Difunta Correa: la historia, oraciones, milagros y mucho más

La Difunta Correa o también conocida como Deolinda Correa, una mujer muy importante para la cultura argentina que incluso propagó su amor por otros países como Chile para que conozcan su historia y sepan lo que una mujer creyente, amorosa y firme dio su vida para salvar a su hijo y luchó para atravesar el desierto y buscar a su esposo, una mujer que hizo todo por el amor que le tenía profundamente a su familia.

Difunta Correa

¿Cuál es la historia?

Aunque existen muchas historias sobre la Difunta Correa la más famosa es la que trata sobre la señora Deolinda Correa o mejor conocida como Maria Dalinda Antonia Correa, nombre puesto por la versión más antigua por Chertudi y Newbery escrita en el año 1978.

Este relato nos habla sobre como Deolinda tenía un esposo Clemente Bustos (Leandro, Baudilio, Esculapio o Brian Nahuel Bustos no se sabe a ciencia cual fue el nombre del esposo ya que la partida de nacimiento encontrada no es muy buena y resulta difícil de leer) y un bebé recién nacido. Todo inicia cuando reclutan obligatoriamente a su marido para llevarlo a la guerra (estos eventos transcurren durante el año de 1835 ó 1850 no estando seguros de la fecha exacta) por las guerras civiles entre lo unitarios y los federales.

El grupo conocido por la soldadesca montonera iban de camino al pueblo de Tama, la cual queda en la provincia de La Rioja (en donde la familia vivía) para llegar a su destino que era San Juan, en eso reclutan al esposo de Deolinda sin su consentimiento, cosa que hizo que ella se preocupara enormemente por lo que agarró a su bebé de tan sólo pocos meses y vestida completamente de rojo se fue detrás de su esposo, cabe mencionar que también decidió irse porque el alguacil del pueblo la acosaba.

En su camino a San Juan, Deolinda seguía las huellas de los zapatos de los soldados, anhelando volver a encontrarse con su marido y criar a su hijo, mientras los estaba siguiendo llevaba consigo un pequeño suministro de pan, un poco de carne salada y dos botellas de agua. Cuando se terminaron las botellas de agua, Deolinda agarró a su pequeño hijo y lo pegó a ella en su pecho arropándose con una cobija debajo de un algarrobo, pero el hambre, la sed y el cansancio lograron doblegarla por lo que murió cerca de Caucete.

Según se cuenta, Deolinda antes de morir le pidió a Dios que protegiera a su hijo y así fue, los arrieros riojanos Jesús Nicolás Orihuela, Rosauro Ávila y Tomás Nicolás Romero encontraron el cuerpo de Deolinda al día siguiente y la estupefacción de ellos cuando se dieron cuenta que el hijo todavía vivía y estaba consumiendo leche del pecho de la mamá, ellos al ser vecinos de Malazan la conocían y sabían quien era por lo que la enterraron en Vallecito, donde estuvieron personas que le tenían un profundo cariño por sus buenas acciones y bondad.

En el caso del niño, lo llevaron de vuelta a La Rioja, pero durante el camino el pequeño se enfermó y terminó muriendo por lo que los arrieros terminaron devolviéndose y enterrándolo junto a su madre en Vallecito. Tiempo después, unos arrieros estaban buscando inútilmente a un ganado perdido, y pasando por donde se encontraba la tumba de Deolinda le imploraron que los ayudara a encontrarlos y lo hizo, es desde este momento en que surge por primera vez el culto a la Difunta Correa que incluso lleva como 160 años y en vez de disminuir su culto todavía va creciendo y sin muchas personas que la veneran.

Existen otros relatos que muestran algunas diferencias en relación al esposo, ya que unas dicen que lo llegaron a matar la soldadesca montonera, otros afirman que el logró sobrevivir y que después de un largo tiempo volvió a lo que antes era su hogar.

¿Qué pasó con su hijo?

