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Huitzilopochtli: significado, leyenda, nacimiento y más

Huitzilopochtli era el dios primario de los mexicas, relacionado con el sol. Por lo demás, se llamaba Ilhuicatl Xoxouhqui o Tlacauepan Cuexcotzin. Tras la entrada de los españoles en Mesoamérica, fue la divinidad más adorada en las tierras altas centrales por el inconveniente de los mexicas.

Huitzilopochtli

Todo sobre su leyenda

Su santuario fundamental estaba en Huitzilopochco (Huītzilōpōchco), ahora Churubusco. En el folklore mexicano, Huitzilopochtli ordena el establecimiento de México-Tenochtitlan en donde los mexicas se encontraron con un halcón que transportaba el Atl-tlachinolli, que necesitaría poner en un nopal de diferentes cualidades. Esta fantasía mexicana sobre Huitzilopochtli y el establecimiento de México-Tenochtitlan se encuentra en el Escudo Nacional de México, parte de la actual bandera mexicana. (Ver articulo: Toci)

La adición de opochtli, en náhuatl, implica un ajuste del sentido del yo, que en el folclore mexicano se llamaba nahual, donde el colibrí era el nahual de Huitzilopochtli. Como lo indica el folklore mexica, Huitzilopochtli es el hijo de la diosa de la fertilidad (Coatlicue) y el joven hijo del Sol antiguo (Tonatiuh). El Festival, por aprecio a Huitzilopochtli, fue elogiado una vez al año, cuyo nombre en náhuatl es Panquetzaliztli.

Esta divinidad mexica no es normal a otros grupos de personas nahuas o mesoamericanas, y evidentemente fue promovido por el reformador tlacaelel (1398-1480). Después de la caída de México-Tenochtitlan. Los conquistadores lo llamaron Huichilobos. Los individuos que buscaron la destrucción temprana de su facción a través de la relación del dios con las características de aborrecimiento europeo y la desaparición de figuras, santuarios, códices y elementos hortícolas relacionados con el dios.

¿Qué significa?

Investigaciones tardías proponen que la conexión entre Tezcatlipoca y Huitzilopochtli era una mayor cantidad de un hermano más experimentado y un hermano más joven individualmente, donde el devorador de Toxcatl estaba comprometido con el “dios relativo” Tezcatlipoca y el de Panquetzaliztli estaba dedicado al “dios que trepa” Huitzilopochtli.

Nacimiento

El Códice florentino que contiene la Historia general de las cosas en Nueva España es una recopilación de escritos del siglo XVI escritos en náhuatl, que incorpora el registro acompañante de la introducción de Huitzilopochtli:

Los mexicanos consideraban a Huitzilopochtli, se dieron cuenta de que su punto de partida, su nacimiento era de esta manera:

En Coatépec, por el método para Tula, había estado viviendo, había una dama llamada Coatlicue. Ella era la madre de los cuatrocientos Surianos y una hermana de los nombres de Coyolxauhqui. Además,  Coatlicue estaba haciendo el arrepentimiento, aclaró, tenía una barra de montón, por lo que a la compensación, en Coatepec, la Montaña de la Serpiente. Lo que es más, una vez, cuando Coatlicue se estaba limpiando, un plumaje se deslizó sobre ella, similar a un manojo de púas finas. Inmediatamente Coatlicue la levantó y se la puso en el pecho.

Cuando terminó de limpiar, buscó la pluma, que había colocado en su seno, sin embargo, no vio nada allí. Alrededor de allí, Coatlicue terminó embarazada. Al ver a los cuatrocientos Surianos que su madre estaba embarazada, mucho estaban furiosos, había: “¿Quién le ha hecho esto a él? ¿Quién lo limpió? Nos ofende, no nos respeta”.

Además, su hermana Coyolxauhqui les hizo saber: “Hermanos, ella nos ha avergonzado, tenemos que ejecutar a nuestra madre, la diabólica que ahora está embarazada”. ¿Quién hizo lo que tiene en su vientre? Ella fue trágica, pero su hija Huitzilopochtli, que estaba en su cofre la ayudó, le aconsejó:

– “No temas, entiendes lo que tengo que hacer” Después de haber escuchado a Coatlicue las expresiones de su hijo, y mientras tanto, los cuatrocientos Surianos se reunieron para entenderse, y decidieron fallecer a su madre, ya que ella fue escandaloso Estaban excepcionalmente furiosos, estaban extremadamente irritados, como si tu corazón se fuera a salir. Coyolxauhqui los energizó de manera inequívoca, agitó el ultraje de sus hermanos, para masacrar a su madre.

