo y la tierra. De este tao, la energía emanaba de forma natural, pero su despliegue en el universo era caótico y dicho estado de caos recibe el nombre de hundun. Dentro de todo este ambiente está la energía qi, de la cual emanan, a su vez, dos energías una más ligera, denominada yang, y otra más pesada conocida como yang.

Con el surgimiento de estas dos energías, comenzó una nueva dinámica en el universo, donde todos los fenómenos naturales tenía como causa la interacción entre las energía yin y yang. El ciclo de la existencia pasa por cinco fases: agua, fuego, madera, metal y tierra

Como se explicó al inicio de este artículo, tao no es un dios o entidad divina, ya que para el momento de la creación, no existían este tipo de seres celestiales. En consecuencia, el número y tipo de deidades es muy variado, y dependerá de la región en donde se practique el taoísmo y, más importante, de la secta taoísta de la cual se trate.

La cuestión que sí parece inalterable y es común para todos los dioses y divinidades de las diferentes religiones y sectas, es que no tienen un carácter eterno ni omnipotente. Asimismo, algunas de estas divinidades tienen un promedio de vida como la de los humanos e incluso, algunas pueden llegar a ser olvidadas, todo ello debido a que su rango no siempre es el mismo.

En los inicios del taoísmo, las deidades y seres mitológicos que existieron en los cultos religiosos de China – los cuales permitieron el origen del taoísmo – continuaron siendo importantes dentro del culto religioso aquí analizado, es decir, el taoísmo importó las deidades de otros cultos, y las asumió dentro de su doctrina religiosa. Podemos citar el ejemplo de Xiwangmu, la Reina Madre del Oeste y su consorte, el Rey Padre del Este.

La Reina Madre del Oeste, reside en la montaña sagrada conocida como Kunlun, puede enseñar la inmortalidad o conferirla, y es una deidad importada por el taoísmo en sus inicios y que aún hoy en día tiene cierto nivel de importancia. Otro ejemplo de esta asimilación de deidades antiguas, es Taiyi, que representa La Gran Unidad, que para el taoísmo Shangqing, una de las tantas vertientes de esta religión, es considerada como la deidad que unificó los nueve palacios del cielo.

De la misma forma, Huangdi, conocido igualmente como El Emperador Amarillo, fue una importante deidad del Taoísmo Huanglao, alcanzó popularidad durante la Dinastía Han porque se le atribuyó la autoría de varios textos relacionados con la inmortalidad, y las creencias de esta religión le atribuyen además la creación de la humanidad, la escritura, la brújula, la rueda y otros objetos que fueron esenciales para el desarrollo de la humanidad. Otra deidad con similares características es la figura del Emperador de Jade, que incluso aun hoy en día tiene mucha popularidad.

Dentro del gran número de deidades que conforman esta religión, Laozi tiene un lugar privilegiado, especialmente dentro de la secta los Maestros Celestiales del Camino, y para muchos taoístas se configura como la personificación del tao, aunque como vimos, quizás esta apreciación no sea del todo correcta, debido a que como se estableció, el tao  es un concepto muy abstracto.

No obstante, Laozi es visto como uno de los Tres Puros, junto al Venerable Celeste del Comienzo Original y al Venerable Celeste del Tesoro Sublime. Adicionalmente, existen  oficiales, tales como el Emperador del Polo Sur y la Larga Vida, el Emperador de los Treinta y dos Cielos, el Emperador del Polo Norte, entre otros.

Dentro del sistema de deidades y seres celestiales de admiración, están los ancestros. Solo pueden alcanzar dicha condición aquellas personas que murieron de causas naturales y completaron el ciclo de la vida. Los ancestros actúan como protectores de los miembros vivos de su familia, teniendo además la capacidad de juzgar y pueden causar problemas en aquellas personas que no actúen del modo que los ancestros desean que lo haga.

