Budismo chino: su historia, características, y mucho más

El budismo chino, ha influenciado notablemente el desarrollo cultural de China en muchos ámbitos, no solo ejerciendo influencia en el progreso de las artes, sino también por haber permeado en el desarrollo de la política, la literatura, medicina y filosofía. Su origen, proviene de la India, y será analizado en breve, a través de la siguientes lineas se explicarán, con cierto nivel de detalles, todo lo que necesitas saber sobre el budismo chino.

Budismo chino

Budismo en china y su historia

La mayoría de los estudios sugieren que el budismo llegó a China durante el gobierno de la dinastía Han, segunda dinastía imperial que controló China entre los años 206 A.C. y 220 D.C. Para el momento de su llegada, el taoísmo y el confucionismo dominaban la escena religiosa del gigante asiático. A continuación, se explicara brevemente, la evolución e historia del budismo en China. (Ver artículo: Enso en el budismo zen)

Durante la dinastía Han

Como se dispuso en el párrafo anterior, la dinastía Han fue la segunda de su clase que gobernó China durante varias siglos, precedida por la dinastía Qin, sucedida por el período de los tres reyes y que fuera fundada por Liu Bang, de origen campesino, pero que logró gobernar China como emperador desde el año 206, hasta el año 195, ambos antes de cristo.

De acuerdo a los registros históricos, el período que abarcó la dinastía Han es considerado, hoy en día, como la edad dorada de la historia China. En este sentido, durante los cuatro siglos que duró, el desarrollo económico, político y cultural del gigante asiático fue considerable y marcaría el devenir del resto de la historia de China.

Ahora bien, como también se indicó con anterioridad, los historiadores coinciden en que el budismo llegó a China durante este periodo, principalmente debido a las constantes y grandes expediciones que se hicieron a la India, de donde se origina este culto religioso.

Así, a lo largo de la historia, han surgido intensos debates entre los estudiosos de la materia, sobre si el budismo llegó como consecuencia de las expediciones marítimas hechas a la India, o si por el contrario llegó vía terrestre, a través de la ruta de la seda.

No obstante, el historiador Rong Xinjiang, concluyó en 2004, que la hipótesis más plausible y cierta, es la que indica que el budismo llegó a China desde el noroeste de la India, siguiendo para ello la ruta marítima. Igualmente, concluye el mismo historiador, que esta doctrina se fue mezclándose con el taoísmo y otros cultos religiosos instaurados en china durante la época.

Algunas leyendas populares sugieren que la introducción del budismo en China se inició cuando el emperador Ming de Han soñó que un dios, con el cuerpo tan brillante como el sol, se le aparecía en su palacio y fijó su mirada en él. Ante esta vivencia, el emperador preguntó a uno de sus oficiales cuál era ese dios que se le presentó en sus sueños. Este le contestó que se trataba de una deidad que formaba parte de las creencias de la India y que recibía por nombre Buda.

Esta leyenda es recogida en el texto budista llamado Mouzi Lihuolun, libro que contiene una serie de reflexiones y análisis en torno al budismo. Una vez descubierto de quien se trataba, el emperador envió una expedición al sur de India, para que investigaran sobre la figura de Buda, su doctrina, fe y cualquier otro aspecto de la religión de la que formaba parte.

Se dice igualmente que las primeras escrituras budistas llegaron a China en los lomos de varios caballos blancos, hecho que inspiró la creación de un templo budista muy emblemático llamado Templo de los Caballos Blancos, junto con dicha comisión, llegaron a China dos monjes budistas, llamados Dharmaratna y Kasyapa Matanga quienes, de acuerdo a estas leyendas, se cree, introdujeron el budismo, por primera vez en China.

Más allá de todas las leyendas que intenten explicar la entrada del budismo a China, lo cierto es que muchos estudios sugieren que las primeras traducciones de las escrituras Budistas importadas desde la India, ocurrió hacia el año 148 después de cristo y estuvieron a cargo del monje An Shigao, quien además se encargó de promover la creación y construcción de templos en la ciudad de Luoyang, ubicada en la provincia Han.