Además, los cuatrocientos Surianos preparados, se vestían para la guerra. Además, estos cuatrocientos surianos, se asemejaban a jefes, curvaban y enredaban el cabello, similar a los guerreros que orquestaban su cabello. Sin embargo, uno llamado Cuahuitlícac era falso en sus palabras. (ver articulo Xochipilli)

Lo que los cuatrocientos sudaneses declaraban, era pronto para hacerle saber, él le diría a Huitzilopochtli. Además, Huitzilopochtli respondió: “Tenga cuidado, tenga cuidado, mi tío, comprendo lo que tengo que hacer”. Además, cuando hay una vez más, se estableció, los cuatrocientos, Surianos para ejecutar, una conclusión para su madre, En ese momento comenzaron a moverse, Coyolxauhqui los guió.

Estaban todos en el lugar, vestidos para la guerra, circulando entre sus vestidos de papel, sus anecuyotl, sus hierbas, sus pliegues de papel pintado, las campanas se exhibían en sus pantorrillas, los dedos llamados oyohualli.

Sus tornillos tenían puntas de púas. En ese punto avanzaron, fueron todos juntos, en sucesión, en escuadrón preciso, Coyolxauhqui los guió. Sea como fuere, Cuahutlícac subió instantáneamente a la montaña, para hablar desde ese punto en Huitzilopochtli, he afirmado: “Vienen” – Huitzilopochtli respondió: “Mira bien de dónde vienen”.

En el siguiente vídeo, más información sobre este dios:

Cuahuitlícac en ese punto declaró: “Vienen ahora para Tzompantitlán”. Y, de hecho, Huitzilopochtli le hizo saber: “¿De dónde provienen?” Cuahuitlícac se dirigió a él: “Están deseando Coaxalpan”.

Es más, de nuevo Huitzilopochtli preguntó: – “Mira bien de dónde se originan”. Prontamente, Cuahuitlícac respondió: “Buscan la pendiente de la montaña”. Además, nuevamente Huitzilopochtli le hizo saber: “Mira bien de dónde se originan”.

En ese momento Cuahuitlícac le hizo saber: “Desde el momento en que están en el mejor de los casos, están llegando y los están dirigiendo a Coyolxauhqui”.

Alrededor de entonces, se concibió a Huitzilopochtli, ataviado con sus atavíos, su chaqueta de plumas de halcón, sus retoños, sus lanzas de lanza azul, los supuestos dardos de pinzas color turquesa. Su cara estaba pintada con rayas de esquina a esquina, con el sombreado llamado ‘obra de arte del joven. Sobre su cabeza, he puesto, púas, delgadas, me puse los protectores para las orejas.

Además, uno de sus pies, el izquierdo era delgado, llevaba un zapato asegurado con plumas, y sus dos piernas y sus dos brazos estaban pintados de azul. Además, el llamado Tochancalqui prendió fuego a la serpiente hecha de tés llamada Xiuhcoatl, que obedeció a Huitzilopochtli. En ese momento con su herido Coyolxauhqui, retire su cabeza, que quedó en la pendiente de Coatépetl.

El grupo de Coyolxauhqui se movía hacia abajo, se hacía pedazos, por diferentes partes, sus manos, sus piernas, su cuerpo. En ese momento, Huitzilopochtli rectificó, buscó a los cuatrocientos Surianos, los arrastró, los influenció para que se disiparan del contenedor del Coatépetl, la pila de la serpiente. Además, cuando los seguí hasta el pie de la montaña, los busqué, los arrastré como conejos, alrededor de la montaña.

Cuatro veces los he influenciado para que giren. Inútil trataron de lograr algo contra él, en vano lo traicionaron, el hijo de las campanas de señales e influyó en sus escudos para golpear. No se hizo nada, no se logró nada, nada fue salvaguardado. Huitzilopochtli los persiguió, los persiguió, los destruyó, los destruyó, los destruyó. Lo que es más, y aún así, al final del día los he abandonado, he seguido abusando de ellos.(ver articulo Tzitzimime)

Sin embargo, especialmente le suplicaron, declararon: “¡Eso es todo!” Pero Huitzilopochtli no estaba contento con esto, con el poder que he usado en contra de ellos, los he agraviado. Solo un par de tal vez alejarse de su esencia, se han liberado de sus manos.