El taoísmo además posee la concepción de almas errantes, conformadas por aquellos que murieron en circunstancias extrañas y que dejaron asuntos pendientes por resolver. Sus almas, se encuentran vagando por el universo, sin poder entrar al plano humano de nuevo, ni convertirse en ancestros. Deben ser atendidos por los creyentes, con la finalidad de que estos no causen ningún problema en el mundo de los vivos.

Las creencias y postulados de esta religión dispone además que hay casos en los que estas almas errantes, pueden alcanzar el estatus de deidad y poder ser venerados dentro del taoísmo, sin embargo, deben confluir una serie de circunstancias determinadas, entre las cuales destacan el haber vivido con fundamento en una moral pura, y haber muertos en circunstancias heroicas.

Un ejemplo del paso de un alma errante, a la condición de deidad, es la diosa del mar llamada Mazu. Al principio de los tiempos, fue protagonista de un pequeño culto en un templo donde su cuerpo momificado fue conservados. Hacia el siglo XII, fue considerada como la guía y patrona de los marineros, y continuó a ser promovida durante varios siglos posteriores, llegando hasta nuestros días, donde aún conserva gran popularidad y es adorada entre las personas que trabajan o viven del mar.

Sus características

Con lo visto hasta ahora, es posible enumerar algunas de las características que definen a esta doctrina religioso y filosófica, en este sentido, el taoísmo:

  1. Es una religión y doctrina filosófica que no tiene un fundador determinado, ni una fecha exacta de origen, se trata más bien de una evolución de las nociones sobre cómo se originó el universo y cuales son las fuerzas que intervienen día a día.
  2. Postula la armonía de los hombres con el tao, siendo este un concepto abstracto, sin una definición particular, pero que se concibe como un elemento que está presente en todas las cosas y seres.
  3. No ven con agrado las conductas que llevan a la guerra, la sumisión, el sometimiento, la codicia, los prejuicios, la desigualdad, los convencionales, los tabúes, entre otros valores o aspectos negativos.
  4.  No tiene un dogma claro y estricto por el cual sus seguidores tienen que guiarse de forma cabal.
  5. Resalta la virtudes de la abnegación, la bondad, el sacrificio propio, piedad, misericordia, entre otros.
  6. Tienen una idea enfocada a la noción de dar, bien se devolviendo algo a la naturaleza o a otra persona.
  7. Fomenta la honestidad.

Sus símbolos

Dentro del taoísmo, existe una serie de símbolos, muchos de los cuales se representan a través de objetos materiales denominados como talismanes, que de acuerdo a sus postulados, se cree tienen el poder de atraer la buena suerte y la fortuna.

Adicionalmente, los talismanes pueden ser utilizados como una herramienta de defensa contra los espíritus del mal. En el taoísmo tradicional, algunos talismanes son hecho con tiras de papel en los cuales se escriben algunas oraciones poderosas o se dibujan símbolos religiosos poderosos, con la finalidad de concentrar buena energía que permita espantar el mal.

Este tipo de talismanes, solamente pueden ser escritos por una persona determinada, que tiene un tiempo específico de entrenamiento y experiencia en el camino hacia la pureza.

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¿Cómo son sus ritos y prácticas?

Así como cualquier otra religión, implementa una serie de prácticas que desarrollan los postulados en los que se fundamenta la propia religión. En primer lugar, destacan una serie de prácticas físicas, que se realizan basándose en la idea que el cuerpo y el espíritu son dinámicos, y que cualquier acción física que emprendamos, tienen un efecto espiritual en nosotros.

Adicionalmente, los textos sagrados refieren a la necesidad de mantener el cuerpo puro, con el objetivo primordial de mantener la buena salud espiritual. Para mantener la pureza, cada individuo debe, como parte de sus prácticas, evitar desarrollan determinado tipo de actividades y llevar una dieta específica, especialmente, tratando de no consumir ciertos alimentos.

La codicia, la lujuria y la deshonestidad, deben ser excluidas totalmente de la vida de aquellos que se rigen por la doctrina de esta religión.