Sus traducciones al idioma del imperio chino, y todo su trabajo de promoción y propagación del culto budista en China, provocó todo un movimiento y proliferación de esta religión por todo el continente asiático.

Primeras escuelas budistas

En los inicios del budismo chino, las escrituras sagradas que fueron traducidas al idioma, y las primeras escuelas budistas de la India que fueron reconocidas en el gigante asiático, fueron la de Mahisasakas, Sarvastivadins,  Dharmaguptakas, Kasyapiyas y la Mahasamghikas.

De todas estas escuelas, la de Dharmaguptakas fue aquella que más esfuerzos implementó para propagar su doctrina por toda Asia, incluyendo obviamente a la misma China, con lo cual tuvieron mucho éxito, al tener una gran acogida. Todos los países cuyo budismo se vio influenciado por el chino, pues tiene influencia de las escuela de Dharmaguptakas.

Como se asomó lineas atrás, los monjes de esta escuela utilizaron las vías del comercio establecidas desde siglos atrás, especialmente la ruta de la seda, para poder llegar más lejos, llevando con ellos toda la doctrina budista que su escuela adoptaba. La influencia de esta escuela está aun muy presente en el budismo chino de la actualidad

Período de las seis dinastías

Este período sucedió al de la dinastía Han y se caracterizó por ser una época sumamente convulsa y conflictiva, donde la gobernabilidad, la estabilidad política, social y económica estuvieron amenazadas por las constantes luchas de poder. Por esta razón, no es de extrañar que el budismo, durante este período haya sufrido las consecuencias de aquella situación.

Así, cierto sector de la sociedad comenzó a criticar la doctrina y base de la vida de los monjes, personas que dedican sus vidas a la vida religiosa, y que viven de un modo que se caracteriza por su distanciamiento de la sociedad, hecho que no fue visto con buenos ojos por ciertos sectores, que sostenían que ese estilo de vida era una amenaza y contradecía los preceptos y estándares sociales de China.

Algunos de sus detractores incluso llegaron a señalar que el budismo era una amenaza para el Estado, que la construcción y mantenimiento de sus templos no traían beneficios económicos y que sus preceptos eran sumamente cuestionables. No obstante, los monjes budistas de la época, utilizaron el taoísmo y el confucianismo, cultos tradicionales de China, para adaptar las ideas budistas y permitir que tuvieran una mayor aceptación dentro de la sociedad.

Durante este período la vida de un monje llamado Kumarajiva, tuvo una importancia fundamental. Se trataba de un monje budista que vivía en un reino que se conoció como Kucha, y que posteriormente sería anexado al imperio chino, en donde se dedicaba a la práctica de esta religión y al estudio de sus sagradas escrituras.

La fama de Kumarajiva trascendió las fronteras de aquel reino, cuando un monje budista chino llegó a Kucha y describió las excelsas laborales de aquel monje. Luego de oír esta descripción, el emperador chino Fu Jian, ordenó que se realizaran todos los esfuerzos necesarios para traerlo a la ciudad de Chang’an.

Para ello, encomendó al general Lu Guang para que, junto a su ejercito, conquistara Kucha y trajera a Kumarajiva, sin embargo, el general Lu Guang se rebeló contra su emperador y se proclamo señor, aliándose con el rey de aquel pequeño reino, tomando como prisionero a Kumarajiva.

Luego de un periodo de muchos conflictos y luchas armadas, el ejercito de la familia de Lu es derrotado, por lo que Kumarajiva fue liberado y es llevado ante el emperador regente para el momento, Yao Xing. Una vez en Chang’an, y luego de ser presentado ante el emperador, hizo lo propio ante la corte y el resto de los lideres budistas chinos.

Luego de estos acontecimientos, Kumarajiva ocupó una posición destacada dentro del budismo chino, siendo considerado como el gran maestro de las regiones del oeste de Asia, y, posteriormente, recibió el título de Maestro Nacional. Con el paso del tiempo, este monje fue adquiriendo un rol cada vez más preponderante e influyente, especialmente sobre la figura del emperador Yao Xing, asesorándolo en la toma de ciertas decisiones.