Viajaron hacia el sur, ya que viajaron al sur se llamarán Surianos, los tipos raros de personas que escaparon de las manos de Huitzilopochtli. Además, cuando Huitzilopochtli los había ejecutado, cuando habían descargado su indignación, tomaban sus atavíos, sus adornos, sus anecuyotl, se los ponían, se apropiaron de ellos, se unieron a su destino, hicieron sus propios emblemas. Nadie en ningún momento se parecía a su padre.

Fue venerado por los mexicanos, abandonados, considerados y servidos. Además, Huitzilopochtli remuneraba a quien estaba actuando. Es más, su camarilla fue tomada desde ese punto, desde Coatepec, la pila de la serpiente, tan afilada desde circunstancias anticuadas.

Fecha de nacimiento

Esta ocasión fue alabada por los mexicas-nahuatlacas en el último día del decimoquinto mes del calendario náhuatl que es Pānquetzaliztli (Levantamiento de las banderas), donde es igual a la presente fecha-libro es el 9 de diciembre del diario Juliano o diciembre 19 de la fecha actual-libro gregoriano, con la variación del 18 de diciembre en años de salto.

Huitzilopochtli y Tezcatlipoca Azul

Siendo Huitzilopochtli, colibrí zurdo, un dios único de México-Tenochtitlan y sin antepasados ​​identificables a los grupos étnicos distintivos de Mesoamérica, el anticuado Mexica elevó a Huitzilopochtli a una posición similar de otras divinidades más percibidas, por ejemplo, Xipetótec, Quetzalcóatl y Tezcatlipoca como uno de los Cuatro Tezcatlipocas, dejando atrás su legendaria prueba distintiva como el Tezcatlipoca Azul, cuya regla consagrada o punto cardinal era el Sur.

Sea como fuere, después del estallido México-Tenochtitlan, los culhuas-mexicas habrían aislado la introducción de Huitzilopochtli en dos leyendas individualizadas, el Huitzilopochtli concibió los seres divinos primordiales Ometecuhtli y Omecihuatl bajo la historia de la creación del universo, ser la persona que establece la mitad del sol hecha por Quetzalcóatl, de esta manera hablando a la voluntad de elegir y organizar la formación del mundo, el universo y la humanidad; mientras que el niño Huitzilopochtli de Coatlicue (la tierra), que según la fantasía terminó embarazada cuando contacta unas cuantas plumas (o por otro lado Mixcoatl) ayudará a su madre contra su hermana Coyolxauhqui (la luna) y sus hermanos Centzon Huitznáhuac (las estrellas del sur), que deseaban matarla por vergüenza, simbolizando la interminable batalla entre el sol y la luna a través de la atmósfera como el dios basado en la luz solar, benefactor de las llamas, la guerra, las peleas y las estrategias de guerra.

En esta línea y desde ese punto en adelante los Tlahtoānis de la Gran Tenochtitlan, reforzaron al dios Huitzilopochtli con la ejecución de rehenes guerreros enemigos como en el folclore mexicano de la introducción de Huitzilopochtli, que descubriría cómo alimentar la vida del Sol con incertidumbre en el punto más alto del Templo Mayor, reconociendo dos apariencias con dos historias; Tezcatlipoca Azul o Huitzilopochtli (voluntad orientada al sol) y Huitzilopochtli (guerra orientada al sol).

Huitzilopochtli y Quetzalcoatl

Según la cosmogonía náhuatl, el dios Iztauhqui-tezcatlipoca (Quetzalcoatl) es uno de los cuatro hijos de los seres divinos primordiales llamados Ometecuhtli y Omecíhuatl, bajo el relato de la formación del universo, del cual hablan a la sustancia varonil y femenina de la creación, por lo que Quetzalcoatl simboliza la vida, la luz, el conocimiento, la riqueza y la información, y además ejemplo de viento y día, es el líder de Occidente con el nombre de Tezcatlipoca Blanco.

Después de un tiempo, se coordinaron diferentes leyendas para pasar de ser un creador de la humanidad a un gobernante con crónicas de la ciudad de Tula u otro dios dominado por el sol junto a su hermano Huitzilopochtli, a lo largo de estas líneas descifrando esta fantasía, el intercambio que el Sol hace a través de los cielos, desde la primera luz hasta el anochecer por sus gobernantes y hermanos Tlahuizcalpantecuhtli y Xolotl, quienes junto con ellos, son hijos de Mixcoatl y Chimalma.

