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Tukik, lo que no sabías sobre el dios de la luna

Tukik es un dios que se enamoró de su hermana, convirtiéndose en la Luna para alcanzar a su amor que lo rechazó, llegando a veces a alcanzarla en los periodos de eclipse, y que según la mitología Inuit deja a las mujeres embarazadas si se quedan solas trabajando en las noches hasta tarde. Según algunos hizo todo por amor, otros aseguraban que estaba obsesionado a tal punto que empezó a perseguir a su amada. Conoce a este personaje a lo largo de este artículo.

Tukik como dios

Aunque muchas versiones aseguran que Tukik es el dios del Sol, no es así, puesto que él es el dios de la Luna, de las mujeres embarazadas, de la fertilidad, y el encargado de controlar algunos fenómenos atmosféricos y de la caza de focas, siendo una deidad enteramente masculina y no como lo retratan en algunas mitologías. (Ver artículo: La Diosa Artemisa)

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Los Inuit creen que Tukik tiene la capacidad de embarazar a cualquier mujer que se encuentre sola en la noche de Luna Llena o también Plenilunio, conocida como  el momento en el cual la Tierra se encuentra colocada entre la Luna y el Sol, consiguiendo que la luna tenga una importante iluminación, por lo que le prohíben a las mujeres que caminen solas o trabajen hasta tan tarde, incluso más cuando nos encontramos en los días del plenilunio, a menos que quieran que Tukik las embarace.

Una de las razones por las que se le considera en algunas versiones una deidad femenina es porque Tukik es dios de la fertilidad, como ya se mencionó antes, sin embargo es el dios de la fertilidad que afecta tanto a los seres humanos como a los animales, además de tener poder sobre lo relacionado a la reproducción humana como sería el caso de la menstruación o la lactancia, además que si los humanos respetan y veneran al dios como es debido les remediará a aquellos hombres que posean problemas de la fertilidad, incluso ayuda a bajar la natividad en el pueblo.

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Tukik, al ser también el dios de la caza, en el caso de las focas, algunas veces caza con otro dios llamado Igalilik que se le puede conocer como Tekkeitsertok, el cual caza en específico de los renos. Es un dios muy venerado y rezado en la mitología Inuit. (Ver artículo: Min)

Leyenda

Cuenta esta historia, que hubo un tiempo en donde existía una familia que consistía de un padre con sus dos hijos, uno era un niño (Tukik) y la otra una niña (Saradnik), con el paso del tiempo ellos crecieron y el niño se convirtió en un hombre, el cual se enamoró de su hermana también ya crecida, por lo que éste se empezó a obsesionar con ella, cosa que fue empeorando cada vez más, al punto que Tukik se vio con la necesidad de contarle a su hermana lo que estaba pasando. Al contarle lo que estaba sintiendo, Saradnik lo rechazó, causando que Tukik empezara a acosarla, de tal manera que cada vez empeoraba su obsesión y después empezó a presionarla.

Tukik

Saradnik, en vista de tal presión, tomó la decisión de huir de su hermano, convirtiéndose así en el Sol; al darse cuenta que su hermana había escapado, Tukik toma la decisión de buscarla, convirtiéndose así en la Luna. Según la mitología inuit, este acosamiento por parte de Tukik a su hermana sería eterno y el único momento que Tukik está cerca de atrapar a Saradnik es en el eclipse, pero ella logra escapar a tiempo y se reinicia la persecución.

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Mala fama de Tukik

Algunas leyendas narran que durante los periodos de luna llena y de auroras, las mujeres no debían estar solas y menos al descubierto, ya que se relata que Tukik, al aburrirse de copular con mujeres de la tribu que ya tenían hijos, decidió tomar medidas al respecto, haciendo que las mujeres desaparecieran, pero no quedó sólo ahí, sino que también desaparecían las embarazadas.

Por consiguiente, se establecía que las mujeres que no querían tener hijos no debían trabajar o estar solas a altas horas en la noche, pero específicamente durante las noches de luna llena, ya que Tukik sale durante éstas con el objetivo de embarazar mujeres; en el momento en el que la deidad de la fertilidad de la mitología inuit salía a cazar, lo hacía mientras tenía malhumor, ya que, como se mencionó en líneas anteriores, éste se encontraba cansando de las mujeres de la tribu que ya tenían hijos, debido a que estos infantes no correspondían con su estilo de vida.

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