Aunque ciertamente no se sepa con exactitud lo que pasó con su hijo hay algunas historias que llegan a diferir en lo que respecta al niño de tan solo pocos meses, quien en conjunto de su mamá fueron a buscar a su esposo y padre del niño, como por ejemplo nos cuentan cómo el niño sí logró sobrevivir y lo adoptó una familia del pueblo siendo criado muy bien y que pereció de viejo, incluso hay otras versiones que aseguran no saber qué fue del bebé de pocos meses.

Pero aunque si bien hay algunas leyendas que explican qué pasó con el pequeño niño, no se sabe qué pasó con él si fue adoptado ¿Quién lo adoptó? O qué pasó con él, nadie lo sabe, si lo mataron los arrieros que los encontraron, si lo vendieron por comida o bebida, si creció bien o con enfermedad, si murió después de que fue rescatado, si lo abandonaron, si su padre volvió a buscarlo o incluso si al crecer el niño buscó venganza a los soldados por quitarle a su papá y propiciar la muerte de su madre.

Como he ido mencionado no se sabe que fue del niño, sin embargo varios científicos han dicho que es probable que el pequeño haya sobrevivido, debido a que como consumió la leche materna que está compuesta de nutrientes necesarios para su óptimo desarrollo, además de favorecer el vínculo madre e hijo, aunque no siempre es el caso, también tenemos que saber que como la mamá murió podría verse afectado la vida del niño por la capacidad de producir la leche materna, aunque en el caso de esta historia no fue así porque después de muerta seguía produciendo leche.

Existen decenas de teorías sobre este niño milagroso, siendo un verdadero enigma que todavía no han encontrado respuesta, aunque sin duda cientos de personas han intentado hallar la respuesta ya que sin datos como certificados de nacimiento o certificados de defunción no se sabe si la historia puede ser verdad o no, o que si haya existido pero la historia es diferente a la que hayamos escuchado.

Unas antropólogas llamadas Sara Josefina Newbery y Susana Chertudi se habían puesto el deber de encontrar las respuestas a esta historia y ver si el niño había sobrevivido, encontrando 13 versiones en dónde el pequeño niño si vivió por esa razón Deolinda Correa se convirtió en una mujer milagrosa, pero que también se encuentran dos versiones que narran que al final el niño sí terminó muriendo junto a su madre.

Pese al hecho de que no se sabe la verdadera historia del pequeño, todavía las personas le rinden culto y una devoción especial a esta mujer que, a pesar de perder a su esposo, decidió emprender el camino hacia él, sin saber las consecuencias que llegarían para ella y su recién nacido, pero que al final ayuda a quien la busca.

Más si bien se conoce la historia completa y se conoce todo sobre la vida de Deolinda Correa no se ha podido comprobar y reconocer la existencia de esta mujer y de su niño ni tampoco contradicen su existencia, ya que hay datos en la historia de este relato que sí tienen sentido a la hora de estipular una línea de tiempo como el desierto en donde murió, la ruta que ella siguió, en donde se cree que ella vivió y creció, o inclusive la guerra civil que le da comezón y sentido a la historia. (Ver articulo: Chakra)

Oración que se le hace

Bendita Madrecita Correa:
Humilde y bienaventurada,
protectora de la vida y del cuerpo,
protectora en toda necesidad,                                                                            ya que tu tanta pasaste hasta tu muerte.
Hoy de rodillas, tus devotos de todo el mundo,
te imploramos esperanzados, nuestros ruegos.
Protégenos, haz que tus manos milagrosas,
arranquen de cuajo el voraz infierno,
que carcome sin piedad nuestras entrañas,
de nuestro débil y enfermizo cuerpo.                                                            Cuida de nosotros, Madrecita,                                                                     como en vida lo hiciste de tu pequeño hijo,                                                      con tanto amor y bondad,                                                                                    dando más de lo que tu misma tenías,                                                                amamantándolo cuando yacías sin vida.
No olvides Madre a tus fieles siervos,                                                                 pide, al Señor su gracia y salva tus necesitados,
que elevan sus plegarias a viva voz,
para que les escuches, sus oraciones y ruegos.
Dios infinito en las alturas,
Jesús en nuestro interior,
María Auxiliadora en el alma,                                                                               La Difunta Correa en el corazón.
Pídele lo que necesites, ella cumplirá,
a cambio prométele tu devoción infinitamente.