Asimismo, y a pedido expreso de Yao Xing, Kumarajiva se dedicó igualmente a la traducción un conjunto de sagradas escrituras del budismo al chino. El tandem Yao – Kumarajiva, permitió un reflorecimiento del budismo en China, lo cual se tradujo en una mayor propagación de la religión y la construcción de un gran número de templos.

Algunos materiales consultados para la redacción de este artículo, sugieren que cerca de un 90% de los habitantes  del imperio se convirtieron al budismo, todo ello como consecuencia de la influencia de este monje budista y sus traducciones de gran precisión, fue una verdadera revolución en el desarrollo del budismo chino.

Dinastías del norte y sur y dinastía Sui

Durante los años que abarcaron este período, que va desde el 420 hasta el 618 d.C., el budismo chino siguió su expansión y desarrollo. Las traducciones de los textos sagrados del budismo se han hecho cada vez más populares. Así surgió una escuela budista llamada Chan o Zen, que forma parte de la escuela Mahayana, cuyas prácticas estuvieron influenciadas por el taoísmo.

La escuela chan o zen, utilizó los principios budistas que se recogen en el libro sagrado o sutra denominado como Lankavatara Sutra, en donde se describe los medios o vehículos ideales para alcanzar la realización budista. (Ver artículo: Budismo zen)

Dinastía Tang

Así, durante su travesía, estudió a profundidad la historia de la India, visitó sitios sagrados y templos, aprendió sobre la fe budista y se entrevistó con una gran cantidad de maestro budistas de aquel territorio. A su regreso, refieren los materiales consultados para este artículo, trajo consigo más de quinientos textos escritos en sánscrito, reliquias, estatuas budistas y demás objetos relacionados con ésta religión.
Con la anuencia del emperador, creó y organizó un centro de traducción en la ciudad de Chang’an, implementando para ello a estudiantes y diferentes colaboradores que acudieron de diferentes lugares del este del continente asiático. Sus trabajos y esfuerzos, dieron como resultado la traducción de más de mil textos sagrados.
El trabajo llevado a cabo y dirigido por Xuanzang se enfocó en la escuela budista conocida como Yogacara, de la cual tradujo un gran número de textos, que ayudaron a influenciar el budismo chino, con ideas relacionadas con la propia percepción del ser, la conciencia, la reencarnación y el Karma, entre muchas otras.

Período de las cinco dinastías y los diez reinos

Este período también estuvo caracterizado por la inestabilidad política. Así, cinco dinastías se sucedieron en la región norte de China y hasta doce Estados independiente se conformaron en las zonas sur del país, aunque los textos refieren solamente un listado de diez Estados al sur del gigante asiático.

En definitiva, y como cabe imaginarse, durante este período no había un control central del poder, por lo que no es de extrañar que en ciertas zonas y territorios, la práctica del budismo fue limitada. Muchas escuelas budistas, que recibían subsidios del imperio, cerraron o cayeron en desgracia, así como importantes miembros de la aristocracia perdieron riqueza e influencia, lo que que generó graves consecuencias para el budismo chino.

A pesar de todo el ambiente y contexto negativo, la escuela Zen o Chán, se erigió como la más dominante durante este período.

Dinastía Song

Durante este período la escuela Chán fue utilizada por los gobernantes de turno con la finalidad de arreciar el control sobre la sociedad y el país, en consecuencia se convirtió en la secta budista más grande e importante del budismo chino. Algunos textos refieren que durante este período llegaron a existir hasta 397.615 monjes budistas en el país.

Asimismo, la mezcla e influencia de otras creencias religiosas chinas en la expansión del budismo se hizo sentir en este, al igual que en otros períodos.

La República China

El sistema republicano fue establecido en China hacia el año 1912, y llegó como consecuencia de la modernización del país que, terminó por generar la caída del sistema imperial de gobierno. Este sistema tuvo vigencia hasta la victoria de la revolución China, en 1949, dando paso a lo que hoy es conocido como la República Popular China.

