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Mahoma: quién fue, qué hizo, sus mujeres y más

Mahoma fue un importante personaje dentro de la cultura Islam. Llamado por sus seguidores como el último profeta, llegado a compararse con el mismo Jesucristo. Aprende todo lo que necesitas saber acerca de este emblemático personaje islámico en este artículo.

¿Quién fue este personaje?

A Mahoma se le acredita ser el fundador del Islam. Su nombre completo en dialecto árabe es Abū l-Qāsim Muḥammad ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Muttalib ibn Hāšim al-Qurayšī, nombre que en  castellano se toma como Mahoma. Dentro de la religión musulmana, Mahoma es considerado como el último de los profetas, se dice que es el último iluminado dentro de una larga lista de mensajeros que han sido enviados a la tierra por Dios para actualizar su mensaje. (Ver articulo: Al-lat)

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Su nombre está junto con los de sus predecesores, donde se describe a Abraham, Moisés y el mismo Jesús de Nazaret. De igual forma, dentro de la corriente del Bahaísmo el nombre de Mahoma es venerado como uno de los profetas o manifestación de Dios, cuyos conocimientos habrían sido actualizados por Bahá’u’lláh, quien es el fundador de esta religión.                              

Mahoma nació en el seno de una familia de comerciantes que pertenecía a la importe tribu árabe Qurays. A los seis años fue adoptado por su tío Abu Talib cuando quedó huérfano. Ya mayor se casó con una viuda llamada Jadiya. Se destacó como encargado de un negocio de caravanas, que le permitió viajar y conocer a profundidad todas las tradiciones judías y cristianas de su tiempo.

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Entérate qué hizo Mahoma

Dentro de la vida y obra de Mahoma destacan aspectos relevantes como el primer milagro donde su nombre se vio envuelto y que narra un episodio donde el arcángel Gabriel descendió de los cielos y le abrió el pecho para sacarle el corazón extrayendo de ahí un coágulo negro, elemento que era utilizado por Satán para con ello seducirlo, siendo Mahoma un niño.

Luego de esto, lavó su corazón con agua del pozo de Zamzam dentro de un recipiente de oro y lo devolvió a su sitio. Cuenta la historia que los niños y compañeros de juego con los que se encontraba, acudieron hacia su nodriza y dieron la noticia de que Mahoma había sido asesinado.

Todos se volcaron hacia él,  pero al llegar al sitio donde estaba, descubrieron que aun seguía con vida. Para los musulmanes este acontecimiento es una protección que se le brindó para apartar su nombre desde su infancia y separarlo de la adoración de los ídolos.

Mahoma quedó huérfano siendo un niño. Se dice que su madre murió cuando él tenía seis años de edad, quedando en la custodia de su abuelo Abd al-Muttálib quien lo acogió y educó, ya que por las leyes árabes y siendo menor de edad, no tenía acceso a las herencias de sus padres. Luego, su custodia pasó a manos de su tío paterno Abu Tálib, quien era un líder de la tribu Quraysh, la más importante dentro de La Meca,y quien además fue el padre de su primo y luego futuro yerno y jefe califa Alí.

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En el transcurrir de su adolescencia, Mahoma acompañó a su tío en muchos viajes a Siria y también a otros lugares, experiencia que lo nutrió para ser una persona con amplios conocimientos sobre las costumbres y tradiciones de otras regiones. Cuentan que cuando tenía doce años de edad visitó a Basora acompañado de su tío Abu Tálib, donde sostuvieron un encuentro con un monje llamado Bahira.

Algunos orientalistas señalaron que a partir de ese encuentro, Mahoma aprendió de él los libros sagrados, aunque especialistas musulmanes rechazan esta historia alegando que no pudo haber adquirido ese conocimiento y que dentro de la leyenda de Mahoma no existen argumentos que avalen otros encuentros con este monje. Se indica también que Bahira identificó algunas de las señales de la profecía sobre Mahoma y por ello le advirtió a su tío sobre llevarlo a Siria en medio del temor de los judíos y romanos que para aquellos tiempos eran conocidos como los bizantinos.        

Mahoma y el Corán

Debemos comenzar por decir que el libro sagrado de la religión Islam es el Corán, dentro de este importante libro están las escrituras que expresan su credo e incluye su ley. Tanto su esencia como apariencia sagrada son trascendentales teniendo lugar dentro de la fe musulmana. Este libro contiene la palabra santa del dios Alá, la cual fue revelada a su mensajero Mahoma.

La labor de Mahoma como mensajero de Dios, era llevar la palabra en lengua árabe clara a las personas que estaban en su entorno como mensaje de salvación, tal cual como lo expresan el mismo Corán. Dichas revelaciones se dieron en el periodo de tiempo desde el año 610 de la era cristiana, hasta el 632, fecha en que murió. Su nombre traducido al castellano se deriva del árabe “al-quran”, palabra que denota la “recitación” o también tomada por extensión como el “texto sagrado que se recita”. (Ver articulo: Satih)

El término de Corán está asociado con el siríaco, lengua a la que todavía, hoy en dia se le acreditan las lecturas litúrgicas del rito maronita identificado con la palabra qeryono. También se le conoce con los nombres de Alkitab que significa El Libro, Furquan que es la “liberación y también “salvación”, Kitab-ul-lah que es el Libro de Dios y Al-tanzil denominado así a La Revelación.