Milagros que ha realizado

Se pueden encontrar muchos milagros hechos por la Difunta Correa, aunque el primero por el que se le empieza a dar una devoción especial y culto, además de que también existen otros milagros parecidos a este solo que con algunas diferencias, todos estos milagros acreditados a ella permitieron que miles de almas se le sumaran y fueran a su santuario.

El  milagro comienza cuando Flavio Zeballos, un viajante que se encontraba en La Rioja, se encontraba comprando quinientos toros, y cuando iba de regreso a su pueblo tuvo que acampar de camino (cerca de donde se encontraba el descanso de la Difunta Correa) a una quebrada conocida como Honda por cómo dice su nombre es muy profunda, este señor crea un corral improvisado para que sus animales no salgan huyendo.

Siendo sorprendente para él y para los peones que lo acompañaban descubrir que al día siguiente ninguno de los animales se encontraban ahí y tomaron caminos desconocidos para él, mientras sus peones buscaban en todos los lugares, ninguno los encontraba, por lo que Flavio Zeballos le imploró a la Difunta Correa que si por lo menos aparecieran la mitad del ganado o que los encontrara a todos de ser así le prometió construirle una sepultura adecuada donde depositar sus restos mortales.

Al día siguiente después de hacer la plegaria, el señor Flavio encontró a todos los quinientos toros en donde los había dejado la noche que los vio la última vez sin que ninguno faltara. Después de llegar a su pueblo, es decir, en San Juan, Zeballos adquirió todos los elementos necesarios para construirle su sepulcro con ayuda de algunos albañiles emprendió su camino, al final terminó construyéndole un sepulcro con dedicación, poniendo en su interior los restos de Deolinda.

Aunque también para este relato existen diferencias, como que el primer milagro no fue ese sino que se trató de uno de los viajeros que encontró a Deolinda y que en conjunto de los otros viajeros le dieron una sepultura digna, volvió a pasar por ahí cuando una tormenta en el desierto que puso en peligro su vida y él al encomendarse a Deolinda dijo: “Difunta, te prometo que si me salvas de la tormenta levantaré una cruz muy grande para tu tumba” en eso fue desapareciendo la tormenta y que tras salvarse volvió al lugar a cumplir su promesa. (Ver artículo: Grigori)

Otros milagros acreditados a la Difunta Correa trata de una señora llamada Adriana Iturrieta quien, por tener una cesaría de emergencia, ya que su hijo había nacido a los 6 meses, estuvo recluida y su hijo en una incubadora, cuando habla con una de las pacientes que se encontraban ahí le mencionó que le pidiera a la Difunta Correa pero que al pedirle tenía que darle algo a cambio, por lo que eso hizo prendió una vela y le oró que cuando saliera ella iba a ir a su santuario cargando a su bebé.

Un mes transcurrido de esto, en conjunto de su hijo y su suegra fueron a cumplir su promesa y al llegar a la cima le dio el bebé a su suegra y escribió un agradecimiento a la Difunta Correa. No solo le pasó con su primer hijo sino también con su segundo y tercero, ya que le habían descubierto que tenía una matriz infantil, es decir, que le imposibilitaba el tener un embarazo durante más de 40 semanas, por lo que hizo lo mismo que con el primero, subió la escalinata hasta llegar al santuario con su pequeña, pero en vez de dolerle tanto como la primera vez sólo le causó costras en la rodillas.

Cuando tuvo a su tercer hijo, también le pasó lo mismo como en sus anteriores hijos, salió a los 6 meses, pero tuvo que estar en incubadora como por 4 meses y no paraba de llorar, por lo que su madre le recomendó que fuera con una curandera y esta al verlo le preguntó si había hecho una promesa y ésta al responderle que sí le dijo que para que él bebe dejara de llorar tenía que cumplirla porque era como si algo o alguien lo estuviera llamando.