En segundo lugar, destacan la práctica de meditación, como un elemento importante y fundamental dentro del taoísmo. Así, existe una variada gama de rituales de meditación, que se practican en diversos templos taoístas.

El objetivo de la meditación es crear un estado mental de relajación y alcanzar una profunda conexión con el propio ser. La meditación, es un camino idóneo para que la personas se encuentre y conozca con el tao de forma directa.

En tercer lugar, la respiración es una práctica igualmente importante dentro de este culto religioso. Así el taoísmo postula una serie de ejercicios de respiración denominados como Qui Gong, que incluso son utilizados dentro de la meditación.

Otra práctica usual dentro del taoísmo, es la de dejar fluir el chi o la energía que está contenida en nuestro cuerpo, para ello, pueden llevarse a cabo varios ejercicios, meditaciones, acupuntura, entre otro tipo de rituales y prácticas. (Ver artículo: Energía chi)

De la misma forma, las artes marciales son un elemento característicos del taoísmo. Una de las modalidades más conocidas es el Tai Chi, forma de arte marcial que se deriva de las prácticas taoistas de Chang San-Feng.

La alquimia

Como es conocido, los alquimistas son personas que se dedican a transformar elementos en otros de más valor, son muy populares las historias dentro de la literatura en donde determinados personajes intentan transformar cualquier metal en oro.

Para el taoísmo, la alquimia es una forma de poder transformar a los seres humanos en seres que puedan alcanzar una vida saludable, que les permita vivir por mucho más tiempo y en un estado de serenidad y gracias absoluta. En definitiva, buscar acercar a las personas al encuentro del tao.

Como se señaló en párrafos precedentes, los primeros alquimistas buscaban transformar objetos y metales en oro, valiéndose para ello de una serie de herramientas y procedimientos complejos y peligrosos, llevados a cabo en laboratorios.

Otros, tenían como objetivo el desarrollo de un elixir que permitiera prolongar la vida. Ambas prácticas alquimistas, fueron conocidas como wai-dan, o alquimia exterior, que buscaban de alguna forma traer algo del mundo exterior.

No obstante, la idea detrás de estas prácticas alquimistas, había una idea intrínseca de espiritualidad, de alcanzar y lograr una vida más larga o inmortal que, en definitiva, es lo que propone el taoísmo a través de su noción sobre el tao

La alquimia interna, como práctica alejada del wai-dan, surgió mucho tiempo después, y como ha sido expresado en reiteradas oportunidades, busca alcanzar una vida más larga, pura y cercana al tao, es literalmente, la transformación constante de cada individuo en su camino al tao.

Los practicantes del taoísmo, trabajan en su desarrollo interno, con el firme propósito de transformar elementos y energías internas en combustibles para alcanzar la pureza.

El taoismo y la alquimia femenina

Dentro del taoísmo, la alquimia tiene una concepción diferente a como es vista en occidente. Para el taoísmo, la alquimia es una especie de proceso que se orienta a explorar la propia composición interior de cada ser, explorando las fuerzas internas y su dinamismo interno.

La alquimia de cada persona está destinada a la determinación de la esencia de cada ser, dentro del taoísmo existe una corriente enfocada hacia la feminidad y la figura de la mujer. Así, la alquimia femenina está orientada a la toma de conciencia y el control de la feminidad de la mujer, para que esta pueda alcanzar la salud espiritual, la serenidad y pueda superarse.

La alquimia en general, está orientada hacia la obtención de la inmortalidad, y desde los inicios del taoísmo, se han publicado diversos textos y estudios que desarrollan la alquimia masculina, mientras que la femenina ha quedado un poco rezagada y en segundo plano.

Esta situación, no va cónsona a la concepción general que de la mujer tiene el taoísmo, ya que dentro de esta religión, la mujer es concebida como un ser que puede alcanzar y realizar la conexión con el tao de una forma más rápida y fácil que el hombre.