Mahoma predicaba con los textos que después fueron al Corán, escritos que alegaba que le llegaban como una revelación, los cuales recitaba y hacía recitar a sus seguidores, quienes los retenían en sus mentes o a veces recurrían a copiarlos. El material del soporte para la toma de notas era de diversas clases, hojas de palma, fragmentos de hueso, pieles de animales, omóplatos de camellos, ostracas o cualquier otro objeto similar para escribirlas.

Ya que sus archivos pertenecían a una cultura de tradición oral, les facilitó a los seguidores de la nueva religión memorizar estos textos que eran de características breves pero bien rimados y con rítmicos, elementos que facilitaría grabarlos en su memoria con facilidad. Luego de la muerte de Mahoma, los musulmanes comenzaron a reunir todos los manuscritos coránicos existentes.

Por iniciativa de un califa llamado Uthman ibn Affan, se procedió a realizar una sola redacción oficial donde se unieran los escritos por separado de las enseñanzas de Mahoma, constituida por un texto consonántico. A pesar de esto, no se eliminó la posibilidad de que se produjesen diferentes lecturas del nuevo texto, cuyas variantes no fueron trascendentales pero sí compatibles con el texto originario de Uthman, detectandose en él sólo pequeñas divergencias de puntuación y vocalización.

Este primer escrito fue reformado durante los tiempos del califa omeya Abd al-Malik, precisando el texto original la posición de las vocales y los signos gráficos auxiliares, reformas que se hicieron posiblemente durante el siglo VIII. El texto coránico tiene como estructura el contenido distribuido en 114 capítulos o también llamados azoras, que a su vez, están conformados por versículos o aleyas.

Cada azora tiene un título que es referente con el tema que se desarrolla dentro del mismo. El primer capítulo o la primera azora es la Fatiha o “apertura”, donde se ubica una breve oración, la cual es recitada con tan sólo siete aleyas o versículos. A esta azora inicial le siguen las 113 restantes, establecidas de manera que van de mayor a menor longitud. Así, la segunda azora que lleva por título “La vaca”, tiene 286 aleyas, algunas extensas, y la última azora denominada “Los hombres”, tiene sólo seis breves aleyas.

Mahoma en la biblia    

Existe un libro titulado “Muhammad en la Biblia”, donde se recopilan testimonios e información que establecen una relación cercana entre este texto sagrado y el profeta musulmán Mahoma. Dentro de este libro se describen las bondades de la fe islámica, además que señalan a Mahoma como un ser que es profetizado dentro de las escrituras sagradas de la santa Biblia. (Ver articulo: Símbolo Islam)

A pesar de las grandes diferencias que existen entre los personajes de Jesús y Mahoma, para la cultura musulmán, la figura de Mahoma es la más exaltada. Dentro de dicho libro, el autor deja ver claramente la intención que permite el mismo, la cual es probar que las profecías descritas dentro de la Biblia hablan sobre Mahoma y no sobre otro posible profeta que haya llegado al mundo.  

Y aunque la Biblia da testimonio fiel de la vida y obra de Jesucristo, todavía existen textos de la religión Islam, donde tales historias son atribuidas al profeta Mahoma. Una de las profecías que se encuentra dentro de la Biblia, considerada durante varios siglos por los cristianos que las mismas son dedicadas al Mesías, los musulmanes le han atribuido esas líneas sagradas a la existencia de Mahoma. El texto bíblico dice: “No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos. (Génesis 49:10)”

Esta profecía ha sido explicada de diversas formas, pero manteniendo la misma relevancia histórica y trascendental. El libro acerca del Islam señala que en la parte que se cita a “Siloh”, se están refiriendo a Mahoma, estando así profetizado. Sin embargo otros expresan que en realidad la profecía habla de la aparición del Mesías refiriéndose a Jesucristo, identificado como “Siloh”, quien llegaría en el momento en que los judíos tuvieran un rey de procedencia no judío como gobernante.

Dentro de la literatura “Evidencia que exige un veredicto” se puede encontrar una palabra que traducida significa “cetro”. Empleado dentro del pasaje citado significa una “vara tribal”. Cuentan que cada una de las doce tribus de Israel tenía una vara propia contentiva con su nombre. La vara tribal o también llamada “identidad tribal” de Judá, no dejaría de existir antes que viniera Siloh.

Tanto los comentaristas, tanto judíos como cristianos, han visto el término de “Siloh” como el nombre del Mesías por muchos años. De acuerdo a la sagrada escritura y a lo descrito por el pueblo judío de aquellos tiempos, dos señales tomaron lugar después del venida del Mesías, una de ellas la remoción del cetro o identidad de Judá y la otra fue la supresión del poder judicial.

Dentro de la propia Biblia, contenida en la palabra del Eterno, refleja la Identidad del profeta. Dentro de Juan 6:14, aparece que algunos hombres reconocieron a Jesús como el profeta prometido. También en la parte de Juan 7:40, se nombran personas que admitieron que Jesús era el profeta prometido.

Comparación con Jesús

Mahoma es descrito como un hombre sencillo, con grandes virtudes espirituales, pero sin la capacidad de hacer milagros. Sobre este personaje se han escrito múltiples obras estableciendo variadas características y diversos enfoques. Mahoma o Muhammad, es considerado por sus seguidores musulmanes como el último y más importante de los profetas, objeto del mensaje que fue revelado desde Abraham a través de Moisés o el mismo Jesús. (Ver articulo: Yamur)

Dentro de las religiones fue reconocido como el receptor de la revelación coránica, mensaje transmitido a través del ángel Gabriel hacia el año 610, donde éste le anunció que él sería el “mensajero de Dios”. Un aspecto algo fuera de lo común fue el llamado “viaje nocturno”, en el que obtuvo una visión de la realidad trascendental, cuando llegaba a Jerusalén. Dentro de la conocida profesión de fe del musulmán está incluida la frase, “no hay más Dios que Alá y Muhammad es su mensajero”.