Y así Adriana fue al santuario con su niñito cargado, como con sus dos hijos anteriores y cuando llegó a la cima dejó de llorar. Siendo así que con cada hijo que tuvo y subió al santuario menos sufría. Por lo que ahora ella cree firmemente en la Difunta Correa porque gracias a ella sus hijos viven una vida buena.

Otro milagro trata de la familia que vive en La Rioja, y son Magdalena Ávila y su esposo Jorge Agüero, cuenta la historia de como hace cuatro años atrás su hija de tan sólo un año se cayó de su cama y se le habría una fisura del cráneo y rezando para que no le dejara secuelas le prometió a la Difunta Correa que si se lo cumplía subiría de espaldas a la cima donde se encuentra su santuario.

Siendo así que cuando los médicos revisaron a la niña y no le encontraron ningún problema es así que cuatro años después viajaron a Vallecito para subir de espaldas la cima y con una botellita de agua darle su agradecimiento por salvar a su primogénita, tal es su devoción a Deolinda Correa que hasta su hija también se convirtió en devota.

Son muchos los milagros que han concebido la Difunta Correa, algunos parecidos y otros diferentes pero lo que la mayoría de las personas no cambian es el hecho de que para pedirle algo tiene que darle algo a cambio también, y que más y más gente se les va sumando a la causa, y los más devotos afirman que Deolinda ha cumplido con todos y cada una de las peticiones que se le han hecho originando que muchas personas acudan a ella.

Santuario de la Difunta Correa en Vallecito San Juan

El lugar a donde la mayoría de los peregrinos o personas que quieran conocer más sobre la Difunta Correa o también conocida como Deolinda Correa, se le atribuye que concedió su primer milagro, ubicado también en el lugar donde se narra su historia en Vallecito, en la provincia de San Juan exactamente en el oeste centro de Argentina y cerca de la ciudad conocida como Caucete. Para poder acceder al santuario se tiene que ir por la Ruta Nacional 141.

Su construcción se estima que fue a comienzos del siglo XX, al principio su sepultura fue una cruz grande instalada en lo alto del cerro, pero al pasar de los años se convirtió en un pueblito lleno de varias capillas en los cuales traen los peregrinos sus ofrendas, siendo regalados por los creyentes, cada una de las capillas donadas tienen los nombres de aquellos que los donaron en la puerta.

En una de las tantas capillas que está en ese lugar se encuentran los restos de Deolinda Correa, conteniendo además una gigantesca escultura en su lecho de muerte, es decir, con su hijo y su cara mirando a uno de los pechos de la mama, mientras que ella mira hacia el cielo.

La devoción a la Difunta Correa la han difundido más los arrieros, que en un principio llevaban al ganado a través del camino de un sitio a otro y que todavía existen, y por último pero no menos importante los camioneros y por ellos serían los responsables de difundir su culto y alzar sus pequeños santuarios en todo el país.

Todos estos santuarios muestran imágenes y esculturas de Deolinda Correa, a ella sus creyentes le dejan agua en sus altares con la esperanza de calmar la sed que le produjo el camino por el desierto y una de las causas que le provocó la muerte. otras historias que quizás te puedan interesar. (Ver artículo: Abatos)

El santuario está abierto durante todo el año para quienes quieran rendirle homenaje y hay fechas específicas donde confluyen más sus creyentes como por ejemplo la Cabalgata de la Fe (que se produce en los meses de abril y mayo), la fiesta Nacional del Camionero, como también Semana Santa (aunque no es reconocida por fe católica la mayoría de los devotos la tratan como una Santa) y el día de las Ánimas (el 2 de noviembre).

En esos días tan importantes la concurrencia de los peregrinos al santuario puede oscilar entre 300.000 personas hasta 1.000.000 personas, aunque en los demás días también tiene afluencia en el santuario, no con tanta envergadura como sus días festivos pero siempre tiene gente que la vista.

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Canción a la Difunta Correa

A la Difunta Correa también se le ha dedicado muchas canciones, sin embargo sólo algunas se les conoce a los autores, como por ejemplo los Manseris Santiagueños que tiene un álbum completo dedicado a ella. Sus canciones se llaman Plegarias a la Difunta, Grito Azul, Tiempo de Alojas, Prenda Ingrata, Ashap Sumaj, entre otras más.