Dentro de la alquimia femenina, existe una serie de prácticas que permiten a la mujer alcanzar un estado de espiritualidad sereno y saludable, que repercute en otros aspectos de su vida, incluso, mejorando aspectos de la vida sexual y amorosa.

Recitación

El taoísmo también postula la necesidad de recitar cierto pasajes de sus textos sagradas, especialmente los contenidos en el Tao Te Ching, una práctica que tiene más de dos mil años de historia. Esta práctica es una forma de devoción, que permite el crecimiento espiritual de cada individuo.

A medida que el taoísmo se afianzaba como una doctrina religiosa, los seguidores comenzaron a creer que recitar los pasajes del Tao Te Ching no solamente tenía la capacidad de permitir el crecimiento espiritual de quien recitaba, sino que además tenía el poder de curar enfermedades, alejar malos espíritus y traer buena suerte. (Ver artículo: Ritos del budismo)

Para la secta de Los Maestros Celestiales, el Tao Te Ching era, además de todo lo anteriormente señalado, un libro litúrgico fuente del conocimiento filosófico.

Armonía y Orden

En el corazón y la esencia de los rituales y prácticas del taoísmo, se encuentra el concepto de traer orden y armonía a las diversas capas del cosmos.

Los rituales taoístas involucran la purificación, meditación y la presentación de ofrendas a las deidades, y sus detalles son de tal complejidad que están reservados a los sacerdotes y curas de esta religión.

Rituales en los templos

Así como existen prácticas que pueden ser realizadas por las personas sin limitación de lugar, en lo diversos templos taoístas se llevan a cabo otros tantos rituales en los que se enfocan en la regulación del chi y el equilibrio entre el ying y el yang.

Otros rituales involucran oraciones a varias deidades de este culto religiosa, con la implementación de sesiones de meditación y la lectura de los textos sagrados.

Chi kung

El Chin Kung es una de las tantas prácticas que se engloban dentro del taoísmo, y consiste en una multiplicidad de técnicas que está conectadas con la medicina tradicional de China, y se enfocan en la mente, el ejercicio físico y la respiración.

El Chi kung, también denominado como qigong, se realiza con el objetivo de mantener la salud y con fines terapéuticos, y el taoísmo promueve su práctica como una forma de alcanzar la iluminación o conexión con el tao.

¿Cómo es su alimentación?

La alimentación dentro del taoísmo es un elemento esencial para este culto religioso, especialmente porque considera al cuerpo humano como un templo, al cual debe atenderse de la forma apropiada, para permitir lograr alcanzar la plenitud del ser.

En este sentido, el taoísmo cree que existen una serie de alimentos que permiten desarrollar y potenciar el chi, la energía interna que tiene cada persona, y que deben ser la base fundamental de la alimentación de todo  seguidor taoísta.

El taoísmo sugiere que el consumo de carne sea moderado, y que se cuide su origen. Pone énfasis en que la misma sea proveniente de animales que hayan sido criados y sacrificados de una forma digna, sin dolor o procesos degradantes.

Los postulados taoístas de alimentación, sugieren dar preferencias a la carne de aves y pescados, que a las carnes rojas. Adicionalmente, se busca que la comida sea equilibrada, por lo que los alimentos no deben estar ni muy cocidos, ni muy crudos. Así como tampoco, deben estar ni muy fríos, ni calientes.

Aunado a lo anterior, el taoísmo cree en la necesidad de no dañar al medio ambiente, por lo que promueven el consumo de alimentos cultivados en casa y comida orgánica, sin aditivos industriales.

Libros sagrados

Desde sus inicios, el taoísmo fue desarrollado a través de la publicación de miles de textos y libros sagrados, cuyos autores fueron sacerdotes, miembros de sectas y personajes de relevancia dentro del culto religioso. Así, dos de los textos más conocidos son el Taode Jing o Tao Te Ching, al cual hemos hecho referencia en secciones anteriores de este artículo, y el Zhuangzi o Chuang Tzu, sin embargo, no son los únicos.