Representaciones

Independientemente de ser el dios más esencial para la vida de los mexicas, no se han encontrado representaciones de Huitzilopochtli, con la excepción de algunos códices, a la luz del hecho de que la divinidad era solo mexica y de los individuos tlaxcaltecas, Huejotzingas entre otros, socios de los españoles, que no adoraron a Huitzilopochtli. Con respecto a la investigación española, la cultura local no fue reconocida y todo lo identificado con la religión cercana fue visto como diabólico y la destrucción social del dios mexica continuó.

Es, sin duda, algo increíble la apreciación de que nuestro Señor Dios ha ocultado una cantidad tan grande de cientos de años en un desierto de tal cantidad de individuos excesivos, cuyos productos orgánicos exclusivos el ángel caído los ha llevado, y en el fuego diabólico los ha valorado.

Sucesos relacionados con Huitzilopochtli

En muchas ocasiones durante la historia azteca, ocurrieron sucesos que fueron atribuidos a este dios o que de alguna u otra manera contaron con su participación, estos eventos marcaron una importante diferencia en la cultura que hoy conocemos.

Fundación Tenochtitlan

La mayor parte de las fuentes muestran que los mexicas fueron inicialmente de Aztlán, un sitio donde su área exacta y su presencia genuina se enfrentan. Como lo indica la Crónica de Mexicáyotl, en Aztlán los destinos de los mexicas eran esclavos de los aztecas y llevaban este nombre. En el momento en que Huitzilopochtli aconsejó a sus parientes lo básico para caminar a nuevos terrenos, también les pidió que dejaran de llamarse aztecas a la luz del hecho de que a partir de ese momento todos serían mexicanos.

Esta escena es reproducida adicionalmente por el Codex Aubin y el Codex Durán. La Franja de peregrinación expresa que Aztlán estaba situado en una isla donde había seis calpulli y un santuario sustancial, probablemente comprometido con Mixcoatl. En la Franja, Huitzilopochtli simplemente aparece después de que los aztecas aterrizaran en Teoculhuacan en el año 1-piedra. De ese punto salieron ocho Calpulli encabezados por cuatro Teomamaque (“Cargadores de los seres divinos”); uno de ellos, reconocido como Tezcacóatl, transmitió la mayoría de Huitzilopochtli.

En este vídeo, algunos datos curiosos sobre este dios:

Los “Registros de Tlatelolco” notan el día “4 Cuauhtli” (halcón) del año 106416 o “1-Tecpatl” (1064-1065) como el despegue autorizado de la región de Aztlán-Colhuacan y correspondían al 4 de enero de 1065, día de Perihelion.

Siguiendo los pedidos de Huitzilopochtli, los mexicas vagabundeaban por algunos puntos, buscando continuamente el signo que demostrara cuál era la tierra garantizada por su dios. Según la Franja de peregrinación, la población general de Cuitláhuac se aisló de lo que queda del calpulli mientras se movían. Después, los mexicas tocaron la base en el área de Tollan-Xicocotitlán, donde Huitzilopochtli les pidió que ocuparan el curso de un canal para hacer un estanque de mareas alrededor de una pendiente.

El placer de vivir en esa tierra casi llevó a los mexicas a pasar por alto que su dios les había garantizado otra tierra, y al ver esto, Huitzilopochtli los influenció para que abandonaran ese sitio y procedieran con el movimiento. En ese momento tocaron base en el Valle de México y pasaron por algunas ciudades, hasta el punto en que se asentaron en la región de los tepanecas de Azcapotzalco, a quienes completaron como soldados de guerreros de la fortuna. Por fin, encontraron el sitio asignado por Huitzilopochtli en un islote del lago de Texcoco.

La leyenda de la Fundación Tenochtitlan tiene similitudes con la mitología maya, donde, como en el caso del sarcófago de K’inich Janaab ‘Pakal, también emerge un árbol del cuerpo de una persona tallada en la lápida del gobernador maya.