Cuentan que en un principio Muhammad mantuvo los mensajes revelados de forma secreta, para luego írselos comunicando a su esposa y demás familiares, quienes se sumaron en la labor de difundirlos al resto de la tribu. Estos mensajes fueron recibidos con cierto recelo, ya que su contenía iba en contra de los valores y hábitos tradicionales. Se dice que en el año 615, Mahoma acompañado de sus primeros seguidores, abandonaron Meca y se fueron a refugiar en Etiopía.

Luego, en el año 622, Mahoma fue víctima de una gran persecución, la cual con el pasar del tiempo se acrecentaba, por lo que toma la decisión de irse a Medina, hecho que fue descrito como la “hégira” o también conocido como la emigración, lo que dio origen al calendario musulmán.

El mensaje de Mahoma tenía la finalidad de mantener la unidad de los creyentes, tanto de los primeros seguidores de Meca, como los que se le unieron luego en su instancia en Medina. Con estos acontecimientos se produjo un cambio profundo, ya que dentro de la comunidad se habían unido miembros de otras tribus, estableciendo además pactos con los judíos que habitaban ese sitio.

Para ese entonces, la predicación de su mensaje se centró en fijar oposición a los paganos, los cuales estaban representados por la tribu de los Quraysh. Fue hasta el año 628, que las nuevas revelaciones adquieren orientaciones precisas sobre la identidad que debe asumir la comunidad musulmana frente a judíos y los cristianos. Ahora el mensaje estaba abierto a todo aquel que quisiera recibirlo.

Para los años 628, Mahoma ya se había convertido en un importante dirigente de la comunidad, en un Califa, pactando con los Quraysh. Hizo que muchos de los miembros de esta y otras tribus, adoptaran el Islam, hecho que solidifica un nuevo orden de gobierno en el que todos los creyentes se consideran como iguales. En el año 632, luego de padecer una enfermedad Mahoma murió en Medina y a partir de allí la nueva comunidad musulmana se centrarán en su sucesión espiritual y temporal.

Al realizar esta reseña sobre la figura de Mahoma visto desde la perspectiva del cristianismo, resulta usual conseguir referencias que convergen con la figura de Jesús. Para los musulmanes, Jesús es considerado un profeta y mensajero de Dios, que fue enviado a los israelitas para recordarles el monoteísmo puro. Sin embargo, aunque su figura tiene características similares con los demás profetas, dentro del Corán se niega el carácter divino de Jesucristo, su muerte y resurrección.                    

Mahoma en la Meca    

La Meca es la ciudad donde nació Mahoma, es considerada como la más importante entre todas las ciudades santas del Islam, elemento que le ha valido la visitada de millones de peregrinos. Ya La Meca era considerada como una tierra santa para los paganos, incluso antes de que Mahoma predicara el Islam. Forma parte de los lugares de gran importancia junto a la Kaaba. (Ver articulo: Tasbih)

El peregrinaje a La Meca es uno de los aspectos de donde se fundamenta la fe de los musulmanes, que son a su vez llamados los pilares del Islam. Unos tres millones de peregrinos se dirigen a la ciudad santa cada año para realizar el peregrinaje mayor o también conocido como Hajj durante el mes musulmán de du l-hiyya.

El número de no musulmanes que han podido ver los ritos y rituales del Hajj, es reducido ya que está totalmente prohibida la entrada para los que no son creyentes en La Meca y en Medina. Para los años de 628, Mahoma contaba con una posición lo suficientemente fuerte para poder decidir volver a La Meca, pero esta vez en calidad de peregrino. Cuentan que fue en el mes de marzo de ese año que llegó a La Meca junto a 1600 hombres que lo seguía.

A Mahoma no se le permitió ese año entrar a La Meca, pero luego las hostilidades cesaron y a los musulmanes se les autorizó el acceso a la ciudad pero solo hasta el año siguiente. El acuerdo duró solo dos años, y luego en el año 630, los gobernantes de La Meca rompieron dicho tratado. En consecuencia, Mahoma partió hacia La Meca junto a un ejército conformado por más de 10.000 hombres, logrando la conquista sin encontrarse con resistencia alguna.

Mahoma le agradeció a los habitantes de la ciudad, excepto a quienes lo habían injuriado y a los musulmanes apóstatas. Luego, mandó a matar a estos últimos, incluso si eran hallados bajo las cortinas de la Kaaba. Muchos habitantes de la zona se convirtieron al Islam y Mahoma destruyó los ídolos de la Kaaba, prohibiendoles a los no musulmanes peregrinar hacia la Meca. Luego de esto, La Meca se convirtió en un lugar sagrado dentro del Islam y principal lugar de peregrinaje para la nueva religión.

Se dice que a pesar de que Mahoma no estuvo presente en el asalto que sufrió la ciudad, el administraba la quinta parte del botín para así repartirlo entre los más necesitados. El restante pertenecía a los combatientes. El cobro de un rescate era de 45 onzas de plata por cada prisionero, dinero que también fue repartido entre los necesitados.