Los textos a los cuales se hizo referencia en el párrafo anterior se orientaron como muchos de los publicados en su época, hacia el desarrollo del tao o el camino, mientras que muchas publicaciones posteriores fueron completando el desarrollo de la religión con el entendimiento sobre las deidades y aspectos relacionados.

Asimismo, tanto el Tao Te Ching, como el Chuang Tzu, contienen varias criticas al confucianismo y otros cultos religiosos populares. Otros textos similares, como el Liezi, plantearon debates sobre el tao y su concepción, o como el Neiye, que desarrollo la importancia de las prácticas de desenvolvimiento personal o cultivo propio.

Ahora bien, es necesario dejar claro que muchos libros y registros históricos sobre el taoísmo se perdieron, debido a, entre otras cosas, los constantes conflictos y órdenes de destruir todos los archivos históricos escritos, razón por la cual muchas de aquellas historias llegaron hasta nosotros debido a su reseña por textos posteriores, cuyos autores utilizaron las historias relatadas por algunos de los testigos de los hechos.

De acuerdo a los postulados de esta religión, la mayoría de los registros que existen son escrituras que “transcriben” mensajes de las deidades y seres celestiales. Fueron los Maestros del Camino Celestial, los que iniciaron la recopilación y acumulación de los textos relacionados con el taoismo, al menos de una forma más sistematizada.

Hacia el siglo IV d.C., Yang Xi, un conocido sacerdote de la religión, comenzó a recibir mensajes de los inmortales y seres divinos, quienes dictaban algunos postulados en forma de mensajes, poemas y libros, transcripciones que luego fueron calificadas como sagradas, por haber sido, según la historia del taoísmo, recibida de la manos de las deidades taoístas.

Ahora bien, hacia el siglo V, el emperador regente solicitó a un personaje importante dentro del taoísmo, llamado Lu Xiujing, que seleccionara los textos sagrados más auténticos, para que estos fueron agregados a la biblioteca imperial. Fue así como Lu Xiujing, dividió a sus selecciones en las siguientes tres categorías, a las cuales llamó las Tres Cavernas:

  1. La Caverna de la Verdad, conocida como Dongzhen.
  2. La Caverna del Misterio o Dongxuan.
  3. La Caverna de la Divinidad o Dongshen.

Cada una de estas divisiones, representa una forma diferente de practicar el taoísmo, y poseía un rango determinado, el más bajo de todos, ocupado por los textos que componen La Caverna de la Divinidad, que contiene relatos sobre montañas sagradas, santos, talismanes y hechizos; el rango medio ocupado por La Caverna de los Misterios y; el sitial de honor, ocupado por los textos de La Caverna de la Verdad, que describen las prácticas de la meditación y alquimia.

Cada una de las cavernas antes mencionadas, se encontraban a su vez divididas en doce secciones, a saber:

  1. Revelaciones originales.
  2. Talismanes.
  3. Exégesis.
  4. Diagramas sagrados H.
  5. Historias.
  6. Códigos de conducta.
  7. Protocolos ceremoniales.
  8. Rituales.
  9. Técnicas de cultivo personal.
  10. Biografías de deidades.
  11. Himnos.
  12. Memoriales.

Posteriormente, otro esfuerzo de recopilación se llevó a cabo por encargo del emperador Xuanzong, quien envió varias comisiones a los largo del imperio para la recolección de todos los textos y escrituras sagradas, promoviendo además la copia y distribución de los textos de data reciente. Tiempo después, mucho de los textos recopilados fueron destruidos por fuerzas rebeldes.

Durante la dinastía Song, se emprendió otro importante esfuerzo para la difusión de textos sagrados del taoísmo, con la impresión de más de mil ejemplares. No obstante, y producto de la invasión de los mongoles, muchos de estas ediciones e impresiones, fueron destruidas.

Taoismo y la música

El grado de desarrollo de la religión es tal, que existe todo un género musical denominado como música taoísta, genero el cual hace referencia a las melodías que son utilizadas en las ceremonias taoistas. La música taoísta tiene un sentido y una estructura particular, que va alineado con las enseñanzas y postulados de esta religión.