Templo principal

El Gran Templo (Hu Greaty Teōcalli ‘Gran Templo’ en náhuatl) y el espacio físico donde estaba ubicado, conocido como el Recinto del Templo Mayor, fueron el centro absoluto de la vida religiosa mexicana, es decir, los aztecas de México-Tenochtitlán. Los templos gemelos coronan la base de la pirámide y reflejan la visión cosmológica antigua y persistente de una serie de oposiciones coincidentes, entre ellas: cielo / tierra, sequía / lluvia, solsticio de verano / solsticio de invierno y los cultos de los dioses Tláloc – Tlaltecuhtli / Cihuacóatl -Coatlicue Coyolxauhqui. Cada uno de estos templos estaba dedicado a un dios, a Huitzilopochtli a la derecha (SUR), donde se encuentra el monolito de Coyolxauhqui. El otro templo está dedicado a Tláloc, en el lado izquierdo (NORTE) donde se encuentra el Chac Mool.

Altépetl de Huitzilopochco

Huitzilopochco significa, en náhuatl, “dónde está el vitor máximo”. Huitzilopochco fue uno de los cuatro altépetl mexicas. Los otros fueron Iztapalapa, Culhuacan y El Ericho. Huitzilopochco fue erigido en una casa solariega satélite, que los mexicanos formaron como punto de partida para los Pochtecas (mercaderes), con la intención de acompañar a los ejércitos de la Triple Alianza en sus expediciones expansionistas o para llevar a cabo relaciones comerciales con los mayas. Sin embargo, la casa no duró mucho, ya que fue destruida por los españoles. El sitio donde se encuentra Huitzilopochco ahora se conoce como Churubusco.

El teocalli (templo mayor) de Huitzilopochco fue erigido en honor a Huitzilopochtli en el barrio de Pochtlan, y era solo menor para el templo mayor de Tenochtitlan. Huitzilopochco era famoso por sus plumas de colibrí, que fueron enviadas como tributo a la capital.

Templo principal de Teopanzolco

Durante el período conocido como “Postclásico Tardío” (1150-1521 dC), se erigió una gran pirámide en un montículo orientado hacia el oeste, colocándose sobre los templos del santuario, en honor a Huitzilopochtli (dios de la guerra) y Tlaloc (Dios de lluvia).

Esta estructura piramidal fue concebida por varias plataformas, una de las cuales, al tener la forma rectangular hacia delante y circular hacia atrás, así como dirigirse hacia el este, podría corresponder al lugar de adoración de Ehécatl-Quetzalcóatl en su advocación Tlahizcalpantecuhtli, Venus, Estrella de la mañana. Además, en la parte posterior de la etapa de las leyes de la guerra y la lluvia, se construyó otra parte más pequeña, dedicada (supuestamente) a Tezcatlipoca (Espejo ahumado) omnipresente y omnipotente dios de los misterios y de la noche.

En este vídeo, algunos datos curioso de la gran Tenochtitlan:

Sustitución de Atl-Tlachinolli por una serpiente

Prominentemente es que se les confiaba en el folclore mexicano, Huitzilopochtli les pidió que acabaran de descubrir su reino donde “un halcón posado en una planta espinosa devorando una serpiente”. Sea como fuere, la demostración arqueológica de los códices no importa, ya que algunos códices indican al Atletico o pequeños animales alados en lugar de una serpiente, incluso hay algún lugar donde el pájaro se encuentra en el nopal.

Como lo indica la confirmación arqueológica encontrada en el Teocalli de la Guerra Sagrada, la imagen del establecimiento de Tenochtitlán se encuentra en la parte posterior de la figura, muestra el ave que asciende a Atlántlachinolli, imagen de carácter mexica. Esta imagen se repite en la figura, siendo portada por Huitzilopochtli y Moctezuma Xocoyotzin, entre los diferentes personajes que también hablaron. Se confía en que la sustitución se debe al desorden del glifo del Atl-tlachinolli con una serpiente, una imagen de malicia en las religiones abrahámicas.

Demonización de Huitzilopochtli

Huitzilopochtli siendo el verdadero dios y la guerra de los mexicanos, hubo un procedimiento de pulverización y corrupción después de la caída de Tenochtitlan. Las imágenes principales están compuestas por informes ministeriales, libros de referencia, códices fronterizos y diferentes archivos que son constructivos en gran medida a la luz de representaciones e imágenes de la Edad Media, donde los seres divinos se expresan en las representaciones europeas del judeocristiano medieval. En estas imágenes de los seres divinos mesoamericanos se representan con la apariencia y la conducta de demonios, los ejercicios se realizan de manera encubierta en la religión europea, por ejemplo, incautación, deseo, carne humana, entre otros.