Como persona humilde, Mahoma tenía en su casa solo lo necesario para pasar el día y para los atender los invitados que acudían a su hogar. La capitulación de La Meca y la derrota de las tribus enemigas Hunayn, permitieron que Mahoma impusiera su dominio sobre toda Arabia, más sin embargo, no conformó ningún gobierno, por lo contrario, prefirió gobernar a través de las relaciones personales y los tratados con diferentes tribus.

Hégira               

Se dice que la vida de la comunidad en La Meca era muy difícil y peligrosa. Dentro de las tradiciones árabes se afirman que hubo varios atentados contra la vida de Mahoma, por lo que decidió trasladarse a Yazrib, actualmente Medina, en el año 622, junto a un gran oasis agrícola donde había seguidores suyos. Mahoma demostraba que los vínculos de lealtad para con su familia eran insignificantes si se comparaba con su compromiso para con el islam. (Ver articulo: Nirvana)

Esta historia de la migración a Medina marca el principio del año dentro del calendario islámico, donde se cuentan las fechas a partir de la Hégira, razón por la cual las fechas islámicas llevan el prefijo AH, es decir, año de la Hégira. Es entonces que Mahoma llega a Medina como un mediador, dispuesto a resolver las querellas entre los bandos árabes de Aws y los de Khazraj.

En Medina habitaban varias tribus judías, por lo que Mahoma esperaba que dichas tribus lo reconocieran como profeta, pero esto no ocurrió. Investigadores afirman que Mahoma perdió  la esperanza de que los judíos lo tomaran en cuenta como un profeta, por lo que la alquibla, llamada así a la dirección en la que rezan los musulmanes, fue cambiada del antiguo templo de Jerusalén hacia la Kaaba en La Meca.

Luego de esto, Mahoma realizó un documento conocido como La Constitución de Medina, en el cual se describen los términos en los que otras facciones, especialmente los judíos, podían vivir dentro del nuevo estado islámico. Dentro de lo establecido en estas leyes, a los judíos y cristianos se les permite mantener su religión a través  del pago de un tributo, llamado Jizya o jizyah, más no es el mismo trato para con los practicantes de religiones paganas. Las principales tribus judías de Medina conocidas como Banu Qurayza o Banu Nadir, no fueron nombradas dentro de La Constitución de Medina.

 

Las imágenes de Mahoma

Anteriormente se tenía la creencia de que el Corán prohibía el uso de las imágenes de Mahoma pero esto no es así, o por lo menos no de forma explícita. Sin embargo sí existen algunas culturas complementarias que le han prohibido a los musulmanes hacer representaciones con figuras humanas sobre el importante personaje ya que son de los que piensan que las imágenes de todos los profetas deberían prohibirse, y muy especialmente las de Mahoma. (Ver articulo: Damkina)

Esto no es a capricho y responde a un concepto manejado desde el islam donde se considera que el uso de imágenes solo fomenta la idolatría, y esta no puede volverse más importante que lo que ella representa. Es por ello que dentro del arte islámico, la figura de Mahoma  aparece con el rostro cubierto con un velo, o también representado como una llama. En otras imágenes particularmente las de Persia, muestran su figura completa.

Sin embargo, la perspectiva islámica es diversa por lo que algunos musulmanes mantienen una visión más flexible, especialmente los chiíes de Irán, quienes aceptan las imágenes siempre y cuando sean respetuosas. Estos utilizan gráficas de Mahoma que se muestran en libros y también en las decoraciones arquitectónicas.

Su comunicación con el Arcángel Gabriel          

Gabriel es un arcángel de gran importancia para la religión islámica ya que es considerado como el Ángel de la Revelación. Dentro de la Biblia se le describe como un mensajero divino enviado a Daniel, María,​ y Zacarías. Basados en estos datos, la tradición islámica señala que Gabriel fue un mensajero enviado a muchos profetas de origen pre-islámicos para llevarles  revelaciones y mandatos, incluyendo a Adán. ​(Ver articulo: Ishtar)

La corriente musulmana, establece que Dios le reveló el Corán a Mahoma a través del ángel Gabriel, expresando ello dentro del capítulo 53 del texto donde se describe al ángel sin nombrarlo. Esto se refleja dentro de un pasaje que estudiosos religiosos han interpretado como dedicado a Gabriel, ubicado en el Corán, específicamente en 53, 4-11.

Gabriel es mencionado muchas veces dentro del Corán, ya que para la tradición musulmana, está considerado un arcángel primario. La Exégesis se dice que el profeta Mahoma vio a Gabriel en su total esplendor angelical solamente dos veces. La primera de ellas fue cuando recibió su primera revelación.​

Para los musulmanes, Gabriel fue el ángel que le dijo a Zacarías sobre el nacimiento de Juan el Bautista; igualmente fue quien le anunció a María sobre el nacimiento de Jesús. Además, Gabriel fue uno de los tres ángeles que le informó a Abraham del nacimiento de Isaac, eventos que se pueden encontrar en el Corán. De igual forma, aparece descrito en el Hadith de Gabriel, donde se entrevista con Mahoma preguntándole sobre los principios básicos del islam.

A los cuarenta años de edad, mientras se encontraba meditando, Mahoma tuvo una visión del arcángel Gabriel. Esta primera experiencia le hizo pensar por un momento que estaba bajo la influencia de una presencia demoníaca, llevándolo hasta el punto de pensar en el suicidio. Fue la intervención de su esposa a tiempo lo que evitó una posible tragedia y animando a Mahoma a escuchar más revelaciones.