Así, la música taoísta es armoniosa, instrumental y tiene un ritmo suave muy particular, que permite la práctica de los rituales, especialmente la meditación, haciendo que las personas lleguen a un estado de concentración profunda.

La utilización de la música, como ya quedó establecido, permite a las personas mejorar su comprensión y les acerca aún más al objetivo de plena iluminación y armonía con el tao. Diariamente, en los templos taoístas se practican ceremonias en la mañana y en la tarde, donde la música siempre está presente. 

La utilización de la música en este tipo de ceremonias son legendarias, y se comenzaron a utilizada durante la Dinastía Jin, época durante la cual se fundó el sistema de templos taoístas.

Su diferencia con el budismo

La primera diferencia destacable entre el budismo y el taoísmo está en su origen, mientra que el primero se generó en India, el segundo nació en China. Asimismo, dentro del budismo el uso de imágenes de adoración en los rituales es necesario, mientras que en el taoísmo, a pesar que existe una iconografía bien determinada, no existe rigidez en cuanto a la presencia de las mismas en los rituales o una deber específico de adoración.

El budismo busca como fin último alcanzar la iluminación y liberarse del ciclo de la reencarnación, alcanzando el estado de Nirvana. Por su parte, el taoísmo tiene como objetivo que el ser humano se convierta en una sola entidad con el tao. Dentro del budismo, el clero está conformado por los bhikkhus, que son los monjes masculinos, y las bhikkhunis, que son las monjas; dentro del taoísmo el clero está conformado y dirigido por los daoshis, que se desempeñan como mentores del tao.

De la misma forma, el budismo busca que sus seguidores se asemejen a Buda, mientras que el taoísmo persigue como fin último alcanzar el tao, que como ha sido ampliamente desarrollado en estas líneas, no se trata de una persona, ni un objeto determinado, sino más bien como un concepto abstracto.

Por último, podríamos reseñar que el taoísmo sostiene que el resto de las religiones son diversas manifestaciones del tao, pero el budismo no tiene una posición específica en torno a las otras religiones, mantiene más bien una posición neutral.

¿Cómo se diferencia del confucionismo?

Para dar inicio a esta sección, es oportuno señalar que una de las primeras diferencias entre el taoísmo y el confucianismo es que aquel se muestra flexible en cuanto a la práctica de sus rituales, debido a que sus ceremonias no son tienen la rigidez que poseen en el confucianismo.

Asimismo, hay que destacar igualmente que a pesar de las diferencias existentes entre el confucianismo y el taoísmo, ambas religiones o doctrinas filosóficas, son muy populares en la actualidad, no sólo en China y el resto del continente asiático, sino también alrededor del mundo, donde existen miles de personas que se guían por su preceptos.

En este orden de ideas, la segunda diferencia que puede destacarse es que la doctrina del confucionismo está enfocada en un plano más material o terrenal, centrando sus postulados en el área social de los hombres y su desarrollo en la vida cotidiana. Confucio dispuso que el hombre era una criatura social que tenía la capacidad de hacer el bien, con la posibilidad de convertirse en un ser superior, si se cumplía con las expectativas que espera la sociedad de cada individuo.

El taoísmo por su parte, no solamente se limita al plano terrenal o material, sino que vás un poco más allá, amarrándose a la noción del tao, como elemento que compone toda la existencia del universo, y enfocando sus postulados hacia el camino que debe tomar la persona para alcanzar la armonía plena consigo mismo.

En definitiva, para el confusionismo, la persona logra el desarrollo personal en la medida en la que se relaciona con su entorno, mientras que para el taoísmo, ese desarrollo o armonía, propone que venga de la misma personas, es decir, la superación y desarrollo personal debe comenzar desde el interior de cada uno de los individuos.