También hay confirmación de la no falta de sesgo de importantes obras clave que se encuentran adicionalmente en las Sociedades Mesoamericanas, como en el Codex Florentino y la Relación de Michoacán, donde los exámenes actuales son que estos archivos fueron completados por los especialistas clericales que revelaron y bajo los principios religiosos del informe etnológico medieval, y no un investigador lógico etnográfico avanzado.

El reconocimiento de estas obras eminentes va más allá del principio expresado que las estimuló, a espada: a conocer la parte superior del camino de la vida de las naciones para prescindir y garantizar su legítimo proselitismo.

Dulce amaranto, grano relacionado con Huitzilopochtli

El procedimiento de aniquilación de la camarilla de Huitzilopochtli se dirigió a algunos artículos agrarios, por ejemplo, el amaranto, que fue excesivamente agotado por los grupos populares abrumados por los mexicanos, y cuya evaluación tributaria está archivada en el Codex Mendoza y la Matrícula de Tributos. El huautli se mezcla con el néctar para dar forma a figuras que implican a Huitzilopochtli, que se ofrece, que es la razón del desarrollo y la utilización por los vencedores españoles, incluso con la pena de muerte, que contiene nuevas características amenazantes del dios mexicano. (ver aticulo Macuilxóchitl)

La sustitución del derecho humano por el decomiso de Cristo fue un procedimiento que hizo que los hispanos crecieran más y, considerando todo, llegó a terminarse, como componentes de las religiones, mesoamericanas, afloramientos, una y otra vez, a pesar de que los generosos de las viejas camarillas serán aniquiladas. La transformación fue concebible debido a las reuniones en la batalla contra los agnósticos, sin embargo, lo más importante, por las diferentes casualidades vistas o imaginadas por los españoles entre las camarillas de las penitencias romanas y mesoamericanas.

También se restringieron otros artículos rurales, incluida la chía, que se usó como sustento de las tropas del Imperio Mexica. Debido a la utilización de alimento para los poderes militares mesoamericanos, su utilización fue restringida y finalmente fue rechazada debido al objetivo de una asociación con la primera cultura.

Adoración

En muchas culturas, es de vital importancia rendir tributo de manera adecuada a una deidad especifica. Cada ciudad, pueblo o aldea debía rendir tributo a un dios especifico en la época azteca, ya que el ganar su bendición, aseguraba una vida muy fructífera.

Devorar a Panquetzaliztli

El Dios más prominente de un progreso dedicado a la guerra, era un famoso dios guerrero; Cuando los aztecas tomaron las fuerzas divinas de otras sociedades nahuas, por ejemplo, los toltecas, elevaron a su dios al nivel de los señores más notables de Mesoamérica, por ejemplo, Tlaloc, Quetzalcoatl y Tezcatlipoca. Consecuentemente, reunió un santuario con dos mesas de sacrificio en el punto focal de Tenochtitlan, uno comprometido con Tlaloc y el otro con Huitzilopochtli. En el santuario, a intervalos regulares se agregaron a otro desarrollo, cada vez mayor. En el presente, puedes ver las diversas fases de desarrollo.

En el enfoque estilizado de Tenochtitlan, en el santuario más imperativo, el Templo Mayor, estaba el amor de Huitzilopochtli, que tenía dos santuarios en el mejor de los casos, uno dedicado a la fuerza divina de la guerra y otro a Tlaloc. Dentro del sistema progresista mexicano había dos ministros estimados, uno llamado Quetzalcoatl Totec Tlamacazqui que controlaba la religión de Hutzilopochtli, mientras que el Quetzalcoatl Tlaloc Tlamacazqui coordinaba el amor de Tlaloc.

Canto en su honor

En el siguiente vídeo se puede apreciar el canto en honor a este dios:

Arte y pintura

Este dios ha sido representado de diferentes formas a lo largo de la historia, pinturas rusticas, y modernas inspiradas en el, caricaturas, tatuajes y una gama muy amplia de expresiones artísticas que pueden apreciarse.

Diseños de tattoo

Este dios de la cultura azteca ha tenido tanta influencia en la cultura mexicana y mundial, que muchas personas han optado por tatuarse su imagen en la piel.

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