A lo largo de su vida, Mahoma le confió la conservación de la palabra de Dios que le fue transmitida a través del ángel Gabriel, a la capacidad de retención de los memoriones, quienes para poder memorizarlas, las recitaban constantemente. Estos mensajes y revelaciones serían recopilados por escrito y concentrados en el Corán luego de la muerte de Mahoma, dado a la gran  importancia que tenía el hecho de conservar el mensaje original sin modificación alguna ni de fondo, ni de forma.

Para los primeros registros de dichos mensajes se utilizaron materiales como las escápulas de camello, sobre las que fueron grabados los versículos que conforman el Corán. El arcángel Gabriel le indicó a Mahoma que había sido elegido como el último de los profetas y por ello debía predicar la palabra de Dios sobre la base de un estricto monoteísmo, donde entre otras cosas se predecía el Día del Juicio Final.

Dentro de las escrituras del Corán se decía que el profeta Mahoma era analfabeto, por lo que dentro de la cultura musulmana considera este hecho como una prueba que autentica el Corán, que es el libro sagrado de los musulmanes, como el texto que contiene la verdad revelada, dónde está expresado por Mahoma el episodio donde se le apareció el ángel Gabriel. Su esposa Jadiya se convirtió en su primera discípula y Mahoma convertido en un rico y respetado mercader, afirmó recibir la revelación del ángel Gabriel, quien lo motivó a predicar una nueva religión.

Datos sobre su yerno   

El nombre del yerno de Mahoma es Abu l-Hasan Ali ibn Abi Tálib, aunque era simplemente conocido como Alí. Además de su yerno también era primo. Ali fue el primer varón en convertirse al islam y el primer Imán para los chiíes. Fue el cuarto gobernante y último Jefe musulmán ortodoxo bien guiado en el periodo de los años 656 a 661. (Ver articulo: Venus)

Fue asesinado por Abd-al-Rahman ibn Muljam. Los musulmanes lo consideraban tanto a él como a su familia legítimos sucesores de Mahoma, siendo todos miembros de la Ahl al-Bayt. Este hecho originó una división en la comunidad musulmana en tres ramas o corrientes: la sunita, la chiita y la cariyita.​

Cuentan que en el momento de su nacimiento se abrió una grieta en las paredes que aún permanece en el tiempo siendo el único que nació dentro del santuario de la Kaaba en La Meca, el lugar más sagrado del islam, en el año 600. Su padre fue Abu Tálib ibn Abd al-Muttálib​ tío y tutor de Mahoma, y su madre Fátima bint Asad.

Ali fue criado en la casa de Mahoma desde que tenía seis años como su hijo adoptivo. Se convirtió en yerno del profeta, al casarse con su hija Fátima, ya que Mahoma le dijo que eso era el mandato de Alá. Alí tuvo cuatro hijos con Fátima, llamados Hasan y Husain, los cuales son nombrados por Mahoma como sus propios hijos, llamándolo los líderes de la juventud de Jannah.

Ali duró diez años de casado hasta que su esposa murió y aunque la poligamia estaba permitida, no se casó con ninguna otra mujer mientras Fátima vivió. El matrimonio de Ali y Fátima tenía un gran significado espiritual y especial para todos los musulmanes por ser personas importantes y cercanas a Mahoma. Luego de la muerte de Fátima, Alí se casó con otras mujeres con los que tuvo otros hijos.

¿Qué hizo el tío de Mahoma?       

El tío y tutor de Mahoma se llamaba Abū Ṭālib, quien era el hermano del padre de Mahoma, llamado Abdullāh ibn ‘Abdul-Muttalib. El padre de Mahoma había muerto meses antes de su nacimiento, por lo que después de la muerte de su madre llamada Āminah bint Wahb, pasó al cuidado de su abuelo, Abdul-Muttalib. Pero, cuando Mahoma tenía ocho años de edad, su abuelo también muere y es cuando deciden que debe quedar bajo la tutela de uno de sus tíos. (Ver articulo: Humbaba)

Es así como su tío Abu Tálib, a pesar de no poseer riquezas, se hizo cargo del pequeño. Abu Tálib era conocido como un gran poeta, se dice que muchos de sus versos eran en apoyo a Mahoma. Cuando Abu Tálib partía hacia expediciones comerciales, siempre llevaba consigo a Mahoma, porque no le gustaba separarse de él. Llegó una época en que el tipo de Mahoma confronto graves problemas financieros luego de pasar por una severa sequía.

En ese momento y ya adulto, Mahoma decide hacerse cargo de uno de los hijos de su tío, escogiendo a Alī. El tío de Mahoma dirigía a la tribu llamada Banu Háshim, actuando como protector de Mahoma, ya que luego de comenzar a predicar el mensaje del Islam, varios miembros de otros clanes Quraysh, se sintieron amenazados por su prédica, por lo que presionaban a Abū Ṭālib con la intención de que silenciara a su sobrino.

A pesar de ello, Abū Ṭālib se mantuvo firme siempre apoyando a Mahoma y defendiéndole de los líderes quraishitas, quienes confrontaron directamente a Abu Tálib por mucho tiempo, como respuesta, éste los ignoró. En una ocasión, Abu Tálib llamó a Mahoma para que intentara negociar con los Quraysh. Tras dicho encuentro, Mahoma les pidió a los dirigentes quraishitas que hablaran sobre la shahada y se convirtieran en musulmanes, petición que los tomo por sorpresa.