Por último, otro elemento diferenciador entre ambas doctrinas religiosas, reside en la forma en la cual se transmite el conocimiento y sus enseñanzas. En el confucianismo, la transmisión es hecha a través de sesiones de preguntas y respuestas entre el maestro y sus alumnos, mientras que en el taoísmo, esto ocurre, principalmente, a través de los textos sagrados que han sido redactados a lo largo de la historia, comenzando por el más importante de todos, el Tao Te Ching.

Taoismo y sexualidad

El taoísmo también tiene una serie de técnicas y enseñanzas que permiten a la persona hacer crecer su sexualidad, debido a que esta es una energía que permite motorizar y acelerar ciertos cambios en la personas. Es necesario advertir que este impulso de la energía sexual, está enmarcado dentro de la ética y visión taoísta.

Diversos textos taoístas recomiendan a los hombres conservar su energía sexual, a través de la no eyaculación durante el acto sexual. Una práctica similar, se recomienda a las mujeres, a través de varios textos se dan consejos y se estudia la concepción del orgasmo femenino y si su alcance implica o no la pérdida de la energía sexual.

Otra de las enseñanzas presentes en los libros y textos taoístas sobre la sexualidad, es que lo hombres deben fungir como liberadores de la energía sexual femenina, para ello deben practicar relaciones sexuales con tantas mujeres como puedan.

Taoismo en la actualidad

El taoísmo ha sufrido los embates del desarrollo histórico de China. En sus inicios, tuvieron un momento de apogeo de grandes proporciones, en donde incluso el taoísmo ostentó el estado de religión oficial del imperio Chino.

En siglos posteriores, los problemas y las inestabilidad económica, política y social, fueron mermando poco a poco la estabilidad del taoísmo. Muchos templos taoístas fueron arrasados y destruidos durante la rebelión de Taiping entre los años 1851 y 64 a.C.

En los años previos a esa rebelión, varios grupos de misioneros se dedicaron a esparcir mensajes difamatorios sobre el taoísmo y sus doctrinas, acusandola de ser un culto degenerado. Con el devenir de lo años, y durante el ocaso de la dinastía Qing, el comunismo comenzó a crecer dentro de la sociedad China, hasta finalmente imponerse como forma y sistema de gobierno.

Asimismo, en los inicios del siglo XX, y una vez fue desplazada la república por el sistema comunista, comenzó la brutal persecución contra el budismo y taoísmo, prohibiendo sus prácticas, encarcelando a sus líderes y desapareciendo todo rastro y registro de sus existencia. El templo y las artes fueron destruidas, las tierras confiscadas y los curas y monjas de la religión fueron torturadas.

Más cercano a la actualidad, y especialmente a partir de los años 50, comenzó a llevarse a cabo un esfuerzo por el rescate del legado cultura y religioso de China. Con el relajamiento de la represión y persecución a los diferentes cultos religiosos, en el año 1956 se formó la Asociación China de Taoístas, cuya sede se ubicó en la ciudad de Baiyun Guanm y en la actualidad  sirve como centro de entrenamiento y formación de sectas taoístas.

Con la apertura de China a occidente, a finales del siglo XX, el interés turístico y académico en la cultura del gigante asiático, creció rápidamente, lo cual motivó al Gobierno Chino a explotar su diversidad cultural como forma de obtener beneficios económicos, además de limpiar la imagen negativa que el sistema político chino tiene.

En este orden de ideas, el gobierno chino a implementado una serie de planes para la restauración de numerosos templos y monasterios taoístas, con la finalidad de abrirlos al público. Estas medidas han generado un repunte en el número de seguidores y practicantes del taoísmo en China y todo el mundo, lo que se traduce en definitiva en un rescate del legado cultural del gigante asiático.

En la actualidad, los templos son centro de entrenamiento y enseñanza para nuevos estudiantes. El gobierno chino ha instado a las sectas taoístas que implementen los votos del celibato de los monjes budistas para el clérigo del taoísmo, recomendación que ha sido acatada por varias sectas entre las cuales destaca la de Quanzhen.

Taoismo: qué es, creencias, prácticas, características y más
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