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Aprende todo sobre Ishkur, dios de tormentas

Ishkur es el dios sumerio responsable de las tormentas y las lluvias, se dedicaba a ayudar a los pastores de esta antigua civilización. Todo lo que necesitas saber al respecto de esta deidad sumeria podrás encontrarlo en este artículo.

Dios de la tormenta

Ishkur es el dios de las tormentas y las lluvias conocido en la antigua Mesopotamia, se le adjudican los nombres Isku o Iskur, en sumerio y Adad en acadio. La adoración de esta deidad inició en el año 3500 a.C. En la antigua ciudad de Mesopotamia, el culto a esta deidad se encuentra en el centro de Karkara, y Enamkhe donde había un templo donde se le rendía tributo a esta deidad. (Ver articulo: Tasbih)

Muchas fueron las ceremonias que realizaban los antiguos creyentes de este dios con la finalidad de Ishkur ocasionara que llegara la lluvia a las diferentes tierras, para que así se pudiesen nutrir de ésta. El dios Ishkur es visto como el hermano del dios del sol Uttu, en la mitología mesopotámica.

En la creación del mundo, el dios Enki designó a Ishkur como el único capaz de dirigir los vientos en el cielo, lo bendijo como el corazón de plata del cielo. Otros autores que se encargan del descubrimiento e interpretación de la historia de Sumeria, describen al dios Ishkur como una criatura que tenía la apariencia de un toro con cara de león; según las leyendas antiguas se describe a esta deidad como una criatura de gran tamaño que con su rugido era similar a los truenos.

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Dentro del panteón sumerio, era el encargado de organizar el mundo de los cielos, además de distribuir las nubes por todo el mundo, también fue una deidad muy venerada por los pastores que creían en su poder de crear y traer la lluvia a las diferentes tierras donde se dedicaban a la agricultura y la cosecha de diferentes granos. A esta deidad se le hacían ofrendas con múltiples comidas, con la idea de que este se vería atraído por esas ofrendas y cumpliría con la petición de las personas que le tenían fe. (Ver articulo: Inle)

Culto Ishkur

En la civilización  sumeria, Ishkur sólo aparece en la lista de dioses encontrados en Fara (antiguas tablillas donde se encontraba escritos que relatan la historia de cada uno de los dioses de esa época). El culto a esta deidad provenía de la creencia que este dios podía ocasionar grandes tormentas y creaba las grandes lluvias que podrían abastecer de agua las tierras que se encontraban en Babilonia.

La veneración y creencia sobre el dios Ishkur nacía del amor de los pastores por sus tierras, otras deidades cumplían un papel importante en el cuidado y mantenimiento de las tierras, unos de esos dioses eran Enlil y Ninurta, los cuales también eran conocidos por ser deidades que traían grandes lluvias y tormentas. Con el paso del tiempo, la creencia sobre estas dos deidades fueron desapareciendo con la llegada de Ishkur, el cual se volvió popular por los pastores y creyentes sumerios. En muchos escritos antiguos aparecía el dios Ishkur junto con Enlil y Ninurta, como ayudante y compañero de estos.

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Apariencia

Muchas leyendas antiguas hablan de la apariencia y del como el dios Ishkur pasó a formar parte de las grandes deidades, según, el dios Enki era el encargado de  repartir los destinos y las labores de cada uno de los dioses por el mundo, éste designó a Ishkur como el  inspector del cosmos. Desde ese momento, este dios tomó posesión de su poder y su misión en el mundo y lo cumplió con cabalidad. En una de las tantas letanías del dios Ishkur, es  proclamado muchas veces como toro resplandeciente. (Ver articulo: Dushara)

El dios de las tormentas era llamado también como el  hijo de An, señor de Karkara, hermano gemelo del dios Enki, quien era considerado como el dios de la abundancia, siendo conocido como el amo y señor que era capaz de sobrevolar por encima de las tormentas. El centro de culto babilónico del dios Ishkur era en la ciudad de Karkara, localizado en el sur de Sumeria, éste era su templo principal, el cual recibía el nombre de Ekarkara. Dicho lugar llegó a ser considerado como sagrado, en éste se podía encontrar muchas estatuas representativas del dios de las tormentas, y de Shala, la esposa de éste, a ésta última era a la que más le dedeicaban ofrendas los fieles.

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