La confrontación siguió y entonces los Quraysh solicitaron la ayuda de otras tribus para sabotear a los Banu Háshim, perjudicando sus relaciones comerciales. Este boicot fue siete años después de que Mahoma recibiera la primera revelación, y tuvo una duración de tres años. Esta presión llevó a pasar hambre con tal de lograr su sumisión, por lo que para resguardar su seguridad, muchos miembros de los Banu Háshim se mudaron cerca de Abu Tálib.​

El proteger a Mahoma implicó una presión muy fuerte para Abu Tálib y los Banu Háshim. Abū Ṭālib murió con más de 80 años de edad. Ese año fue conocido como el de la tristeza para Mahoma ya que su esposa Jadiya, también murió un mes después que su adorado tío. Luego de la muerte de su tío, Mahoma quedó desprotegido ya que Abu Lahab que fue el sucesor de Abu Tálib, no le protegió. Mahoma y sus fieles afrontaron una persecución feroz y salvaje. Los primeros musulmanes se reubicaron en Medina para escapar de la persecución de los Quraysh.

Sus mujeres     

Existen registros que desde el año 595 hasta 619, Mahoma sólo tuvo una esposa, la cual se llamaba Jadiya, una mujer con dinero, natural de La Meca, que tenía 27 años de edad cuando se casó, aunque otros registros señalan que eran 40 años. Después de la muerte de ésta, se casó con Sawdah, y al poco tiempo también contrajo nupcias con Aisha, quien era la hija de Abu Bakr, el sucesor de Mahoma.

Tiempo después, Mahoma se casó con Hafsa y con Zaynab, quien era la mujer de su hijo adoptivo llamado Zaid. Otra de sus esposas fue Ramlah, la hija de un líder que fue contrario a Mahoma. También una mujer llamada Umm Salama, que era una viuda de un combatiente musulmán.

La historia registra además una unión con una cristiana de nombre Mariyah Al-Qibtía, con la que tuvo un hijo después de mudarse a Medina. Se casó también con una judía que llevaba por nombre Safiyya bint Huyayy. El número de esposas y mujeres en su vida es impreciso pero se dice que estaban entre 9 y 20. Algunas de sus mujeres habían sido las esposas de sus seguidores que resultaron muertos en batalla, y otras eran hijas de sus aliados. Dentro de las leyes musulmanas se permitían solo 4 esposas por lo que el hecho de que el tuviese 9 o más fue la única excepción dentro de la fe.

Aisha 

Se dice que Mahoma tenía 52 años cuando se casó con Aisha de apenas 9 años. A través de esta casamiento, Mahoma estaba cumpliendo con la costumbre árabe de casarse con una niña después de su primer ciclo menstrual, ya que según las tradiciones, una niña es considerada una adulta después de su primera menstruación, y ya puede contraer matrimonio y tener relaciones sexuales.

Cuando Mahoma tenía 49 años se comprometió con Aisha, que para ese tiempo tenía 6 años. Aisha era la hija de Abu Bakr, uno de los amigos más cercanos de Mahoma. Se dice que ya la pequeña estaba comprometida con otro hombre pero su prometido llego a un arreglo con su padre rompiendo el compromiso. Tres años más tarde, la casaron formalmente con Mahoma quien también consumó el matrimonio sexualmente.

Una de las cosas que trajo el matrimonio de Mahoma con Aisha, fue que mostró que una niña puede ser considerada como una adulta luego que tenga el primer ciclo menstrual. Por esa razón, a lo largo de todo el Medio Oriente, y todos los países islámicos, una niña de escasos 9 años es tomada en cuenta como adulta y apta para el matrimonio, permitiendo sus costumbres que sus padres las casen con hombres mayores que incluso podrían ser sus abuelos.

A raíz de este polémico matrimonio se creó una división dentro del mundo islámico derivado de la edad de Aisha y de cuando consumó sexualmente su matrimonio. A muchos musulmanes que habitan fuera de los países islámicos no aceptan que Aisha fuera una niña de 9 años cuando el profeta tuvo sexo con ella. Algunos mantienen la teoría de que ella tuvo relaciones sexuales con Mahoma al cumplir los 14 años.

Mahoma y los judíos    

La relación de Mahoma con los judíos podría establecerse inclusive por hechos de consanguinidad por lo que muchas veces se ha presumido que sus conocimientos sobre Dios los recibió a través de un sabio de la Torá. El libro titulado “Detrás del Corán”, relata el análisis histórico que se hace sobre la situación de las relaciones entre el judaísmo y el islam.

El texto indica que un aspecto que originó el odio entre ambos es la envidia. Señala además que tanto el Islam como el catolicismo, están basados en el judaísmo, siendo así los judíos los padres de los musulmanes. Indica también que los musulmanes sufren del complejo de Edipo, que es cuando el hijo quiere asesinar al padre para poder existir.

Dentro de los títulos que maneja la investigación se va desestimando los principios de la fe musulmana, afirmando que Mahoma tenía sangre judía. Por un lado el Islam aspira dominar el mundo abiertamente, remontando el orden político del Medioevo, mientras que por su parte los judíos son atacados por todos lados. Para Bar Zeev el Corán y los agregados orales no son obras de Mahoma.