Debido a la gran influencia que tuvo la cultura occidental durante este período, comenzó a darse una revitalización del budismo chino, que llevó al nacimiento de lo que se conoce como el Budismos Humanista, cuyo máximo exponente fue el activista llamado Taixu. Igualmente, hubo un resurgimiento de la escuela budista Chán, a la cual se ha hecho referencia en varias ocasiones en este artículo, dirigida por el maestro budista Hsu Yun, considerado como uno de los más influyentes durante lo siglos 19 y 20.
En este período, se llevaron a cabo la construcción de varios templos y monasterios. Así, el maestro Hsing Yun, es el responsable de haber fundado el templo Fo Guang Shan, sede de la Asociación Internacional de la Luz de Buda. De la misma forma, el maestro Sheng Yen, creó la organización budista Dharma Drum de la Montaña, en Taiwan, dedicada a la enseñanza del budismo desde una óptica modernista e influenciada por la cultura occidental.

República Popular China

Durante este período han surgido una serie de organizaciones y reformas que han buscado de organizar, preservar y esparcir la doctrina y religión budista no solo en China, sino en el mundo. Así, una característica relevante del budismo chino es que no existe una organización central o gobierno, que controle a todos los creyentes y corrientes del budismo, como por ejemplo, existen en otras religiones como la católica.

De forma tradicional, cada monasterio budista era completamente autónomo, ni siquiera los monjes de una misma secta o escuela se agrupaban. No obstante, en 1953, fue creada la Asociación Budista China. Para su constitución, participaron cerca de 121 delegados, que se reunieron en la ciudad de Beijing.

De aquella reunión, fue elegida una especie de junta directiva, compuesta por un presidente, 4 miembros honorarios, 7 vicepresidentes, un secretario general, tres secretarios, 18 miembros de comités de trabajo y 93 directores. Los cuatro miembros honorarios son: el Dalai Lama, el Pachen Lama, el Gran Lama y el Venerable Maestro Hsu Yun.

Hacia 1970, comenzó un nuevo impulso del budismo chino, con la restauración y acondicionamiento de antiguos templos y monasterios budistas, así como la construcción de nuevos sitios sagrados. Los gobiernos locales de China, se han apropiado de estos templos y han logrado comercializarlos, con la apertura al turismo y a través de la venta de diversos objetos relacionados con la religión.

En abril de 2006, China organizó el Foro Mundial del Budismo, un evento que se desarrolla cada dos años, con el que se pretende conservar y regar la doctrina budista. De la misma forma, y como parte de estas medidas que buscan preservar el legado histórico y religioso del budismo chino, el gobierno de China prohibió la práctica de minería en todas las montañas sagradas.

Según datos recientes entre el 18 y 20% de la población total de China, se define como budista.

Características del budismo chino

A pesar de tener características particulares, el budismo chino tiene su origen en el Budismo de la India, y de él, conserva aun sus características y dogmas. Así, dentro de la doctrina budista existen lo que se conoce como las cuatro verdades nobles:

  1. El desarrollo de la vida lleva consigo la insatisfacción, el sufrimiento y el descontento. El budismo postula que a lo largo de la vida, las personas pasan por diversas etapas de sufrimiento. El nacimiento, el padecimiento de enfermedades, la vejez, la muerte, entre otros, son sufrimiento que los seres humanos como individuos.
  2. El origen de todo sufrimiento está en el Tanha o deseo, es decir, las penurias que vive el hombre son consecuencia de los deseos que tiene el hombre.
  3. El sufrimiento se extingue cuando su causa desaparece, es decir, cuando la persona decide desprenderse de sus placeres y deseos.
  4. La nobleza es el camino para suprimir el sufrimiento. El budismo postula un camino idóneo para que las personas puedan evitar y suprimir el sufrimiento de sus vidas. Este camino incluye el alcance de una conducta ética, la sabiduría y el constante desarrollo de la mente, utilizando la meditación.

Buda gigante del budismo chino

Conocido también como el Gran Buda de Leshan, se trata de una estatua que fue esculpida en una piedra más grande del mundo y su construcción se llevó a cabo durante la dinastía Tang.

Fue tallada en el acantilado que está ubicado en una zona donde confluyen los ríos Dadu, Qingyi y Ming Jiang, al sur de la provincia de Sichuan en China. La escultura es imponente, y se encuentra frente al monte Emei y el agua de los ríos anteriormente nombrados corre por los pies de la gigantesca escultura de Buda.

