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Agoyo, lo que no sabías sobre este dios mitológico

Agoyo es un fetiche al cual se le rendía tributo en ciertas regiones de Guinea, en el continente africano, es decir, forma parte de la amplia y diversa cultura religiosa de ese continente. Guinea, al igual que muchos países de África, tiene una población cuya fe se centra en diversos cultos religiosos de las etnias que la conforman.

Agoyo

Agoyo como dios africano

En torno a la figura existe una dualidad con respecto a la cualidad de Agoyo, por un lado se señala que se trata de un dios, y por el otro sólo se trata de un fetiche. En cualquier caso, en ambas connotaciones tienen la misma función, es un ser asociado con la buena suerte y la fortuna.

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Las personas acuden a él en caso de estar interesados en mejor algún aspecto de su vida relacionado con el azar, o para obtener mayor fortuna. Como ya se asomó, en los materiales consultados para este artículo, no aparece unanimidad en cuanto a si Agoyo es un dios propiamente dicho, o si se trata más bien de un fetiche. La mayoría de los estudios sugieren que no tiene la cualidad de dios, adquiriendo más bien la cualidad de amuleto de la suerte.

agoyoA diferencia de otros cultos religiosos africanos, Agoyo no es propiamente un dios, al estilo de Mawu-Lisa, sino que se trata de un fetiche. El fetichismos es una clase de devoción que se conduce hacia los objetos materiales, en otras palabras, en ciertas religiones determinados objetos tienen una connotación religiosa, pero si alcanzar el estado de dios.

Los fetiches transmiten su energía al portador y le brinda su protección. Una clase de fetiche, muy común entre nosotros, son los llamados amuletos de la suerte. El término fetiche proviene del portugués feitiço  y fue utilizado por primera vez en Europa.

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Poderes y forma

Como todos los fetiches, Agoyo tiene igualmente un poder especial. La creencia de quienes le rinden culto, establece que se trata de un fetiche del buen agüero y la buena fortuna, es decir, una especie de amuleto de la suerte,  que se conservaba en las cabañas de los brujos mayores que habitan en la región de Guinea.

No existe una representación iconográfica uniforme puesto que es muy dificil de esculpir, se trata de un ser con una forma muy extraña, normalmente descrito como ser mitad sapo y mitad hombre, de más o menos unos cuarenta centímetros de altura, y adornado con cintas de color rojos.

Lo que sí es preciso, es que está presente en el altar del Brujo principal, con la finalidad de ser adorado, como muchas deidades y fetiches de las religiones africanas. (Ver: Aina)

El fetiche Agoyo es colocado sobre una vajilla invertida que actúa como pedestal para este y ocupa un lugar privilegiado en la casa del brujo principal. En la cabeza, lleva un adorno formado por un lagarto, un pedazo de lanza, serpientes y plumas.

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¿Cómo se consulta?

Para consultar al fetiche Agoyo, e invocar y recibir el buen agüero y la buena fortuna, es necesario acudir al brujo principal, ofrecer un sacrificio y un regalo significativo para el brujo que lo recibe. Una vez hecho el sacrificio, se tomaban tres envases y se ponían sobre una una mesa.

Posterior a ello, se toman 18 bolitas de barro y se vierten sobre los envases varias veces y dependiendo del número de bolitas que cayera en los envases, la respuesta sería afirmativa, o negativa. Así, si el número de ellas era impar, la respuesta es no, pero si era par, la respuesta es afirmativa. (Ver: Ritos Mayas)agoyo

Es necesario destacar que, como el caso de muchos cultos con raíz africana, la consulta a este fetiche solo puede realizarse con la intermediación del brujo principal, único con las capacidades y aptitudes necesarias para invocarlo y, más importante, interpretar los resultados y designios del fetiche.

En definitiva, sea considerado o no un dios, no cabe duda que forma parte de la cultura religiosa africana, que posee características comunes, tales como la necesidad de utilizar una especie de intermediario, en este caso brujo, para ser invocado, en el caso de otras religiones del continente, el intermediario recibe otro nombre, como curandero.

De la misma forma, la invocación de este fetiche/dios implica un ritual que tiene características espirituales y requiere la realización de un sacrificio por parte de quien consulta. Adicionalmente, es requerido la presentación de una ofrenda, en este caso se hace hacia el brujo principal ante el cual se acude.

Como las mayorías de las religiones africanas, hay que conseguir el agrado del dios o fetiche que se quiera consultar, para ello se ofrecen sacrificios, como en el caso bajo estudio, u ofrendas, como el caso de la Quimbanda, el palo mayombe y otros cultos religiosos afro-americanos.

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