Según testimonios de los musulmanes la controversia creada entre Mahoma y los judíos era por varios temas, teniendo entre otros que los judíos incitaban a los árabes a no escuchar las revelaciones de Mahoma, impidiendo que estos se acercaran a Dios, ya que según los judíos querían la vida después de la muerte para ellos mismos. Se señala en esos escritos que Jesús era el único profeta que recibió autorización por parte del Creador para cambiar la religión que les fue otorgada a los judíos a través de Moisés.

Para Bar Zeev Muhamad, los judíos eran unos malvados que no aceptaban a Jesús como profeta. Hay naciones que no conocieron las profecías y por ello no estuvieron involucradas en la creación del islam pero los judíos si. Los musulmanes reconocen que el Creador se les presentó al pueblo judío en el Monte Sinaí, y les entregó la Torá. También creen en el hecho de que Israel contó con varios profetas, lo que convierte a los judíos en conocedores de las profecías.

Otro de los conflictos de los musulmanes con los judíos, es el momento en que los musulmanes aniquilaron a todos los judíos que se negaron a convertirse a su religión. Dentro de la historia musulmana se cuenta que la primera esposa de Mahoma, tenía un primo que era un sabio de corriente judía llamado Verka ben Nofal.

Cuentan también que cuando Mahoma era niño y se escapó de la casa, fue encontrado por Verka quien lo llevo a su casa. Según cuentan, se convirtió en su maestro, y hasta lo llamaba mi sobrino. De ahí se deduce que Mahoma estaba ligado a la sangre judía. También su esposa era judía, ya que era la prima de Verka.

Fue un falso profeta     

Basados en el peligro que surge de la religión que fue fundada por Mahoma, es cuestionable pensar si en realidad era un falso profeta. También se cuestionan los relatos del Nuevo Testamento de Jesús referente al relato de las profecías de Mahoma, ya que ambas teorías se contradicen entre sí por lo que no pueden ser verdaderas ambas. Dentro de las escrituras del evangelio, Jesús aparece como el Hijo de Dios, mientras que el Corán refuta esto indicando que no lo es. Algunos pasajes del Corán desmienten que Dios haya tenido un hijo considerando esta afirmación como una blasfemia.

Por muchos motivos, el cristianismo y el Islam no pueden provenir de la misma fuente, aunque ambas se concentran en el mismo Dios. Un testimonio contundente de Jesús sobre sí mismo exceptúa cualquier testimonio alterno que exista sobre Dios. El autor del Corán rechaza la creencia cristiana sobre la Trinidad, además de decir que caerá un castigo doloroso sobre aquellos que insisten en señalar  que “Alá es uno de los tres”.

Existen teóricos que indican que el propósito que perseguía Mahoma cuando mencionaba a Jesús dentro del Corán era la de desacreditar la afirmación cristiana de su carácter divino y así realzar la afirmación de la profecía de Mahoma. Mahoma creó su propia versión sobre Jesús, asignándole dentro del Corán el papel de Juan el Bautista ya que debe minimizar su actuación para  que la de Mahoma aumente.

Mahoma tiene gran poder de convencimiento sobre sus fieles haciéndoles ver que Jesús no podía ser Dios. El hecho es que el Jesús que registran los Evangelios no es el mismo Jesús del Corán. De todo esto se puede deducir que si Jesucristo es Dios, entonces el relato coránico es una historia falsa y por ende Mahoma es un falso profeta. Podría decirse que Mahoma era más o menos un profeta ya que fue parte de la tradición de la fe de Abraham, pero en el punto de la divinidad de Cristo, dentro del Nuevo Testamento no lo admite como profeta.

Según las escrituras de Juan, el espíritu del Anticristo niega la existencia del Hijo, pero el Islam no solamente niega al hijo, sino que también señala a ese Hijo como un pecado. Así que esta creencia central de la religión cristiana es vista por los islámicos, como el mayor pecado concebible. Mientras que los judíos no creen en la divinidad de Cristo, por otro lado la revelación de Mahoma vino seiscientos años después del nacimiento de Jesús y uno de sus mensajes centrales es la negación de la procedencia del Hijo Jesús.

Son muchas las religiones y creencias que no están de acuerdo con las doctrinas del cristianismo, pero solamente el Islam se presenta como religión que niega y contradice dichas creencias. El cristianismo y el Islam son primos cercanos, ya que con tantas diferencias entre ambos se hace difícil pensar que ambos creen en el mismo Dios y veneran al mismo Jesús.

En el pasado, los cristianos se negaron a aceptar las revelaciones de Mahoma y hoy en día aún se niegan. Para los islámicos, los cristianos que insisten en mantenerse ignorantes a su verdad recibieron un “castigo doloroso”. Al parecer con la frase “Guárdense de los falsos profetas” se hace una descripción de Mahoma.

En el transcurso de la difusión del Islam, fueron muchas las personas que murieron, señalando incluso que en una ocasión Mahoma presidió la decapitación de entre 600 y 900 hombres que habían sido capturados. Dentro de los 1.400 años de historia que tiene el Islam, en su gran mayoría poseen registros de conquista y sometimiento. Se dice que aproximadamente unos 170 millones de personas han muerto en el nombre de Alá, haciendo del Islam una religión de matanza en la historia.

Así que hay una buena razón para cuidarse de los falsos profetas. También para los católicos de reexaminar la noción simplista y peligrosamente engañosa de que los musulmanes y los cristianos comparten las mismas creencias y valores. Muchos católicos pudieran pensar que el cristianismo y el Islam están íntimamente alineados aunque no se puede afirmar que el Islam tenga un parecido con el catolicismo. Dentro del Islam incluso se describe un lugar para Jesús dentro del panteón de los profetas.