Este gran Buda fue declarado en 1996, junto al paisaje del monte Emei, como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La altura de la escultura es de 71 metros, y representa a un buda Maitreya – que forma parte de la espiritualidad budista – con la manos puestas sobre sus rodillas.

Otros datos impresionantes de la escultura, es que sus hombros miden aproximadamente, 28 metros de largo. Su construcción se inició en el año 713 y fue vigilada por el monje Haitong. Con su construcción, la población esperaba proteger a la aldea vecina de las inundaciones y que ejerciera control sobre las aguas del río, para evitar que las embarcaciones fueran arrastradas por la feroz corriente.

Historia del buda feliz

También conocido como Budai o Pu tai, está inspirado en un particular y excéntrico monje budista que vivió en China miles años atrás y es un referente dentro del budismo y otras tendencias religiosas como el shinto.

De acuerdo a la leyenda, el monje se encargaba de ir de pueblo en pueblo con la firme misión de poder esparcir alegría y felicidad. Su gran carisma, le permitía atraer a cualquier persona con facilidad, por lo cual no era extraño que grandes grupos de personas se congregaran a su alrededor para escuchar sus enseñanzas. (Ver artículo: Buda Amitabha)

Una de las tantas representaciones del Buda feliz.

Normalmente se le representa con un grupo de niños sonrientes y alegres rodeándole. Según estas historias, era conocido por repartir entre los infantes dulces y algunos juguetes que extraía de un saco que siempre llevaba consigo. Su risa, muy particular, era contagiosa, por lo que era usual que el grupo con el que se encontraba estuviera siempre riendo con gran tenacidad.

Al final, la risa era un indicativo de que su trabajo había terminado, por lo que agarraba su saco y emprendía su camino con destino a otro pueblo, con la finalidad de seguir regando su alegría. Las historias refieren igualmente que el monje no era particularmente hablador y que sus gestos, incluyendo la entrega de dulces o juguetes, tenían como intención enseñar que cuanto más das, más satisfacciones recibes.

La bolsa que cargaba todo el tiempo, representa todos los problemas que la gente va teniendo a lo largo de la vida, la acción de sacar elementos de la bolsa – en este caso los “regalos” – representa el desprendimiento que deben tener las personas para con algunas personas, con la finalidad de aliviar la carga. El poder reside en la risa o el humor con el que se tomen algunas cuestiones, relativizando sus dimensiones y haciendo la vida más llevadera.

Monje budista chino Xu

Xu Yun, fue uno de los maestros y monjes budistas más relevantes de las historia moderna de China. Durante su vida, enfocó sus esfuerzo en reactivar el budismo chino, cantaleando de una época en donde la apatía y la corrupción eran los principales obstáculos que enfrentaba el budismo chino.

Xu Yun perteneció a la escuela chán, y en el ejercicio de su labor logró la restauración de varios templos budistas en el gigante asiático, así como recuperar y crear un nuevo código para la vida de monje. Asimismo, destaca dentro de su labor, el haber dedicado tiempo y esfuerzo para integrar la escuela budista a la que pertenecía, con la doctrina de tierra pura, igualmente conocida bajo el nombre de Amidismo, una vertiente del budismo Mahayana. (Ver artículo: Rahula)

De la misma forma, abogó por la evolución hacia un budismo moderno y resaltó las bondades del socialismo maoísta. Su vida, que duraría casi 120 años, fue un ejemplo para todos los seguidores y practicantes de esta religión, por su forma de vida austera y sin muchas posesiones materiales.

En la actualidad, casi todos los maestros Chán, tiene alguna relación con este maestro, quien en vida, además de toda la labor destaca anteriormente, fue pieza clave en dentro de la Asociación Budista de China, promoviendo además la creación de una sociedad sino-japonesa, cuyo objetivo sería promover el budismo y su doctrina.

Políticos, funcionarios y pueblo en general, mantuvieron una postura de mucho respeto ante Xu yun, aunque cerca del final de su vida, vivió unos momentos delicados, al ser detenido y sometido a tratos crueles, que le marcarían por el resto de sus días.

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