Aunque también fueron creadas obras musicales en donde son relatados los hechos de la vida de Deolinda Correa o la Difunta Correa como sería el caso de la obra en el teatro Independencia por la asistencia de  Oratorio de Deolinda Correa, siendo un fragmento compuesto por tres obras distintas que tratan relatos populares producidas por Natalio Faingold, sus canciones utilizaban una combinación de música rock y del Folklore.

La leyenda llegó a Chile

Como otras historias, al pasar el tiempo las personas empiezan a conocer estas historia y van pasando de boca en boca, tanto así que de Argentina, donde comenzó la historia, llegó a Chile donde las personas han creado santuarios de la Difunta Correa inclusive hay carreteras o caminos que tienen imágenes, ramos de flores y botellas de agua ciertamente un lugar en donde las oraciones de las personas que vayan son escuchadas por Deolinda Correo y hacen que sea más difundida llegando a otros países para que todos conozcan su historia.

En varias rutas nos encontramos con todos las ofrendas dejadas para la Difunta Correa, esta historia llegó a Chile porque un albañil chileno le hizo una ofrenda y a cambio llevó la noticia de su historia a su país natal. (Ver artículo: El dragón Kur)

También hay una película

Esta película fue filmada en Argentina en el año 1975, en Eastmancolor por Hugo Reynaldo Mattar, se estrenó el 18 de septiembre de 1975 y su guionista fue Lucy Campbell, esta película trata los hechos que impulsaron a Deolinda Correa a convertirse en una mujer que para muchos es milagrosa.

Es decir, el camino que emprendió en el desierto para buscar a su marido retenido por los soldados, dejando de lado todo, exceptuando a su recién nacido y se fue en su busca, muriendo por sed, cansancio y hambre, pero que con su último aliento le pidió a Dios que salvara a su pequeño niño y que cuando encontraron el cadáver de Deolinda descubrieron a su bebé todavía consumiendo leche de su pecho.

Barbie de la Difunta Correa

Aunque quizás no lo sabías sí existe una muñeca de la Difunta Correa, la cual está acostada como si estuviera mirando hacia el cielo, vistiendo un vestido rojo con su bebé mirando a uno de sus pechos. Esta muñeca no es la única que existe ya que los creadores de la muñeca, es decir, Marianela Perelli y Pool Paolini crearon versiones de Barbie y de Kent con diferencia por las diferentes religiones como lo sería el caso de algunas vírgenes como la Virgen Aparecida, la Virgen de Itatí o la Virgen de Lujan, incluso hay un Kent de Jesús Cristo.

Difunta Correa

En el caso de santos paganos como Gauchito Gil (también conocido como Antonio Mamerto Gil Nuñez), él tiene varias versiones como la Difunta Corre, sin embargo la más conocida es que él fue a pelear en una batalla pero debió desertar por lo que lo atraparon y lo iban a matar, sin embargo él le dice a su verdugo que para que su hijo viviera tenía que rezar en su nombre, como el niño estaba enfermo el verdugo no confió en él, pero fue su sorpresa al llegar a casa y encontrarse a su hijo agonizante por lo que le rezó a Gauchito y su hijo sanó, desde ese entonces se le rinde culto.

Aunque los directivos que se encargan del santuario dedicado a la Difunta Correa llegaron a conversar con las artistas plásticas para que la Santa no fuera mostrada en su exposición, ya que ellos consideran que es mejor salvaguardar su imagen porque aunque exista gente que sí les vean su atractivo a la muñeca usándola como una iconografía representativa de su fe, hay algunos que no lo consideran así.

Una mujer que por amor hizo todo, puede que algunos no crean en su existencia debido a que científicamente no se han encontrado pruebas, como los documentos de nacimiento, acta de defunción o incluso datos de su recién nacido, pero para las personas creyentes demuestran su amor y veneración a la Difunta Correa llevándose agua o haciendo promesas a cambio de ayudarlos ya que se le considera una mujer milagrosa.

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