No existe ningún argumento donde se señale que el Islam se basa en una falsa revelación. Se dice que Jesucristo advirtió sobre la presencia de los falsos profetas de quienes dijeron que éstos se  conocerán por sus frutos y no por su apariencia, donde el lobo se disfraza con piel de cordero.

Frases que citó

Mahoma es un profeta que fundó El Islam, considerado por ellos mismos como el último profeta enviado por Dios a la tierra y como sucesor de Abraham, Moisés y el mismo Jesús. Pero además, fue un poeta que dejo varias frases que hoy en día se hacen referencia. Algunas de ellas son:

El ser que se arrepiente es como el que no ha pecado.

Del lado de la dificultad está la felicidad

Existen tres elementos destructivos en la vida: la ira, la codicia y la excesiva estima de uno mismo.

Di la verdad aunque sea esta sea amarga

Di la verdad aún si esta va en contra de ti mismo

La auténtica riqueza del ser humano radica en el bien que éste le hace al mundo

Proveer una buena acción, es lo mismo que hacerla

Se en esta vida como si fueras un extranjero o un pasajero

El mejor de los hombres, es aquel que hace más bien a sus semejantes

El que hace reír a sus compañeros merece el paraíso.

La persona fuerte no es aquélla que lanza al suelo a su adversario.

Una persona fuerte es la persona que sabe contenerse cuando está encolerizada.

Los mejores entre nosotros son los que tratan bien a sus esposas.

Aquél que no agradece un pequeño favor, no agradecerá uno grande.

La tinta del sabio es más sagrada que la sangre del mártir.

Sobre Mahoma y la montaña

Sin duda alguna que una de las frases más conocidas y citadas es “Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña”. Esto quiere decir que si las cosas no pasan como se planearon, se debe hacer un esfuerzo más para propinar el resultado deseado. La historia de esta frase surge cuando Mahoma les dijo a sus discípulos que llamaría a una montaña, y que ésta se acercaría a él, mas desde su cima daría un discurso.

En vista de que la montaña no fue a Mahoma, éste caminó hacia la montaña mientras profería aquellas memorables palabras. De esta pequeña historia no existe registro alguno dentro de ningún libro religioso ni tampoco se deriva de algún folklore musulmán. Fue más bien ideado por un filósofo de origen inglés llamado Francis Bacon, quien fue pionero del método experimental científico, que persigue la finalidad de ejemplificar un concepto de esta teoría.

La película               

Una de las películas hechas sobre la vida del profeta musulmán fue “Mahoma, el mensajero de Dios”. Dentro de la sinopsis se describe el episodio donde Mahoma afirma haber tenido una visión proveniente del ángel Gabriel, y luego persuade a la gente para que abandonen la adoración de 300 ídolos y se cambien a favor de uno sólo Dios. Sus reuniones se hacen tipo clandestinas, resultando perseguidos y muchos de los fieles y partidarios eran torturados, por lo que esto hará que Mahoma tome sus armas y luche instaurando el monoteísmo.

Este filme narra los inicios de la religión musulmana, titulado “Al-Risalah” que traducido es “Mahoma, el mensajero de Dios”. Esta superproducción recibió la ayuda económica del mismo líder libio, Muhammad Al-Gaddafi, después de que los productores iniciales retiraran su apoyo, hecho que paralizó la producción durante un tiempo.

La película contó como protagonista con la actuación del actor Anthony Quinn, quien interpretó el papel del tío de Mahoma ya que siguiendo la ley del Corán, nunca se puede mostrar ni la imagen ni la voz del líder musulmán. Se dice que después que el ex boxeador Muhammad Ali, se convirtió al Islam, estuvo a punto de interpretar un papel dentro de esta película.

Información sobre su tumba          

La tumba de Mahoma está ubicada dentro del lugar conocido como la Mezquita del Profeta situada en Medina. Es la segunda mezquita más sagrada del islam ya que fue originalmente  construida por el propio profeta Mahoma. La mezquita original no era muy grande y solo representaba una pequeña parte de lo que es hoy en día la actual mezquita. El tamaño se aumentó de forma considerable luego de la formación de Arabia Saudita, siendo su última renovación durante el tiempo del gobierno del rey Fahd.

Se construyó en el año 622 tras la huida de Mahoma y sus compañeros de La Meca hacia  Medina. Se dice que días después de haber empezado la construcción de la mezquita de Quba, Mahoma comenzó la construcción de una segunda mezquita en Medina, hoy en día llamada  Masjid al-Nabawi, o mezquita la del profeta.

La ubicación de esta mezquita se escogió tomando en cuenta el lugar donde se desarrollo la primera oración del viernes en Medina.​ Cuando Mahoma retomo su camino hacia Medina, le encargo a camello Qoçoua, la tarea de determinar el lugar, dejándole también la brida suelta. Luego de visitar varios sitios y andar por varios caminos, se detuvo en un amplio terreno que estaba vacío y se arrodilló. Ese fue el terreno escogido para edificar la mezquita de Medina.​

La primera ampliación se llevó a cabo durante el mandato del califa Omar Ibn Al Khattab, quien le añadió más terreno a la Mezquita por la parte norte y la reconstruyó. Cuando murió, su cuerpo fue enterrado junto a las tumbas del profeta Mahoma y del Califa Abu Bakr Al Siddiq.

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